No me Olvidé de Vos

Cartas entre personas que todavía creen en las cartas.

Mariana & el cagón

Es verdad. Soy un cagón, Mariana.

Te pedí que me dejaras organizarme. Te dije que por nosotros me desataba de todo y empezaríamos de cero. Te dije un montón de cosas. Muchas verdades. Y no las puedo sostener. Necesito el refugio y la estabilidad que me da una casa de familia.

Soy un infeliz, escribo y con cada letra que aparece siento que te voy soltando, que se me va el amor de mi vida, que no me la juego por lo que quiero. Y es verdad, todo lo que te dije y te digo es verdad.

Sos el amor de mi vida. La mujer que, de poder elegir, elegiría siempre. Pero ese es el problema. No puedo elegir.

Con Cecilia tengo dos hijos, me miran y me dicen “papá” y se nos meten en la cama y a mí se me retuerce el pecho. Hay algo adentro mío que siente que, si dejo esta casa, dejo de ser “papá”.

A veces sueño que son tuyos. Que sos la madre de mis hijos.

Ojalá tires esto a la basura y te vayas a correr pensando en que mejor, que no te convengo. Que muchos problemas ya arrastramos. Y es verdad.

Yo no puedo. Simplemente no puedo.

Todo lo que digo podría refugiarse en que antepongo la felicidad de mis hijos por sobre la mía, que es verdad.
Pero también es verdad que soy un cagón, Mariana.

Perdoname.


 

Sí sos un cagón y aparte un forro y un pelotudo. ¿Refugio y estabilidad? ¿De qué carajo me estás hablando sorete? Sos más que un infeliz, sos bosta de caballo. Llamarme el amor de tu vida, se te debería caer la cara de vergüenza hijo de un tren de putas, forro.

¿Sabés qué podes elegir? No ser tan pelotudo, eso podés elegir, imbécil.

Quedate con Cecilia, dale, prentendé tener una vida feliz con una mina que no te para la pija y dos pendejos que no te bancás. Seguí construyéndole ese castillo de arena que no resiste ningún tipo de archivo. ¿Anteponer la felicidad? ¿De quién? ¿De una boluda que vive en una mentira y dos infelices que se van a criar en un hogar de mierda?

Proclamarte un cagón no te hace menos cagón, no te resta culpa, asumir errores es una forrada noventosa que me la paso por el orto.

Cuatro años cogiendo, pelotudo. Cuatro. Por toda la ciudad, por otros países, ni siquiera usábamos forro. Y lo que me tranquiliza es que vos NUNCA te vas a olvidar de cómo me abrazabas, ojalá te persiga mi recuerdo para siempre.

No vuelvas a acercarte a mí por ningún medio porque te juro que le escribo a la cornuda y le cuento todo, yo no tengo nada que perder. A partir de este momento estás muerto.

Te perdono, ahora perdonate vos por las veces que le acabes pensando en mí, cagón.

 

Este intercambio se imprimió y se cosió a varios otros que podés encontrar en nuestro primer libro.  Conseguilo hasta el 6 de junio acá.

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5 Comentarios

  1. elgaby82

    nooo…. es terrible muy muy bueno.

  2. Simplemente genial!

  3. Norber

    Es maravilloso! Agradezco haberme encontrado con esto.

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