No me Olvidé de Vos

Cartas entre personas que todavía creen en las cartas.

Mes: agosto 2018

Mara & Javier

No mirá todo bien pero yo esta promesa no me la banco más. No sólo no podemos coger sino ahora también tenés que conocer los barrios donde se criaron los jugadores!? Imaginate que yo dijera bueno si me toman en este laburo por dos meses no me baño. Imaginate. Y vos bancándome ahí al lado acumulando mugre.

Yo no entiendo una goma de la libertadores ni de nada, pero no puede ser más importante que coger. No puedo apagar todo hasta que tu boquita del alma dé la vuelta. Sabés que cuando me das un beso se me vuelve loca la concha? No doy más, Javier. Encima ni siquiera es que ya ganó Boca, no, todavía falta que gane, prometés deuda. Y si no sale campeón qué hacemos? Te cortás el pito y yo me voy con otro? No se puede vivir así. Entiendo tu pasión por el fútbol y, es más, me encanta, me encanta que me cuentes cosas; pero podrías haber prometido algo que no me involucrara. Y ahora encima los domingos te vas de tour de barrios. Único día que los dos podemos estar juntos y relajados. Los barrios van a seguir ahí cuando la copa termine, pero yo ya me quiero ir a la mierda.

Te amo, boludo, me rompe las pelotas escribir esto porque te amo mucho y quiero compartir con vos todas tus locuras, mostrarte las mías y flashear sarpado, pasa que no aguanto más esto y veo que a vos casi no te afecta. Entonces te pregunto: cómo hacés? Cómo hago para bancarne dormir con vos todas las noches y no coger hasta que Boca salga campeón? No lo hablo con nadie porque me da mucha vergüenza y no quiero darles de comer a los que dicen que no vamos a durar, así que vengo acá, a este mail, a hablarlo con vos.

Te amo, loco. Pero se me está haciendo cuesta arriba esta promesa de mierda.

*****

Mirá, Mara, vos me conociste así. Corta. Yo no te mostré otra cosa ni te dije que las cosas no eran como parecían. Desde el primer minuto te aclaré que Boca es lo más grande que tengo, está a la atura de mi vieja y doy la vida si es necesario. Yo no soy de Boca, yo SOY Boca, lo respiro, lo vivo, me corre por la sangre.

No entiendo este planteo pelotudo. Cuando nos casamos, abajo del traje tenía la camiseta y no habíamos entrado al salón que ya la andaba mostrando. Jamás me perdí un partido de local, fui con los puntos de la apendicitis o con 39º de fiebre a la cancha. Cuando tengamos un pibe, si es varón le vamos a poner Juan Román, y si es nena, Martina. ¿O no? Entonces por qué saliste con esto.

Cuando tuviste los hongos en la concha y te tuviste que poner esos óvulos tampoco cogimos, y no es que a mí me empezó a latir la pija. Está bien, fue una semana, pero me la banqué. ¿Tanta necesidad tenés? ¿Y todas las veces que “te duele la cabeza”? Me parece que te vengo atendiendo bastante bien.

Yo le hice una promesa al Gauchito Gil y la voy a cumplir. Con el Gauchito no se jode. Vos hacé lo que quieras.

Y podrías venir a recorrer los barrios conmigo pero te aburrís, preferís quedarte panza arriba mirando esas series gallegas pelotudas que mirás. Las minas de todos están ahí sacando fotos, yo soy el único cornudo que va solo.

Y ahora no me jodas más que estoy trabajando.

Javier.

*****

Pero yo no te digo que abandones tu pasión y te pongas a mirar Intrusos! Y yo no tuve hongos en la concha por elección, de qué me estás hablando!?

Te amo pero estás siendo un imbécil. No tengo que tener ganas de coger siempre, y no es el punto, no estás entendiendo. Y las veces que a mí me duele la cabeza son ínfimas en comparación a las veces que pifiaste una puta trivia laboral de mierda y no se te para de la frustración.

A mí nunca se me hizo difícil acompañar esto, de hecho creo que soy una gran compañera; y me lo has dicho. Pero siento que se te está yendo de las manos y realmente no sé hasta dónde me puedo estirar. A veces pienso que estás arriesgando todo lo que construimos y no te mueve un pelo.

Las series gallegas que miro son las que empecé con vos por recomendación de la esposa de tu jefe. Te desentendés tanto de nuestra vida juntos que ya las cosas que hacíamos de a dos me las atribuis a mí en forma de bardeada. Insólito.

Charlemos esto, más allá de mis ganas de coger. Charlemos esta noche, de verdad que creo que llegué a un punto de quiebre.

Mara

*****

Amor, esta noche vuelvo tarde porque mi jefe me quiere mostrar una colección de revistas que se compró. El hijo de puta consiguió las primeras ediciones de Señores del Balón, ¿podés creer? FORTUNAS valen.

Mirá, las cosas son como son y yo hice una promesa y la voy a cumplir. El Gauchito nunca me abandonó, le curó el cáncer a mi vieja, le salvó el negocio a mi hermano y ahora va a sacar a Boca campeón. Yo quiero ofrecer algo a cambio y bueno, me saqué una cosa que disfruto hacer. Porque uno tiene que poner también, yo quiero que vea mi compromiso y respete mi pedido. Que sepa que acá estoy bancando los trapos de mi fe. Hasta ahora venimos bien en la tabla así que no tengo por qué pensar que me voy a quedar sin el pan y sin la torta.

