No me Olvidé de Vos

Cartas entre personas que todavía creen en las cartas.

Mes: marzo 2018

Gabriel & Gustavo

Hola, rarísimo este mail pero prometo que la hago corta. Hace algunos meses borré todas las fotos que teníamos juntos en un rapto de locura y desprendimiento forzado, y me di cuenta de que del viaje que hicimos con mi mamá no tengo nada ahora. De verdad que no te escribo con otras intenciones más que recuperar esas cuatro o cinco fotos en Barcelona con ella. Fue hace años, lo sé, pero como se enfermó al par de meses que volvimos esas son las imágenes menos viejas que me quedan y que puedo tener.

No quiero traerte quilombos con tu pareja ni enredarnos en charlas filantrópicas. Estamos grandes y pasaron más de dos años. Sé por Laura que están avanzando con los trámites de adopción y de veras, pero de veras, me alegro.

Somos adultos ya. A veces pienso en la cantidad de veces que deseé saltar todo y llegar directo a este momento de mi vida y me castigo por no haber sabido disfrutar. Otras me miro al espejo y está todo masomenos en su lugar, así que salgo de casa con pilas.

Bueno Gaby, no mucho más para decirte.
Ojalá seas feliz pero no para siempre porque es mucho tiempo.
Para siempre es mucho tiempo, ja, eso lo aprendimos juntos.

Cariños,
Gus

*****

Gustavito! Mirá, ni que te hubiera llamado con el pensamiento! El otro día nos juntamos en lo de Chucho y estuve recordando la vez que vos y yo fuimos al bar de Ecuador, que le dijiste a la camarera que eras un actor famoso de Hollywood y chupamos gratis toda la noche! Jajajaja! Tres palabras en inglés sabías, hijo de puta. No sabés lo que extraño tu espontaneidad. Terminé la noche borracho gritándole al cielo que te quería mucho. Un papelón. Damián me miraba, pobrecito, me ha visto en cada una que no sé por qué se queda conmigo. Chucho me tuvo que traer de vuelta a casa porque no podía ni caminar. Viste lo que me gusta el chupi y el ridículo. Combinación letal.

Es que te quiero mucho. Fueron muchos años. Ah, te adjunto las fotos. ¿Vos cómo estás?

Sí, queremos adoptar pero los putos no somos dignos, así que hay pocas probabilidades. La semana que viene nos casamos, no sé si se dice así tan a la ligera pero para mí es un trámite que me come la tarde. El otro está muy ilusionado. Qué sé yo. Soy un tipo grande. 52 años, un vegestorio.

Damián siempre me dice que hablo mucho de vos con tono de resignación. Es que creo que sos el gran amor de mi vida. ¿Cómo estás? Contame de tus locuras que me quitan años de fastidio. ¿Te volviste a disfrazar de mujer para ir al Colón? Jajajaja!

*****

Gaby muchísimas gracias por las fotos, mirá qué feliz se la ve a la vieja, me hiciste el día.

¿Seguís tomando como cuando éramos más jóvenes? (Palabra clave: más). Yo me calmé bastante con ese tema. Salgo poco y si salgo pido una copa de vino. El glamour de la adultez me cacheteó y me dejó mareado en su pavada.

Pero además de eso estoy bien. Extraño muchísimo a mamá últimamente, estoy yendo bastante a visitarla. A Andrea y a mí la tragedia nos hermanó más que la hermandad misma, así que pasamos mucho tiempo juntos y la verdad me encanta. Es una mina lúcida, buena, tiene una piel hermosa. ¿Sabés qué pensé hace poco? Creo que iría bien con tu primo, Ezequiel. ¿Sigue soltero o ya se avivaron?

