No me Olvidé de Vos

Cartas entre personas que todavía creen en las cartas.

Autor: No me Olvidé de Vos (Página 2 de 13)

Mayra & Brisa

Hola, Brisexxx.
Me da mucha vergüenza hacer esto y a la vez un poco de miedo. Te pido la mayor discreción posible, calculo que trabajás así. Me llamo Mayra y tengo 22 años. Creo que me gustan las mujeres. Nunca estuve con ninguna y quiero probar. Vi el mail en tu biografía de Twitter y por eso me animé a escribirte.

¿Vos trabajás con mujeres? Calculo que sí porque encontré algunas fotos en las que estabas dándoles besos a chicas, o sea que no te da asco. Cualquier cosa avisame o recomendame alguna colega.

Perdón, es la primera vez que hago esto. ¿Cuánto sale? ¿Se calcula por tiempo? ¿A dónde sería? ¿Tenés un departamento? A mí me gustaría completo, no sé si se dice así. Bah, todo. ¿Hay algo que no hacés? Porque vi en una película que algunas prostitutas no besan en la boca. No quiero hacer nada fuera de lugar o incomodarte. Estoy mirando pornografía para practicar.

Soy un poco gordita, ¿no importa?

Esto me da mucha vergüenza, perdón. Ah, no soy virgen. Estuve con dos chicos pero no me gustó. No sé si hay algo más que debería saber.

Bueno, gracias!

*****

Mayra, buen día.
Podés decirme Brisa. Brisexxx es mi arroba y tratarnos por las identidades virtuales me da entre miedo y angustia. Brisa es fantasía también, pero un tanto más real.

Te comento: yo no mantengo encuentros con mujeres que nunca estuvieron con mujeres. Toda la situación se vuelve una tutoría y termina siendo desfavorable y muy lejano a lo que es en realidad. Las chicas suelen venir con un montón de preguntas y terror a hacer las cosas mal (más adelante aprenderás que bien y mal en el sexo no existen, a cada quien le gusta y disgusta algo distinto), y la experiencia se vuelve un paño frío tras otro. Yo preciso que la persona con la que estoy se relaje y se entregue y, como con chicas que sólo estuvieron con varones no me pasaba, decidí no desvirgar a más mujeres.

Hay muchas trabajadoras sexuales que no van a tener ningún problema en iniciarte. Pero no es mi caso. De cualquier forma, ya que estamos, me alegra mucho que hayas decidido dar cauce a tu inquietud y tus gustos. A mí me costó una barbaridad y siempre que lo leo que lo veo que lo siento, lo celebro.

Ojalá este nuevo mundo te traiga sólo placeres y enseñanzas. Ojalá te conozcas y te apropies de tu sexualidad en toda su plenitud.

Te deseo lo mejor,
Brisa

*****

Brisa, hola.
Uh, bueno. ¿Podrás recomendarme a alguien? Perdón por la insistencia, pasa que no sé de otras trabajadoras sexuales y toda la situación me genera mucha vergüenza.

A vos te siento “cercana” porque te tengo en todas mis redes sociales. Amo la forma en la que te expresás, tu lucha feminista, lo que laburás para que se reconozcan los derechos de las trabajadoras sexuales. No te conozco pero siento que un poco sí, tu ideología te pinta completa y la imagen de mujer empoderada que proyectás es envidiable. Y además me parecés linda.

No me imagino yendo a una esquina. Tampoco se me ocurren otras maneras de encarar la situación. Y no lo puedo hablar con mis amigas porque me van a decir que estoy loca. A veces pareciera que no hay nada sexual en lo femenino, como si nuestro deseo estuviera atado necesariamente a la idea de procrear. Yo quiero experimentar. Quiero usar mi cuerpo en todas sus formas. Es difícil manifestarlo y no ser juzgada.

¿A vos te contratan mujeres? Porque quizá me estoy haciendo la cabeza y en realidad son muchas las que buscan este tipo de “alternativas” (no sé cómo llamarlo). Se asocia al trabajo sexual con el varón porque es el único que consume el servicio, pero yo no creo que sea tan así.

Bueno, perdón por extenderme.

Muchas gracias!

*****

Sí, claro. Ahí te encontré en Twitter y te mandé un DM con compañeras que pueden ayudarte.

Gracias por lo que me decís, realmente ha sido una lucha difícil y recién ahora puedo empezar a verle el costado gratificante.
Yo, en tu lugar, empezaría por no decir cosas como ‘usar’ mi cuerpo. Tu cuerpo no es un producto, tu cuerpo es algo vivo y cambiante. En ese caso: vivilo. Viví tu cuerpo. Conocelo, exploralo. Pero eso es súper secundario, lo sé. Sólo que a mí me demoró tanto la conciencia sobre todo aquello que me pertenecía y con lo que podía jugar, que siempre que veo un asomo de machismo trato de neutralizarlo. No te lo tomes a mal. No sos vos, es la historia.

Pero está cambiando, y no es obra del viento ni del azar. Por eso hago tanto hincapié en lo importante que es que quieras hacer algo con estas nuevas sensaciones.

Yo creo que está bien que arranques con una de las chicas. Un poco porque lo desconocido da un manto de confort y de anulación de prejuicios. Otro poco porque, te soy sincera, me gusta que quieras coger con putas. La gente se piensa que somos malvivientes que lloramos cada vez que nos dejan la plata y se van. En absoluto, somos todo lo felices que el sistema que nos niega nos deja ser. Pero, como te dije, está cambiando.

Sos un poco gordita, yo también. Y mirá como te fijaste en mí 😉

Que te vaya muy bien.
Quedemos en contacto.

Besos,
Brisa

*****

Brisa, hola!
No sé cómo agradecerte todas estas palabras. Que te ayuden de forma desinteresada es uno de los gestos más nobles, debés ser una persona increíble. Por lo poquito que te conozco puedo dar fe que sí.

No me quiero extender para no aburrirte pero me parece importante contarte que concreté un encuentro con una de tus compañeras. Traté de relajarme y entregarme como mencionaste en tu primera respuesta, aunque fue difícil porque el corazón me latía muy fuerte. Ella se portó de diez, una mujer con todas las letras. Es probable que repita, no ahora porque todavía sigo un poco en shock (para mí fue un montón), pero más adelante quizá tenga más experiencia y pueda disfrutarlo de otra manera.

Es oficial: me gustan las mujeres. En realidad siempre lo supe, solo necesitaba ponerlo en práctica, cerrar el trato. Me dieron ganas de conocer a una chica y enamorarme. Puse primera, ahora quiero arrancar a vivir.

De nuevo: muchas gracias por facilitarme el camino y, sobre todo, por entenderme. Creo que necesitaba encontrarle un poco de humanidad al asunto y a vos te sobra.
No se lo voy a contar a nadie, pero no por vergüenza, porque sé que no podrían entenderlo. El tiempo me enseñó que a la intimidad conviene preservarla. Este es nuestro secreto. Quizá sea tonto, me gusta pensarlo así.

Ojalá tengas mucha suerte en tu vida, te mando un beso enorme!

*****

Mayra, buen día. Estoy de viaje por eso tardé en responderte. Me alegra mucho. No nos contamos de los encuentros así que no sé con quién estuviste, pero leo que la pasaste bien y me parece genial.

Para darte cuenta de que te gustaban las chicas no necesitabas vivir nada, simplemente permitirte que te gustaran las chicas. Pero el sexo también es eso, mostrar los gustos y dárselos.

Ser puta no me hace ni mejor en la cama ni más sabia al respecto, me hace libre, por eso hablo, desde esa libertad. Me hace dueña y cómplice de mí misma. Y me encanta, y lo llevo con orgullo y soy buena en lo que hago. Yo siempre digo que nos niegan y nos repudian por eso, porque los indignados son más bien presos de sí. Y si además de todo eso, encima te pude ayudar a dar este gran paso, mayor todavía el regocijo con el que me voy a acostar hoy.

Sé lo que quieras ser. Y si algún día develás el secreto, acordate de contar que las putas somos muchísimo más que tipas que cogen por plata.

Dejo la moralina para que no opaque tu experiencia espectacular. Suerte con las pibas <3

Brisa

*****

Ay, TE AMO. Jajajajaja!

De verdad, gracias por tanto!

 

 


El año pasado editamos nuestro primer libro que compila casi 30 intercambios en papel y con tinta y todo eso. Para la cartera o el bolsillo de la dama, o la cartera o el bolsillo del caballero. No juzgamos. Se consigue ACÁ.

Gabriel & Gustavo

Hola, rarísimo este mail pero prometo que la hago corta. Hace algunos meses borré todas las fotos que teníamos juntos en un rapto de locura y desprendimiento forzado, y me di cuenta de que del viaje que hicimos con mi mamá no tengo nada ahora. De verdad que no te escribo con otras intenciones más que recuperar esas cuatro o cinco fotos en Barcelona con ella. Fue hace años, lo sé, pero como se enfermó al par de meses que volvimos esas son las imágenes menos viejas que me quedan y que puedo tener.

No quiero traerte quilombos con tu pareja ni enredarnos en charlas filantrópicas. Estamos grandes y pasaron más de dos años. Sé por Laura que están avanzando con los trámites de adopción y de veras, pero de veras, me alegro.

Somos adultos ya. A veces pienso en la cantidad de veces que deseé saltar todo y llegar directo a este momento de mi vida y me castigo por no haber sabido disfrutar. Otras me miro al espejo y está todo masomenos en su lugar, así que salgo de casa con pilas.

Bueno Gaby, no mucho más para decirte.
Ojalá seas feliz pero no para siempre porque es mucho tiempo.
Para siempre es mucho tiempo, ja, eso lo aprendimos juntos.

Cariños,
Gus

*****

Gustavito! Mirá, ni que te hubiera llamado con el pensamiento! El otro día nos juntamos en lo de Chucho y estuve recordando la vez que vos y yo fuimos al bar de Ecuador, que le dijiste a la camarera que eras un actor famoso de Hollywood y chupamos gratis toda la noche! Jajajaja! Tres palabras en inglés sabías, hijo de puta. No sabés lo que extraño tu espontaneidad. Terminé la noche borracho gritándole al cielo que te quería mucho. Un papelón. Damián me miraba, pobrecito, me ha visto en cada una que no sé por qué se queda conmigo. Chucho me tuvo que traer de vuelta a casa porque no podía ni caminar. Viste lo que me gusta el chupi y el ridículo. Combinación letal.

Es que te quiero mucho. Fueron muchos años. Ah, te adjunto las fotos. ¿Vos cómo estás?

Sí, queremos adoptar pero los putos no somos dignos, así que hay pocas probabilidades. La semana que viene nos casamos, no sé si se dice así tan a la ligera pero para mí es un trámite que me come la tarde. El otro está muy ilusionado. Qué sé yo. Soy un tipo grande. 52 años, un vegestorio.

Damián siempre me dice que hablo mucho de vos con tono de resignación. Es que creo que sos el gran amor de mi vida. ¿Cómo estás? Contame de tus locuras que me quitan años de fastidio. ¿Te volviste a disfrazar de mujer para ir al Colón? Jajajaja!

*****

Gaby muchísimas gracias por las fotos, mirá qué feliz se la ve a la vieja, me hiciste el día.

¿Seguís tomando como cuando éramos más jóvenes? (Palabra clave: más). Yo me calmé bastante con ese tema. Salgo poco y si salgo pido una copa de vino. El glamour de la adultez me cacheteó y me dejó mareado en su pavada.

Pero además de eso estoy bien. Extraño muchísimo a mamá últimamente, estoy yendo bastante a visitarla. A Andrea y a mí la tragedia nos hermanó más que la hermandad misma, así que pasamos mucho tiempo juntos y la verdad me encanta. Es una mina lúcida, buena, tiene una piel hermosa. ¿Sabés qué pensé hace poco? Creo que iría bien con tu primo, Ezequiel. ¿Sigue soltero o ya se avivaron?

Y después qué más… estoy solo. Pero estoy en paz. Después de que vos y yo terminamos necesité mucho tiempo solo para rearmarme y ahora como que ya le tomé el gustito. Poquísimas locuras que contar, sigo robándome vajilla de los restaurantes, no sé si eso te sacará una sonrisa. Regalé como 5 pares de zapatos y todas las camisas cuadrillé. Por qué nunca me dijiste que tenía tantas y tan feas, horrible actitud la tuya. El trabajo muy bien, sorprendentemente bien para los tiempos que corren; y estoy dando talleres de comunicación política en la era digital. Yo no puse el nombre, te imaginarás que nunca vendería como novedoso algo tan viejo como decir “la era digital”. Pero en fin.

Eso, por acá. Una calma aburrida.
Pero se ve que lo tuyo nada que ver, y si estás contento me alegra. Éxitos en el casamiento. No firmo la libreta por razones obvias pero creo que no habría mejor testigo de ese amor que yo, lamentablemente.

Besos Gaby. Gracias por las fotos.

*****

Qué lindo que sos. Aquí Gabriel reportándose desde su luna de miel. Nos vinimos unos días a una cabaña en Colonia, mi único pedido previo fue que tuviera Wifi. Estar tan al pedo me hincha los huevos pero me puse al día con un par de series y le entro al tenedor como bestia. Se cae de maduro que no soy el último romántico de América. Bueno, justamente a vos no hace falta que te lo aclare.

Sabés que mi primo Ezequiel se puso de novio con una maestra jardinera divina de nombre Azul. Al final no era puto, solo un pelotudo. Pero está feliz. Mandale un beso a Andrea, ojalá me la vuelva a cruzar pronto. Y sobre tu mamá, qué decirte, la vieja tuvo una vida envidiable. Yo también la recuerdo bastante, la quise mucho. Tuviste suerte de tenerla como madre. A veces uno subestima las condiciones dadas, pero mirá la mía y lo yegua que fue, cómo me dejó en banda cuando se enteró de que era homosexual. Por eso es importante valorar lo bueno, porque no abunda.

A mí me gustaban tus camisas cuadrillé! Pero Damián dice que me visto como el orto, mi criterio no es confiable. Me hizo tirar el pantalón de vestir gris, apenas veinte años tenía, tiraba diez o doce más.

Me alegra que estés en paz, aunque me duela admitir que conmigo nunca la hubieras conseguido. Te amé con el alma, te amo todavía. Solo nosotros sabemos todo lo que vivimos juntos, cómo aprendimos a hacernos felices, la forma en la que creamos un universo de gestos que nos pertenecían.
Pero nuestras personalidades tenían cortocircuitos y de eso no podíamos escapar. A mí me cuesta la fidelidad, el compromiso… me parece todo una gran boludez. No hubiese podido darte lo que necesitabas. Lastimarte a vos me lastimaba a mí dos veces. Las cosas no resultaron y sin embargo pudimos darnos un cierre sin hacernos mierda, así de mucho nos cuidábamos.