No sé qué decirte, Mara. Ya me conocés, ya sabés quien soy. No voy a cambiar. Ninguna mujer me cambió y no nació ni va a nacer la que se interponga entre Boca y yo. Es corta. O te quedás o te tomás el palo. Soy el Javo y soy así.

*****

Mara, ¿dónde carajo estás? La reputa madre. Te llamé quinientas veces al celular, ¿a dónde mierda te metiste? ¿Dónde están tus cosas? La concha de la lora.
Llamame urgente,

Javier.

*****

Me tomé el palo, ya que me diste la opción.
En las próximas semanas te van a llegar los papeles de divorcio. Necesito sentirme valorada, Javier. Me duele en el alma esto porque estoy enamorada, pero me di cuenta de algo importantísimo: anteayer soñé que quedaba embarazada y me desperté llorando, agitada, matándome la cabeza definiendo qué hacer. Me di cuenta de eso, no quiero tener hijos con vos. Y para mí dice mucho de nosotros, o de mí; cosas que no se pueden desdecir.

Y además yo no puedo poner mi vida en pausa cada dos por tres por un equipo de fútbol. No lo hice por mis viejos cuando nos conocimos y me dijeron que no me casara, no lo voy a hacer por Boca. Ya no quiero postergarme más.

De corazón y con todo lo que te quiero, Javier, te deseo que Boca salga campeón hasta el fin de tus días. Supongo que tendremos que seguir hablando por temas de papeles, pero haciendo eso a un lado te pido que mantengamos el diálogo en el mínimo. La decisión ya está tomada, me vine a lo de Adriana hasta que se desalquile mi departamento y en diciembre ya me mudo ahí. Quiero ser prolija, basta de ir viendo a ver cuando llega mi felicidad, ahora sólo pienso en salir a buscarla.

Te mando un beso
Mara

*****

No, pará, no te vuelvas loca. Vamos a hablarlo, qué divorcio ni divorcio, vos sos mi amor y no te voy a soltar la mano ante el primer problema que se nos presente.

Atendeme el teléfono, por favor, no seas así, cómo me vas a dejar de esta manera. No quiero separarme, TE AMO. Te prometo que te voy a cuidar, a priorizar, vas a sentirte la mujer más importante del planeta. Ya está, me cayó la ficha, estar con vos es ganarle un partido a cualquiera.

“Porque una casa sin ti es una embajada, el pasillo de un tren de madrugada”, dice Sabina. La comida sin tu compañía no tiene gusto, dormir sin tu cuerpo al lado es un error. Yo sí quiero tener hijos con vos, mil hijos, todos los hijos que nos entren en nuestra casa.

Hoy juega Boca pero me voy a quedar toda la tarde en la puerta de la casa de Adriana para demostrarte que estoy dispuesto a cambiar. No voy a ver ni a escuchar el partido. ¿Qué querés que haga? Porque hago lo que me pidas. Y no lo digo por decir, es real.

Volvé, por favor, te juro que aprendí la lección. Hasta hablé con el Gauchito e hice una nueva promesa, vamos a coger, voy a pasar los fines de semana con vos. Estoy destruido, me siento solo, fracasado. Ya no me interesa la Libertadores ni un carajo. Solo me importás vos, y no te tengo, y me quiero matar.

Javier.

*****

Esta ruptura nos va a servir a los dos para mirar más allá de vos. Tengo que poder con esto, Javi. Perdoname, pero no hay vuelta atrás. No sos lo que quiero para mí y el riesgo a que intentes cambiar y no lo consigas es muy grande, no lo puedo tomar.

No puedo volver a darme la frente contra un escudo. Y tampoco es justo que vos tengas que cambiar si no querés, si no te sale a menos que estemos en esta situación. Llevarnos al extremo para que te avives me da tristeza y paja, te soy sincera.

Así que no, no te voy a pedir que hagas nada más que cuidarte y cuidar a los que querés. No te pierdas ningún partido, no voy a estar. No quiero decir que es tarde, sino que abrí los ojos y no soy la que quiero ser ni vos la persona que siempre soñé tener al lado. Te lo escribo con el corazón goteando sangre en mi mano, lo juro, pero hay que avanzar.

Que estés muy bien, ya vamos a tomar un café cuando baje la marea. No me olvido de lo vivido, sólo que tomé una decisión y quiero bancarme en esta.

Besos
Mara

*****

Mara, vos hiciste una promesa. Juraste estar conmigo en las buenas y en las malas, en la salud y en la enfermedad; miraste a un juez a la cara y prometiste ser una esposa. Mentiste. Estás abandonando el barco ante el primer movimiento.

Pero está bien, ¿sabés qué? Hacé lo que quieras. Si preferís escuchar a todos los pelotudos que hablan mal de mí, allá vos. Me desviví intentando hacerte feliz, nadie sabe la forma en la que te cuidé. Los pelotudos se quedan con lo que ven, pero ninguno se tomó el trabajo de conocerme. Vos sí y no valorás nada de lo que te di. Ya fue, ni sé para qué me caliento.

¿Tanto quilombo por un garche? ¿Te vas a separar de mí porque no te cogí un par de semanas? Mirá vos, qué ejemplo de mujer. Seguro que tu vieja hizo eso con tu viejo, ¿no? Salió disparada en cuanto se las vio difíciles. NO, se quedó al lado de su marido aguantando los trapos. Pero huis como una rata sin darme la posibilidad de demostrarte que puedo cambiar.