Y después qué más… estoy solo. Pero estoy en paz. Después de que vos y yo terminamos necesité mucho tiempo solo para rearmarme y ahora como que ya le tomé el gustito. Poquísimas locuras que contar, sigo robándome vajilla de los restaurantes, no sé si eso te sacará una sonrisa. Regalé como 5 pares de zapatos y todas las camisas cuadrillé. Por qué nunca me dijiste que tenía tantas y tan feas, horrible actitud la tuya. El trabajo muy bien, sorprendentemente bien para los tiempos que corren; y estoy dando talleres de comunicación política en la era digital. Yo no puse el nombre, te imaginarás que nunca vendería como novedoso algo tan viejo como decir “la era digital”. Pero en fin.

Eso, por acá. Una calma aburrida.
Pero se ve que lo tuyo nada que ver, y si estás contento me alegra. Éxitos en el casamiento. No firmo la libreta por razones obvias pero creo que no habría mejor testigo de ese amor que yo, lamentablemente.

Besos Gaby. Gracias por las fotos.

*****

Qué lindo que sos. Aquí Gabriel reportándose desde su luna de miel. Nos vinimos unos días a una cabaña en Colonia, mi único pedido previo fue que tuviera Wifi. Estar tan al pedo me hincha los huevos pero me puse al día con un par de series y le entro al tenedor como bestia. Se cae de maduro que no soy el último romántico de América. Bueno, justamente a vos no hace falta que te lo aclare.

Sabés que mi primo Ezequiel se puso de novio con una maestra jardinera divina de nombre Azul. Al final no era puto, solo un pelotudo. Pero está feliz. Mandale un beso a Andrea, ojalá me la vuelva a cruzar pronto. Y sobre tu mamá, qué decirte, la vieja tuvo una vida envidiable. Yo también la recuerdo bastante, la quise mucho. Tuviste suerte de tenerla como madre. A veces uno subestima las condiciones dadas, pero mirá la mía y lo yegua que fue, cómo me dejó en banda cuando se enteró de que era homosexual. Por eso es importante valorar lo bueno, porque no abunda.

A mí me gustaban tus camisas cuadrillé! Pero Damián dice que me visto como el orto, mi criterio no es confiable. Me hizo tirar el pantalón de vestir gris, apenas veinte años tenía, tiraba diez o doce más.

Me alegra que estés en paz, aunque me duela admitir que conmigo nunca la hubieras conseguido. Te amé con el alma, te amo todavía. Solo nosotros sabemos todo lo que vivimos juntos, cómo aprendimos a hacernos felices, la forma en la que creamos un universo de gestos que nos pertenecían.
Pero nuestras personalidades tenían cortocircuitos y de eso no podíamos escapar. A mí me cuesta la fidelidad, el compromiso… me parece todo una gran boludez. No hubiese podido darte lo que necesitabas. Lastimarte a vos me lastimaba a mí dos veces. Las cosas no resultaron y sin embargo pudimos darnos un cierre sin hacernos mierda, así de mucho nos cuidábamos.

Damián es un tipo de diez y por alguna razón que no comprendo me quiere mucho. Mirá que le hice millones y me enganchó en mil, pero sigue ahí. Caí tarde al Registro Civil, ¿podés creer? El juez me tuvo que esperar. Pero él nunca me dice nada, solo revolea los ojos porque ya sabe. Acepta todos mis desperfectos, me elige así. Una locura. Y por eso lo elijo a él, porque me deja ser sin esperar mucho de mí. Me la hace fácil. Y bueno, tendré algún otro encanto que lo compensa. Una toroncha de 27 centímetros, eso tengo! Jajajaja! Callate que a esta edad ya casi que ni se me para.

Bueno, no puedo ser serio. Tengo que volver al modo “luna de miel” así que me despido y te dejo un beso enorme.

*****

“Lastimarte a vos me lastimaba a mí dos veces”
Ja, al fin y al cabo siempre te cuidaste más. Está bien.

Bueno, quizás era lo que necesitaba leer para salir de esta neblina mental de las últimas semanas, que no tiene que ver enteramente con vos pero que tiene tu perfume o algo así.
Te mando un beso enorme también y que sean muy felices, así como son, sin esperar mucho más del otro.
Por mi parte, buscaré a alguien que saque mi mejor versión y yo la suya.