Damián es un tipo de diez y por alguna razón que no comprendo me quiere mucho. Mirá que le hice millones y me enganchó en mil, pero sigue ahí. Caí tarde al Registro Civil, ¿podés creer? El juez me tuvo que esperar. Pero él nunca me dice nada, solo revolea los ojos porque ya sabe. Acepta todos mis desperfectos, me elige así. Una locura. Y por eso lo elijo a él, porque me deja ser sin esperar mucho de mí. Me la hace fácil. Y bueno, tendré algún otro encanto que lo compensa. Una toroncha de 27 centímetros, eso tengo! Jajajaja! Callate que a esta edad ya casi que ni se me para.

Bueno, no puedo ser serio. Tengo que volver al modo “luna de miel” así que me despido y te dejo un beso enorme.

*****

“Lastimarte a vos me lastimaba a mí dos veces”
Ja, al fin y al cabo siempre te cuidaste más. Está bien.

Bueno, quizás era lo que necesitaba leer para salir de esta neblina mental de las últimas semanas, que no tiene que ver enteramente con vos pero que tiene tu perfume o algo así.
Te mando un beso enorme también y que sean muy felices, así como son, sin esperar mucho más del otro.
Por mi parte, buscaré a alguien que saque mi mejor versión y yo la suya.

Gracias por lo vivido.
Gustavo

*****

¿Qué te pasa, Gustavo? ¿No querías recuperar las fotos en Barcelona? Te las pasé. ¿Cuál es el problema? ¿De qué neblina mental me hablás?

Sé claro, por favor.

Arrancamos con los cortocircuitos.

*****

Hola, me tomé mi tiempo para responder porque tenías razón. No sé qué me pasó. Empecé a pensar en vos, a extrañarte, a extrañar a mamá, se me mezcló todo en la cabeza y terminé escribiéndote cosas que no quería. Este mail es para cerrar y para que sea en buenos términos, como el cierre anterior y como el cierre que viene si alguno de los dos vuelve a enloquecer levemente.

Estamos grandes, dejarnos ir y dejarnos ser debería venir con los años. Se ve que tengo alma de pibe todavía.

Te deseo lo mejor de lo mejor de lo mejor y cuando te sientas pleno ojalá te acuerdes de que nosotros también fuimos felices. Yo me voy a acordar siempre.

Besos,
Gus

*****

Pero cabeza de palangana, sabés que con vos soy incondicional. No me tenés que extrañar, no tenés ni que llegar a pensarme más de dos minutos seguidos. Me pegás una llamadita y tomamos un café, un buen vino, lo que quieras. Yo también te extraño. Estuvimos casi quince años en pareja, repletos de idas y vueltas pero quince, casi que no conocemos la vida sin el otro.

Te aseguro que no querés volver a ser mi pareja. ¿Recordás lo que fueron nuestros últimos meses? Nos aborrecíamos. Se te están mezclando las pérdidas, estoy seguro. Ya está todo cerrado, pero démonos nuevas oportunidades desde otro lugar.

Nunca te voy a dejar ir. No lo digo como amenaza sino como realidad: sería imposible olvidarte y me rehúso a sacarte a las patadas.

El viernes cumple años Chucho y lo festeja a la noche en el Bar Purpurina, ¿por qué no te venís? Va a haber putos como para hacer dulce de leche. Te va a hacer bien, te lo juro. Sabés que ahora que lo pienso, Damián tiene un primo que es re para vos. Dos palabras: Ingeniero Agrimensor. Morite muerta. Va a ir. No te quedes acampando adentro tuyo que afuera está la luz.

Te adoro!

*****

Esta vez paso, pero la próxima me prendo.
Tampoco forzarlo, quiero respetarme algunas sensaciones.

Beso y gracias, de verdad.

 


El año pasado editamos nuestro primer libro que compila casi 30 intercambios en papel y con tinta y todo eso. Para la cartera o el bolsillo de la dama, o la cartera o el bolsillo del caballero. No juzgamos. Se consigue ACÁ.

Bernardo & Regina

“Que la gorda Regiena se tire un pedo así hay un terremoto y mañana no venimos a laburar.” No me voy a hacer el desentendido. Lo dije creyendo que te habías ido de la oficina pero estabas y lo escuchaste. Te pedí perdón de frente pero ahora que llegué a mi departamento me siento una mierda. De nuevo: disculpame. Me desubiqué para hacerme el gracioso. Merezco este nudo en el pecho.

No tengo excusa pero me gustaría explicarme. El lunes Juli me dijo que tenías onda conmigo. Que te gustaba. No sé cómo manejarme con las mujeres a las que les gusto. Si no puedo corresponder, empiezo a tratarlas mal. Debe ser una estrategia inconsciente para que se olviden rápido de mí. Para que me empiecen a odiar. Para no tener que cargar con el peso de dejarlas solas en el sentimiento. Soy un cobarde.

Cargo con la presión de ser “el lindo” del trabajo. Se espera mucho de mí. No soy bueno para relacionarme. Ojalá esto pase rápido al olvido. Estoy arrepentido.

Bernardo.

*****

Todo bien, Bernardo. A veces sos una mierda, quién no. No te preocupes, es un comentario más. Me hiere, sí, pero aunque no lo puedas creer, a las gordas hay cosas que nos conflictúan muchísimo más que los comentarios chotos de la gente. Te vas a caer de culo, pero tenemos preocupaciones por fuera de nuestro peso. Así que escucharte decirme gorda o cosas similares me dan ganas de pegarte o de llorar, pero me duran 5 minutos y después me acuerdo de que yo creo que soy linda y para mí con eso sobra.

No tengo onda con vos. Me parecés lindo, a quién no. Sos alto y tenés un cuerpo casi irreal. Qué presión tremenda debés sentir. Todas las puertas abiertas. Toda la gente sonríe cuando te mira. Todas las minas a tus pies. No sos bueno para relacionarte pero a nadie le importa porque todos quieren relacionarse con vos. Horrible, te compadezco.

Esto pasa al olvido en este instante, no hay drama, pero el lunes si querés me tiro un pedo así nos evacúan.

Beso,
Regina

*****

Regina, estás siendo dura. Te pedí disculpas. Fui sincero. Mi vida no es lo que describís. Que un comentario desafortunado no inicie una guerra entre nosotros.

Me estás ofendiendo. Si tengo un cuerpo envidiable es porque voy al gimnasio a diario. Porque me preocupa y ocupa mi salud integral y, sobre todo, física. Como sano, me mantengo activo. La altura es genética.

A mí también me hieren ciertos comentarios. Si tuviera todas las puertas abiertas no estaría trabajando en el box de una empresa multinacional. La mitad de las personas me sonríen, sí, pero la otra mitad están esperando que fracase para hacer más llevaderas sus vidas miserables. Muchos disfrutan de verme perder. Lo lindo, si no atrae, molesta. La belleza no garantiza nada.

Me gustaría invitarte a tomar un café. Quiero que me conozcas. Nadie me conoce. No soy una persona de mierda. Está bien que te reconozcas linda, lo sos.

¿El martes te viene bien?

Bernardo.

*****

Disculpame por ofender tu rutina física. No fue mi intención apuntar hacia tus abdominales perfectos y tu índice de masa corporal exacto para tu peso y altura.

No quiero ir a tomar un café con vos, Bernardo. Pero muchas gracias por la invitación. Si querés que te conozcan, hacé comentarios que te representen, te juro que es re fácil. Si estás a punto de decir algo en lo que no creés, si estás a punto de decir algo que puede no construir desde absolutamente ningún punto de vista, te callás y listo. No sabés lo liberador que puede resultar.

Me hablás como si yo te hiciera sufrir a diario. Si no sos una persona de mierda, ¿por qué vivís siendo una persona de mierda? ¿A quién querés convencer? Ya no estamos en la secundaria, no tenés que ser el popular que molesta a los outsiders. Si no te cae bien alguien, no lo tratás.

Podemos charlar en la oficina, no hace falta ir a tomar un café. El martes, además, se recibe mi novio, estoy complicada.

Sabés dónde encontrarme. Pasá cuando quieras.

*****

Ese resentimiento tiene historia y huele a terceros. Te debés estar vengando de algún compañero de colegio o ex novio que alguna vez te trató de gorda. Todavía no pudiste transformar ese dolor en otra cosa. No es problema mío. En definitiva, fue solo un comentario desafortunado y tuve el gesto de disculparme.

Pensé que si te abordaba con humildad y desde un lugar políticamente correcto ibas a ser comprensiva. Lamento haberme sincerado. No vale la pena. Con cuánta claridad se ve todo desde tu pedestal. Qué visión errada tenés de mí.

El tono discursivo no le queda ni a los líderes. Y aclaro: me educaron mis padres hace muchos años. Un libro de autoayuda no te convierte en psicóloga o asesora espiritual. No confundas enojo con autoestima.

Qué sigas bien, Regi. No me voy a acercar a tu box. Seguramente te cruce al lado de la bandeja de medialunas.

Bernardo.

*****

Tengo la visión de vos que me mostraste los últimos 3 años. Un par de mails no cambian nada.

Que estés bien. Que te encuentres.

Regina.

*****

Para que el otro pueda cambiar y mostrarte una mejor versión tenés que darle la posibilidad. Pero entiendo. Quizá formás parte de esa otra mitad que está esperando que fracase. Quizá mi pedido de disculpas te haga sentir poderosa. Quizá me necesitás a mí como canal para destilar un falso empoderamiento.

No importa. Suerte.

Bernardo.

 


El año pasado editamos nuestro primer libro que compila casi 30 intercambios en papel y con tinta y todo eso. Para la cartera o el bolsillo de la dama, o la cartera o el bolsillo del caballero. No juzgamos. Se consigue ACÁ.

Luca & Mora

No sé cómo decirte esto sin quedar completamente enferma. Por eso (y por la distancia) va por mail, porque de frente me voy a quebrar y no es un tema que merezca llanto, es una estupidez, pero a mí me tiene muy rara, me siento insegura e indefensa, a veces me siento humillada, ya sé que todo está pasando en mi cabeza, pero es muy difícil estar de este lado, Luca.

¿Vos viste la cantidad de minas que se te regalan en las fotos y los videos de instagram? Tuiteás un pote de queso untable y al toque tenés mil propuestas de casamiento. Entiendo que todo esto es parte de un gran juego y de la fama que te implica cantar tan lindo, pero me cuesta mucho ser tu novia y, ya que estamos, no siento que vos me des las certezas ni el amor que necesito para apagar todo eso.

¿Estás bien conmigo? ¿Querés estar de novio?
Nuestra historia también me pesa. Yo soy consecuencia de una infidelidad. Acá estamos así que se supone que la hicimos valer, pero bueno, tenés un prontuario. Por mi parte, siempre fui fiel. Quizá sea de necia, incluso un error, pero es lo que es.

No quiero cagarte a preguntas, me lo estoy haciendo a mí y sé que es insoportable, pero la gira y las horas de diferencia y las veces que no respondés me están carneando el corazón.

*****

Uuufff. Me alejo de Buenos Aires y arrancan los problemas. Y no es que estoy aspirando merca de las tetas de una groupie, me vine a Australia porque el cheto de mi hermano me pagó el pasaje y zafo la estadía. Le digo “gira” para chapear en las redes, pero no es otra cosa que una visita familiar con fechas cerradas en algunos bares. Desde que llegué, ¿sabés la cantidad de veces que me dijo que si hubiera estudiado Ingeniería en Sistemas ahora estaría forrado en guita como él? Ni te imaginás. Como si fuera un hippie muerto de hambre. No la estoy levantando en pala pero me van surgiendo cosas piolas y conseguí que una discográfica grosa me produzca el disco, qué más quiere. Cada tanto pego algún evento grande y tiro un par de meses, no le pido guita a nadie. Ya fue, no me tengo que enroscar en su mierda. Pero es heavy porque acá no tengo banca y ponele, anoche toqué y ni pelota, la gente seguía chupando en la suya, o sea podía estar yo o un poste de luz con una guitarra colgada y era lo mismo. No me vendría mal un poco de contención.

Sos complicada, momo. Se enamoran del Che Guevara y después lo quieren afeitar. Y muy mal eso de echarle en cara el pasado al otro. Si no cagaba a mi ex, no te hubiera conocido. Todas no se pueden. La situación era distinta y lo sabés, esa relación estaba liquidada y en el peor momento apareciste vos. Nosotros no estamos en las últimas, ¿o sí? Bah, yo no lo siento así. Me la baja que te pongas insegura pero no te voy a dejar por eso. No soy infiel, o sea, está mal el verbo “ser” porque te condena de por vida. Yo “hice” una infidelidad, mejor dicho, yo engañé, pero no soy “engañador”. No se entiende una goma, ¿no? Que haya cagado a una novia no quiere decir que vaya a cagar a todas mis novias. Es injusto que me tires por la cabeza mi prontuario.

Lo de las minas que se me regalan es parte del folklore, sí. Si lo entendés, no veo el problema. ¿Qué certeza necesitás? No voy a subir una foto con vos, ya lo hablamos. Para eso tengo una cuenta privada con familiares y amigos en donde sí te dedico fotos. El perfil de Luca Deredriz Cantautor es mi kiosquito. Años estuve para sumar 40K seguidores, hice lo que se te ocurra y más para que alguien me dé un poco de bola.

Si querés estar conmigo te la tenés que bancar. Yo no creo estar haciendo nada que te perjudique.

Te amo, momo. Tranca que no pasa nada.

*****

Luca, dentro de no mucho tiempo en tu casa se van a adjudicar tu fama. Por eso no te preocupes, estoy segura de que va a ser así.

*Cualidad o valor que jamás se inculcó ni se fomentó en la familia y de repente da rédito*
Padres: “Eso lo sacó de mí”.

Entiendo lo que me decís, pero me persigo mucho. No siento que vos hagas o digas cosas para tranquilizarme. La vez que te pedí tu celular porque el mío se había quedado sin batería te taraste por completo, como si te hubiera pedido la contraseña del homebanking. Era para pavear en el baño, no te pensaba revisar nada. Me interesa preservar tu privacidad y la mía, pero tus reacciones me levantan sospechas. Quiero confiar y relajarme, me gustaría que me ayudaras.

Necesito que me hagas sentir que soy la mina de tu vida. Que no podés creer que diste conmigo. Algo así, algo de eso. Por mi parte, estoy remil flasheada de haberte conocido. Pienso en vos siempre que tengo un rato libre, y si no los tengo me los hago para pensar en vos. Te extraño mucho, las horas de diferencia nos matan cualquier posibilidad de videollamada, que el wifi que la playa que todo, menos hablar y vernos.

