No me Olvidé de Vos

Cartas entre personas que todavía creen en las cartas.

Fiorella & Santino

Bueno, no nos pudimos despedir. Que el martes no, que finde se me complica, que los jueves cuido a mi sobrino. Me pateaste un mes entero, qué talento maravilloso.

En fin, me estoy yendo mañana a las 9. Voy a desayunar en el aeropuerto un café de mil pesos y me voy a ver qué me depara México y qué puedo darle yo. Me hubiera encantado verte y abrazarte porque no sé cuándo voy a volver a poder. Entiendo que nuestra historia es complicada y que hoy estás casada, pero tampoco podemos hacernos los boludos con lo mucho que nos queremos. Como personas, no como ex novios. Así que este mail es mi forma de despedirme y decirte que yo nunca me voy a hacer el boludo con lo mucho que te quiero y lo importante que sos para mí. Me partiste el corazón en veinte pedazos pero me enseñaste que se sobrevive a eso y hasta después, con suerte, se está bien.

Ya pasó mucho tiempo, lo sé. En 17 días cumplo 39. ¿Te acordás cuándo teníamos 15 y decíamos que si a los 30 ninguno se había casado, nos casábamos nosotros? ¿Y a los 20 cuando nos acordábamos de eso y no lo veíamos tan lejano? ¿Y a los 24 cuando nos fuimos de casa, cuando flashamos vivir en Uruguay y no duramos ni 10 días? Qué chicos éramos. Al par de meses fuimos historia.

Bueno, vos te casaste, al menos 50% del palabrerío se cumplió.

Nada, Fio, no sé bien qué tengo para decirte. Te deseo lo mejor. No es una declaración de amor esto, no lo tomes así, es una recapitulación que hago, cosas por las cuales me hubiera encantado verte antes de irme. Pero bueno, la vida, qué sé yo.

Te quiero mucho, cuidate y sé feliz.
Santi

*****

Santi,
Ya debés estar en Méjico. Me gusta escribir “Méjico” con j, en la escuela primaria me lo enseñaron así. Creo que Méjico es la versión antigua de México, adentro de mi cabeza tiene esa categoría. Poco importa para el caso. No conozco, es mi país pendiente. Pienso en tacos y se me hace agua la boca. Ojo con el picante. Andá a la playa. Repudiá el machismo. A ver, qué más. Disfrutá. O no, como quieras.

¿Por qué te fuiste para allá? Ahora decime la verdad, lo del trabajo no me termina de cerrar. ¿Cómo se siente que todo sea distinto?

Yo estoy embarazada y recién separada. Lo cuento sin musicalidad para que la crudeza llegue a destino. ¿Qué adjetivo le voy a poner a todo esto? ¿Triste? No, ni tanto. Con Germán se nos caía el mundo en picada por lo que se fue de casa, a las tres semanas la prueba dio positiva. Ya éramos historia, qué íbamos a hacer. ¿Volver a estar juntos por el bebé? ¿Forzar un amor para hacer feliz a otra persona? Como si los niños no se dieran cuenta de que sus padres son miserables. Odio la teoría: “Seguimos juntos por los chicos”. Lo mejor que podés hacer por tus hijos es ser feliz. Las puestas en escena solo sirven arriba del escenario, trasladar eso a la realidad es un despropósito. Una familia monoparental es una familia, una familia forzada es una vergüenza. Como te enseñé, se aprende a sobrevivir después de una separación, pero de fingir un abrazo no se vuelve.

Creo que la explicación de por qué no quise verte se desprende de todo lo anterior. Este momento es muy especial: 38 años, engendrando por primera vez una cría y haciendo a diario una cama vacía. No estoy como para estimular ningún sentimiento.

Me acuerdo de todo lo que mencionás, después de leerte tuve un deseo irrefrenable de mirar nuestras fotos. El pasado casi siempre es sinónimo de delgadez y malos cortes de pelo (por lo menos en nuestro caso fue así). Se me llenaron los ojos de lágrimas, fui muy feliz con vos. Te quiero mucho. Ojalá seas muy feliz en el nuevo país.

Un beso enorme,
Fio.

*****

Wow. Toda una vida diciendo que no querías tener hijos y me escribís que estás embarazada. Me parece una locura, pero a la vez estaba cantado. Hablar de más siempre cuesta caro.

Sí, es por trabajo y porque nada me ata a Buenos Aires. Con mi familia me veo poco, los amigos están aunque uno se vaya y amor del otro no tengo. Así que me vine. Todo bien por acá, me consiguieron un departamento hermoso para mí solo (casi siempre comparten los que vienen de afuera) y me pusieron a capacitar a un equipo de sistemas. No sé por qué, si yo no me ocupo de sistemas. Nos tienen muy bien ponderados a los argentinos, piensan que sabemos hacer de todo. Debe ser porque nos ven tan estresados que inventan ese motivo, que hacemos de todo.

El ritmo de laburo es otro por suerte, y el finde me voy a Tulum, así que por ahora todo bien.