Gracias por lo vivido.
Gustavo

*****

¿Qué te pasa, Gustavo? ¿No querías recuperar las fotos en Barcelona? Te las pasé. ¿Cuál es el problema? ¿De qué neblina mental me hablás?

Sé claro, por favor.

Arrancamos con los cortocircuitos.

*****

Hola, me tomé mi tiempo para responder porque tenías razón. No sé qué me pasó. Empecé a pensar en vos, a extrañarte, a extrañar a mamá, se me mezcló todo en la cabeza y terminé escribiéndote cosas que no quería. Este mail es para cerrar y para que sea en buenos términos, como el cierre anterior y como el cierre que viene si alguno de los dos vuelve a enloquecer levemente.

Estamos grandes, dejarnos ir y dejarnos ser debería venir con los años. Se ve que tengo alma de pibe todavía.

Te deseo lo mejor de lo mejor de lo mejor y cuando te sientas pleno ojalá te acuerdes de que nosotros también fuimos felices. Yo me voy a acordar siempre.

Besos,
Gus

*****

Pero cabeza de palangana, sabés que con vos soy incondicional. No me tenés que extrañar, no tenés ni que llegar a pensarme más de dos minutos seguidos. Me pegás una llamadita y tomamos un café, un buen vino, lo que quieras. Yo también te extraño. Estuvimos casi quince años en pareja, repletos de idas y vueltas pero quince, casi que no conocemos la vida sin el otro.

Te aseguro que no querés volver a ser mi pareja. ¿Recordás lo que fueron nuestros últimos meses? Nos aborrecíamos. Se te están mezclando las pérdidas, estoy seguro. Ya está todo cerrado, pero démonos nuevas oportunidades desde otro lugar.

Nunca te voy a dejar ir. No lo digo como amenaza sino como realidad: sería imposible olvidarte y me rehúso a sacarte a las patadas.

El viernes cumple años Chucho y lo festeja a la noche en el Bar Purpurina, ¿por qué no te venís? Va a haber putos como para hacer dulce de leche. Te va a hacer bien, te lo juro. Sabés que ahora que lo pienso, Damián tiene un primo que es re para vos. Dos palabras: Ingeniero Agrimensor. Morite muerta. Va a ir. No te quedes acampando adentro tuyo que afuera está la luz.

Te adoro!

*****

Esta vez paso, pero la próxima me prendo.
Tampoco forzarlo, quiero respetarme algunas sensaciones.

Beso y gracias, de verdad.

 


El año pasado editamos nuestro primer libro que compila casi 30 intercambios en papel y con tinta y todo eso. Para la cartera o el bolsillo de la dama, o la cartera o el bolsillo del caballero. No juzgamos. Se consigue ACÁ.

Bernardo & Regina

“Que la gorda Regiena se tire un pedo así hay un terremoto y mañana no venimos a laburar.” No me voy a hacer el desentendido. Lo dije creyendo que te habías ido de la oficina pero estabas y lo escuchaste. Te pedí perdón de frente pero ahora que llegué a mi departamento me siento una mierda. De nuevo: disculpame. Me desubiqué para hacerme el gracioso. Merezco este nudo en el pecho.

No tengo excusa pero me gustaría explicarme. El lunes Juli me dijo que tenías onda conmigo. Que te gustaba. No sé cómo manejarme con las mujeres a las que les gusto. Si no puedo corresponder, empiezo a tratarlas mal. Debe ser una estrategia inconsciente para que se olviden rápido de mí. Para que me empiecen a odiar. Para no tener que cargar con el peso de dejarlas solas en el sentimiento. Soy un cobarde.

Cargo con la presión de ser “el lindo” del trabajo. Se espera mucho de mí. No soy bueno para relacionarme. Ojalá esto pase rápido al olvido. Estoy arrepentido.

Bernardo.