¿Me llamás mañana? Avisame a qué hora y me pongo una alarma.

Te amo,
mora

*****

Momo, recién te llamé tres veces. ¿Tenés el coso en silencio? ¿Estás en la facu? Voy a tratar de volver a llamarte mañana a la mañana, tipo once de allá. Es difícil porque ando de un lado para el otro; entre mi hermano que me quiere mostrar cada rincón, la movida de conseguir fechas y la paja del transporte público en una ciudad a la que no le termino de cazar la vuelta, nunca sé dónde voy a estar ni a qué hora.

Te amo, amora hermosa. Si me puse raro cuando me pediste el celular fue porque con mi novia anterior no existía el concepto de privacidad y no quiero volver a entrar en la locura de los celos. Me revisaba hasta los mails spam y la terminé cagando igual. Ya sé que son personas y relaciones distintas, reacciono por reflejo. Y jamás sentí por ella ni por nadie lo que siento por vos.
A veces pienso que nada te alcanza. Creo que lo de confiar y relajarte es un laburo que tenés que hacer sola. O sea, yo puedo tirarte una soga y aflojarle a hacerme el gato. No sé, mostrarme más distante con las pibas, qué sé yo.

Encima me escribieron de la discográfica por el video del corte de difusión, quieren que lo grabemos en una cabaña de Tigre. Sería yo y una piba, una tal Rochi Musimeni, la flaca es modelo y mueve las redes como capa. A ella le sirve porque aparecería en los canales de música y a mí me daría popularidad entre la marea de pibitas que la siguen. La historia es que estamos ahí, tomamos mate al sol, andamos en barquito, nos tiramos al río de un muelle y al final nos damos un beso “apasionado” (así lo definieron ellos). Apenas vuelvo lo tengo que grabar. Yo ya dije que sí. No me voy a poner exquisito cuando soy Nadie y el mundo está repleto de Nadies iguales o mejores que yo.

Quisiera tener al lado una persona que me apoye incondicionalmente. Y quisiera que esa persona fueras vos. Pero, y duele, porque juro que duele, tengo que decir que en este momento mi carrera es prioridad. Podría vivir con el hecho de haberte decepcionado. No podría vivir habiéndome decepcionado.

En una semana ya estoy de vuelta. No quiero que pienses que no te amo, se me dio una oportunidad en un millón y la quiero aprovechar. No te valoro menos por eso.

Ojalá me entiendas y me ames lo suficiente como para ser mi soldadita de siempre.

*****

Ay es que me bajé esa aplicación para estar menos con el celular porque me estaba matando la ansiedad, entonces ahora lo cargo en el baño y lo dejo en silencio y casi nada me notifica a menos que lo abra.

Bueno, que me digas que reaccionás por reflejo a pesar de ser relaciones distintas es el ejemplo perfecto para explicar por qué me siento cómo me siento. Mil mujeres a disposición tenés. Imaginate al revés, imaginate si de repente me saco fotos tomando sol y las subo a instagram y me empiezan a mandar mensajes pibes que quieren coger conmigo. Imaginate que pasados un par de meses de eso me pedís un segundo el celular y te miro raro, como no pudiendo formular una frase para salir de esa situación. Yo te acompaño y te apoyo pero no me puedo olvidar de mí. No es que no me alcanza, es que no te ponés en mi lugar ni medio minuto. Ejercitar la confanza en la pareja es un laburo que tenemos que hacer los dos, no yo sola. Es evidente que traés fantasmas de tu relación anterior y yo también tengo que ayudarte con eso. Porque quiero, porque quiero una relación sana y estar bien juntos. Pero no me mandes a laburar sola como si fuera todo un mambo mío.

Démonos esta oportunidad, yo voy a ser más contenedora y compañera, vos haceme saber que me querés muchísimo.

*****

Ahhh y genial lo del video!

¿Puedo ir cuando graben?

Beso, te amo.

*****

Sí, mil mujeres me quieren coger. ¡¿Y?! ¿Por eso te voy a engañar? ¿Les voy a meter el pito solo porque están ahí, abiertas de gambas? Yo no caigo en esa.

Toda mi vida (bue, son 27 años pero bien vividos) estuve esperando a una flaca como vos. Sos preciosa, divertida, nada te da vergüenza. Laburando te pagaste la carrera y hoy tenés una casa de comidas que no para de crecer y algún día va a ser el mejor restaurante del planeta. Te caés y te levantás y nada te detiene, sos un tractor, me sacás de todos mis boludramas de artista y encima te queda resto para amarme como nadie me amó. Me hiciste mejor y lo que crecí desde que estoy con vos no se compara con nada.

A veces pienso que todo esto no hace falta aclararlo. Pero nunca está de más poner en palabras el amor.

Ok, voy a poner de mi parte. Te prometo que te voy a mostrar el celular. Bah, hasta podrías darme una mano. A mí me gusta responderles a todas y a veces se me acumulan los mensajes y paja, capaz te podés copar con eso. Es un: “Gracias, linda! Escuchame en bla bla bla” y el link. Copiar, pegar, copiar, pegar. No quiero abusar tampoco, pero posta necesito una mano. Nunca te la pedí porque, no sé… soy un boludo. Te va a ayudar a desdramatizar la situación y darte cuenta de que ahí no hay nada de qué preocuparse. Vas a ser la Community Manager más hermosa de la Tierra! Si te copa, obvio.

Claro que podés venir al video. Voy a intentar que te contraten para el catering así además ligás unos pesos. No prometo nada porque la discográfica ya tiene su gente, pero bueno, puede pasar.

Pasado mañana te lleno de besos en vivo y en directo.

Vos calzás 38, ¿no?

*****

¡De una! Soy muy buena impostando amabilidad con extraños. Algunos lo llaman careta, yo prefiero oportuna. Y me encantaría ayudarte en lo que pudiera y que esto lo atravesemos juntos. Por el catering y la plata no te preocupes, lo puedo hacer de onda y así también ya quedo en el radar de la gente de ahí.
No miré las fotos de esta chica Rochi. Quiero dejar todo el drama atrás y que ahora podamos estar tranquilos. Nos queremos, qué más.

Pasado mañana los busco en el aeropuerto, ni se les ocurra tomar un taxi.

Te espero <3

*****

Amora de la discográfica me dijeron que ya te acreditaron el pago, fijate porfa. ¿Me mandás por acá las fotos que sacaste con tu celu? Así se las reenvío a Rochi.
Ah y la que estoy ahí haciéndome el lindo en el muelle, ¿la subís a mi Instagram? Pero no la que estoy sonriendo, la otra que tiré mi cara sexy cogedor serial papi chulo. Poné algo tipo: “próximamente nuevo video” pero con onda, así lindo como escribís vos.

Hoy te pago con mucho sexo. La pobreza, vio.

Te amo, preciosa.

 


El año pasado editamos nuestro primer libro que compila casi 30 intercambios en papel y con tinta y todo eso. Para la cartera o el bolsillo de la dama, o la cartera o el bolsillo del caballero. No juzgamos. Se consigue ACÁ.

Yamila & Oriana

Vos te enojás conmigo y está bien, lo entiendo. También entiendo que tus hormonas no están es su “estado natural” (si es que eso existe) y por eso no voy a insistir. Lo dicho, dicho está. Y no me arrepiento.

Me conocés hace años, sabés como soy, sabés que prefiero romperme la cabeza contra la verdad antes de clavarte un puñal por la espalda. Nuestras amigas son expertas en ir por atrás, yo no tolero la hipocresía, no te voy a sonreír y después esperar un momento en el que no estés para criticarte. No soy así, no hago eso. Ok, la sinceridad termina siendo contraproducente. El lógico, a nadie le gusta que le señalen su mugre.

Y sí, me parece CUALQUIERA que seas tan permisiva con Luis. Estás embarazada de siete meses, ¿es TAN necesario que viaje a Brasil para ver un partido de Boca? Por más locura que sienta por el fútbol, el sentido común tiene que ganarle la pulseada a la pasión. Y vos decís que no te importa, no te creo. Te conozco y te importa, te duele, te hace sentir desplazada y secundaria. Decirle: “quiero que te quedes” no te convierte en una esposa castradora, en la jabru que tiene encarcelado al pobre varón indefenso; te convierte en un ser humano que necesita apoyo y contención en un momento clave de su vida. Va a tener su primer hijo, por más que sean cuatro días… ¿qué carajo le pasa?

Es un desconsiderado y un egoísta. Y lo que más bronca me da es que vos festejás ese comportamiento, es como si te diera vergüenza hacerte valer. No te vas a transformar en madre soltera por ponerte firme. Si no pedís lo que querés, no esperes que el otro te lo dé.

Perdón, pero prefiero decirte todo esto de frente y no ser cómplice en silencio.

*****

¿No pensaste, por ejemplo, que podés vivir sin romperte la cabeza ni apuñalarme?
Digo, ¿no se te ocurrió que podés estar bien y transitar la existencia sin emitir opinión sobre mi vida?

Yo te quiero y valoro mucho nuestra amistad, pero de verdad que no sabés encontrar el límite cuando hablás. Prendés el ventilador de mierda y no termina zafando nadie. La semana pasada fuiste de mi relación anterior a mi relación actual, a la ex de él, a cómo está constituida mi familia, a la crianza (“cegada”) que recibí. Si no te ponés el límite, al menos cuando hables conmigo, lo tengo que poner yo.

Confundís frontal con hiriente. Te pensás heroína por decir cosas que, más allá de que obviamente el otro no quiere escuchar, duelen mucho. Te escudás en ‘sos así’. Todos somos como somos y cambiamos a medida que de los años, los errores y las heridas vamos aprendiendo.

Siento que esta vuelta como que te la agarraste conmigo. Me tenés de punto. Luis y yo tenemos nuestra dinámica que por ahí de afuera no se ve o no se entiende. Yo lo dejo hacer cosas que seguramente otra no (realmente irse 4 días a Brasil yo estando de 7 meses no me parece tan grave, pero ok); y él me da cosas que otros jamás me dieron. Me deja listo el desayuno en una bandeja en la cocina antes de irse a trabajar, con la leche en el jarrito lista para calentar y las tostadas ya puestas en la tostadora. Me hace masajes en los pies cuando miramos una película en el sillón. Se preocupa por escuchar las indicaciones de los médicos para ayudarme a cumplirlas.

Entonces, no, genuinamente no me importa que se vaya 4 días a Brasil por un partido. Tengo momentos en que lo necesito más, sí, pero labura todo el día y a veces precisa distensión con los amigos. Todo eso no me resulta en falta, sino en voluntad de alimentar la pareja y la familia en busca de armonía.

Yo quiero que esté todo bien pero siempre que hablamos estás enojada y me estresa muchísimo. No se puede hablar con vos sin que grites y revolees puteadas. Y eso me enoja a mí y todo el tema hormonal que entrecomillás pero existe.

Cuando quieras charlar tranquilas, de esto y de todo, te venís a tomar unos mates.

Y en vez de intuir, la próxima preguntame.

Oriana

*****

Ya está, Ori. Encima quedo como la loca que se mete en tu relación. Porque la que da la cara siempre es la loca, la provocadora o la malhumorada. Seré todo eso. Será que no me banco el doble discurso, será que me importa tener la conciencia tranquila y no fallarles a mis amigas.

Me da bronca, sabés. Cuando fuimos a lo de Flor que vos no pudiste porque tenías control médico, Mica se la pasó hablando pestes de Luis. Que era un marido abandónico, que no podía entender cómo te dejaba tan sola, que parecías una madre soltera. Todo eso dijo. Ahora cuando lo vio en el cumpleaños de Nati, se desvivía en sonrisas y abrazos para él. Y cuando te hablé en la despedida de Martu que saltó el quilombo, bien calladita se quedó. Se hacía la boluda pero te había defenestrado días atrás. Siempre pasa lo mismo: frente a la verdad, me dejan sola. Ah, pero cómo les encanta el chumerío. Ahí sí que son las primeras en saltar.

Me cansé. Ya me fui del grupo de WhatsApp, ya no quiero saber nada con ninguna. Seguiré hablado de forma individual con Leila y con vos que son mis más amigas, el resto se puede ir bien al carajo. No quiero seguir fomentando ese hervidero de cotorras. Ya sé que no puedo darle batalla a toda la hipocresía del mundo, pero sí puedo barrer la que me rodea.

Si vos sos feliz con la dinámica de tu relación, me alegra mucho. Yo sentí que era correcto que supieras mi parecer. ¿Me equivoqué? Y bueno, la sinceridad siempre termina decapitándome. Vos lo dijiste, hay cosas que el otro no quiere escuchar y que venga yo a señalarlas no me convierte en una heroína. Si fuera a terapia, seguramente me dirían que reacciono así porque mi viejo tuvo una relación paralela y le mintió a mi vieja durante años, por eso no tolero la falta de sinceridad. Por eso no tolero que las personas tengan dos caras. Por eso voy a vomitar lo que pienso, porque la falsedad me repugna y todavía no sé usar los filtros.

Si no querés ser más mi amiga, lo entiendo. Lo voy a lamentar, pero lo entiendo.

*****

No, está bien, tenés razón, soy yo que estoy como loca con cualquier pavada. Perdoname, tengo mil cosas en la cabeza. Voy a ser mamá y no sé ni cerrar la persiana sin que se trabe, ¿cómo mierda pretendo criar a alguien?

Igual, y ahora con los humos bajos, no es que la que da la cara queda como la loca, hacé mea culpa vos también y date cuenta de que no tenés una buena manera de decir las cosas. Dejando de lado el nivel de chisme que maneja el grupo, sos muy sacada para opinar, querés morir con la tuya sin importar lo que tengan para decirte, te desquicia que el resto no esté de acuerdo. Sos peleadora y sos hiriente, pero también por eso sos luchadora y leal, y yo así te quiero mucho.

También, vamos, reconozcamos que los odios en común históricamente afianzaron nuestros lazos. Ahora somos señoras y maduras y todo eso, pero en su momento hablar mal de terceros era nafta; qué digo nafta, merca; qué digo merca, harinas.

No es mentira que con Luis estoy mal pero tampoco es mentira que me da cosas que otras parejas jamás me dieron. Estamos en un momento raro, no es fácil desplazar el foco de nosotros al bebé, por un lado siente fatiga y por el otro celos. Yo ya estoy agotada y ni siquiera parí. No tengo energía para dedicarles a los dimes y diretes del grupo, y no lo digo de superada en plan “cuando tengan hijos…”, sino que genuinamente necesito ocuparme de bajar un par de cambios porque es divertido leerlas pero también es estresante en algún punto, y no tengo margen para esos malestares remotos.

Te sugiero que, más que aislarte, simplemente les seas indiferente a las chicas. Para desinteresarte tenés que poner mucho menos de vos que para separarte. Eso me lo enseñaron tres ex novios de mierda.