Pasemos a vos: te felicito. Mucha gente se queda en la relación de mierda por el miedo a separarse y el costo de energía que implica, así que bien por ustedes. ¿De cuánto estás? ¿Llegás a meter un viajecito?
Es en joda pero si lo estás considerando es en serio.

Nunca dejaste de priorizarte. Eso me duele pero me parece genial. Seguí así. Son los primeros 38 y los estás llevando bárbaro.

Beso

*****

Nunca es bueno lo que te ata. Celebro que hayas encontrado tu libertad en la falta. Casi siempre está ahí.

Es cierto lo que decís sobre la forma en la que nos ponderan en otros países, en Colombia me sucedió algo similar. Fui como invitada al último Congreso de Farmacología y Terapéutica y por poco no me piden autógrafos. Creo que compran la arrogancia que nos caracteriza. Es reconfortante que te valoren, ¿o no? Y cuando no lo hacen, te separás, aunque estés embarazada. Ya estoy mezclando las cosas, como siempre.

Tengo una cuenta en semanas y otra en meses, voy con la simple: estoy embarazada de tres meses. Por suerte todo está en perfectas condiciones “a pesar de mi edad”. Escucho esa frase cada vez que entro a la clínica para hacerme un control. Tengo 38, no 53. Parece que si no pariste cuando tus carnes todavía eran firmes, sos un trapo de piso que apenas puede gestar un pibe. Pues bien, lo hago y mirá qué bien que lo llevo.

En un mes tengo una semana libre de laburo, quizá pueda tomarme un avión. Tengo antojos de estar en la playa. Ni chocolate, ni frutillas, ni aceitunas; necesito que el sol me pegue en el cuerpo. Acá hace tanto frío y estoy tan blanca que me deprime mirarme al espejo. Casi todas las noches sueño con que estoy nadando en el mar, o tirada en la arena, o en una reposera con un jugo en la mano.

Sería entre el 17 y el 23 de septiembre. ¿Cómo venís? Quizá podemos encontrarnos en Tulum y hacer la despedida que tanto anhelabas y nunca te di.

Abrazo!
Fio.

*****

Estoy algo contrariado, Fio. Por un lado, hace meses que quiero verte y charlar con vos, de vos, de mí, de nosotros y de todo lo demás que me importa menos; pero a la vez cuando nos encontremos vas a estar esperando un hijo de otro tipo, que acá escrito es una obviedad y algo que debería haber ya digerido en el mail anterior, pero no sucedió.

¿Y si venís con una amiga? Y de pronto nosotros nos encontramos, pero no viajamos juntos. Hoy es mi cumpleaños, por cierto. Me llama la atención que no me hayas saludado si estás proponiendo viajar juntos una semana. Capaz te olvidaste. Desde que cerré facebook me saluda el 3% de la gente que conozco.

Méjico escriben los mejicanos antiimperialistas. Siempre tan subversiva y ahora vas a ser una mami del cole. Te pido, si no por mí por los porteños enojones, que nunca estaciones en doble fila alegando que “es un minutito”. ¿Te acordás de cuando te enseñé a manejar? Me lo cobré el par de veces que me trajiste borracho hasta casa.

Estoy pensando mucho en vos, tanto que me fastidia. Tardé dos días en escribir este mail. Borré tres párrafos chiquitos. Hablaban del pasado, igual; y hablar del pasado así, por mail, es difícil.

Bueno, estoy desvariando, pero estoy bien. ¿Vos estás bien?

*****

Santi, quizá no me supe expresar, quizá lo contrariado te boicoteó la comprensión. ¿Encontrarnos? Sí. ¿Viajar juntos? No, señorito. Jamás lo pensé así. Además, mi familia y amigos nunca me dejarían salir sola del país estando embarazada. Pensé que se entendía, o que por lo menos se caía de maduro. Lamento que la confusión te haya obligado a levantar la guardia, no era necesario.

¡Feliz tres días después de tu cumpleaños! Se me pasó, perdón. Tampoco es que solemos saludarnos religiosamente TODOS los años. A veces sí, pero cuando no sucede, tampoco nos vamos a ofender. ¿Me saludaste para el mío? Mejor dicho, ¿importa?

Claro que recuerdo cuando me enseñaste a manejar. Todavía tengo pesadillas con tus: “¡Acelerá! ¡Frená! ¡Despacio!” Fue una prueba para nuestra relación y la sobrevivimos. Por lo menos esa sí.

Me dio miedo tu anteúltima oración. Quiero que pienses en mí como pasado, no como presente. En este momento mi cabeza está en otro planeta, absorbiendo y procesando, buscando equilibrio y queriendo paz. No me puedo sumar turbulencias. Tampoco las quiero. Ahora estoy levantando la guardia yo.

Bueno, basta de cháchara. Como te adelanté, entre la noche del 17 y la mañana del 23 de septiembre voy a estar rascándome el higo en un all inclusive de Tulum. Voy con mi hermana, que no ve la hora de zafar de su marido e hijos. Me pidió que fuera un hotel exclusivo para adultos, mirá si estará harta. Así que, si querés, nos podemos encontrar. O no. Ya no sé qué.