*****

Todo bien, Bernardo. A veces sos una mierda, quién no. No te preocupes, es un comentario más. Me hiere, sí, pero aunque no lo puedas creer, a las gordas hay cosas que nos conflictúan muchísimo más que los comentarios chotos de la gente. Te vas a caer de culo, pero tenemos preocupaciones por fuera de nuestro peso. Así que escucharte decirme gorda o cosas similares me dan ganas de pegarte o de llorar, pero me duran 5 minutos y después me acuerdo de que yo creo que soy linda y para mí con eso sobra.

No tengo onda con vos. Me parecés lindo, a quién no. Sos alto y tenés un cuerpo casi irreal. Qué presión tremenda debés sentir. Todas las puertas abiertas. Toda la gente sonríe cuando te mira. Todas las minas a tus pies. No sos bueno para relacionarte pero a nadie le importa porque todos quieren relacionarse con vos. Horrible, te compadezco.

Esto pasa al olvido en este instante, no hay drama, pero el lunes si querés me tiro un pedo así nos evacúan.

Beso,
Regina

*****

Regina, estás siendo dura. Te pedí disculpas. Fui sincero. Mi vida no es lo que describís. Que un comentario desafortunado no inicie una guerra entre nosotros.

Me estás ofendiendo. Si tengo un cuerpo envidiable es porque voy al gimnasio a diario. Porque me preocupa y ocupa mi salud integral y, sobre todo, física. Como sano, me mantengo activo. La altura es genética.

A mí también me hieren ciertos comentarios. Si tuviera todas las puertas abiertas no estaría trabajando en el box de una empresa multinacional. La mitad de las personas me sonríen, sí, pero la otra mitad están esperando que fracase para hacer más llevaderas sus vidas miserables. Muchos disfrutan de verme perder. Lo lindo, si no atrae, molesta. La belleza no garantiza nada.

Me gustaría invitarte a tomar un café. Quiero que me conozcas. Nadie me conoce. No soy una persona de mierda. Está bien que te reconozcas linda, lo sos.

¿El martes te viene bien?

Bernardo.

*****

Disculpame por ofender tu rutina física. No fue mi intención apuntar hacia tus abdominales perfectos y tu índice de masa corporal exacto para tu peso y altura.

No quiero ir a tomar un café con vos, Bernardo. Pero muchas gracias por la invitación. Si querés que te conozcan, hacé comentarios que te representen, te juro que es re fácil. Si estás a punto de decir algo en lo que no creés, si estás a punto de decir algo que puede no construir desde absolutamente ningún punto de vista, te callás y listo. No sabés lo liberador que puede resultar.

Me hablás como si yo te hiciera sufrir a diario. Si no sos una persona de mierda, ¿por qué vivís siendo una persona de mierda? ¿A quién querés convencer? Ya no estamos en la secundaria, no tenés que ser el popular que molesta a los outsiders. Si no te cae bien alguien, no lo tratás.

Podemos charlar en la oficina, no hace falta ir a tomar un café. El martes, además, se recibe mi novio, estoy complicada.

Sabés dónde encontrarme. Pasá cuando quieras.

*****

Ese resentimiento tiene historia y huele a terceros. Te debés estar vengando de algún compañero de colegio o ex novio que alguna vez te trató de gorda. Todavía no pudiste transformar ese dolor en otra cosa. No es problema mío. En definitiva, fue solo un comentario desafortunado y tuve el gesto de disculparme.

Pensé que si te abordaba con humildad y desde un lugar políticamente correcto ibas a ser comprensiva. Lamento haberme sincerado. No vale la pena. Con cuánta claridad se ve todo desde tu pedestal. Qué visión errada tenés de mí.

El tono discursivo no le queda ni a los líderes. Y aclaro: me educaron mis padres hace muchos años. Un libro de autoayuda no te convierte en psicóloga o asesora espiritual. No confundas enojo con autoestima.

Qué sigas bien, Regi. No me voy a acercar a tu box. Seguramente te cruce al lado de la bandeja de medialunas.

Bernardo.