Por cierto, ¿con Leila? ¿Posta?

Jaaaaaaaaa chiste, ¿te imaginás? Toda la reflexión por la borda.

Este fin de semana no, el otro, como sabés, estoy sola. ¿No te querés venir a dormir conmigo una noche? Soy una montaña rusa emocional oxidada a la que turistas chinos le sacan fotos que después quedan entre el obelisco y la rosada.

Beso,
Oriana

*****

Sí, bueno, qué sé yo. Convivo con un carácter de mierda producto de una mezcla desafortunada entre herencia italiana y un constante sentirme atacada. También suelo pensar que tengo razón porque me considero una persona con mucho criterio, pero claro, no hay una verdad universal. Es que apenas detecto que alguien está diciendo una boludez, me hierve la sangre y TENGO que corregir el error. No es electivo, no lo puedo controlar. Si fuera un perro me sacarían a la calle con bozal.

Te pido perdón por tratarte así. En definitiva, quién soy yo para opinar sobre tu relación, si con este carácter no me banca nadie y estoy sola hace meses. El portero del edificio (que está harto de que me queje por todo) me recomendó que empiece boxeo para descargar energía. Lo voy a tener en cuenta. Me va a costar sacarme la toga de jueza mental que me lleva a querer defender las causas nobles, pero con intentarlo no pierdo nada. Que nada es tan dramático lo voy a aprender, lo prometo.

¿Viste lo que pasó en el grupo de WhatsApp? Me fui y al instante Nati me volvió a agregar y escribió: “Yami te fuiste sin querer, ahí te metí de nuevo.” Mala mía por no aclarar que mi huida estaba llena de intención. A los dos minutos tenía 62 mensajes hablando sobre lo gorda que está Candela, la novia de Mario. ¿Leíste alguno? Dicen que los que están demasiado pendientes de la vida de los demás es porque no saben cómo habitar su propia vida. Pero bueno, tampoco son malas pibas. Tengo que aprender a mirarlas con más amor y tomarlas con pinzas. Y también a dejar de querer distanciarme porque, en definitiva y como vos bien lo dijiste, los odios en común fueron nuestro combustible.

Obvio que voy a dormir con vos. Vas a ser una madre excelente! Mirá si valoraré tu capacidad de criar y cuidar que te dejo a mi gato cuando me voy de vacaciones. Ojo, no estoy comparando a mi gato con un hijo. Mi gato sabe dar besitos y bebés tiene cualquiera y hay millones 😉

Te adoro. Gracias por desenredarme.

*****

Pero, reina, estás sola hace meses porque volver a creer en el amor no es algo que pasa en un abrir y cerrar de heladera. ¡Son miles! Un día vas a querer ahogar la cara en chocolate y al otro se te pone fea la torta; y así hasta que pinta comer algo rico y justo pasa por la esquina de tu casa y te pregunta por el perro. Bueno la metáfora se me fue a la mierda pero el caso es que está bueno también estar bien sola, bajar un cambio, mimarse, conocerse, qué sé yo. Tipos sobran, así que si fuera por estar con alguien, ya estarías con alguien. El tema es que sabés que te merecés bastante más que una silueta que llene el otro costado de la cama.

No vi lo del grupo porque estoy con varias cosas de la casa (se explotó un caño detrás del horno y en la pared aparece la figura de Jesús si Jesús hubiera tenido hipotiroidismo), y cuando agarro el teléfono tengo más de 500 mensajes y no llego a ponerme al día con la desgracia ajena. Pero bueno, estimo que si pasa algo más importante que cuánto gana el marido de Laura, me van a llamar.

Además, qué tanto con el amor. Ni que fuera un salvavidas de pétalos de jazmín.
Yo ando esquivando balas de caca que me tira el amor. Hoy, seis mails después, te lo puedo decir: con Luis estamos muy mal.

Cuando vengas a casa te cuento, necesito carbohidratos, dos películas de mierda y a vos.
Avisame y te espero.
Pido disculpas anticipadas porque vengo con unos gases de motivo de desalojo.
No soy yo, es el borrego (?)

Te quiero, venite mañana si querés.

*****

Por supuesto que ahora que finalmente expresaste que están muy mal me siento culpable por todo lo que dije de Luis. Típico.

Obvio que voy! Qué asco lo de los gases pero, para qué mentir, te envidio. Estuve tomando bocha de cerveza artesanal y me secó de vientre, me dijeron que es por la levadura pero no sé. ¿Podés creer? La ciudad repleta de cervecerías y yo que no puedo sumarme a la movida porque me tapono. Qué poca onda le pongo a vivir, por favor.

De cuestiones existenciales a pedos, todo por el mismo precio. Amo nuestra amistad.

Hasta mañana! Llevo el piyama (y ciruelas).

 


El año pasado editamos nuestro primer libro que compila casi 30 intercambios en papel y con tinta y todo eso. Para la cartera o el bolsillo de la dama, o la cartera o el bolsillo del caballero. No juzgamos. Se consigue ACÁ.

Daiana & Juan Pablo

Confieso y peco, con este mail, por haberme creído el cuento de millones de comedias románticas que con sus guitarritas melódicas y sus cafés para llevar nos dicen que sí, que el amor es algo en lo que vale la pena creer. O, al menos, que el amor es algo, que existe, que está. (Peco de ingenuo, en realidad, por depositar esperanza en la fantasía de algún día mirar a la chica que me gusta mientras duerme. Pero eso es todo entramado de mi manija silenciosa, hasta este mail más silenciosa que manija).

Ojalá te acuerdes de mí y esto no te parezca una locura. Fui tu JTP en Antropología, en 2013. Mirá si este ya no es tu mail. ¿Cuán mal está que ese escenario me genere un poco de alivio? Bueno, te escuché anteayer por la radio, estuviste maravillosa. Me encantó cómo expusiste y cómo respondiste, se notó que estabas escuchando a cada uno de los de la mesa. Este mail es, además de para felicitarte y agradecerte por darnos a la audencia tamaña nota, para preguntarte si (en caso de que efectivamente te acuerdes de mí) quisieras que nos juntáramos a tomar un café.

Porque está mal y porque no se puede, en el orden que quieras, nunca te abordé mientras cursabas. Pero me gustás hace un montón. Qué fácil escribir eso, como si fuera parte de la lista del supermercado.

Fideos
Brócoli
Yerba
Me gustás
Queso untable

Sé que es mucho para un mail, más para un primer mail después de años pero, como palpito una negativa, no quería que te quedaras sin la información completa. Si todos fuéramos por la vida sabiendo que le gustamos a alguien estaríamos bocha mejor, creo.

Así que bueno, espero que me digas que sí, en vísperas de San Valentín y toda la parafernalia emocional que trae, y si no que vayas por la vida bocha mejor.

Beso,
Juan Pablo

*****

Juan Pablo! Claro que me acuerdo de vos. Quise esperar seis horas antes de responderte para no quedar desesperada, para dar a entender que mi vida sentimental no es prioritaria en una rutina repleta de urgencias, pero no me aguanté. Algunas personas son maestras en el arte de la intriga, yo soy una lamentable víctima de mis impulsos. Lo menciono con un dejo de resignación porque me encantaría manejar con agudeza los tiempos del misterio. Estar siempre tan disponible y dispuesta es contraproducente, nadie se banca la entrega sin un laberinto de por medio. Nadie se deja querer sin antes patalear un rato.

Hacé de cuenta que pasaron seis horas y no quince minutos. Pensame como una mujer que estuvo hasta recién en una pileta rodeada de modelos de ropa interior, “colgó” o vio el correo pero bla, bla, bla y recién pudo responder. En realidad estaba sentada en el sillón mirando en la televisión un programa sobre serpientes, bajo el amparo del poco aire que me regalaba el ventilador de pie. Había una película romántica en otro canal pero seguí de largo porque un martes 13 de febrero, feriado y con San Valentín pisándonos los talones, hay que evitar las causales de suicidio.

No sé qué me viste de atractivo pero eso debería callarlo.
Sí, obvio que sí. Al café y a vos.
¿Mañana? Ya sé que día de los enamorados pero hoy no puedo porque tengo la cena por el cumpleaños de una tía de mi mamá. Planazo. No.

Ah, me alegra que hayas sido una de las diez personas que escucharon mi entrevista radial. Diez personas, literal. Y bueno.

Che, nada, por fuera de esta joda… ¿cómo estás? Contame, ¿qué onda? ¿Es una apuesta o algo así? Si el premio está bueno, te la sigo hasta el final y vamo’ y vamo’. Tampoco es que tengo taaanta dignidad. ¿Alguien te está pagando para que me invites a salir y me dejes plantada el día de San Valentín? Podría ser cualquiera, media facultad sabía que me gustabas. ¿Sos parte de una venganza? ¿El boludo de mi ex tiene algo que ver? Vergüenza debería darte, Juanpo. Un pibe serio, de bien.

Nada, vuelvo a las bichas. Te mando un beso enorme! Lindo volver a saber de vos.

Daia.

*****

Fa, estás irreconocible, al menos por mail. En clase no hablabas nada, siempre tomando nota. Pero qué bueno todo esto, me alegra un montón.

Nada de apuestas, tengo 36 años, para las bromas infantiles que implican “animarse” a algo estoy enorme, ojalá no para animarme así sin vueltas; y para elegir un caballo y dejar fajos de guita en su nombre estoy -sueldo de docente-. Así que tranquila, de mi parte es todo real.

Y sobre cómo estoy, sobre qué onda, medio que en la misma que hace años. Pensando en vos bastante, dibujando, dando clases con Beirot, no sé si lo ubicás, él hace cosas con arcilla y yo con pintura. Contento, diría, si me apurás. Y si no me apurás, bueno, si no me apurás no tan. A veces me siento solo, a veces me siento un fracasado, a veces encuentro una gratificación salvadora en enseñar, a veces extraño a mis abuelos pero de una linda manera. Feliz de que la ruleta de abuelos hiciera que me tocaran esos.

¿Qué más? Mañana estoy libre (obvio). Pero no sé si va a ser una buena idea, todo colapsado de amor, quizá sea demasiada presión. Estoy pensando en voz alta. Yo soy un pibe gracioso pero no soy canchero. Puedo tener una conversación entre ambientación para enamorados, lo que no voy a poder es remar nada si se pone tenso. Te lo confieso porque no me avergüenza (tampoco me encanta), prefiero que mi cuota de ser un boludo esté cubierta con eso y listo. Capaz algo tranquilo, como ¿ir a tomar un helado? Charlar un rato, algo así. Ahora que ya sabemos que nos gustamos todo parece tan fácil.

Te paso mi celular 113 489 2014, escribime si querés por allá. ¿Seguís en la nube bohemia o ya tenés whatsapp?

Beso 🙂

*****

Sigo sin poder creerte pero tengo ganas de que sea cierto. Volver del cumpleaños de Gertrudis y encontrar tu mail le dibujó una sonrisa a mi noche lenta. Esperar una respuesta y que llegue, pequeño lujo para los que no llegamos a cubrir la cuota diaria de amor correspondido.

Por cierto, ya son más de las doce, feliz día de San Valentín. No sé si se dice así. Tampoco sé cómo se usa. Lo obvio es que ya nada me avergüenza con facilidad. Eso se lo debo a Leo, un pibe con el que salí hace un tiempo. Me dijo: “¿Por qué sos tímida? A nadie le importa lo que tengas para decir.” Bueno, puesto así suena terrible. Pero en tiempos en los que la gente paga por tener corazoncitos en sus propias fotos, lograr que alguien te preste atención es casi imposible. Y tampoco soy el centro del mundo, no vengo a iluminar a las masas con mi sabiduría, si digo una pavada… ¿qué importa? Eso me ayudó un montón a abrirme, a mostrarme, a dejarme ser sin tanta uña comida.

Ehm, sí, sigo sin whatsapp. Mis amigos estuvieron años pidiéndome que compre un celular, muy a mi pesar lo hice y a los veinte días me lo robaron. Lo tomé como una señal del destino. Es corta: el que te quiere, te busca. A las pruebas me remito. Además no conviene estar siempre tan disponible. Te lo expliqué hace como un mail.

Vamos a tomar una cerveza al bar que está a la vuelta de la facultad. Tiene un “atrás” nuevo, lindo y medio escondido, por lo que no se llena y tampoco va a estar manija de ambientación para enamorados. Yo le digo “atrás” porque es una mezcla rara de patio, terraza, jardín y balcón. Te espero a las 20.30 hs. La cerveza es una excusa, podés tomar un jugo o cuatros whiskys. Mi viejo es alcohólico por lo que voy a saber cómo lidiar con vos. Chiste. En realidad mi viejo me abandonó cuando nací porque era medio negrita. Otro chiste. No debería haber brindando con tanto Ananá Fizz casi vencido. Maldita Gertrudis y su insistencia!

Che, bueno, nada. Eso. Siempre me gustaste. Y por como late mi corazón en este momento, me seguís gustando. No soy una piba a la que le sucedan este tipo de cosas así que te sigo el juego pero duele. Digo, que de la nada aparezca alguien que te gustó durante mucho tiempo a decirte que gusta de vos, eso no sucede en vidas como la mía. A mí no me pasa el amor así. Está bien para una ficción o para las lindas de Instagram, pero yo los sábados a la mañana tomo mate en tetas mientras la gata duerme adentro de una caja de cartón que le rescaté del chino. Mi realidad no tiene magia. Lo bueno no “finalmente sucede”. Y está bien, lo acepto así. Aprendí a esperar poco y a abrazar las malas rachas.

Calculo que alguien te habrá dicho lo que me pasaba con vos y flasheaste alguna que no termino de descular. No sé si estás aburrido o te sentís solo. No sé si te dejaron hace poco y necesitás validación femenina o si formo parte de una broma. No sé.

Me voy a comer el pedazo de torta que me rescaté. Cómo me amo cuando me gestiono comida gratis.
Besote!

Daia.

*****

Che bueno un montón de cosas dai, no sé bien cómo responder a todo esto así que no lo voy a hacer. Tampoco es que me preguntaste, simplemente me tiraste todas tus inseguridades encima tras no vernos en años y, bueno, la verdad me pone medio incómodo. Pero todo bien, no me gustás menos porque dudes. Imaginate el tiempo que estuve yo hasta apretar ‘enviar’ hace un par de días. Lo que te pido es un poco más de calma, tampoco depositemos en esta birra la posibilidad de familia, crédito, terreno, 3 o 4 perros. Calma, con que nos queramos ver, más que suficiente.

Dicho esto, que no sé si vas a llegar a leer, nos vemos en un par de horas.
Feliz San Valentín.