Abrazo!
Fio.

*****

¡Cinco días después gracias!

Sí, cualquiera el mail anterior. Perdón. No sé por qué entré en un agujero negro de confusión que devino en histeria. Tenés razón vos. Pero no te puedo encontrar, no me puedo ir en esas fechas para allá porque estamos con un proyecto con Perú que nos precisa en la oficina hasta mediados de octubre, así que nada de vacaciones para este ser en pena.

Me llegó un regalo, ni a palos es tuyo ¿no? Bueno, en fin, estoy en esta a full, me viene bien el piloto automático por un tiempo porque venía derrapando como un campeón. Con vos y con todo.

Si querés, igual, podemos hablar por teléfono de noche. Qué lindo sería eso. No sé, te extraño pero no termino de entender de qué forma. Otra vez la histeria. Basta, Santino. Me lo digo yo.

Además vos estás con mil mambos, mirá si vas a prestarle atención a esto, o a mi cumpleaños. Nada que ver.

Bueno, corto esto por un tiempo. Si querés hablar, llamame, no hay drama.

Beso

*****

Santi,
Ya te habrá contado tu vieja que vino a conocer a Carmela, tenés la madre más encantadora del planeta. Le tejió una mantita rosa tan preciosa que no sé si no me la quedo yo. Me contó que en dos semanas estás en Argentina, ¿por qué no me dijiste nada? Quiero creer que vas a venir a ver a la pequeña, si no te mato. Amo nuestras charlas telefónicas de horas pero también extraño tu cara.

Hoy mi ex marido me presentó a su novia joven. Con qué necesidad, ¿no? Dos semanas tiene la beba, todavía soy el mismo desastre que era durante el embarazo. Debería haberme dado un tiempo para que se me acomodaran las carnes y no sentirme tan mal conmigo misma por ser un lechón. Nada, boberas de la depresión posparto. Vení a abrazarme un poco así lloro y después me siento mejor. Es lo que están haciendo todas mis amigas y funciona.

Besote!
Fio.

*****

Fio, no te dije nada porque no voy solo y no supe cómo abordar el tema. Conocía a alguien hace poco más de un mes, es una chica que trabaja en este mismo edificio pero en otro piso.

Estuvimos hablando tanto de vos que de verdad no encontré forma de contarlo, o me dio miedo, vergüenza, andá a saber. Pero el caso es que voy con ella para allá, ¿mi vieja no te dijo nada? Raro, con lo que le gusta chusmear…

Si te parece vamos los dos a conocer a la chiquita, ¿qué opinás? Ya te ampliaré sobre ella, pero se llama Gabriela, tiene mi edad y una hija de 3 años. La voy a conocer hoy. Está todo pasando a las chapas, pero bien, contento, con ganas de apostar.

Bueno vos decime qué te queda bien y yo me adapto.
Beso!

*****

Me pregunto en qué clase de infierno me encuentro que todos mis ex me quieren presentar a sus nuevas novias. ¡Soy una bola gorda y ojerosa que duerme poco, tiene las tetas del tamaño de sandías y cambia de humor cada dos minutos! 😉 Obvio que sí, traela. No hay problema. Voy a tratar de sacarme el piyama roto para ponerme el piyama de visitas, no les prometo nada. Cuando estén en el país avisame y se vienen.

Más allá de la locura hormonal, estoy que floto de la felicidad. No duermo, como mal, no tengo tiempo ni de lavarme el pelo; pero miro a Carmela y todo tiene sentido. Es tan chiquita y preciosa que me derrito. Es el amor de mi vida, no tengo dudas. Le voy a dar tanto amor que la voy a traumar. Que la Patria y la Asociación Argentina de Salud Mental me juzguen.

Bueno, basta de baba. Tengo a todo el mundo agotado pero es que nunca me sentí así de viva (y eso que parezco un zombi). No sabía que podía ser así de feliz.

Pegame un llamadito y arreglamos, yo estoy todo el día acá con la gorda.

Abrazo,
Fio.

*****

Ya sé que ya te avisó mi mamá pero bueno, cumplo con lo pedido: estoy en el país. Pasamos esta tarde. Toda esta misma info la tenés en tu celular pero supongo que lo habrás perdido en el charco de baba.

Beso linda, te veo en un rato!

 


Para conseguir nuestro segundo libro, click acá:

Anterior

Antonela & Franco

1 Comentario

  1. Ann

    Me encanto!!! No se con cual me sentí mas identificada, si con él o con ella. Tengo una relación muy parecida con mi ex novio, con el cual terminamos hace 2 año pero en el medio hay muchísimo amor todavía de parte de los dos, que a veces se confunde mucho la situación también. Yo siento que es mi alma gemela aunque nuestra relación no haya funcionado. Creen en la amistad después del amor? O es solo algo a lo que aferrarse para no tener que sacar a esa persona para siempre de tu vida?
    Gracias por escribir tan lindo y tan real. Espero ansiosa mas historias!!!

Deja un comentario

Creado con WordPress & Tema de Anders Norén