*****

Tengo la visión de vos que me mostraste los últimos 3 años. Un par de mails no cambian nada.

Que estés bien. Que te encuentres.

Regina.

*****

Para que el otro pueda cambiar y mostrarte una mejor versión tenés que darle la posibilidad. Pero entiendo. Quizá formás parte de esa otra mitad que está esperando que fracase. Quizá mi pedido de disculpas te haga sentir poderosa. Quizá me necesitás a mí como canal para destilar un falso empoderamiento.

No importa. Suerte.

Bernardo.

 


El año pasado editamos nuestro primer libro que compila casi 30 intercambios en papel y con tinta y todo eso. Para la cartera o el bolsillo de la dama, o la cartera o el bolsillo del caballero. No juzgamos. Se consigue ACÁ.

Luca & Mora

No sé cómo decirte esto sin quedar completamente enferma. Por eso (y por la distancia) va por mail, porque de frente me voy a quebrar y no es un tema que merezca llanto, es una estupidez, pero a mí me tiene muy rara, me siento insegura e indefensa, a veces me siento humillada, ya sé que todo está pasando en mi cabeza, pero es muy difícil estar de este lado, Luca.

¿Vos viste la cantidad de minas que se te regalan en las fotos y los videos de instagram? Tuiteás un pote de queso untable y al toque tenés mil propuestas de casamiento. Entiendo que todo esto es parte de un gran juego y de la fama que te implica cantar tan lindo, pero me cuesta mucho ser tu novia y, ya que estamos, no siento que vos me des las certezas ni el amor que necesito para apagar todo eso.

¿Estás bien conmigo? ¿Querés estar de novio?
Nuestra historia también me pesa. Yo soy consecuencia de una infidelidad. Acá estamos así que se supone que la hicimos valer, pero bueno, tenés un prontuario. Por mi parte, siempre fui fiel. Quizá sea de necia, incluso un error, pero es lo que es.

No quiero cagarte a preguntas, me lo estoy haciendo a mí y sé que es insoportable, pero la gira y las horas de diferencia y las veces que no respondés me están carneando el corazón.

*****

Uuufff. Me alejo de Buenos Aires y arrancan los problemas. Y no es que estoy aspirando merca de las tetas de una groupie, me vine a Australia porque el cheto de mi hermano me pagó el pasaje y zafo la estadía. Le digo “gira” para chapear en las redes, pero no es otra cosa que una visita familiar con fechas cerradas en algunos bares. Desde que llegué, ¿sabés la cantidad de veces que me dijo que si hubiera estudiado Ingeniería en Sistemas ahora estaría forrado en guita como él? Ni te imaginás. Como si fuera un hippie muerto de hambre. No la estoy levantando en pala pero me van surgiendo cosas piolas y conseguí que una discográfica grosa me produzca el disco, qué más quiere. Cada tanto pego algún evento grande y tiro un par de meses, no le pido guita a nadie. Ya fue, no me tengo que enroscar en su mierda. Pero es heavy porque acá no tengo banca y ponele, anoche toqué y ni pelota, la gente seguía chupando en la suya, o sea podía estar yo o un poste de luz con una guitarra colgada y era lo mismo. No me vendría mal un poco de contención.

Sos complicada, momo. Se enamoran del Che Guevara y después lo quieren afeitar. Y muy mal eso de echarle en cara el pasado al otro. Si no cagaba a mi ex, no te hubiera conocido. Todas no se pueden. La situación era distinta y lo sabés, esa relación estaba liquidada y en el peor momento apareciste vos. Nosotros no estamos en las últimas, ¿o sí? Bah, yo no lo siento así. Me la baja que te pongas insegura pero no te voy a dejar por eso. No soy infiel, o sea, está mal el verbo “ser” porque te condena de por vida. Yo “hice” una infidelidad, mejor dicho, yo engañé, pero no soy “engañador”. No se entiende una goma, ¿no? Que haya cagado a una novia no quiere decir que vaya a cagar a todas mis novias. Es injusto que me tires por la cabeza mi prontuario.