Juan Pablo

*****

Jodeme que esto es cierto. Ay, ¡perdón! Recién veo tu mensaje, YA salgo para allá. Ojalá vos sí vivas en el 2018 y recibas los mails en el celular. ¡Perdón! Bancame quince minutos que ya llego, voy corriendo, ¡perdón!

*****

Ay, Juanpo. Cien cosas:
Primero, perdoname por proponerte una primera cita el día de San Valentín, con todo lo que eso implica. En ningún momento creí que fuera cierto.
Segundo, perdoname por llegar media hora tarde. No revisé si me habías respondido porque asumí que no.
Tercero, qué vergüenza haber ido vestida con ropa tan simple y sin maquillaje. Salí corriendo del departamento, literalmente.
Cuarto, qué vergüenza no tener un peso encima, en el apuro ni me percaté de revisar si en la billetera tenía plata.
Quinto, todo lo anterior de nuevo.

Más allá de todo, la pasé increíble. Gracias por ser tan comprensivo, sos una hermosa persona. Cuando nos despedimos te quería dar un beso pero no me animé. Uno no, mil besos. Pero como ya habíamos establecido que nos gustábamos y vos no lo intentaste, asumí que mi seguidilla de yerros te habían desanimado. Ya sé que mi inseguridad es un repelente y que con esta poca fe en mí no paro de retroceder, pero bueno. Es que quizá no se entiende: yo soñaba con vos todas las noches. Tengo apuntes babeados, corazones en los márgenes. No sos cualquier pibe. Y de pronto se me dio y lo arruiné. Si no me querés volver a ver, tampoco puedo culparte. Siempre tendré a mi gata y el programa de serpientes, qué se le va a hacer.

Besos, lindísimo.

Daia.

(Obvio que ahora SÍ voy a estar atenta a tu respuesta.)

*****

Si sirve de consuelo, tuve que googlear yerros.

Mirá, a mí me encantás. Me gusta todo de vos y te pensé muchas veces hasta ahora que volvimos a hablar y vernos. Quiero seguir viéndote, me divierte estar con vos, me parecés linda, bah, estás buenísima, pero digamos que me parecés linda para no desentonar. Pero ya soy grande yo, no sé si estoy para ponerme al hombro todas tus inquietudes. Sé que es lo que se hace cuando estás con quien querés estar, pero quizá no sea mi momento. No estoy no-sos-vos-soy-yoseándote; simplemente te lo cuento para que lo pensemos entre los dos, para ver si hay un punto a mitad del camino en que nos podamos encontrar a tomar un licuado y compartir mil docenas de sanguchitos de miga hasta que baje el sol.

No quiero ser tu acompañante terapéutico. Es eso, básicamente. No quiero ser un bastón.

Me gustó verte, no me importa que llegaras tarde ni sin un mango. Todas estas cosas que te importan a vos de vos sólo te importan a vos, el resto vemos otra versión con otras cualidades (hermosas). Tampoco me importó salir en San Valentín. No sé, no les doy bola a esas cosas.
No por lo comercial, Estados Unidos y la mar en coche. Pero todo lo que me empuje automáticamente en la misma dirección que el resto del mundo me hace, al menos, dudar un rato.

El tema es: no quiero más vueltas. No quiero estar todo el tiempo alerta por si de pronto creés que algo va a fallar y yo me voy a escapar por la ventana del baño. Me impide relajarme. Pero no sé cómo lograr eso sin sentir que te presiono o que no respeto tus roscas.

¿Hay forma?
Si no, bueno, nos quedará esta bellísima historia de intento. Pero a Yoda lo decepcionaría muchísimo (?).

Juan Pablo

*****

Yo creo que tus propias roscas te impiden relajarte. ¿Puede ser? ¿Hay algo de eso? ¿Un poquito? Un poquito sí.
Mirá, a los seis años me llevaron a Disney. Estuve durante meses soñando con el momento en el que Mickey me daría un beso. Cuando llegué, con el corazón estallado de ilusión, se ve que al latino que estaba adentro del traje se le terminaba el turno y me vio, dio media vuelta y se fue. Nada nunca podría ser peor que eso. No te preocupes tanto por mí que yo me prefiero así, asumiendo riesgos. Si no, ¿para qué?

¿Venís a comer ravioles caseros? Aprendí hace poco y estoy hecha una cocinera profesional.

Pros:
No puedo llegar tarde porque es mi casa.
No puedo no pagar porque ya voy a tener todo listo.
No puedo vestirme así nomás porque voy a tener el ropero a mano.
Contras:
Ocupémonos de los pros que las contras se invitan solas.

Besos, lindísimo.

Daia.

*****

Yo a Disney nunca fui pero según lo que había escuchado hasta tu mail era lo segundo mejor del mundo.

Dale, voy. Pasame la dirección por sms o paloma mensajera, la tecnología que estés usando ahora.

Beso 🙂

*****

En el mensaje anterior recordé que me prefiero asumiendo riesgos así que me compré un celular. Cuando se termine de cargar te escribo.

En mi mente todo esto hubiese sido muy distinto. Por suerte la realidad, que deforma los ideales pero hace que suceda.

No le tengo miedo a esto. Hablo del programa de serpientes que acaba de empezar, eh. No le tengas miedo tampoco, no es tan terrible. Ahora hablo de mí.

Besos!

Daia.

 


Volvemos el martes 6 de marzo. Mientras tanto, podés leernos ACÁ.

Aníbal & Jorgelina, tercera parte

(Leer la primera parte).

(Leer la segunda parte).

Soy la misma Andrea que conociste. Sí, la misma. Nada cambió para mí. El tiempo supo quebrarme la cara pero no me movió del sitio en el que me dejaste. Me arrancaste el corazón de cuajo y la herida todavía sangra. No sé de olvidos, sí de melancolías. Y la tuya todavía late.

Cuando mi hermana se topó con tu manuscrito y comenzó a leerlo, entendió que tenía que verlo. La forma soberbia y descarada en la que hablás de mí como una simple noviecita de colegio me da náuseas. Tres años de noviazgo resumidos en unos pocos párrafos que no son ni podrían ser representativos del amor que nos juramos todas las noches de nuestra relación. Mi figura se lee tan insignificante que da lo mismo cualquier nombre, soy solo una más de tu lista de conquistas. La omisión del embarazo es una crueldad que nunca te voy a perdonar.

A una autobiografía la disfrazaste de novela y barriste conmigo sin que te tiemble el pulso. Qué descaro manipular así una historia de amor. Qué descaro salvarte del karma a costa de omisiones.

Para vos fue fácil irte del pasado. En cuanto perdí el embarazo entendiste que tu futuro estaba en la ciudad y sacaste un pasaje de micro, me dejaste sola, desgarrada, elaborando dos duelos en simultáneo y con una angustia que todavía no puedo terminar de tragar. Lo último que te dije fue: “¿qué voy a hacer sin vos?” Me miraste, se te cayó una lágrima y seguiste caminando como si fuera un perro de esos que se abandonan en la ruta.

Aquí estoy, aquí sigo, no pude hacer nada. Soy una planta a punto de secarse.

Que sigas disfrutando de tu vida ideal, de tu familia tipo, de tu hijo adorado.
Te felicito por seguir adelante.
Por lo menos vos pudiste.

*****

Hola, Andrea. Veo que no se te sacude la costumbre involuntaria (¿o no?) de dejarme helado cada vez que aparecés.
No entiendo de qué te estuviste queriendo vengar. ¿De que siguiera con mi vida? Lo nuestro estaba agonizando mucho, muchísimo antes de que perdieras el embarazo. No llegamos ni a tener esa charla detestable de logística sobre dónde y cómo íbamos a vivir. Las discusiones emocionales eran de lo más superficial, siempre saldábamos las diferencias con algún te quiero elaborado, tratando de calmar al otro y de creérnoslo nosotros. Vos me dijiste “yo no sé” una vez, ¿te acordás?
-Te quiero
-Yo no sé.
No me atreví a la repregunta.

Éramos chicos. Me puse al hombro nuestra relación y el incidente, no temo llamarlo así, de la mejor manera que pude. Estaba contento y cagado por igual, tampoco reniego de eso. Tomé la pérdida como la señal definitiva de que debía irme de ahí. No de vos, de todo. Terminamos el colegio y nos vimos sumamente perdidos. No, perdón, hablo por mí. Me vi perdido. El barrio es chico y le da batalla al paso del tiempo. Necesitaba romper con eso. No me arrepiento. Extraño, sí, pero no me arrepiento.

Pasaron más de 20 años. ¿Por qué ahora? ¿Por qué así? Y si disfracé una autobiografía de novela, ¿qué? Lo decís como si hubiera algo de malo. La imaginación es hermosa y es un juego sin fin. La propia vida es un tedio y un año más es un año menos. Pero yo prefiero la finitud de las cosas. La finitud concreta de las cosas. Me alivia saber que hay finales y que, inevitablemente, queramos o no, implican principios. Me alivia hacer el racconto de los tormentos que ya viví, me reconforta haber visto a mi viejo sin laburo y salir con mi hermana a buscar changas para que en casa no cambiara casi nada, a mi abuela llorar un hijo, a mi abuelo llorar a mi abuela. Me interesa lo ocasionalmente antinatural de los ciclos de mi vida (y entender que, al fin y al cabo, son baratijas respecto del total). Me calma pensar en cómo me perseguí de más y me invito seguido a reflexionar sobre mis formas de querer y de cuidar. Y sobre todo eso, me fascina escribirlo. Porque, sabés, me fascina escribir.

En medio de aquellos universos estás vos, la compañerita del colegio más linda que un pibe de 14 puede imaginar. Los papelitos en la mochila, tu flequillo peinado hubiera viento, sol, examen, recreo, tu pollera que dejaba asomar las calzas. Como digo en la novela, “la piba que quisiera hacerme si tuviera una fábrica de hacer pibas”. Una muñeca pilla, eso eras. Y me enamoré. Y nos pusimos de novios. Y terminamos el colegio de novios y pensando que íbamos a ser papás. Y no pasó. Y yo decidí terminar nuestra relación e irme.
Pero no te autoengañes. Sos (eras, al menos) mucho mejor que cualquier mentira que te digas. No fue abrupto, fue simplemente definitorio. Vos tampoco me querías de la misma forma. El amor cambia cuando cambian los escenarios, pero vos me querías menos. No distinto, o sí, pero también menos. Te desenamoraste y no te lo querías admitir. Y yo también me desenamoré, y no sabés cuánto me dolió. Quedarme a tu lado por lo que fuimos hubiera sido un error fatal.

No tuve intención de herirte, pero de irme no me arrepiento.
No sé si tendrás algo más para decirme. Yo me siento huérfano de explicaciones. Pero yo soy así, quizá sea mambo mío.

Ojalá puedas, como dice el uruguayo, no estar en sino ser el movimiento.
Pero no me culpes a mí si no se te dio en 20 años. Eso corre por tu cuenta.

Aníbal

*****

Todavía no deja de sorprenderme tu incapacidad para involucrarte en las situaciones que te tienen como protagonista. Podrá ser un buen mecanismo de defensa, pero la negación te hace tan impune como cobarde.

Qué simple la forma en la que resumís nuestra historia valiéndote de adjetivos superfluos y palabras mentirosas. Qué fácil entenderla si la explicás así, despojada de la crudeza que trae aparejada una rotura de corazón.

Poetizar la mierda, típico de escritor mediocre. “El incidente”, decís. Así debés ir por la vida, buscando palabras convenientes para limpiar tu pasado, inventando olvidos para que te pese menos tu propia cruz, tercerizando las vivencias para que tus personajes resuelvan los pendientes frente a los que tuviste miedo. No sé si sentir bronca o compasión. Allá vos y todos tus límites emocionales, acá yo y las ganas de hacerme cargo que nunca tuviste.

¿Por qué ahora? Porque recibir el manuscrito fue la cachetada que me despertó. Pasé madrugadas enteras pensando en todo lo que podríamos haber construido juntos si no te hubieras ido, culpándome por no haber podido retenerte, sintiéndome vacía y sola.

Si te hace feliz o liviano creer que ya no estaba enamorada pero me rehusaba a admitirlo, seguí así. Te leo la estrategia: estás dando vuelta la responsabilidad para limpiarte de cualquier culpa. Lo mismo hiciste en la novela, acusaste una distancia que jamás puse para no ser el desconsiderado que ABANDONÓ a su novia que acababa de perder un bebé.

Fuiste el gran amor de mi vida y te recuerdo a diario. Fui una más en una lista de muchas. Creo que no hay mucho más que explicar.

No te voy a culpar por todo lo que no pude hacer. Te voy a culpar por todo lo que hiciste.

Quizá, después tantos años, todo se resume a esto: sos una mierda de persona, Aníbal. No te merecés nada bueno.

Qué placer poder vomitar lo atragantado.

Creo que nada más. Por el momento, nada más.

*****

No voy a decirte todo lo que pienso sobre esto que escribís porque entraríamos en ese sinfín de auditarnos las justificaciones, las razones y las culpas. Y no me interesa. Tengo 44 años, ya ni siquiera puedo hablar por el pibe de 17 que fui porque no recuerdo todas las fisuras y detalles de lo que decía, hacía, sentía ni pensaba. Recuerdo dos cosas: que te cuidé y que me prioricé.
Me hago cargo de que no era feliz y me fui. (Es muy difícil admitirse infeliz). Del resto, no. De tu lectura enferma, de los anzuelos que te inventás para aferrarte al pasado, del apego desmedido por un amor adolescente, no. Me lo viniste a dejar en mi puerta y así como está lo acerco al cordón.

Chau, Andrea.
Me alegra que te sientas mejor.

*****

Anibalito, amigo, ¿te sentís mejor? La tipa estaba mal de la cabeza, y ni siquiera es una opinión malintencionada, fue paciente psiquiátrica casi toda su vida. Ya había tenido dos intentos de suicidio con pastillas y sin embargo, para tratar de curarla, la colmaron de medicación. Una ironía que salió por la culata. Era una bomba de tiempo, solo que esta vez explotó. Incluso su hermana dijo que sufría de depresión crónica y hasta llegó a tener ataques de pánico y alucinaciones. Era mucho más serio y complejo de lo que podríamos imaginar. En el barrio la conocían como: “la loca de la casa de las flores”.

Yo lo lamento mucho por ella pero más por el pésimo año que tuviste que atravesar por culpa de una enferma mental. Suena terrible pero es lo que era. Tanta incertidumbre, tanta ansiedad, tantas complicaciones. Todavía no sé cómo me encontró para hacerme llegar Ayer Late. Calculo que estaba más cerca tuyo de lo que creías, seguía tus pasos.
Ahora te queda el libro y el recuerdo amargo de una historia de pérdidas. Lo bueno de ser escritor es que todo lo malo lo podés pensar como inspiración. El dolor puede ser una oportunidad si aprendés a flotar y no dejás que te hunda.