Chau, Mara. Sé feliz, qué sé yo.

Javier.

*****

Tengo mucho que perder, te pensás que no lo sé? Si estoy equivocada, tendré que lidiar con eso también. De verdad que te adoro, Javi. Todo lo que juré lo sentí, solo que nos llegó otro tiempo, otros desafíos, y no estamos listos ni a la altura. No podemos ser padres si nuestro camino juntos está plagado de promesas y fe en otras cosas. Te falta fe en nosotros, eso es. No tiene que ver con un garche, hay un plano general que no estás queriendo ver.

Dale un descanso al gauchito gil y mirame a mí. Confiá en mí. Pensás que podés hacer eso? Yo tengo muchísimas dudas.

Mi vieja se quedó y mi viejo la dejó por otra. Si se hubiera ido a tiempo capaz se ahorraba la humillación.

*****

Mara, dame la última oportunidad. Volvé a casa, aunque sea una semana. Por favor te lo pido, es la última, después yo mismo tramito el divorcio. No dejes de creer en nosotros que yo aposté todo a nuestro amor.

Te juro que voy a cambiar, me hacés mucha falta y entendí todo, de verdad. Estoy desesperado. Por favor, me pongo de rodillas, perdoname por todo y volvé.

Te amo con todo lo que soy y lo que tengo, por favor, una semana. Hasta pinté el lavadero y arreglé la luz del garage, ya sé que no es nada pero hice lo que me pediste mil veces, y eso es solo el comienzo.

Por favor.

Javier.

*****

Una semana, para cerrar mejor las cosas.
Mañana voy.

*****

Javi, hola. Hoy se cumplen tres años de que firmamos los papeles. Feliz aniversario de divorcio, amor. Nos vemos en casa, cocino algo temprano y después vemos el partido con un vinito.

Te quiero todo.
Mara

*****

Mara, no me gusta este aniversario, no me lo recuerdes.

Sabés que a Romancito se le paspó la cola por el pañal así que les mandé una foto a los pibes y el Moncho me dijo que le ponga maicena. ¿Traés una?

Te amo, mi amor.

Javier.

 


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Norma & Gonzalo

Hola, Gonzalo. ¿Cómo estás? Espero que muy bien. Me presento: soy una vecina, vivo enfrente, 5ºC. Nuestros balcones están enfrentados. No sabía cómo ubicarte pero el encargado de tu edificio me facilitó tu nombre, por eso te agregué a Facebook.

Me gustaría decirte unas palabras y realmente espero que no te las tomes a mal. Estoy totalmente a favor de la homosexualidad, es una elección y hay que respetarla. Pero sucede que en estos últimos días está yendo un chico a tu departamento, que debe ser tu novio, y algunas situaciones me ponen incómoda. Por ejemplo, el domingo estaban tomando sol sin remera en el balcón y en un momento se dieron un beso. Yo tengo un varón de 13 y una nena de 9 años, te imaginarás que no me es grato que vean eso. Ya les expliqué que el amor puede venir de muchas formas, pero esa escena me resultó innecesaria.

Ayer a la noche salí a colgar la ropa y vi que estaban teniendo algo así como una cena romántica con velas. Me parece demasiado. Vos podés tener la vida que elijas y yo la celebro, pero como consejo, estaría bueno que todas esas cosas sucedan adentro y no afuera a la vista de todos. Te pido un poquito de prudencia, sobre todo por los chicos. También los he visto abrazase mientras regaban las plantas, está todo bien, pero se puede evitar.

Nos separan solo unos metros de calle, si cada uno cuida su intimidad, todo va a funcionar. Te mando un beso y te deseo lo mejor,

Norma

*****

Norma, buenas tardes! Muchas gracias por tomarte la molestia y escribirme. Sí, brillante deducción, soy homosexual. Estoy de novio con Ezequiel hace casi dos años y estamos pensando en mudarnos juntos. Para tu tranquilidad, no va a ser en esta casa. Pensamos irnos a Vicente López a espantar vecinos chusmas de allá.

Tenés algún ph para recomendarnos? 3 ambientes ideal, y con buena luz porque vos viste el pecho que tiene Eze, no tiene desperdicio. La presión de agua también es importante porque así cuando nos bañamos juntos podemos hacerlo bien y no peleando por una gotita.

Creo que mi balcón es parte de mi intimidad, porque es parte de mi propiedad, pero si no te gusta lo que ves, podés no mirar. Tampoco estamos tanto, los dos trabajamos casi todo el día, supongo que lo sabrás porque te leo muy atenta a nuestras actividades.

Norma, quiero ser claro: la crianza de tus hijos, el devenir de su sexualidad, y lo que yo haga en mi casa no tienen nada que ver. Si tenés miedo que al de 13 le gusten los chicos, fijate qué está haciendo él, no yo. Si te da impresión pensar que la de 9 tiene ganas de besar a su amiguita, tomate una merienda con ellas.

Pero, ahora en serio, no te preocupes por tus hijos. Yo nací mirando Superman y no es que ahora me muero de ganas de ponerme el calzoncillo arriba de la ropa.

…o sí? Vos debés saber, ya que andás mirando.

*****

Gonzalo, ¿estás de novio hace dos años? Qué raro porque empecé a verlo con frecuencia hace poco tiempo. Sí he visto a otros chicos, pero bueno, ese será problema de ustedes. Lamentablemente no conozco departamentos disponibles en Vicente López, si no, con gusto te recomendaba uno.

