No me Olvidé de Vos

Cartas entre personas que todavía creen en las cartas.

Almendra & Astor

Almendra, no sé cómo enfrentar esta situación. Son años de vivir los tres, no exactamente en armonía pero sí hasta las manos de amor y de todo. Nos matamos, nos amigamos, nos mareamos, nos detestamos y, contra cualquier terremoto, pudimos mantener la relación. Pero ya no quiero. Estamos grandes, Almendra, para seguir jugando al poliamor así, impostando una solidez que perdimos.

Yo a Yani la adoro, pero creo que no puedo hablar esto con ella porque la noto sin duda alguna. Le envidio la confianza que nos tiene, apuesta todo a nosotros tres. Sé que lo que construimos es digno de envidiar, eh, eso lo sé; porque ahora es una moda y está en los diarios más grandes del país, pero vos, Yani y yo nos la jugamos por esto cuando era puro pánico. Y ahora tengo inquietudes y no sé qué hacer con ellas. Creo que quiero tener hijos, darles una mamá y una mascota. No sé, ¿me estaré volviendo loco? Todo es estar volviéndose loco, pero arrepentirse de no tener lo que nunca quisiste es más.

Te escribo porque quiero que me ayudes, estoy atormentado. ¿Qué me pasa? Vivo con las dos mujeres que más amo en el mundo, todo funciona, logramos una dinámica de sostén ante todo. ¿Qué me pasa? No tengo idea. ¿Alguna vez pasaste por algo así? ¿Tuviste dudas de nosotros?

Perdoná el vómito. Estoy ido.

*****

No, mirá, no es así. Nos estás dejando y encima pretendés que te haga de psicólogo, es de no creer. Si no nos amás más poné la pija sobre la mesa y tomá una decisión, no me vengas con esta introspección absurda. Tus dudas son tuyas, chabón, curtite y resolvelas.

¿Tener hijos y darles una mamá y una mascota? ¿Hace cuánto te picó el bichito berreta de “la familia”? Te juro que estoy re caliente, no te entiendo. ¿Estuviste mintiendo todo este tiempo? Mirá, un hijo puede tener una madre, o dos, o ninguna; nada te garantiza la felicidad. ¿Te creíste la de las publicidades? Por favor, eso no existe.

Y no, nunca dudé de nosotros. Estoy enamorada de vos y de Yani y no puedo creer que saltes con esto, tan absurdo, tan retrógrado, tan vetusto. Hablás y me hacés acordar a tu vieja, que desde que arrancamos con el poliamor hace tres años te viene quemando el cerebro con burundanga barata sobre las relaciones. Ella, que fue la cornuda del barrio hasta que tu viejo murió.

No sé qué te pasa pero no soy yo la persona con la que lo tenés que hablar. Aprovechá que viajaste por trabajo y volvé con certezas, no juegues con nosotras.

Almendra.

*****

Yani, te fuiste a trabajar y nos vemos en un par de horas, pero quiero ser justo con vos porque sos parte de este amor: estoy teniendo dudas sobre nosotros. Ahora la marea mental bajó y entiendo cuánto construimos; pero sigo tenso, incómodo. Quizá lo hayas notado.

No sé, nos quiero y me hacen muy bien, es solo que me agarró una crisis de los 40 precoz. Hijos y todo eso. Tampoco tiene sentido explayarme por acá. Con Almendra ya lo hablé y me sacó cagando, muy a lo ella, y me mandó a pensar. Así que en eso estoy.

Quería saber cómo estabas vos. Probablemente igual de bien que siempre, pero contame.

Te amo,
Astor

*****

Astor, sí, lo noté. Almendra también me puso al tanto de la situación, muy a lo ella, como decís.

No sé qué debería responderte. Si ya no nos amás más y tenés dudas sobre nosotros, lo mejor que podés hacer es abrirte y perseguir tu felicidad. Quizá no la encuentres de forma inmediata, pero a la larga vas a agradecer el habértela jugado por lo que querías o sentías correcto.