Lo de las minas que se me regalan es parte del folklore, sí. Si lo entendés, no veo el problema. ¿Qué certeza necesitás? No voy a subir una foto con vos, ya lo hablamos. Para eso tengo una cuenta privada con familiares y amigos en donde sí te dedico fotos. El perfil de Luca Deredriz Cantautor es mi kiosquito. Años estuve para sumar 40K seguidores, hice lo que se te ocurra y más para que alguien me dé un poco de bola.

Si querés estar conmigo te la tenés que bancar. Yo no creo estar haciendo nada que te perjudique.

Te amo, momo. Tranca que no pasa nada.

*****

Luca, dentro de no mucho tiempo en tu casa se van a adjudicar tu fama. Por eso no te preocupes, estoy segura de que va a ser así.

*Cualidad o valor que jamás se inculcó ni se fomentó en la familia y de repente da rédito*
Padres: “Eso lo sacó de mí”.

Entiendo lo que me decís, pero me persigo mucho. No siento que vos hagas o digas cosas para tranquilizarme. La vez que te pedí tu celular porque el mío se había quedado sin batería te taraste por completo, como si te hubiera pedido la contraseña del homebanking. Era para pavear en el baño, no te pensaba revisar nada. Me interesa preservar tu privacidad y la mía, pero tus reacciones me levantan sospechas. Quiero confiar y relajarme, me gustaría que me ayudaras.

Necesito que me hagas sentir que soy la mina de tu vida. Que no podés creer que diste conmigo. Algo así, algo de eso. Por mi parte, estoy remil flasheada de haberte conocido. Pienso en vos siempre que tengo un rato libre, y si no los tengo me los hago para pensar en vos. Te extraño mucho, las horas de diferencia nos matan cualquier posibilidad de videollamada, que el wifi que la playa que todo, menos hablar y vernos.

¿Me llamás mañana? Avisame a qué hora y me pongo una alarma.

Te amo,
mora

*****

Momo, recién te llamé tres veces. ¿Tenés el coso en silencio? ¿Estás en la facu? Voy a tratar de volver a llamarte mañana a la mañana, tipo once de allá. Es difícil porque ando de un lado para el otro; entre mi hermano que me quiere mostrar cada rincón, la movida de conseguir fechas y la paja del transporte público en una ciudad a la que no le termino de cazar la vuelta, nunca sé dónde voy a estar ni a qué hora.

Te amo, amora hermosa. Si me puse raro cuando me pediste el celular fue porque con mi novia anterior no existía el concepto de privacidad y no quiero volver a entrar en la locura de los celos. Me revisaba hasta los mails spam y la terminé cagando igual. Ya sé que son personas y relaciones distintas, reacciono por reflejo. Y jamás sentí por ella ni por nadie lo que siento por vos.
A veces pienso que nada te alcanza. Creo que lo de confiar y relajarte es un laburo que tenés que hacer sola. O sea, yo puedo tirarte una soga y aflojarle a hacerme el gato. No sé, mostrarme más distante con las pibas, qué sé yo.

Encima me escribieron de la discográfica por el video del corte de difusión, quieren que lo grabemos en una cabaña de Tigre. Sería yo y una piba, una tal Rochi Musimeni, la flaca es modelo y mueve las redes como capa. A ella le sirve porque aparecería en los canales de música y a mí me daría popularidad entre la marea de pibitas que la siguen. La historia es que estamos ahí, tomamos mate al sol, andamos en barquito, nos tiramos al río de un muelle y al final nos damos un beso “apasionado” (así lo definieron ellos). Apenas vuelvo lo tengo que grabar. Yo ya dije que sí. No me voy a poner exquisito cuando soy Nadie y el mundo está repleto de Nadies iguales o mejores que yo.