Para nada estoy atenta a sus actividades, me tiene sin ningún tipo de cuidado lo que hagan puertas adentro, pero el balcón es un espacio al aire libre y me gustaría que se conservaran las formas. Este es un buen barrio, no necesitamos alborotos ni escenas de mal gusto.

Quedate tranquilo que a mis hijos los tengo bien criados. No puedo decir lo mismo de vos y tus arranques exhibicionistas. Imaginate si todos nos comportáramos de la misma forma. Qué pensarías de mí si saliera al balcón en malla a darle besos a una mujer, ¿no sería una falta de respeto para el resto? Ponete en el lugar de tus vecinos y nos vas a entender.

Repito que no tengo nada en contra de tus elecciones, solo que con prudencia por favor.

Cariños,
Norma

*****

Me muero por verte en malla, Norma. Más adentrado el verano metemos pool party.

Mirá, voy a ser franco y serio, dos cosas que no me gustan porque me queda mucho mejor careta y divertido: me pedís prudencia como si fuera a llevarte de acá a Mar del Plata en moto, o como si quisiera hacer malabares con cosas prendidas fuego. Ni siquiera dijiste discreción, que igual me hubiese caído mal, dijiste prudencia. Prudencia dijiste, como si el resto corriera algún tipo de peligro porque yo me doy besos en el balcón con mi novio. ¿Qué es lo imprudente de mi parte? ¿No estoy pudiendo discernir lo que está bien de lo que está mal y por eso el resto corre riesgos? Norma, te pido que me hables desde vos, con las manos libres, no abrazada a un rosario.

Yo elegí estar de novio con un chico, y vos me decís que no tenés ningún problema con esa elección, pero. Y ese pero anula el primer término, todo lo que decís antes de ese pero se vuelve falso, porque sí tenés problemas, porque si fuera una chica todo el exhibicionismo sería una anécdota simpática que charlarías con alguna otra vecina mirona. Gimena, la del 3ro, dos pisos debajo mío, lleva una vida muy parecida a la nuestra con su novio. Lo sé porque nos encontramos todos en el balcón ocasionalmente, y porque forjamos una suerte de amistad; una que podríamos tener con vos incluso, si dejaras de tomar lo que hacemos o dejamos de hacer Ezequiel y yo como imprudencias.

Así que no, Norma, no me pidas prudencia si no me vas a brindar respeto sólo porque no te gusta que tus hijos vean a dos varones llevando adelante una relación amorosa. Ese es un problema tuyo. Ni siquiera estamos en el mismo edificio y tampoco es que salgo a que me chupen la pija en el balcón, cosa que me encantaría pero, para tu sorpresa, entiendo de límites.

Vos pensás que confundimos libertad con libertinaje y yo creo que confundís amor con show. Nos queremos y nos besamos para y por nosotros, Norma; y va a seguir siendo así hasta que nos dejemos de querer.

Te mando un beso grande y ojalá puedas amigarte con la idea de querer a cualquiera, le falte un brazo o una concha.

Saludos

*****

Está bien, querido. Seguí en la tuya. Encima que los aceptamos, que los incluimos y hasta les permitimos casarse; me salís con toda esta psicología barata. Hacé lo que quieras, pero estás equivocado. Para poder vivir en sociedad hay que ser tolerante y vos sos un desubicado.

Por mi parte, ya mandé a hacer un cerramiento de vidrio para el balcón y le voy a poner cortinas. Me tengo que encerrar, una lástima, pero bueno. Algún día podré mudarme a una casa y todo esto será solo un recuerdo nefasto.

Además elevé una queja a la administración de tu edificio, traté de ir por las buenas pero no me escuchaste así que ahora solo me quedan las malas.

Saludos,
Norma

*****

No mandes a hacer nada, Norma. Ezequiel me dejó.

Y ya recibí tu queja por indiscreciones. Gracias por no decir imprudencias, de todos modos ya no vas a ver de ninguna de las dos.

Saludos

*****

Hola, Gonzalo. Lo lamento. Obviamente la situación me entristece, pero bueno, la vida es así.

Te mando un saludo,

Norma

*****

No lo lamentás pero creo que yo tampoco. Era una fachada, detrás del frente había escombros. Yo me quedaba porque el amor y los miedos, pero no daba para mucho.

En fin, buena vida, Norma. Ojalá que el chico te salga ingeniero y se case con su compañera de tesis. Que la nena te salga científica y descubra la forma de hacer el dolor soportable.

Saludos

 


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Fiorella & Santino

Bueno, no nos pudimos despedir. Que el martes no, que finde se me complica, que los jueves cuido a mi sobrino. Me pateaste un mes entero, qué talento maravilloso.

En fin, me estoy yendo mañana a las 9. Voy a desayunar en el aeropuerto un café de mil pesos y me voy a ver qué me depara México y qué puedo darle yo. Me hubiera encantado verte y abrazarte porque no sé cuándo voy a volver a poder. Entiendo que nuestra historia es complicada y que hoy estás casada, pero tampoco podemos hacernos los boludos con lo mucho que nos queremos. Como personas, no como ex novios. Así que este mail es mi forma de despedirme y decirte que yo nunca me voy a hacer el boludo con lo mucho que te quiero y lo importante que sos para mí. Me partiste el corazón en veinte pedazos pero me enseñaste que se sobrevive a eso y hasta después, con suerte, se está bien.

