No me Olvidé de Vos

Cartas entre personas que todavía creen en las cartas.

Bernardo & Regina

“Que la gorda Regiena se tire un pedo así hay un terremoto y mañana no venimos a laburar.” No me voy a hacer el desentendido. Lo dije creyendo que te habías ido de la oficina pero estabas y lo escuchaste. Te pedí perdón de frente pero ahora que llegué a mi departamento me siento una mierda. De nuevo: disculpame. Me desubiqué para hacerme el gracioso. Merezco este nudo en el pecho.

No tengo excusa pero me gustaría explicarme. El lunes Juli me dijo que tenías onda conmigo. Que te gustaba. No sé cómo manejarme con las mujeres a las que les gusto. Si no puedo corresponder, empiezo a tratarlas mal. Debe ser una estrategia inconsciente para que se olviden rápido de mí. Para que me empiecen a odiar. Para no tener que cargar con el peso de dejarlas solas en el sentimiento. Soy un cobarde.

Cargo con la presión de ser “el lindo” del trabajo. Se espera mucho de mí. No soy bueno para relacionarme. Ojalá esto pase rápido al olvido. Estoy arrepentido.

Bernardo.

*****

Todo bien, Bernardo. A veces sos una mierda, quién no. No te preocupes, es un comentario más. Me hiere, sí, pero aunque no lo puedas creer, a las gordas hay cosas que nos conflictúan muchísimo más que los comentarios chotos de la gente. Te vas a caer de culo, pero tenemos preocupaciones por fuera de nuestro peso. Así que escucharte decirme gorda o cosas similares me dan ganas de pegarte o de llorar, pero me duran 5 minutos y después me acuerdo de que yo creo que soy linda y para mí con eso sobra.

No tengo onda con vos. Me parecés lindo, a quién no. Sos alto y tenés un cuerpo casi irreal. Qué presión tremenda debés sentir. Todas las puertas abiertas. Toda la gente sonríe cuando te mira. Todas las minas a tus pies. No sos bueno para relacionarte pero a nadie le importa porque todos quieren relacionarse con vos. Horrible, te compadezco.

Esto pasa al olvido en este instante, no hay drama, pero el lunes si querés me tiro un pedo así nos evacúan.

Beso,
Regina

*****

Regina, estás siendo dura. Te pedí disculpas. Fui sincero. Mi vida no es lo que describís. Que un comentario desafortunado no inicie una guerra entre nosotros.

Me estás ofendiendo. Si tengo un cuerpo envidiable es porque voy al gimnasio a diario. Porque me preocupa y ocupa mi salud integral y, sobre todo, física. Como sano, me mantengo activo. La altura es genética.

A mí también me hieren ciertos comentarios. Si tuviera todas las puertas abiertas no estaría trabajando en el box de una empresa multinacional. La mitad de las personas me sonríen, sí, pero la otra mitad están esperando que fracase para hacer más llevaderas sus vidas miserables. Muchos disfrutan de verme perder. Lo lindo, si no atrae, molesta. La belleza no garantiza nada.

Me gustaría invitarte a tomar un café. Quiero que me conozcas. Nadie me conoce. No soy una persona de mierda. Está bien que te reconozcas linda, lo sos.

¿El martes te viene bien?

Bernardo.

*****

Disculpame por ofender tu rutina física. No fue mi intención apuntar hacia tus abdominales perfectos y tu índice de masa corporal exacto para tu peso y altura.

No quiero ir a tomar un café con vos, Bernardo. Pero muchas gracias por la invitación. Si querés que te conozcan, hacé comentarios que te representen, te juro que es re fácil. Si estás a punto de decir algo en lo que no creés, si estás a punto de decir algo que puede no construir desde absolutamente ningún punto de vista, te callás y listo. No sabés lo liberador que puede resultar.

Me hablás como si yo te hiciera sufrir a diario. Si no sos una persona de mierda, ¿por qué vivís siendo una persona de mierda? ¿A quién querés convencer? Ya no estamos en la secundaria, no tenés que ser el popular que molesta a los outsiders. Si no te cae bien alguien, no lo tratás.

Podemos charlar en la oficina, no hace falta ir a tomar un café. El martes, además, se recibe mi novio, estoy complicada.

Sabés dónde encontrarme. Pasá cuando quieras.

*****

Ese resentimiento tiene historia y huele a terceros. Te debés estar vengando de algún compañero de colegio o ex novio que alguna vez te trató de gorda. Todavía no pudiste transformar ese dolor en otra cosa. No es problema mío. En definitiva, fue solo un comentario desafortunado y tuve el gesto de disculparme.

Pensé que si te abordaba con humildad y desde un lugar políticamente correcto ibas a ser comprensiva. Lamento haberme sincerado. No vale la pena. Con cuánta claridad se ve todo desde tu pedestal. Qué visión errada tenés de mí.

El tono discursivo no le queda ni a los líderes. Y aclaro: me educaron mis padres hace muchos años. Un libro de autoayuda no te convierte en psicóloga o asesora espiritual. No confundas enojo con autoestima.

Qué sigas bien, Regi. No me voy a acercar a tu box. Seguramente te cruce al lado de la bandeja de medialunas.

Bernardo.

*****

Tengo la visión de vos que me mostraste los últimos 3 años. Un par de mails no cambian nada.

Que estés bien. Que te encuentres.

Regina.

*****

Para que el otro pueda cambiar y mostrarte una mejor versión tenés que darle la posibilidad. Pero entiendo. Quizá formás parte de esa otra mitad que está esperando que fracase. Quizá mi pedido de disculpas te haga sentir poderosa. Quizá me necesitás a mí como canal para destilar un falso empoderamiento.

No importa. Suerte.

Bernardo.

 


El año pasado editamos nuestro primer libro que compila casi 30 intercambios en papel y con tinta y todo eso. Para la cartera o el bolsillo de la dama, o la cartera o el bolsillo del caballero. No juzgamos. Se consigue ACÁ.

Anterior

Luca & Mora

Siguiente

Gabriel & Gustavo

4 Comentarios

  1. Laura

    Para cuando en versión digital? No vivo en Argentina. No tengo como

  2. Melania

    Siento que falta ese mail en el que Bernardo se baja del papel de víctima y entiende todo. Pero no, sigue siendo un pelotudo. Y uds dos genias siempre, gracias por literaturizar un poco la semana 💕

  3. Marce

    Me encanta todo lo que escriben, pero especialmente estos en los cuales siento que tienen razón, un poco, las dos voces. Como en la vida. Felicitaciones!

  4. Fiorella

    Al estilo Pol&Tania

Deja un comentario

Creado con WordPress & Tema de Anders Norén