Me quedé pensando en cómo de pronto y de la nada puede aparecer una persona repleta de rencor con la única finalidad de arruinarte el presente. Estar vivos es un riesgo constante. Haber obrado con buena intención y tener la conciencia tranquila no te garantiza nada. Nada te garantiza nada, ¿notaste? La mala suerte, como la buena, es loca y a cualquiera le toca. También hay un karma pero se toma su tiempo y no siempre te encuentra. Qué peligro la vida, el simple hecho de abrir los ojos nos convierte en potenciales víctimas de injusticas. Bueno, esto no debería decírselo a un hombre que en unos meses va a ser padre, pero igual ya lo sabés. ¿Cómo está Julieta?

Tranquilo, campeón. Cuando no se puede hacer nada, tampoco sirve lamentarse.

Gastón.

*****

Y, acá ando hermano. Estoy mejor. ¿Sabés qué es lo raro? Más allá de estos últimos meses, del libro, de la copia, de los intercambios con ella, de los problemas en casa; más allá de todo eso me es muy raro que se haya matado una mujer que amé. Ya sé que tenía mil quilombos mentales, pero igual, hay algo en la esencia de ella..siempre hubo algo que… no sé, escribo y borro porque hace semanas vengo desvariando con las ideas.

Supongo que eventualmente me olvidaré o pasará a alguna cajonera del inconsciente. Qué triste.

Es resto, bien. Julieta, hermosa. Pablo dice que ya es tarde para ser hermano de alguien, que ya no tenemos tiempo para un bebé porque la semana que viene hay kermesse de fin de año en su escuela, después nos vamos a lo de mis suegros y en febrero tiene que aprender a andar en bici. Que “no es que no quiera, no tengo tiempo de tener un hermanito”.
Gran reflexión, no sé de dónde sacó el derrotismo. Ah, un momento.

¿Vos? ¿Tu laburo nuevo?
Sos mi “veámonos antes de fin de año” sincero, valoralo.

Aníbal

*****

Siempre se mueren las personas que amamos, si no las matamos nosotros con el olvido se las lleva la misma vida.

Mañana te llamo y arreglamos un encuentro así generamos recuerdos que nos sirvan para cuando en el futuro queramos extrañar.

Gastón.

*****

FIN.

 


Se acerca Navidad. ¿Creés en Papa Noel? Escribile una carta contándole lo bien que te portaste y pedile el libro. ¿Es una fecha más? ¿Un inventido de Coca-Cola? No le hagas el juego al capitalismo, combatilo con la melancolía del género epistolar, hacete de nuestro libro. ACÁ.

Aníbal & Jorgelina, segunda parte

(Leer la primera parte).

Te escribo porque demorar estas charlas siempre trae consecuencias tristes. Hay tanto bombardeo de mierda afuera que sale desdramatizar entre nosotros, en nuestro micro mundo, no sé si me gusta, no sé si lo elijo, no sé si es producto de un montón de peleas desgastantes antes de que llegaras a mi vida que me dejaron así, pero es lo que me sale. No quiero que pienses que no me importa. Esta mañana fue horrible para mí también, te dije que de toda esta situación lo único que me seguía dando aire era tenerte al lado y me dijiste “si no te apurás vas a llegar tarde otra vez”. No sabés lo que me está costando mostrarme bien con vos. Trato de darte toda mi frescura, trato de producir energía más rápido de lo que puede mi cuerpo para estar a la altura de tu sonrisa. Trato de seguir siendo un superhéroe a los ojos de Pablo.

También quiero pedirte que intentes entender un poco dónde estoy parado. De repente me dan un libro que escribí impreso y bajo otro nombre. Empiezo a seguir “la pista” y doy con un montón de eslabones que no forman ninguna cadena. Estoy completamente desorientado. Me peleo con mis amigos, me duele la cabeza, me siento fatigado. Casa es lo único que me hace bien. Casa es como el ‘casa’ de la mancha para mí. Cada vez que intento desistir, que abandono, algo pasa que me chupa de vuelta. No puedo descifrar qué o quién me está pasando. No sé cómo despejarme de la ecuación y lo que menos quiero es que nos afecte a nosotros.

Encontré una dirección en Valeria del Mar, una casa con la propietaria del nombre que me dieron en la imprenta. No te lo dije esta mañana porque en plena discusión era tirar un bosque al fuego, pero ¿me acompañás? Si lo pensamos como una aventura hasta puede no ser otro fracaso en este laberinto en el que estoy.

Te amo, te veo a la noche.

*****

Anibalito, amigo querido. ¿Una casa abandonada? Qué mala suerte. Hacer semejante viaje y volver con las manos vacías… lo que te debe haber puteado Julieta. Tranquilo, ya va a aflojar.
Sigo queriendo ayudarte aunque te estés poniendo imposible y no logremos encontrarnos. Creo que tenés que dejar de buscar los datos que no tenés y hacer foco en lo que sí. Veamos:

– Irse del pasado / Ayer late
– Jorgelina Mu
– La Venganza Ediciones
– El número 111
– Dolores Oldman
– Valeria del Mar
– Impreflow S.R.L.
– El manuscrito
– Irse del pasado / ESTAR en el pasado

Algo de todo esto debe tener algún sentido. Leé, volvé a hacerlo, ¿nada te hace ruido? ¿Nada te llama la atención?

Por lo que me comentaste, la novela está basada en tu historia. Un pibe que nació y creció en Necochea pero que en cuanto tuvo oportunidad, abandonó su vida como la conocía y jamás volvió a mirar hacia atrás. ¿No tenés ninguna ex novia despechada de nombre Jorgelina? ¿O Dolores? ¿O Pasado? Una mujer que se llame Pasado, me enamoraría al instante. ¿Qué párrafos le faltan al libro? O sea, ¿qué partes de Irse del pasado fueron eliminadas? Por ahí puede haber una pista.

No sé, yo recibí un sobre en blanco con un libro que, apenas leí, reconocí como tuyo y te entregué. Con todo el respeto y amor que te tengo, todo esto me parece más interesante que la novela en sí. No te embronques, ahora sos un escritor de puta madre. Pero en ese entonces estabas muy tomado por la negación. Nadie se va de su pasado sin pagar un precio.

Mañana pasate así tomamos un café y te cuento las novedades. Mi vida no tiene tantos misterios pero tengo una nueva conquista y esta vez me estoy permitiendo ser feliz.

Gastón.

Estoy pensando, en la adolescencia… ¿vos no tenías una noviecita de nombre Valeria (del mar)?

*****

Nunca tuve una Valeria. Tuve una Victoria a la que mi papá siempre llamó Valeria. Eventualmente al viejo le encontraron el tumor y pudimos atribuirle los olvidos y errores con un poco de incomodidad y un poco de humor.

No creo haber significado tanto para nadie como para que se tome la molestia de hacerme la última porción del año más insoportable de lo que indefectiblemente es. Me niego a pensar que este calvario es producto de un despecho. No tenemos 15 ya, por más camisas de jean abiertas hasta el ombligo que te pongas. Lo único que se me ocurre, y temo ahogarme en un océano de arrogancia al tipear esto, es que Valeria del Mar era el seudónimo de otro finalista cuando concursé para la novela. Pero era un chabón, si mal no recuerdo intercambiamos un par de palabras en la editorial cuando fuimos a ese brindis con el jurado. Pero, sí, era un tipo, y Jorgelina no conozco ninguna. Me acuerdo de hablar de la astucia de poner un seudónimo de mujer, pensando en esa variable aunque fuera forzosamente (la de hacer ganar a una mujer, entre otros talentos, por ser mujer).

Pero pasaron casi 20 años de eso, y yo no es que despegué exactamente. No me convertí en nada de alto vuelo. Y ¿justo llevarse esa novela de mierda?
Sí, habla de mí. Por eso es una cagada. Todo lo que escribo habla de mí, es una especie de gualicho que no puedo sacudirme. Pero le sacó casi toda la secuencia con Andrea, la chica de mi colegio. La nombra tres o cuatro veces al pasar, con otro nombre, no me acuerdo cuál ahora y no tengo el libro encima (estoy intentando no tenerlo encima porque se me ha hecho adictivo). No sé, me parece que es la desesperación por encontrar una respuesta.

El pibe era re normal, tenía mi misma edad, una novia divina, también de Necochea pero no nos conocíamos, ella era unos años menor. Yo en ese momento recién separado de Alejandra, trapo de piso era mucho decir, sucio, desprolijo, descuidado, desganado. El premio me lo habrán dado por lástima. Me acuerdo de intercambiar dos o tres palabras, lo del seudónimo, que laburaba en una casa de artículos de librería en ese momento y estaba por renunciar, quería tiempo, ideas y voluntad para escribir, todas cosas que le chupaba ese laburo. Y no sé, nada más. Nunca nos volvimos a cruzar. Pero él tampoco supo nada más de mí, no tenía cómo, sólo mi nombre sabía.

Esto está empezando a afectar mi relación. Julieta se ríe poco, no sabés la impotencia que me da. Tiene una cara de resignación, de “es la que me tocó” que me hace doler el pecho; como si no nos hubiéramos elegido, ¿me entendés? Ya pasamos malas, pésimas; pero esta no sé por qué parece que pudrió todo. Voy a intentar alejarme un poco del problema y dedicarme a reconstruir lo nuestro, pasa que es lo que vengo diciendo hace dos semanas y no puedo dejar de pensar un minuto en quién podría querer que yo viera esto.

¿Quién te chorea y te lo hace saber? Es insólito.

Te escribo todo esto desde el bar de la esquina del diario. ¿No seguías hasta fin de mes? Otra vez te olvidaste de mí, papito.

*****

Amor, no puedo más. De verdad. Lo pongo por escrito porque últimamente nuestras conversaciones son un griterío que nos deja vacíos y confusos. Necesito que me escuches con la cabeza y el corazón desde un lugar sincero, me harté de esa escucha ciega que te lleva a prestarles atención a mis palabras solo para poder contradecirlas.
No logro encontrarte, estás perdido, ausente. Entiendo que atravesar esta incertidumbre se hace cada vez más difícil pero no podés encerrarte en el misterio, no te puede tomar por completo. Hay una vida que continúa y en la que vos estás involucrado. La persona que decidió jugar con tu psiquis no es más importante que tu familia. El miércoles fue el acto de Pablito y ni siquiera te acordaste. Todavía no te lo puedo perdonar.
La lista de sospechosos es cada vez más extensa y menos precisa, dejó de tener sentido hace meses y sin embargo insistís en un caso perdido. Tu amigo Gastón. Los de la imprenta. Dolores Oldman. El finalista del concurso que ganaste. Tu primera novia, Victoria. Tu novia del colegio secundario, Andrea. La primera mujer que conociste cuando llegaste a Buenos Aires que también fue tu novia, Alejandra. Incluso yo pasé a estar en la mira ante la desesperación de encontrar una respuesta. Viajamos hasta Valeria del Mar persiguiendo una pista absurda y perdiendo tiempo valioso de nuestras vidas. No doy más.
Quiero dar por finalizado este asunto así que te voy a pedir algo. Estuve investigando y conseguí el mail de Andrea, si sacaron sus párrafos y le cambiaron el nombre en el libro publicado ALGO debe tener que ver. Todavía vive en Necochea. Escribile. Si ella desconoce el tema, quiero que cierres para siempre esta búsqueda de la verdad. Prometeme que vas a hacer eso. Te doy una última oportunidad antes de tirar la toalla en nuestra relación. Te amo y no me quiero separar. Pero así tampoco puedo seguir mucho más. Esto podría tomar años y no voy a enloquecer a la par tuya.
Según lo que me dijo Pocha, la amiga de tu mamá, el correo es: andrea.utuberry@necorreo.com.ar

Julieta.

*****

Juli, agradezco que hayas tenido el valor de sentarte a escribirme. La agonía me tapó el bosque, por momentos sentí que me estaba volviendo loco, verte caminar y dormir a Pablo fue mi cable a tierra todo este tiempo, aun si lo sostuve a conciencia.

Lo voy a abandonar, voy a abandonar la búsqueda, la paranoia, la intriga, todo. Quiero volver a mi vida de queja pormenorizada y sinsentidos simpáticos. De hecho le escribí a la casilla de Facebook de la Editorial diciendo que realmente ya no importa quién está detrás de esto, que la persecusión, finalmente, había sido a mí mismo; y que le deseaba a quien estuviera detrás de esto lo mejor, felicidad y paz y muchas publicaciones de propios universos o edificios.

No le voy a escribir a Andrea. No quiero darme otra vuelta de tuerca porque no me voy a poder soltar más si no. Quiero dejar esto en el pasado. Ya ni siquiera puedo escribir pasado sin pensarlo dos veces.

Te amo, gracias por ser incondicional.

*****

Estimado Aníbal,
¿Cómo estás? Aquí Daniel, el dueño de una editorial devenido en cervecero. Te pido disculpas por semejante demora, anduve con quilombos pero por suerte de a poco todo está volviendo a la normalidad. Cómo extraño los problemas de Del rombo, no te das una idea. Aunque lidiar con escritores es bastante parecido a lidiar con borrachos.
Mirá, pasó tanto tiempo que ya ni sé. De la gestión de los manuscritos no publicados se encargó una empleada que había contratado en su momento, Mariana Utuberry. También es de en Necochea, ¿la ubicás? Creo que te conocía porque eras amigo de su hermana o algo así, me lo dijo al pasar y mucha atención no le presté. Trabajó conmigo poco tiempo, me ayudó a terminar de liquidar mi tan exitoso emprendimiento.
¿Por qué no le escribís? Quizá ella sabe o recuerda qué pasó: mariutu78@necorreo.com.ar
Pasate por el local alguna noche así tomamos algo y de paso me traés La última entrevista con Bolaño.
Que sigan los éxitos.

Daniel.

*****

Aníbal! Primero, te pido disculpas por haberte tratado tan mal, el embarazo me tuvo terrible. Por suerte Aurora nació sana y yo volví a la normalidad. Bueno, la normalidad que supone dormir cuatro horas por día.

Segundo, reapareció Dolores, nos llamó desde un teléfono celular preguntando por el precio de otro libro. Cuestión que nuestro empleado la tiene clara con esto de Internet y buscó ese número, figura a nombre de Andrea Utuberry. Espero que te sirva.

Me voy a alimentar a la niña que llora desesperada. No me quejo, la buscamos durante mucho tiempo.

Saludos!

Jime Saldaña
Ventas
Impreflow S.R.L.

*****

Eso quería, verte rendido.