Ya pasó mucho tiempo, lo sé. En 17 días cumplo 39. ¿Te acordás cuándo teníamos 15 y decíamos que si a los 30 ninguno se había casado, nos casábamos nosotros? ¿Y a los 20 cuando nos acordábamos de eso y no lo veíamos tan lejano? ¿Y a los 24 cuando nos fuimos de casa, cuando flashamos vivir en Uruguay y no duramos ni 10 días? Qué chicos éramos. Al par de meses fuimos historia.

Bueno, vos te casaste, al menos 50% del palabrerío se cumplió.

Nada, Fio, no sé bien qué tengo para decirte. Te deseo lo mejor. No es una declaración de amor esto, no lo tomes así, es una recapitulación que hago, cosas por las cuales me hubiera encantado verte antes de irme. Pero bueno, la vida, qué sé yo.

Te quiero mucho, cuidate y sé feliz.
Santi

*****

Santi,
Ya debés estar en Méjico. Me gusta escribir “Méjico” con j, en la escuela primaria me lo enseñaron así. Creo que Méjico es la versión antigua de México, adentro de mi cabeza tiene esa categoría. Poco importa para el caso. No conozco, es mi país pendiente. Pienso en tacos y se me hace agua la boca. Ojo con el picante. Andá a la playa. Repudiá el machismo. A ver, qué más. Disfrutá. O no, como quieras.

¿Por qué te fuiste para allá? Ahora decime la verdad, lo del trabajo no me termina de cerrar. ¿Cómo se siente que todo sea distinto?

Yo estoy embarazada y recién separada. Lo cuento sin musicalidad para que la crudeza llegue a destino. ¿Qué adjetivo le voy a poner a todo esto? ¿Triste? No, ni tanto. Con Germán se nos caía el mundo en picada por lo que se fue de casa, a las tres semanas la prueba dio positiva. Ya éramos historia, qué íbamos a hacer. ¿Volver a estar juntos por el bebé? ¿Forzar un amor para hacer feliz a otra persona? Como si los niños no se dieran cuenta de que sus padres son miserables. Odio la teoría: “Seguimos juntos por los chicos”. Lo mejor que podés hacer por tus hijos es ser feliz. Las puestas en escena solo sirven arriba del escenario, trasladar eso a la realidad es un despropósito. Una familia monoparental es una familia, una familia forzada es una vergüenza. Como te enseñé, se aprende a sobrevivir después de una separación, pero de fingir un abrazo no se vuelve.

Creo que la explicación de por qué no quise verte se desprende de todo lo anterior. Este momento es muy especial: 38 años, engendrando por primera vez una cría y haciendo a diario una cama vacía. No estoy como para estimular ningún sentimiento.

Me acuerdo de todo lo que mencionás, después de leerte tuve un deseo irrefrenable de mirar nuestras fotos. El pasado casi siempre es sinónimo de delgadez y malos cortes de pelo (por lo menos en nuestro caso fue así). Se me llenaron los ojos de lágrimas, fui muy feliz con vos. Te quiero mucho. Ojalá seas muy feliz en el nuevo país.

Un beso enorme,
Fio.

*****

Wow. Toda una vida diciendo que no querías tener hijos y me escribís que estás embarazada. Me parece una locura, pero a la vez estaba cantado. Hablar de más siempre cuesta caro.

Sí, es por trabajo y porque nada me ata a Buenos Aires. Con mi familia me veo poco, los amigos están aunque uno se vaya y amor del otro no tengo. Así que me vine. Todo bien por acá, me consiguieron un departamento hermoso para mí solo (casi siempre comparten los que vienen de afuera) y me pusieron a capacitar a un equipo de sistemas. No sé por qué, si yo no me ocupo de sistemas. Nos tienen muy bien ponderados a los argentinos, piensan que sabemos hacer de todo. Debe ser porque nos ven tan estresados que inventan ese motivo, que hacemos de todo.

El ritmo de laburo es otro por suerte, y el finde me voy a Tulum, así que por ahora todo bien.

Pasemos a vos: te felicito. Mucha gente se queda en la relación de mierda por el miedo a separarse y el costo de energía que implica, así que bien por ustedes. ¿De cuánto estás? ¿Llegás a meter un viajecito?
Es en joda pero si lo estás considerando es en serio.

Nunca dejaste de priorizarte. Eso me duele pero me parece genial. Seguí así. Son los primeros 38 y los estás llevando bárbaro.

Beso

*****

Nunca es bueno lo que te ata. Celebro que hayas encontrado tu libertad en la falta. Casi siempre está ahí.

Es cierto lo que decís sobre la forma en la que nos ponderan en otros países, en Colombia me sucedió algo similar. Fui como invitada al último Congreso de Farmacología y Terapéutica y por poco no me piden autógrafos. Creo que compran la arrogancia que nos caracteriza. Es reconfortante que te valoren, ¿o no? Y cuando no lo hacen, te separás, aunque estés embarazada. Ya estoy mezclando las cosas, como siempre.

Tengo una cuenta en semanas y otra en meses, voy con la simple: estoy embarazada de tres meses. Por suerte todo está en perfectas condiciones “a pesar de mi edad”. Escucho esa frase cada vez que entro a la clínica para hacerme un control. Tengo 38, no 53. Parece que si no pariste cuando tus carnes todavía eran firmes, sos un trapo de piso que apenas puede gestar un pibe. Pues bien, lo hago y mirá qué bien que lo llevo.