Quisiera tener al lado una persona que me apoye incondicionalmente. Y quisiera que esa persona fueras vos. Pero, y duele, porque juro que duele, tengo que decir que en este momento mi carrera es prioridad. Podría vivir con el hecho de haberte decepcionado. No podría vivir habiéndome decepcionado.

En una semana ya estoy de vuelta. No quiero que pienses que no te amo, se me dio una oportunidad en un millón y la quiero aprovechar. No te valoro menos por eso.

Ojalá me entiendas y me ames lo suficiente como para ser mi soldadita de siempre.

*****

Ay es que me bajé esa aplicación para estar menos con el celular porque me estaba matando la ansiedad, entonces ahora lo cargo en el baño y lo dejo en silencio y casi nada me notifica a menos que lo abra.

Bueno, que me digas que reaccionás por reflejo a pesar de ser relaciones distintas es el ejemplo perfecto para explicar por qué me siento cómo me siento. Mil mujeres a disposición tenés. Imaginate al revés, imaginate si de repente me saco fotos tomando sol y las subo a instagram y me empiezan a mandar mensajes pibes que quieren coger conmigo. Imaginate que pasados un par de meses de eso me pedís un segundo el celular y te miro raro, como no pudiendo formular una frase para salir de esa situación. Yo te acompaño y te apoyo pero no me puedo olvidar de mí. No es que no me alcanza, es que no te ponés en mi lugar ni medio minuto. Ejercitar la confanza en la pareja es un laburo que tenemos que hacer los dos, no yo sola. Es evidente que traés fantasmas de tu relación anterior y yo también tengo que ayudarte con eso. Porque quiero, porque quiero una relación sana y estar bien juntos. Pero no me mandes a laburar sola como si fuera todo un mambo mío.

Démonos esta oportunidad, yo voy a ser más contenedora y compañera, vos haceme saber que me querés muchísimo.

*****

Ahhh y genial lo del video!

¿Puedo ir cuando graben?

Beso, te amo.

*****

Sí, mil mujeres me quieren coger. ¡¿Y?! ¿Por eso te voy a engañar? ¿Les voy a meter el pito solo porque están ahí, abiertas de gambas? Yo no caigo en esa.

Toda mi vida (bue, son 27 años pero bien vividos) estuve esperando a una flaca como vos. Sos preciosa, divertida, nada te da vergüenza. Laburando te pagaste la carrera y hoy tenés una casa de comidas que no para de crecer y algún día va a ser el mejor restaurante del planeta. Te caés y te levantás y nada te detiene, sos un tractor, me sacás de todos mis boludramas de artista y encima te queda resto para amarme como nadie me amó. Me hiciste mejor y lo que crecí desde que estoy con vos no se compara con nada.

A veces pienso que todo esto no hace falta aclararlo. Pero nunca está de más poner en palabras el amor.

Ok, voy a poner de mi parte. Te prometo que te voy a mostrar el celular. Bah, hasta podrías darme una mano. A mí me gusta responderles a todas y a veces se me acumulan los mensajes y paja, capaz te podés copar con eso. Es un: “Gracias, linda! Escuchame en bla bla bla” y el link. Copiar, pegar, copiar, pegar. No quiero abusar tampoco, pero posta necesito una mano. Nunca te la pedí porque, no sé… soy un boludo. Te va a ayudar a desdramatizar la situación y darte cuenta de que ahí no hay nada de qué preocuparse. Vas a ser la Community Manager más hermosa de la Tierra! Si te copa, obvio.

Claro que podés venir al video. Voy a intentar que te contraten para el catering así además ligás unos pesos. No prometo nada porque la discográfica ya tiene su gente, pero bueno, puede pasar.

Pasado mañana te lleno de besos en vivo y en directo.

Vos calzás 38, ¿no?

*****

¡De una! Soy muy buena impostando amabilidad con extraños. Algunos lo llaman careta, yo prefiero oportuna. Y me encantaría ayudarte en lo que pudiera y que esto lo atravesemos juntos. Por el catering y la plata no te preocupes, lo puedo hacer de onda y así también ya quedo en el radar de la gente de ahí.
No miré las fotos de esta chica Rochi. Quiero dejar todo el drama atrás y que ahora podamos estar tranquilos. Nos queremos, qué más.