Los besos que nos dábamos a la salida del colegio en la casita abandonada de la calle Ing. Oldman 111, el escondite favorito de los adolescentes que supimos ser.
Nuestra primera vez, borrosa y atolondrada.
Jorge Massaneli Utuberry si era varón, Lina Massaneli Utuberry si era mujer. Apenas dieciséis años contaban nuestras vidas y sin embargo el destino nos obligaba a elegir nombres para un hijo que perdí tan rápido como la inocencia.
Vos te fuiste del pasado, eso hiciste. Yo todavía estoy ahí, ayer late.
¿Querés saber por qué? Yo te voy a explicar por qué.

*****

Leé la tercera y última parte de esta historia el martes 12/12 a la misma hora por el mismo canal.

 

 


Se acerca Navidad. ¿Creés en Papa Noel? Escribile una carta contándole lo bien que te portaste y pedile el libro. ¿Es una fecha más? ¿Un inventido de Coca-Cola? No le hagas el juego al capitalismo, combatilo con la melancolía del género epistolar, hacete de nuestro libro. ACÁ.

Aníbal & Jorgelina, primera parte

Jorgelina, buenas tardes, no me conocés personalmente pero es evidente que algo sabés de mí. Voy a pasar a contarte mi semana pasada y no la vas a poder creer. Pero antes, te brindo brevemente un identikit: me llamo Aníbal Massaneli, tengo 44 años, soy periodista y escritor, periodista desde los 24 si tomamos como punto de partida la obtención de un título inútil y la foto con una abuela orgullosa; escritor nunca se sabe, quizá lo fui ayer y no lo esté siendo hoy. Escritor es adjetivo. Pero digamos burdamente que soy escritor desde la publicación de mi primer libro, a los 28. Tengo un hijo, Pablo, y estoy casado con una Julieta contenta de ser la Julieta de nuestra historia. Intuyo, espero.

Bien, a lo que nos convoca, pues. La semana pasada paso por la redacción de un medio para el que trabajo pero que, entre nosotros, consumo poco. Paso a cobrar decía; y Gastón, que supo ser mi editor cuando estaba en la revista de Cultura y hoy tiene el infortunio de ser mi amigo, me acerca un libro.

Ávido y ansioso por que lo lea, durante los siguientes 3 o 4 días me manda mensajes preguntando por ese libro y por la experiencia de lectura. Pongo en pausa entonces al gran Becerra y empiezo esta obra, y ahí entrás vos en escena. El libro del que hablo es tuyo (“tuyo”, ya verás el porqué de las comillas), se titula Ayer late y se imprimió en mayo de 2017. Eso ya lo sabés y probablemente lo que sigue también: ese libro en realidad es mío. En su momento se llamó Irse del pasado; y lo escribió quien escribe (qué hermosos estos malabares que me permite el lenguaje) en 2002.

No sé cómo te hiciste de una copia. Recuerdo haber dejado manuscritos en 4 editoriales pero no eran los tiempos más prolíferos del mercado y su impresión jamás se concretó. Tengo la obra registrada en la Dirección de derechos de autor desde entonces y las, serán, 200 palabras escritas aquí las puedo probar (mañas de periodista, vio), pero antes quisiera que me contaras, como dice mi hijo, “¿qué onda?”.

Lo que hiciste, Jorgelina, no sólo es un delito, es bajísimo. Si hay algo que en la literatura rechazamos es el afán de ser escritor, trampa en la que creo que caíste.

Pero acá estoy, tenés mi contacto y mi atención. Te leo. Esta vez por favor usá tus palabras.

Aníbal

*****

Anibalito, estoy fascinado con esta historia. Te paso lo que sé hasta ahora:

Jorgelina Mu no aceptó mi solicitud y tampoco me responde los mensajes, ni siquiera los ve. Pero fijate: tiene muy pocos amigos, algunos posteos vagos y ninguna foto de ella, solo imágenes de paisajes o frases motivacionales. Creo que es un perfil falso. Su ocupación: “escritora en La Venganza Ediciones”.
La página de la editorial tiene 111 seguidores y Ayer late figura como única publicación. Nulas interacciones con lectores. No tiene sitio web. Fui hasta la dirección que figura tanto en Internet como en el libro y me encontré con un supermercado chino.

Lo que realmente me llama la atención es que se imprimió una primera edición de 111 ejemplares. Es un número demasiado vago e impreciso como para no ser intencional. Cada uno tiene 111 páginas, lo cual refuerza mi teoría de que las casualidades no existen.

Bueno, hasta ahí llegó mi investigación. Pensé que era un montón pero ahora que releo no estoy sumando nada. Mhm. Todo esto me genera muchas sospechas. ¿El 111 no te dice nada? ¿La dedicatoria? ¿El supermercado chino? Quizá por el lado de la imprenta haya más respuestas, ¿llamaste para ver quién lo encargó? El nombre Jorgelina Mu tiene 11 letras… me juego un auto a que es un pseudónimo. Ojo que quizá lo pierdo.

¿Alguien más tenía ese manuscrito además de las editoriales? ¿Averiguaste si está en alguna librería? Volví a mirar el sobre en el que recibí la copia y no dice nada.

Cómo se nota de pibe quería ser detective, eh. Me dijeron que me iba a cagar de hambre. Seguro que sí.
Abrazo, amigo!

Gastón.

*****

Querido, si te sigo el flash me encuentro con, para empezar, el código de un sistema binario: 0 – 1.
111 son tres unos, o sea tres de lo mismo, y también 3 en total. Los que fuimos obligados a catequesis tenemos grabado que 3 es el número de la perfección y de la unidad. Padre, hijo, espíritu santo y la mar en coche. Mi libro estaba dividido en once capítulos, el de ella en 3 partes. Quizá en Jorgelina Mu esté encerrada la historia de la humanidad y el final catastrófico que tenemos por venir. Y hasta acá llegó mi amor.

Estás delirando, Gastón. En algún momento alguien le dio a alguien una obra que quedó cajoneada y le dijo “esta es la tuya, encariñate”. Vos también sabés cómo es esto, hoy por hoy que alguien escriba su propio libro es meritorio. Yo tengo una teoría que dice que de principio de siglo/milenio a hoy, las novelas que no ven la luz son las mejores, porque el público demanda otra cosa y nos regimos mucho más por eso que demanda y eso que demanda es, sencillamente, mierda. Mierda terrenal con la que alguien pueda identificarse y decir “ay, es tal cual lo que pasó con mi ex”. No hay dos amores iguales, ni siquiera cuando uno se basa en otro para la literatura. Buscar la identificación es facilista. Irse del pasado lo era, después de ganar el premio con la novela me envalentoné y escribí esa pedorrada de falsa empatía forzada.
Le tengo cariño pero soy sumamente crítico de las intenciones que tenía al escribir en ese momento.

El manuscrito estaba en 2 editoriales grandes, una mediana (la que después me publicó Mi semestre en sociología) y una re chiquita. Ninguna se llamaba La Venganza, me habría acordado, nombre de mierda. Y la tenías vos también. Momento: ¿cómo sabés la cantidad de ejemplares que se imprimieron de Ayer late? Ese número no suele figurar en ningún lado porque es delator del éxito o fracaso rotundo de la publicación. ¿Y cómo sabés que fue sólo una edición? Decís primera como segurísimo de que vinieron otras. Y una tirada tan chica… Epa.
Ojo que te volvés más y más sospechoso en cada caracter, eh.

Nada, viejo, igual mi novela no estaba tan buena como para poner el mundo patas para arriba buscando culpables de su robo.

Nos vemos el domingo.

*****

Aníbal! Qué terrible lo que te pasó! La gente es así, lo lamentamos mucho.

Mirá, no sé si vamos a poder ayudarte pero con intentarlo no perdemos nada. A nosotros nos contactó Dolores Oldman, una señora mayor de pelo cortito y tonada particular, como de campo. En ningún momento mencionó una editorial, entendimos que se trataba de un trabajo para una particular. Nos pidió la impresión de un único libro (que se lo cobramos como si se hubiera tratado de una tirada de 200, pero bueno, ella solo necesitaba uno e insistió.) El diseño completo estuvo en sus manos, quería que figure: “primera edición de 111 ejemplares” en la última página, hizo hincapié en eso. Cada loco con su libro!

Se lo entregamos en un sobre en blanco, así lo pidió. Fue todo rarísimo, ella es muy particular. Tanto mi compañero como yo tuvimos un mal presentimiento, pero bueno, es trabajo.

Te dejamos el mail que es el único dato que tenemos. Pagó en efectivo.
lavenganza111@quickmail.com

Saludos!

Jime Saldaña
Ventas
Impreflow S.R.L.

*****

Estimado Aníbal,
Te recuerdo, por supuesto. Me alegra que hayas podido encaminarte en el mundo de las letras.
Con el dolor del mundo tuve que cerrar Del rombo hace un año, las cuentas no daban y hacer malabares para llegar a fin de mes había dejado de tener el encanto inicial. Ahora me puse una cervecería artesanal y me va muy bien. Ojalá la gente leyera con la misma voluntad con la que se mama. Qué digo, boberas de viejo.
Mirá, antes cerrar nos comunicamos con los autores para darles la posibilidad de reencontrarse con sus manuscritos a fin de salvarlos de la fogata de papeles. El tuyo me figura con una tilde, o sea que lo retiraste o mandaste a alguien. Revolvé que lo vas a encontrar.
Querido, que sigan los éxitos.

Daniel.

*****

Jimena, hola, vos no tenés idea de cómo soy y todo esto puede sonar impostado, pero juro que siempre encaro los proyectos y las conversaciones con buenas intenciones, con ganas de construir, con voluntad y onda. Quizás esta sea la excepción que confirme esa regla. Ojalá que no.

Como podrás haber intuído, el mail que me das no existe.

Fui a la Dirección Nacional de Derechos de Autor y no hay nada registrado ni con ese título ni bajo ese nombre. Es decir, hablando mal y pronto, pusiste en circulación una obra plagiada. Y lo peor de todo es que esta persona le sacó párrafos enteros y la historia prácticamente no tiene sentido. Ese no es problema tuyo, pero ya que esta situación nos ha encontrado y convocado, necesito tu ayuda. Algún otro dato de la persona tienen que tener, ¿qué factura le hicieron? ¿Cuit?

Yo no me quiero ensañar con este tema, pero si en este momento pudiera disociar mi ego de todo lo demás, mi ego me estaría cagando a trompadas.

Estoy desbordado y poco resolutivo. Te pido que me des una mano, no fue hace tanto, algo tienen que tener. Si laburan como corresponde algo más tienen.

Cualquier cosa me escribís, gracias anticipadas.

Aníbal

*****

Daniel, ¡conmigo nunca se comunicaron!
¿Podrías fijarte a dónde llamaron o escribieron?

Te cambio el favor / dato por mi libro de La última entrevista con Bolaño.

Sé que te va a ser irresistible así que lo voy envolviendo.

Aníbal

*****

Gasto, ¿renunciaste? ¿Qué pasó, viejo?
Llamame.

*****

Aníbal! Pará un cachito! ¿Quién te creés que sos? No estábamos obligados a brindarte ningún tipo de información, nuestros clientes merecen trato confidencial, pero te dimos una mano porque somos buena gente!

Cuando tuvimos que imprimir el libro, el mail funcionaba. Habrán cerrado la casilla, qué sé yo. No es nuestro problema. Y no, no tenemos otro dato. No le hicimos factura. ¿Qué vas a hacer? ¿Denunciarnos por evasión fiscal? Estás hablando con una mujer embarazada de seis meses que trabaja diez horas por día en un garaje con su marido y un empleado, apenas nos alcanza para comer y pagar el alquiler. ¿Querés vernos durmiendo debajo de un puente?

Sabé que la “obra plagiada que pusimos en circulación” es una porquería sin precedentes. Que hayan muerto árboles para darle forma a semejante mierda es un desperdicio. La historia de un hombre que abandona su vida en un pueblo para convertirse en periodista en la gran ciudad es tan básica que asusta. Quedate tranquilo que nadie se va a hacer millonario con tu novela, solo podría llegar a servir si reciclan el papel.

Esperamos no volver a recibir noticias tuyas. Ser buena gente con pedantes es al pedo.

Jime Saldaña
Ventas
Impreflow S.R.L.

*****

Anibalito, me dejaste para la mierda. Cuando corté el teléfono tuve una sensación horrible en el pecho, ahora que pasaron algunas horas puedo sentarme frente a la computadora y hacer decantar la angustia.

Yo sería incapaz de hacerte algo así. Que desconfíes de mí, después de tantos años de amistad, me destroza. Vos creés que están queriendo hacerte una joda, yo creo que están queriendo darte un mensaje. ¿Quién? No lo sé.

Te juro por mi próximo nuevo laburo (que, en este momento, es lo que más quiero) que no tengo nada que ver con esto. Y te voy a ayudar en lo que necesites. Por favor, no te pongas paranoico.

Gastón.

*****

Amor, llegó un sobre en blanco a casa y adentro tiene el manuscrito de tu novela Irse del pasado. Pero tacharon con fibra roja la palabra “irse” y ahora se le: “Estar en el pasado”. ¿Tenés idea? Lo firma Jorgelina Mu. ¿Qué querés cenar hoy? Te amo, (tu) Julieta.

*****

Qué loca de mierda, Jimena. En ningún momento te amenacé, ni fui pedante, ni dije que era una obra maravillosa. No pasa por ahí, es evidente que no pusiste ni medio de vos para comprender.
Llevate tu victimización a otra parte y ojalá que tu hijo no crea que ser buena gente es cosa de una vez o dos.

Aníbal

*****

Pero sos pelotudo!??!?!?

Claro que era un chiste, Gastón. Si te confié la obra cómo vas a pensar que dudo de vos con esta caza de brujas sin sentido a la que le estoy dando tiempo y mente porque ando con poco laburo. ¿Por eso no me estás respondiendo las llamadas?

No lo puedo creer, releé el mail. Este tema me está volviendo loco, de verdad creo que estoy fuera de mí.

 

*****

Leé la segunda parte de esta historia el martes 5/12 a la misma hora por el mismo canal.

 


Escribimos historias como esta hace un montón. Elegimos las mejores del primer año y las hicimos libro. Podés conseguir uno para vos, para regalar o para oler (no juzgamos) acá.

Tadeo & Xoana

No, Tadeo. No soy una desequilibrada que exagera, sos VOS el que no está entendiendo lo que sucede. Deberías empezar a involucrarte si no querés terminar heredando un tenedor y cuatro cucharas.

La mina es una negra desagradable. Cuatro hijos tiene, CUATRO. A su vez el mayor es padre y viven todos juntos, su ex marido se tomó el palo por lo que ella alquila un departamento y los mantiene. ¿Me vas a decir que limpiando casas gana lo suficiente como para bancar semejante piberío? Es obvio que papá le está pasando plata por mes, si no, no se entiende.