En un mes tengo una semana libre de laburo, quizá pueda tomarme un avión. Tengo antojos de estar en la playa. Ni chocolate, ni frutillas, ni aceitunas; necesito que el sol me pegue en el cuerpo. Acá hace tanto frío y estoy tan blanca que me deprime mirarme al espejo. Casi todas las noches sueño con que estoy nadando en el mar, o tirada en la arena, o en una reposera con un jugo en la mano.

Sería entre el 17 y el 23 de septiembre. ¿Cómo venís? Quizá podemos encontrarnos en Tulum y hacer la despedida que tanto anhelabas y nunca te di.

Abrazo!
Fio.

*****

Estoy algo contrariado, Fio. Por un lado, hace meses que quiero verte y charlar con vos, de vos, de mí, de nosotros y de todo lo demás que me importa menos; pero a la vez cuando nos encontremos vas a estar esperando un hijo de otro tipo, que acá escrito es una obviedad y algo que debería haber ya digerido en el mail anterior, pero no sucedió.

¿Y si venís con una amiga? Y de pronto nosotros nos encontramos, pero no viajamos juntos. Hoy es mi cumpleaños, por cierto. Me llama la atención que no me hayas saludado si estás proponiendo viajar juntos una semana. Capaz te olvidaste. Desde que cerré facebook me saluda el 3% de la gente que conozco.

Méjico escriben los mejicanos antiimperialistas. Siempre tan subversiva y ahora vas a ser una mami del cole. Te pido, si no por mí por los porteños enojones, que nunca estaciones en doble fila alegando que “es un minutito”. ¿Te acordás de cuando te enseñé a manejar? Me lo cobré el par de veces que me trajiste borracho hasta casa.

Estoy pensando mucho en vos, tanto que me fastidia. Tardé dos días en escribir este mail. Borré tres párrafos chiquitos. Hablaban del pasado, igual; y hablar del pasado así, por mail, es difícil.

Bueno, estoy desvariando, pero estoy bien. ¿Vos estás bien?

*****

Santi, quizá no me supe expresar, quizá lo contrariado te boicoteó la comprensión. ¿Encontrarnos? Sí. ¿Viajar juntos? No, señorito. Jamás lo pensé así. Además, mi familia y amigos nunca me dejarían salir sola del país estando embarazada. Pensé que se entendía, o que por lo menos se caía de maduro. Lamento que la confusión te haya obligado a levantar la guardia, no era necesario.

¡Feliz tres días después de tu cumpleaños! Se me pasó, perdón. Tampoco es que solemos saludarnos religiosamente TODOS los años. A veces sí, pero cuando no sucede, tampoco nos vamos a ofender. ¿Me saludaste para el mío? Mejor dicho, ¿importa?

Claro que recuerdo cuando me enseñaste a manejar. Todavía tengo pesadillas con tus: “¡Acelerá! ¡Frená! ¡Despacio!” Fue una prueba para nuestra relación y la sobrevivimos. Por lo menos esa sí.

Me dio miedo tu anteúltima oración. Quiero que pienses en mí como pasado, no como presente. En este momento mi cabeza está en otro planeta, absorbiendo y procesando, buscando equilibrio y queriendo paz. No me puedo sumar turbulencias. Tampoco las quiero. Ahora estoy levantando la guardia yo.

Bueno, basta de cháchara. Como te adelanté, entre la noche del 17 y la mañana del 23 de septiembre voy a estar rascándome el higo en un all inclusive de Tulum. Voy con mi hermana, que no ve la hora de zafar de su marido e hijos. Me pidió que fuera un hotel exclusivo para adultos, mirá si estará harta. Así que, si querés, nos podemos encontrar. O no. Ya no sé qué.

Abrazo!
Fio.

*****

¡Cinco días después gracias!

Sí, cualquiera el mail anterior. Perdón. No sé por qué entré en un agujero negro de confusión que devino en histeria. Tenés razón vos. Pero no te puedo encontrar, no me puedo ir en esas fechas para allá porque estamos con un proyecto con Perú que nos precisa en la oficina hasta mediados de octubre, así que nada de vacaciones para este ser en pena.

Me llegó un regalo, ni a palos es tuyo ¿no? Bueno, en fin, estoy en esta a full, me viene bien el piloto automático por un tiempo porque venía derrapando como un campeón. Con vos y con todo.

Si querés, igual, podemos hablar por teléfono de noche. Qué lindo sería eso. No sé, te extraño pero no termino de entender de qué forma. Otra vez la histeria. Basta, Santino. Me lo digo yo.

Además vos estás con mil mambos, mirá si vas a prestarle atención a esto, o a mi cumpleaños. Nada que ver.

Bueno, corto esto por un tiempo. Si querés hablar, llamame, no hay drama.

Beso

*****

Santi,
Ya te habrá contado tu vieja que vino a conocer a Carmela, tenés la madre más encantadora del planeta. Le tejió una mantita rosa tan preciosa que no sé si no me la quedo yo. Me contó que en dos semanas estás en Argentina, ¿por qué no me dijiste nada? Quiero creer que vas a venir a ver a la pequeña, si no te mato. Amo nuestras charlas telefónicas de horas pero también extraño tu cara.

Hoy mi ex marido me presentó a su novia joven. Con qué necesidad, ¿no? Dos semanas tiene la beba, todavía soy el mismo desastre que era durante el embarazo. Debería haberme dado un tiempo para que se me acomodaran las carnes y no sentirme tan mal conmigo misma por ser un lechón. Nada, boberas de la depresión posparto. Vení a abrazarme un poco así lloro y después me siento mejor. Es lo que están haciendo todas mis amigas y funciona.