Yo estoy triste y perdida. Aposté todo a nuestra relación y no contaba con que no funcionara. De todas maneras, poco importa. Te agradezco la sinceridad y la valentía de abrir tu corazón en este momento tan crítico para vos. Ojalá pudiera ayudarte pero en este caso creo que puedo hacer poco desde mi lugar. Te amo demasiado como para poder ayudarte.

Me hubiese gustado que tus planes a futuro nos incluyeran, pero no te puedo culpar por querer otra cosa. Podríamos haberlo hablado entre los tres, tranquilos, tomando vino y comiendo los quesos que nos gustan. En fin. Siento que todo lo que escribo es un error y que debería ser más comprensiva. Lo importante es que sos un tipazo y te merecés lo mejor. Sé vos que sos hermoso.

Te amo,

Yani

*****

Yani, yo te voy a amar toda la vida, pero no puedo desoírme. A las dos. Van a ser siempre mi primera vez en el amor sincero. Las quiero con amor sincero, como dice la canción que cantamos en el karaoke en el cumple del flaco launa.

Me voy a despedir en persona pero quería que tuvieras mi te amo por escrito para acudir a él cada vez que lo necesites.

Astor

*****

Hola chicas, ¿cómo están? Yo muy mal. Me salteo latidos de tanto extrañar. No paro de pensar en nosotros, sólo puedo castigarme por lo que hice. ¿Creen posible juntarnos a charlar? Pasó una eternidad pero tampoco tanto.

Ojalá este presente infame las encuentro juntas, lindas y felices.

Espero su respuesta,

Astor

*****

Astor, contengo las ganas de mandarte a la mierda por respeto a lo que tuvimos. No estamos ni juntas, ni lindas, ni felices. Cuando te fuiste, la casa se derrumbó. Yanina quedó hecha un trapo de piso y yo te odiaba. Verla me hacía recordarte y a ella le pasaba lo mismo, así que rescindimos el contrato de alquiler y cada una siguió su camino. Se fue a recorrer el sudeste asiático con un amigo y va a trabajar como masajista para bancarse la recorrida. No creo que vuelva este año. Tampoco creo que vea tu mensaje, su idea era desintoxicarse de los vicios de la ciudad y la hiperconectividad. Sus palabras.

Tengo mucho resentimiento acumulado y tiene tu nombre. Que reaparezcas como salido de un agujero me genera una violencia que estoy controlando con un vaso de whisky en la mano. ¿Qué pasó? ¿En este año de ausencia no encontraste a “la Señora Astor” y tuviste que volver con el rabo entre las piernas a buscar a tus exs? Patético, infantil, decadente.

¿De qué querés hablar? Fuiste víctima de tu inseguridad, no hay nada más para decir. Ahora bancate las consecuencias. Además estoy probando vivir en comunidad y me encanta, me siento contenida y comprendida. No quiero empañar mi presente hablando de lo que fuimos.

Almendra.

*****

Tenés razón. Siento unas ganas enormes de insistir, no sé si es temerle a estar solo o luchar por lo que quiero. Pero voy a respetar tu decisión como vos respetaste la mía. De verdad lamento mucho el daño que causé, además de en mí, pensé que ustedes iban a estar mejor si yo daba un paso al costado, sintiéndome cómo me sentía digo. Si de algo sirve: me arrepiento. No encuentro felicidad en nadie. Pero no te voy a ahogar con mi llanto. Queda acá, prometo no molestarlas mas.

Besos, Almendra. Que tengas una gran vida.

*****

Te juro que no sé qué pretendías con la desaparición, con la vuelta… dejé de entenderte hace tantos meses que ya ni vale la pena seguir hablando de esto. Si estás arrepentido, me parece bien. La felicidad no es suerte, es trabajo.

Conseguite una mujer “normal”, tené hijos y no molestes más.

Almendra.

 


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1 Comentario

  1. Astor es un idiota, sin duda.
    Tenía la felicidad perfecta, algo comparable a lo que tuvo el creador de Wonder Woman con su esposa y su amante. Y lo arruinó, por esas ideas estereotipadas. Y las hizo infelices a esas dos mujeres.

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