No me Olvidé de Vos

Cartas entre personas que todavía creen en las cartas.

Diego & Candela

Diego, hola. Quiero que sepas que renuncié. Hablé con Olga, me pidió que siguiera hasta el viernes para capacitar a mi reemplazo y le dije que sí, pero va a ser mi última semana de trabajo. Mañana se enteran todos, te doy unas horas de ventaja.

Se me está haciendo muy difícil tenerte tan cerca y a la vez tan lejos, respirar el mismo aire y no poder dejar de mirarte. No sé si soy muy pendeja o muy inteligente pero prefiero irme y que la distancia me ayude a erradicarte de mí, viéndote a diario me es imposible seguir adelante.

Sé que la situación laboral está terrible, pero tengo 23 años y un futuro por delante, algo va a surgir. Tampoco estoy perdiendo una gran oportunidad, hace meses que amenazan con ascenderme y sin embargo sigo sentada en la recepción como el primer día.

Pensé que lo que pasó en el barco iba a ser el principio de algo entre nosotros, pero para vos fue sexo de una noche y a eso no puedo darle pelea. Lamento que todo se haya dado así. En definitiva, no tenés la culpa de no engancharte conmigo y yo tampoco tengo la culpa de haberme enamorado de vos. Vivo pensando en qué me falta o sobra, no es justo.

Lo que dije es que quiero ponerme las pilas y terminar la facultad, lo cual es cierto, pero la realidad es que me voy para poder olvidarme de vos. Ojalá tuviera tus 34 años, tu entereza y tu desapego. Yo tengo la fragilidad de un vidrio finito. Ya no sé ni lo que escribo.

Te mando un beso grande,
Cande

*****

Ey, Cande. Qué noticia triste, me gusta verte todos los días por acá, traés frescura a la oficina.
Pero bueno, si te pasa lo que te pasa, te pasa lo que te pasa; no creo ser el responsable de ello porque en ningún momento alimenté nada entre nosotros. Hicimos una fiesta de la oficina, tuvimos relaciones borrachos, y nada más. Fue hace meses ya, jamás pensé que podía afectarte hasta el día de hoy. Lo lamento mucho.

La verdad no sé mucho qué decir. Supongo que si tan mal te hace es una sabia decisión abrirte. Es cierto que la cosa está jodida, pero vos sos una piba avispada y linda, debería serte fácil entrar, aunque sea como recepcionista como acá.

Si querés te doy una mano, pero intuyo que debés creer que es una mala idea que me involucre en eso. No sé, la verdad me tomás por sorpresa. Vos sabés que Natalia es mi ex novia, ¿no? No porque haya problemas, tenemos una buena relación y logramos trascender los obstáculos para poder seguir laburando juntos, pero distinto es que yo inicie una relación con otra chica de acá adentro, eso ya me parece una falta de respeto absoluta a ella y a nuestra relación que, por más terminada que esté, fue y es importante para mí.

Además de por ser compañeros de trabajo, es por eso que jamás podría iniciar algo más con vos.
Espero que te vaya muy bien y cualquier cosa que precises contá conmigo.

Lamento que te hayas enamorado de mí ¡que no valgo un peso! Ja.

Besos, cande.

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Obvio que vos y tus: “En ningún momento alimenté nada entre nosotros”, “Me tomás por sorpresa”, “Lamento que te hayas enamorado de mí”. Obvio que vos y tu negación, tu indiferencia, tu incapacidad de hacerte cargo. Es violento lo que hacés, de psicópata.

¿Te sorprendo, Diego? ¿De verdad? Entonces tengo que pensar que estás ciego o que tenés algún tipo de déficit de atención. Te miro y se me ilumina la cara, te hablo y se me quiebra la voz. ¿Por qué creés que Natalia, que es divina con todo el mundo, me trata con tanta distancia? Sabe exactamente lo que me sucede cuando estás cerca, todos se dieron cuenta. Y también sabe cómo te comportás conmigo, la diferencia que hacés respecto de las demás.

Ahora te querés desentender con una impunidad que me da rabia. Si realmente te preocupaba tu ex novia, no me hubieras regalado tantos chocolates, no me hubieras escrito papelitos para decorar el monitor, no me hubieras acompañado a la parada de colectivo varias veces. En la fiesta te tomaste dos whiskys y estuviste a punto de comerme la boca enfrente del director. A mí no me vengas con pelotudeces.

Decime que no te pasa lo mismo y ya. Decime que no querés estar conmigo, que no te gusto, que no te hago cosquillas en la panza. Porque yo seré pendeja pero vos te olvidaste los huevos arriba del escritorio de tu ex.

*****

Ah, y… ¿sabés qué? Natalia está saliendo con Guido hace tres meses. No debería abrir la boca porque le juré a Pame que no iba a hablar, pero sí, cuando entra a la oficina de Operaciones es porque quiere ver a su noviecito. El chusmerío de pasillo llega hasta la recepción.

