No me Olvidé de Vos

Cartas entre personas que todavía creen en las cartas.

Jéssica & Alan

No tengo más tiempo, Alan. Hace medio año que estamos juntos, que nos queremos y cuidamos, que nos hacemos felices y nos ayudamos a mejorar. ¿Cuándo me vas a empezar a presentar como tu novia? ¿Cuándo voy a conocer a tus amigos? ¿Cuándo voy a poder firmarte las fotos que subís a tus redes y comentar que sos un bombón y que te adoro? Jamás les pusiste un corazón a las mías. Ni siquiera un café podemos tomar afuera de las cuatro paredes de tu departamento, me tenés escondida.

Quedate tranquilo que te entiendo y por eso lo vengo bancando, porque sé que no es fácil tener una relación con una mujer trans, porque la discriminación me atraviesa con la mirada cada vez que pongo un pie en la vereda, y cualquiera que elija estar conmigo va a ser víctima de la misma mierda que vengo tolerando por el solo hecho de serle fiel a mi identidad.

Soy mujer, mal que le pese a cualquiera. Mi nombre es Jéssica porque así lo quise y mi DNI es la prueba de que no miento. Tengo 35 años. ¿Sabés cuál es la expectativa de vida de una persona transgénero? Entre 35 y 40 años. El Estado nos niega derechos básicos que nos darían la posibilidad de desarrollarnos y se rehúsa a hacerse cargo de nuestras necesidades. Mi caso es atípico, soy una excepción porque tuve mucha suerte.

A los 17 años terminé el colegio y me fui de la que era mi casa. Esa fue la última vez que me vestí de varón. Viví en lo de amigas y trabajé de cualquier cosa para mantenerme y pagar mis estudios: paseé perros, limpié casas, vendí cosméticos por catálogo, hice comida casera y todo lo que se te ocurra. No tenía ni siquiera un bolso para acompañar mi vida nómade, trasladaba las cosas en bolsas de consorcio. Logré, con muchísimo esfuerzo, terminar el profesorado en historia en la UBA. Soy una de las pocas mujeres trans recibidas del país. Somos casos atípicos. ¿Sabés cómo lo conseguí? Gracias al enorme apoyo de la gente que me quería y me ayudó a cumplir mis metas.

Por eso esta situación me duele tanto. Porque me valí del amor y respeto de mis seres queridos, y siento que me estoy traicionando al estar con vos y que me tengas escondida.

Recién a los 34 años conseguí un trabajo en blanco y pude sentir lo que implica tener un recibo de sueldo. Y no porque me haya quedado sentada esperando que me vengan a llamar, porque me decían que los puestos “eran para mujeres”. “¡Pero si yo soy mujer!”, respondía. Y ahí me echaban.

Por eso no quiero dar ni un paso para atrás o en falso. Si para vos esto es demasiado, entonces me abro. No puedo postergar mi felicidad en virtud de la tuya.

Jessi

*****

Jessi, si a vos, siendo vos, te costó tanto, ponete un poco en mi lugar e imaginate lo que es para mí. Dejé a una chica en el altar hace un año y medio porque no quería la vida que me proponía, estuve 7 meses deambulando y di con vos y sentí una conexión hermosa, por eso la preservo. Y aunque vos pienses que te descuido, yo me desvivo para que mi inquietud no te salpique. Sos mujer, vos lo sabés y yo también; pero para los demás es muy chocante y vos también sos muy confrontativa con el tema.

Estás harta, lo sé. Yo un poco también. No sé cómo manejarlo y no creo que vos sepas tampoco. No quiero que nadie te falte el respeto, necesito ir de a poco con esto, de a puñados chicos. Tampoco quiero que te salte la térmica y todo se arruine para siempre. Te he visto reaccionar. Te entiendo y te apoyo, pasa que no quiero que sea así con mis seres queridos, en particular mi familia y mis amigos del colegio, que toda la vida trataron con las mismas 100 personas.