Besote!
Fio.

*****

Fio, no te dije nada porque no voy solo y no supe cómo abordar el tema. Conocía a alguien hace poco más de un mes, es una chica que trabaja en este mismo edificio pero en otro piso.

Estuvimos hablando tanto de vos que de verdad no encontré forma de contarlo, o me dio miedo, vergüenza, andá a saber. Pero el caso es que voy con ella para allá, ¿mi vieja no te dijo nada? Raro, con lo que le gusta chusmear…

Si te parece vamos los dos a conocer a la chiquita, ¿qué opinás? Ya te ampliaré sobre ella, pero se llama Gabriela, tiene mi edad y una hija de 3 años. La voy a conocer hoy. Está todo pasando a las chapas, pero bien, contento, con ganas de apostar.

Bueno vos decime qué te queda bien y yo me adapto.
Beso!

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Me pregunto en qué clase de infierno me encuentro que todos mis ex me quieren presentar a sus nuevas novias. ¡Soy una bola gorda y ojerosa que duerme poco, tiene las tetas del tamaño de sandías y cambia de humor cada dos minutos! 😉 Obvio que sí, traela. No hay problema. Voy a tratar de sacarme el piyama roto para ponerme el piyama de visitas, no les prometo nada. Cuando estén en el país avisame y se vienen.

Más allá de la locura hormonal, estoy que floto de la felicidad. No duermo, como mal, no tengo tiempo ni de lavarme el pelo; pero miro a Carmela y todo tiene sentido. Es tan chiquita y preciosa que me derrito. Es el amor de mi vida, no tengo dudas. Le voy a dar tanto amor que la voy a traumar. Que la Patria y la Asociación Argentina de Salud Mental me juzguen.

Bueno, basta de baba. Tengo a todo el mundo agotado pero es que nunca me sentí así de viva (y eso que parezco un zombi). No sabía que podía ser así de feliz.

Pegame un llamadito y arreglamos, yo estoy todo el día acá con la gorda.

Abrazo,
Fio.

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Ya sé que ya te avisó mi mamá pero bueno, cumplo con lo pedido: estoy en el país. Pasamos esta tarde. Toda esta misma info la tenés en tu celular pero supongo que lo habrás perdido en el charco de baba.

Beso linda, te veo en un rato!

 


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Antonela & Franco

Sé que escribir esto no sirve para nada pero quedé destruido. Me dolió mucho haberte dicho que ya no quiero seguir, no salgo impune ni me es gratuito. Por favor no pienses que es por vos, que hiciste algo mal o que ya no me gustás. Sos la mujer más hermosa del planeta y no hubo nada que me alejara. Pasa que mi vida es un desastre y necesito concentrarme en mí para salir adelante.

Me mata que te culpes, no lo hagas. Sos perfecta. Estos dos meses fueron increíbles, me devolviste la sonrisa que había perdido. Ojalá mi tiempo fuera otro y el tuyo también. Quizá más adelante pueda volver a buscarte y, si todavía me querés, abrazarte para siempre.

Ahora necesito encontrar un departamento más chico porque solo no lo voy a poder bancar. Vanina está esperando que terminen de arreglar la casa de sus padres para irse, pero hasta que eso no suceda, estamos presos. Presos y juntos. Hace tres meses que nos separamos y sin embargo todo sigue igual pero todo cambió. Duermo en el sofá del living y paso muchas horas en la calle para no cruzarla. Ya sé que no viene al caso, solo quiero explicarme porque vos sos un montón de lindura y me bancaste desde cero. Y escucharte decir cosas como: “es por mí, fallé, no supe contenerte” me liquida por dentro.

Todo se va a arreglar, lo sé, pero no puedo pedirte que me esperes. No sería justo para nadie.

Que la vida te de todo lo que merecés, lindísima. Besos miles.

Franco.

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Quedate tranquilo, Franco. No te voy a esperar. No puedo evitar pensar que tu decisión tiene remotamente, en algún punto, desde algún rincón, que ver conmigo. Digo, decidís no estar conmigo; es insensato creer que no se trata de mí de alguna manera. Tu situación con tu ex la conozco desde el primer minuto, y decido lidiar con ella desde mi lugar. No entiendo por qué me corrés si no es porque querés separarte. Fueron dos meses muy intensos para todos, pero justo cuando las cosas masomenos toman cauce, me abrís.

Bancate decidir que no querés estar conmigo. Bancate decirlo y yo me voy a bancar escucharlo, pero no des vueltas.
Ni siquiera entiendo para qué me escribís este mail, para ratificar tu decisión? Ya la había entendido el lunes. Andá, resolvé tus cosas, para eso me despejaste de la ecuación; porque te implicaba un problema. Ahora ya no lo tenés, así que dejame a mí lidiar con esto como se me cante y pensar de vos lo que quiera pensar, y hacé lo mismo.

No me cuentes tu rutina porque ya no formo parte. Voy a trabajar en mis defectos para que el próximo me quiera bien.
Me siento un poco incomprendida, supongo que a vos te debe pasar igual.

Suerte con todo.
Antonela

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Hola, Anto. Mirá, en los tres días que pasaron estuve pensando y me di cuenta de que quiero seguir con vos. Sos maravillosa y me hacés bien, este momento es difícil pero sabés sacarme sonrisas que me hacen inmensamente feliz. Perderte es como que llueva sobre mojado, sumar un dolor cuando los calmantes ya no funcionan.