Listo, te enteraste.
Que seas muy feliz.

Cande

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No me pasa lo mismo. No quiero estar con vos. No me gustás.
¿Así está bien? ¿Esto te resulta?

Que tengas suerte en tu nuevo trabajo. Ojalá te manejes distinto.
Jugás a ser la chiquita pero el resto de eso se aburre rápido.

Sigo con mis cosas,
beso.

*****

¿Y para qué me buscabas? ¿Era tu entretenimiento de las tardes?

ODIO los mails tipo chat pero parece que hoy tenés los dedos muy cansados como para dar explicaciones. Escribí con la verdad, loco. Escribí.

*****

“loco” es algo que dice siempre Natalia, ja. Qué raro que se te haya pegado.

No sé por qué te buscaba, los días acá son largos, todos paveamos un poco entre todos. Yo con vos tenía esa pavada, Laura con Fer tiene un histeriqueo rarísimo, Nati con Guido tiene ternura, y después están los miles de odios y fastidios. Pasamos casi 10 horas en esta oficina, si no actuamos un poco la puesta en escena se cae a pedazos.

No sé, Cande, no estoy como para escribir mails largos y sentidos, sé que es lo que esperás pero si ya decidiste irte para qué seguís escarbando. Andá y refrescate, de qué te sirven las respuestas que pueda darte.
Te quedan 3 días acá, para qué pudrirla. Terminemos todo masomenos bien.

Y si querés terminar como el culo, bueno, cosa tuya. Supongo que también con eso tiene que ver tu renuncia, con no querer o no saber adaptarte a todo esto.
No te digo que sea el mejor ambiente del mundo, lejos de. Pero es un tablero interesante.

Bueno che, que estés bien. Vas a ver que todo esto va a haber sido un flash más.
Beso.

*****

Diego, en donde vos ves gente que “pavea” (con la liviandad que eso implica) yo veo un manicomio de relaciones tóxicas, abusos de poder y desconsideraciones. No somos robots que podemos prendernos cuando llegamos al trabajo, histeriquear y apagarnos cuando llega la hora de irnos. Lejos estamos de ser las piezas de un tablero, nada de lo que describís desde tu frialdad se parece a la realidad.

Por favor, me despierto todos los días preguntándome qué carajo te vi. Este lugar es alienante.

¿Te pensás que no te escuchamos cuando fuiste a encarar a Natalia? La sala de reuniones está apartada pero son paredes demasiado finitas como para que tu voz no las atraviese. Pobre piba, debe haber tenido miedo. Dejala tranquila, no te está faltando el respeto. Te colgaste del pasado como si fuera un perchero, salí de ahí que vas a terminar olvidado debajo de una pila de recuerdos.

¿Sabías que a Laura se le cae el pelo de los nervios que le genera estar cagando a su novio con Fer? ¿Sabías que Guido invitó a Nati a pasar un fin de semana romántico es un spa de Pilar? ¿Sabías que si le escribís en un post-it “sos la más dulce” a una piba que te cogiste, es probable que se lo crea? Ese escenario en donde nada realmente sucede está adentro de tu cabeza, acá en la realidad a los que somos humanos nos hierve la sangre.

Acostumbrarte a lo que te lastima no es adaptación, es resignación. Las respuestas sirven porque calman, pero no se le piden peras a un olmo ni explicaciones a un boludo.

Dos horas para irme. Casi saboreo mi libertad.

*****

Ay los cachetazos que te va a dar la vida, corazón. Hay tanto que no sabés.
Está bien, yo a tu edad también pensaba que la tenía clarísima.

Dale dale, andá, que esté bien, beso!

*****

Respuesta automática.

La casilla de correo con la que intenta contactarse se encuentra fuera de servicio. Por favor, redirija su consulta a: diegofernandez@plasticunf.com.ar

Muchas gracias.

 


El año pasado editamos nuestro primer libro que compila casi 30 intercambios en papel y con tinta y todo eso. Para la cartera o el bolsillo de la dama, o la cartera o el bolsillo del caballero. No juzgamos. Se consigue ACÁ.

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3 Comentarios

  1. Sofía

    Buenísimo como siempre chicas, las adoro un montón y quiero que sepan que son mi motivación para seguir escribiendo♡

  2. Pepa

    Consulta: el último mail rebotado fue de Diego a cande verdad? Seria buenisimo xque a quién le gustaría recibir ese pesimismo no cierto? Jejj besos son lo+++

  3. Esta historia retoma la intensidad, el sentido, que no tenia un par de relatos anteriores.
    Diego me pareció manipulador, en una forma nada artística, nada sutil.
    Me gusta que le haya rebotado el mail.

    Bien contado.

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