Lo de las redes me parece una estupidez, de eso no me voy a hacer cargo. Las fotos de felicidad para la tribuna me pueden chupar la pija, no me interesan en absoluto. Vos poné los likes que quieras.

Es una pena que el amor sólo sirva para el amor. Lo usaría para hipnotizar (y para pagar cosas) si pudiera.

Te adoro yo también.
Alan

*****

Alan, ¿sabés por qué soy confrontativa? Porque es de la única manera en la que logro que no se vuelvan a meter conmigo. Ni siquiera hablo de respeto, porque lograr que me respeten es impensado, pero por lo menos les freno el carro a los imbéciles de turno. Estoy muy golpeada por la vida, y no me victimizo al escribir esto, estoy diciendo la verdad. Sobre mi cuerpo se ejerció todo tipo de violencia, desde física hasta psicológica.

Hubo personas de mi familia que incluso viéndome de vestido y zapatos de taco me han dicho “Daniel”. ¿Sabés lo que significa para mí ese destrato? Entre lágrimas tengo que recordarles que soy un ser humano, que me duele la discriminación y que no estoy perjudicando a nadie.

Sos el primer hombre que me aceptó y me trató con cariño y respeto. Gracias a vos volví a escuchar la frase: “te quiero”. Hacía años que nadie me quería, tantos que no puedo ni recordar. Pero ahora necesito que cedas un poco. ¿Vamos a cenar afuera? Solo eso te pido. Elegí cualquier hamburguesería y tomamos una pinta de cerveza, nos reímos y somos felices como cualquier pareja que tuvo la suerte de no encontrar el sentido de su vida en la diversidad.

Sé que nos van a mirar pero te prometo que no voy a reaccionar. Y si nos cruzamos con alguien, podés decir que soy tu amiga. Mirá todo lo que estoy dispuesta a hacer por vos.

No me quieras encerradita como un hámster, te juro que libre soy todavía mejor.

Jessi

*****

Creo que no puedo con esto, Jessi. No puedo. No estoy ni bien ni listo, me gana el afuera y lo quiero caretear y no me sale. Me la paso pensando en si me voy a cruzar con algún conocido y qué le voy a decir. Yo te miro y te amo y de eso estoy seguro, pero no estoy seguro de nada más. Y con amarte no me alcanza, necesito un montón de otras cosas que hagan las veces de contención. Odio que me pase lo mismo que a todo el mundo porque soy mucho mejor que esto que me está pasando, porque te entiendo y te quiero conmigo pero no sé ni por dónde arrancar a explicar que me enamore de una chica trans.

Para mi familia vas a ser un hombre toda la vida si naciste un hombre, para mis amigos voy a ser un gay encubierto, no son batallas que quiero dar, no me interesa ni el combate ni la pedagogía de abordar esas situaciones; pero a vos te hace mal no entrar en mi mundo. Por qué? Si mi mundo es una bosta.

Tengo que renunciar a vos para no herirte más? De verdad que va a ser una guerra esto, no estoy exagerando. Mi mamá se va a desmayar, mi papá me va a retirar el saludo. Vos quizá pensás que todas esas cosas de familia íntima y tradicional son caricaturizadas, o ridiculeces de la primera media hora; pero no. Son ciertas.

No sé si pueda con todo eso. Vayanos a comer y lo hablamos mejor. Si querés vamos a la parrilla de Alvarez Thomas.

Beso

*****

No, ya está. Si no podés con esto, no tiene sentido. No quiero seguir ilusionándome. A veces nos imagino casándonos, otras de vacaciones en el sur, otras criando a un hijo. Te imagino diciéndole: “No sé dónde está, preguntale a mamá”, y yo respondiendo: “¡Tu padre nunca encuenta nada!” Me gusta pensarnos como una familia. Quiero todo lo que quieras y probablemente más. Te quiero a vos, completo.

Gracias por amarme. Es la primera vez en la vida que un hombre me ama. Ni mi padre lo hizo. Gracias por hacerme tan profundamente feliz. Gracias por darme vida en cada beso y hacerme sentir mujer con cada caricia. Y sobre todo: gracias por respetarme. Despedirme me destroza pero sé que merezco más que lo que hoy podés darme.