Hagamos como que no te dije nada. Empecemos de cero, de nuevo. Veámonos. ¿El viernes estás libre? Quiero abrazarte y darte miles de besos. Hagamos algo lindo, vayamos a comer a la hamburguesería que te gusta.

No quise hacerte sufrir. Es un mal momento, perdoname por tanta desprolijidad. Te extraño.

Franco

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Me encantaría decirte que sí, porque en este montón de horas no se me fue el amor. Ni cerca. Pero estás hablando desde el extrañar, no desde el querer, y no puedo hacerme eso a mí; volver porque quiero estar con vos sabiendo que vos no estás seguro de querer estar conmigo. Ya bastantes inquietudes tengo como para sumarles la paranoia, la desconfianza de que estés con tu ex mientras intentamos armar algo juntos. Tenías razón, era cualquiera. No sé no por qué me metí en esta.

De corazón espero que resuelvas tus cosas, pero si ya tomaste una decisión hace algunos días, respetátela. Y si no, respetame a mí, que ya no quiero saber nada con nosotros. No soy un peluche, no es que jugás conmigo un ratito, te aburrís, me volvés a agarrar, te aburrís, te desconcentrás. No funciona así, no conmigo al menos. En estos días seguro te esté llegando un paquete a la casa de tu mamá. Lo mandé ahí para que no tuvieras problemas. Te compré la batería electrónica tres días antes de que nos juntáramos a hablar y y estaba en el correo y no iba a trenar la transacción, es un quilombo. Así que toda tuya, disfrutala.

Creo que realmente no tenés ni media pista de cuánto te quiero. Eso es lo que más me enoja. También me frustra que quizá nunca te lo vaya a poder mostrar.
Es muy triste esto para mí. Más allá de que hayan sido sólo un par de meses, yo en vos vi al amor de mi vida, y me lo apagaste como a un pucho.

No podemos hacer como que no me dijiste nada, Franco. Porque me dijiste.

Antonela

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Anto, te re agradezco pero me parece todo mucho. Fueron solo dos meses y siempre supiste cómo era mi situación, los detalles y los límites. Me parecés una mujer hermosa pero hasta ahí, nunca vi más que eso. Quería salir, distraerme, reencontrarme con mi soltería junto a vos.

La batería me trajo muchos problemas. Si pasamos por la casa de mi familia y te la señalé fue para que conocieras un poco más de mí, nunca me imaginé que me ibas a mandar un paquete. Me ametrallaron a preguntas, que quién es Antonela, que por qué te hace regalos. Mi vieja adora a mi ex y esto fue una patada al hígado. Vanina se enteró y me dijo de todo, que era un forro, que cómo podía salir con alguien viviendo todavía con ella.

Te agradezco el gesto pero hubiera preferido que te lo guardaras. Es todo demasiado complicado. Creo que lo mejor es que no nos volvamos a ver. Te deseo lo mejor, te merecés todo el cariño del planeta y lamento no ser yo quien te lo pueda dar. Ojalá encuentres ese amor que tanto buscás.

Franco

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Somos dos los que hubiéramos preferido que yo me guardara.

Cuando me la señalaste me dijiste que cuándo íbamos a comer. No sólo me la señalaste. Entiendo que todo esto para vos hayan sido dos meses de transición rara, una mina que se te cruzó y ya; pero para mí fue otra cosa y me siento muy humillada con todo lo que me decís. Me siento una imbécil. Para qué me dijiste en tu mail que quedaste destruido y dolido? Para qué me escribiste? Para meter el dedo en la herida y revolver un poco? Así de sádico sos?

Revendé la batería y de paso te hacés unos mangos y le comprás algo a Vanina.

Lo que no entiendo es en qué momento de todo este vaivén me quisiste aclarar algo, ahorrar un poco de de dolor. De verdad que no encuentro relación entre el primer mail y este último. En algún lado mentís. No me mientas para hacerme sentir bien porque no lo vas a lograr y además me hacés quedar como una tarada.

Chau no me respondas más por favor.

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Antonela, hola. Reaparezco un año después porque quiero (más bien necesito) pedirte disculpas. Me comporté como un imbécil, vos no merecías que te hiciera sufrir. Siento una culpa enorme por la forma en la que te traté. Espero que no sea demasiado tarde.

Hay veces que llegamos a las vidas de los otros para quedarnos, hay veces que somos un puente. Vos me extendiste la mano en un momento en el que me hundía, nunca me voy a olvidar de lo buena persona que fuiste conmigo. Lamento no haber estado a la altura.

Con Vanina logramos transformar el dolor en amor y ahora estamos esperando nuestro primer hijo. Creo que en la revolución de sentimientos necesitaba poner en palabras mi pedido de perdón.

Realmente espero que estés muy bien y que haya aparecido ese hombre que tanto querías.
Besos,

Franco

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Un año tardaste en pedirme disculpas. Sí, es demasiado tarde. Ya venció. Así que gracias, pero no gracias. No era la forma, Franco. No siempre encontramos la forma pero esa definitivamente no era.

Me alegro por vos. Vas a ser un buen padre. Siempre lo pensé. Por favor, si te surge algún otro arrepentimiento, quedátelo para vos.

Saludos

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Bueno, Antonela. Por lo menos tuve el gesto. Nada, dejá.

Franco

 


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