No me Olvidé de Vos

Cartas entre personas que todavía creen en las cartas.

Eva & Aldo

me estás dejando por mail Aldo!?!?!?!
POSTA?

No, chiquito, te comprás un maple te lo metés en el calzón y me tocás el timbre. Cómo me vas a venir con que estás confundido? Nos vimos ayer anteayer y el jueves! Me lo podrías haber dicho en persona en cualquier momento, o me podrías haber escrito que necesitás hablar conmigo, pero “esto no está funcionando, estoy muy confundido” DE VERDAD TE PARECE QUE ME MEREZCO ESO?

Ya sé que tampoco es que estamos casados hace 20 años, que con toda la furia vamos 7, 8 meses, pero que adornes un mail con sentimientos y metáforas sobre el amor no lo hace menos insólito. CÓMO ME VAS A DEJAR POR MAIL PELOTUDO. Toda esta bronca se me va a ir y va a llegar la tristeza, pero mientras tanto te voy a mandar todo esto porque de verdad que no puedo creer que seas tan imbécil. Te odio, creo. Me parece que te odio. Ahora sí.

Te espero estoy en casa, sé que vas a leer esto al toque porque vivís mirando el celular como un pajero. Y si no venís te voy a buscar.

*****

Eva, escribí desde el corazón y cuidando cada palabra para no lastimarte. Pensé que la sinceridad era la única y mejor opción. Ojalá tuviera una explicación, un justificativo, una excusa. Solo sé que no me despertás las mismas sensaciones que antes y cada vez tengo menos ganas de verte. A veces me miro en el espejo y pienso: “dale, si es tu novia, si la amás, ¿cómo no vas querer dormir con ella?” Termino obligándome y la paso mal. Traté de que no te dieras cuenta por si era algo personal o pasajero, hasta me forcé a actuar ciertas situaciones para no pudrirla antes de tiempo. Uno le da vueltas al asunto, pero siempre termina en el mismo lugar: ya no está enamorado.

No creo que dar la cara ayude, al contrario, ¿para qué exponernos a ese dolor? No estoy desapareciendo, hacerlo en persona o por escrito es lo mismo. Lo importante es decir la verdad.

Las amenazas creo que están demás.

Aldo

*****

Ay qué te hacés el del porte alto POR DIOS SOS UN MUERTO ALDO no me vengas con tu falsa ética ni tus ideas sobre el bien y el mal reducidas el metro cuadrado de tu mente de mierda. Cómo te pensás que me hace sentir que me dejes por mail? Me siento una imbécil, no te tomás dos horas para hablar conmigo. No te interesa saber si tengo algo para decirte ni qué. Ni siquiera te preguntás por qué eso ya no te pasa.

Fea, tonta, humillada, todo eso me siento. Y a vos te da igual. No me cuidás ni un poco. No tenés idea de todos los planes que tenía para nosotros. Saqué pasajes a San Bernardo para el fin de semana del 25. Los saqué le otro día que me dijiste que estabas estresado, quería sorprenderte. Ahora me los tengo que meter en el orto o compartirlos con alguien que no quiero para no perderlos.

Pero bueno desconfundite viví gozá qué sé yo que mierda esperás de la vida, evidentemente yo no fui la compañera que buscás.

Voy a salir adelante y mi motor va a ser acordarme de que sos un forro.

*****

Ok, Eva. Paso por tu casa hoy a las 20 hs.

Aldo

*****

Este es el último mail que te escribo. Tenías razón, de nada servía encontrarnos cara a cara sólo para reafirmar que ya no me querés. Te pido perdón por los mails anteriores. No estoy loca, hablé con el corazón roto, estaba intentando forjar un escudo a partir de insultos y de marcarte los defectos.

Escucharte decir que no estás bien conmigo fue lo más doloroso del mundo pero me sacudió del lugar horrible en el que estaba. Me bajó a la llanura de la tristeza, no sé bien para dónde caminar pero ya voy a dar con algo o con alguien. Vos pegaste el estirón emocional antes, yo quedé jugando sola.

Que seas muy feliz Aldo, y que sea muy feliz yo también FORRO HIJO DE PUTA
No, es un chiste, lo juro. Para sacarle dramatismo al desamor, vio.

Si alguna vez te herí, fue sin la más mínima intención. Siempre quise quererte y cuidarte y se ve que en algún lado fallé y se fue todo al carajo.

Bueno, ya, no mucho más que decir.
No creo que haya próxima pero si la hay, porfa, no te quedes a dormir. No importa cuánto insista. Despedirte esta mañana fue un puñal frío.

Besos

*****

Eva, soy yo el que tiene que pedir perdón, quise evitarnos el mal momento y por eso preferí la distancia que propone un mail, pero tenías razón, había que dar la cara y enfrentarse a lo triste para que doliera y con el tiempo pudiera transformarse en algo mejor.

Tengo un millón de sensaciones adentro del pecho, muchas dudas, me pregunto a cada instante si estoy tomando la decisión correcta, si estoy idealizando una soltería que no me va a traer la felicidad que imagino, si alejarme es mi costumbre más odiosa y si el compromiso me queda demasiado chico o grande… es un batallón de pensamientos y todos me encuentran con la guardia baja. Lo cierto es que ya no sos la misma para mí, y contra eso no puedo hacer nada.

Nunca me heriste, no digas que me fallaste. Yo te estoy fallando a vos.

No quiero que haya próxima porque ya no puedo seguir haciéndote sufrir, perderte no me es gratuito. Te voy a extrañar mucho, de eso no tengas dudas.

Tengo 38 años, ya no debería comportarme como un adolescente. Tenés 38 años, no te merecés un tipo que no pueda con vos.

Ojalá puedas entenderme. Sos una mujer maravillosa.

Aldo

*****

Dije que no te iba a escribir más pero, che, tengo 37.

Nada, humor al pedo.

Te mando besos y suerte.

 


El año pasado editamos nuestro primer libro que compila casi 30 intercambios en papel y con tinta y todo eso. Para la cartera o el bolsillo de la dama, o la cartera o el bolsillo del caballero. No juzgamos. Se consigue ACÁ.

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1 Comentario

  1. Me parece que este relato tendría más fuerza sin el mail final de respuesta de Eva.
    Quien tiene toda la razón. ¿A quien se le puede ocurrir dejar por mail?
    Abrazos.

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