Qué tipa viva, pensar que arrancó pasando el trapo en lo de la abuela y ahora papá la presenta como su novia, hace cinco meses que están juntos. Se hizo de abajo pero mirá cómo la pegó, hija de puta. Son así las muy turras, saben exactamente cómo enganchar a los tipos. ¿Cómo te ves teniendo un hermanito? Porque olvidate, estas negras son fértiles, se preñan por más que tengan mil años. Y el viejo es un pelotudo que ni cuidarse debe saber.

Pensar que yo me estoy rompiendo el orto estudiando en la facultad para que venga una sucia que lo único que logró en su vida fue abrir las piernas y se asegure un bienestar económico. ¿Sabés cómo me duele todo esto? No te das una idea.

Llamame loca pero ya hablé con la madre de Estefi que es abogada para ver qué nos podría llegar a sacar. Le voy a pedir a papá que ponga todo a nuestro nombre. Si tenés que volver de Holanda para firmar papeles, me chupa un huevo. Te juro que voy a hacer todo lo posible para que no vea un peso pero ni pariendo un crío. No somos millonarios pero lo que tenemos, ES NUESTRO. Ninguna García o Gómez va a venir a sacar tajada de nuestro apellido.

Estoy desbordada, boludo. El nivel sociocultural es deplorable, me da vergüenza verlos juntos. El otro día fueron todos a lo de la tía, los pendejos se me acercaban y me daba pánico pero al mismo tiempo los controlaba para que no se roben nada. Con esta gente no sabés, no hay que confiarse.

Mirá que había mujeres, a la peor negra se eligió. Le debe subir la autoestima, no sé.

Te amo,
Xoa.

*****

Pero bajá un cambio, Xoa; ¿no te das cuenta de que estás pensando en que papá se muera? ¿Y todo este durante qué hacemos?

Me pintás un infierno de cuerpo entero y me decís que vuelva, no hay chance. Yo te diría lo contrario, en vez de quedarte en el centro e ir calentándote a medida que pasan las cosas y los días, sacate para cuidarte. Abrite. Ya estás grande para pasar tanto rato con papá. ¿Por qué no empezás a pensar en un laburo part time mientras terminás la carrera? No quiero que suene como que te responsabilizo por la mierda que estás atravesando, eh. Papá es un pelotudo y esto es otro de los mocazos que suele mandarse, pero sabiendo eso, yo que vos me busco algo de bachera o moza o lo que sea y empiezo a hacer la mía.

Yo de la mina no me acuerdo nada, pero ¿la abuela no la quería un montón? Igual la abuela quiere por defecto, para que hable mal de alguien la tenés que torturar.

Mirala desde afuera, Xoa. No te metas en el juego sádico de papá de querer controlar todo y que cualquiera que tenga vínculo con él esté atado de alguna forma. No entres en el flash de que porque es tu papá le debés reverencia eterna. Es un buen tipo, hace algunas cosas bien y otras pésimo. No te enganches. Si no heredamos nada nos las vamos a arreglar para ser felices igual. Lo nuestro no es sólo la plata y las joyas de la familia, lo nuestro pasa también por otro lado, por cómo nos entendemos cuando hablamos, por no necesitar hablar para entendernos, por lo compañeros que somos, por las anécdotas de los mil viajes a Cariló, por las ochenta mudanzas, los insomnios en camas cucheta y las charlas sobre qué es para cada uno la vida, el cosmos, ¿te acordás de eso?, los cambios de look asquerosos de mamá, la vez que no nos habló por días por lo que nos reímos cuando llegó de la peluquería. Lo nuestro es mucho más que una caja de seguridad y la disputa por centavos que se van a licuar en medio mandato presidencial.

Estate tranquila con que sos una buena hija y él es un buen padre, pero que las cagadas se las mande solito, no te metas.

Besos, te quiero
Tato

*****

Ay Tatito TODOS me dicen lo mismo y nada que ver, no estoy pensando en la muerte de papá, al contrario! Estoy pensando en papá vivo firmando poderes y comprando inmuebles a nombre de esta sucia. Su muerte, para el caso, sería una solución. Me estoy haciendo cargo del durante como una leona.

No me voy a abrir, no le voy a facilitar el terreno a esta zorra para que haga y deshaga a gusto. Saqué las garras, esto es la guerra. Será muy buena persona pero es una negra muerta de hambre. Es así, lo siento pero es así, y yo no tengo la culpa por lo que no tengo por qué tenerle compasión. Cada uno a la clase social que le corresponde y sin joder al resto.

Sueno como Micky Vainilla pero vos no sabés lo que se está viviendo. Cuando veas al racimo de negritos metidos en la pileta de papá te va a agarrar la misma fobia. Si entra alguien de afuera lo primero que piensa es que están robando. Igual, ojo, obvio que me da cosa, tampoco soy una mierda. Sobre todo por el más chiquito, se queda mirando la tele del living como si fuera un cine. Pensar que yo le dije mil veces al viejo que la tire a la mierda porque ya tiene un año y no es Smart. Pero bueno, qué sé yo, la vida es así.

Te aclaro que no me voy a esclavizar en un laburo pedorro para jugarla de autosuficiente, qué sentido tiene. No me hace menos digna que me mantengan, al viejo le sobra y a mí me conviene. Vos te quisiste despegar porque siempre te corrió la culpa de clase y por eso huiste lo más lejos que pudiste, pero yo no soy así. A vos te daba vergüenza usar la ropa que comprábamos en Milán, yo la llevaba con orgullo. Sos igual a mí pero al revés, y por eso vos desapareciste y yo me quedo a pelearla.

Tu cuentito de la felicidad no material es hermoso y estoy seguro que esta “no necesidad” te va a llevar a viajar por el mundo con $20, bien por ti. Pero no te preocupes, te amo y estoy velando por la guita de los dos.

Xoa.

*****

Te mandé mil mensajes, ¿dónde estás? La negra está embarazada. Tuve un pico de presión, terminé en la guardia, un bardo. Ya me estabilizaron.

Yo lo sabía, yo lo advertí. Yegua hija de un tren de malparidas como ella. Negra de mierda.

*****

Tu mail anterior fue bastante choto. No entiendo, ¿te molesta que sea feliz? No es que por estar bien me cago en vos y en la familia, no abandoné a nadie, sólo me fui a vivir a otro lado. Estar lejos no corta el lazo, sólo lo estira. Xoa, yo te amo, sos de las minas más pensantes que conozco, de verdad sos increíble, sabés cuando hablar y cuando callar, cuando pasarte de rosca y cuando apenas dar media sonrisa, cuando estar en desacuerdo y cuando directamente pudrirla del todo. A qué voy con esto: el nuevo crío y “la negra de mierda” te están sacando de tus cabales. No sos vos, estás llena de odio, te juro no quiero sonar rabínico pero cuando te digo que renuncies a todo eso y hagas la tuya es por vos, no porque quiera donar todo lo que tenemos a la idea de familia forzada y atada con alambre que se le ocurrió llevar adelante a papá.

No te comas el personaje de contrera. La lucha pasa por otro lado. El bebé ya se está gestando, tampoco la podés llevar drogada a una clínica abortista. Juntate con papá a almorzar y tratá de envolverte en una charla en la que te cuente cómo está, qué le pasa. No dejes que te venza su desgano (mucho menos tu bronca). Es negador pero bruxa de noche, por algún lado sale.

Te voy a contar un secreto: papá tiene algo así como un diario íntimo. Siempre estuvo detrás de las cajas de medias, ahora no sé si lo seguirá teniendo ahí. Yo lo encontré una vez y flashié, es otro tipo en esas páginas. Es sumamente sensible, comprensivo, racional. Esa vez quedé tarado, después lo leí un par de veces más y después largué porque se me estaba haciendo como gracioso y sabés lo que pienso de eso: antes muerto que consumo irónico.
Si estás sola en casa y no te hace sentir taan soreta, podés pegarle una leída. De verdad que es otra persona. Nunca lo hablé con nadie porque soy humano y judío y me corre la cuota abultada de culpa que eso acarrea, pero me pareció buen momento para. Y si no suma nada, al menos sentirnos cerca desde la complicidad.

Papá no es el idiota que pensás, es un tipo sumamente perdido y resignado a que con la vida que le tocó no puede hacer más que ir acatando decisiones ajenas que le marquen el camino.

Fuerza. Acordarte: sos más y mejor que todo esto, no lo dejes sacar tu peor versión.

Tato

PS: no me lo tomo tan a la ligera como parece por mail, después de leer lo del embarazo (vamos a decirle embarazo, jamás h3rm4n170) me bajé medio vino y me fui a andar en bici todo enervado y puteando en voz alta. Ahora llegué, respiré y bajé.

*****

Perdón por la desaparición. Acá estoy.

Busqué el diario íntimo, lo encontré. Solo pude leer media página porque con cada nueva palabra me palpitaba más fuerte el corazón y quise, como me aconsejaste, preservarme. Está feliz, no hay dudas. Siente que la vida le dio una nueva oportunidad de tener una familia ahora que nosotros ya estamos grandes.

No sé, pasaron muchas cosas y yo sigo sin poder con la bronca. Me rendí. Rendirse es perder pero con una pizca de dignidad.

El negrerío completo se muda a la casa de papá esta semana. La innombrable está hecha una vaca, recién cuenta cinco meses de embarazo pero aumentó como quince kilos. Mirá si estaría hambreada. Van a tener una nena y le van a poner Jessica Yamila. Adiviná quién eligió el nombre.

Yo estoy con la psicóloga de siempre y sumé un psiquiatra. Entre los tres decidimos que lo mejor para mí era alejarme (sí, todo lo que vos me dijiste de entrada, ya sé) por lo que me voy a vivir a Nueva York. Hay una universidad que tiene convenio con la mía y me reconocen casi todas las materias, tendré que dar algunas reválidas en inglés pero puedo ir rindiéndolas mientras curso. Papá me dijo que me banca hasta que me reciba así que termino dos o tres trámites y parto.

No quiero irme pero acá no me puedo quedar, es demasiado doloroso. Además estoy cansada de escuchar que “estoy celosa”, lo que me sucede es mucho más profundo que eso. Es ver a mi papá, mi héroe, emparchar un vacío con lo primero que encontró sin medir las consecuencias. Es ver a una persona que amo comprar una idea de felicidad a cualquier precio. Podría tener todo, ¿entendés? A una mujer inteligente, empoderada, profesional… tiene la heladera llena pero terminó yendo a buscar comida a la basura.

Acá no hay amor, hay soledad y conveniencia económica. Y yo quiero creer en el amor, pero nunca voy a poder si tengo esta historia como ejemplo. Y ya sé que hay que trascender la mierda de los padres, pero tampoco voy a jugar a la familia feliz porque a papá le pegó el viejazo, se sintió solo y buscó reencontrarse con los hijos que le habían crecido. La negra hizo lo que esta clase de mujeres hacen, es tan de manual que hasta un ciego podría haberlo visto venir. Lo importante es que ellos se crean el cuento. Yo, por mi parte, me voy a vivir a Nueva York.

No soy una mala persona, nadie sabe lo que es estar en mi lugar y todo lo que tuve que tolerar de la noche a la mañana. Ojalá lo haga feliz. Ya ni me importa.

Cualquier consejo viajero es bienvenido. Como verás, te digo que no pero después voy y hago lo que me decís.
Te amo,

Xoa.

*****

Boluda qué fumada estabas ayer, no me terminaste de contar ni medio tema. Las risas se escuchaban como en altavoz, acá en el café los chicos me preguntaba qué pasaba.
Me acuerdo de llamarte cuando leí que rajabas y del otro lado vos llorabas diciendo que te ibas a llevar la infelicidad con vos así que daba lo mismo. Mirate ahora.

Quiero saber del brasilero (saber bien, historia, internas, no me mandes capturas de su instagram), de la materia que dejaste, de la profe de historia (no entendí si te dijo de ser ayudante posta o fue como al pasar, onda un halago) y de lo que quieras. Pero no me llames, hagamos video, te quiero ver la cara, te extraño banda.

Escucharte feliz me hizo el año, mi resolución para el que viene va a ser escucharte feliz más seguido.

Nos vemos en dos meses, te espera mi futón vencido <3

Tato

*****

Tato, esta noche me veo con el brasilero y mañana tengo el cumple de Helen, pero te prometo que el domingo hacemos la videollamada. Lo prometo.

Aprovecho el viaje en subte para contarte por acá: encontré mi lugar en el mundo. No sé cómo explicarlo, voy caminando por la calle y siento que pertenezco. De hecho muchos se sorprenden cuando se enteran de que no nací acá, es como si me hubiera mimetizado con las calles, con la gente, con el estilo de vida… hasta pienso en inglés, es una locura. Entiendo la cultura, me siento parte.

A la distancia me puedo dar cuenta de lo mal que la pasaba en Argentina, estaba tan angustiada que no me permitía ser feliz ni dejaba ser feliz al resto. Acá conocí personas de distintas nacionalidades con historias tremendas, o sea, gente que se escapó de la guerra, ¿entendés? Te juro que cualquiera de mis problemas queda minúsculo al lado de lo que me cuentan, se me abrió la cabeza. Hay una vida por fuera de mis deseos y necesidades, qué bueno que haya empezado a verlo. Era hora.

Ya soy ayudante de cátedra! No cobro un peso pero acá los docentes primero tienen que ser ayudantes, o sea que si hago todo bien cuando me reciba hay grandes chances de que me contraten. TRES MATERIAS, TATO. TRES. No doy más.

Del brasilero no quiero hablar porque mis amigas de allá dicen que toda la vida critiqué a los negros y ahora terminé con uno; pero este mide casi dos metros, tiene ojos color miel, una caja de ravioles en vez de abdominales y modela ropa interior, qué querías que hiciera, me pudo la tentación. Es divino, se ríe todo el tiempo, baila en cualquier lado. Es la persona más alegre que conocí en mi vida. Hasta me pasa que a veces tengo miedo de que me deje, no por nada, pero me pongo a pensar en eso. Nunca me había pasado algo así.

¿Viste las fotos del cumple de Jessi? Papá le pide que me grabe audios, me dice: “oa oana, ¿omo ta un yorksss?”, te la morfás. Brian está celoso porque era el más chiquito y ahora tiene hermanita (me hace acordar a vos), así que le prometí que un día lo voy a traer, porque además está fascinado con la nieve. A veces sacan el hielo que queda pegado en el freezer y le dicen que le mandé nieve, se vuelve loco de la emoción.

Bueno, re largo, te amo!

Xoa.

 

 


Escribimos historias como esta hace un montón. Elegimos las mejores del primer año y las hicimos libro. Podés conseguir uno para vos, para regalar o para oler (no juzgamos) acá.

 

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