La gente que vive estas historias de amor es muy afortunada, incluso si terminan. Algunas chicas trans no conocen de abrazos. Los que me diste me los guardo para sobrellevar lo que me quede de vida.

Te amo, Alan. Con todo el corazón. Si en algún momento lográs ver más allá de las limitaciones de tu entorno, te voy a estar esperando. Siempre voy a serte incondicional. Olvidarte sería arrancarme un pedazo de alma.

Bueno basta, loca, que ya estás muy cursi. Es que no puedo parar de llorar.

Voy a estar bien, lo prometo.

Jessi

*****

Hoy me subí al tren y vi a una chica trans sentada del lado de la ventana en la primera fila. El vagón venía atestado, gente parada empujándose, y sin embargo el asiento de al lado de ella estaba vacío. Fui y me senté. Se bajó en la siguiente estación y yo me quedé hasta Suárez para que me dé el tiempo de seguir escribiendo esto.

No quiero que me pueda el afuera. Si no llega a ser, que no sea porque nosotros dos no encontramos la forma de hacerlo funcionar, pero no porque dejamos entrar las antorchas para que hicieran mierda todo lo que construimos.

Le conté a mi hermano y su mujer. No sé cuánto terminaron de comprender pero me sentí apoyado, al menos mostraron interés en saber de vos. Querés que vayamos a comer los cuatro? Algo tranquilo, puede ser en casa incluso.

No quiero abandonar.
Decime vos qué pensás.

*****

Qué raro el asiento vacío. Me ha pasado de que se me sienten al lado y traten de sacarme fotos “sin que yo me dé cuenta”. Esas imágenes tienen un solo destino: grupos de WhatsApp de varones para contar que: “Miren, estoy viajando con un trava”. Cómo desgasta tener que recordar que soy un ser humano.

Me asusta pensar en tener que volver a vivir todo lo que atravesé con mi familia pero con la tuya. A veces me deprimo porque siento que no se termina nunca. Y es cierto, no se termina nunca. Pero tampoco puedo despreciar esta oportunidad de ser amada. Me la merezco, carajo.

Sí, cenemos con tu hermano y su mujer. En este caso, ir a tu casa va a ser lo mejor. Te agradezco el intento y te amo. Vamos a darnos una última chance, te prometo poner lo mejor de mí.

Vos avísame y yo voy a estar ahí.

¿De dónde te saqué? ¿Por qué sos tan hermoso? Abrazos, bombón. Avisame.

Jessi

*****

Bueno, fueron las 3 horas más tensas de la historia de la humanidad, pero dado el salvajismo que yo me había imaginado que podía llegar a ser; bien, no?

Qué decís? Le damos para adelante a pasitos de pan y queso?

Besos,
Alan

*****

Cuando estaba en la cocina lavando los platos, tu hermano me dijo: “Yo re banco a los travestis”. LOS travestis. Es como decir “los mujeres” o “las hombres”. ¿Y qué significa “bancar”? ¿Qué somos? ¿Un cuadro de fútbol? En fin, no dije nada y sonreí, porque más allá de cualquier error de concepto, entendí que se trataba de un comentario positivo y con buena leche.

Eso necesitaba, Alan. Un poco de inclusión. No pretendo que mañana salgas a la calle con una remera con mi foto, simplemente quiero sentirme parte de tu vida y no de tu clandestinidad. Nuestra próxima parada puede ser la parrilla de la que me hablaste, ¿te parece? No te digo ya pero quizás en un par de días… ¿cómo lo ves? Voy a evitar pedir chorizo así no explota la matrix 😉

Con vos me voy a dar vueltas por el universo, bombón. Me tenés muy enamorada.

Te amo,

Jessi

 


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1 Comentario

  1. Marcela Tartabini

    Que ternura! Cuantas formas de contar el amor hay? Ustedes las conocen a todas! Las admiro mucho.

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