Pasado mañana los busco en el aeropuerto, ni se les ocurra tomar un taxi.

Te espero <3

*****

Amora de la discográfica me dijeron que ya te acreditaron el pago, fijate porfa. ¿Me mandás por acá las fotos que sacaste con tu celu? Así se las reenvío a Rochi.
Ah y la que estoy ahí haciéndome el lindo en el muelle, ¿la subís a mi Instagram? Pero no la que estoy sonriendo, la otra que tiré mi cara sexy cogedor serial papi chulo. Poné algo tipo: “próximamente nuevo video” pero con onda, así lindo como escribís vos.

Hoy te pago con mucho sexo. La pobreza, vio.

Te amo, preciosa.

 


El año pasado editamos nuestro primer libro que compila casi 30 intercambios en papel y con tinta y todo eso. Para la cartera o el bolsillo de la dama, o la cartera o el bolsillo del caballero. No juzgamos. Se consigue ACÁ.

Yamila & Oriana

Vos te enojás conmigo y está bien, lo entiendo. También entiendo que tus hormonas no están es su “estado natural” (si es que eso existe) y por eso no voy a insistir. Lo dicho, dicho está. Y no me arrepiento.

Me conocés hace años, sabés como soy, sabés que prefiero romperme la cabeza contra la verdad antes de clavarte un puñal por la espalda. Nuestras amigas son expertas en ir por atrás, yo no tolero la hipocresía, no te voy a sonreír y después esperar un momento en el que no estés para criticarte. No soy así, no hago eso. Ok, la sinceridad termina siendo contraproducente. El lógico, a nadie le gusta que le señalen su mugre.

Y sí, me parece CUALQUIERA que seas tan permisiva con Luis. Estás embarazada de siete meses, ¿es TAN necesario que viaje a Brasil para ver un partido de Boca? Por más locura que sienta por el fútbol, el sentido común tiene que ganarle la pulseada a la pasión. Y vos decís que no te importa, no te creo. Te conozco y te importa, te duele, te hace sentir desplazada y secundaria. Decirle: “quiero que te quedes” no te convierte en una esposa castradora, en la jabru que tiene encarcelado al pobre varón indefenso; te convierte en un ser humano que necesita apoyo y contención en un momento clave de su vida. Va a tener su primer hijo, por más que sean cuatro días… ¿qué carajo le pasa?

Es un desconsiderado y un egoísta. Y lo que más bronca me da es que vos festejás ese comportamiento, es como si te diera vergüenza hacerte valer. No te vas a transformar en madre soltera por ponerte firme. Si no pedís lo que querés, no esperes que el otro te lo dé.

Perdón, pero prefiero decirte todo esto de frente y no ser cómplice en silencio.

*****

¿No pensaste, por ejemplo, que podés vivir sin romperte la cabeza ni apuñalarme?
Digo, ¿no se te ocurrió que podés estar bien y transitar la existencia sin emitir opinión sobre mi vida?

Yo te quiero y valoro mucho nuestra amistad, pero de verdad que no sabés encontrar el límite cuando hablás. Prendés el ventilador de mierda y no termina zafando nadie. La semana pasada fuiste de mi relación anterior a mi relación actual, a la ex de él, a cómo está constituida mi familia, a la crianza (“cegada”) que recibí. Si no te ponés el límite, al menos cuando hables conmigo, lo tengo que poner yo.

Confundís frontal con hiriente. Te pensás heroína por decir cosas que, más allá de que obviamente el otro no quiere escuchar, duelen mucho. Te escudás en ‘sos así’. Todos somos como somos y cambiamos a medida que de los años, los errores y las heridas vamos aprendiendo.

Siento que esta vuelta como que te la agarraste conmigo. Me tenés de punto. Luis y yo tenemos nuestra dinámica que por ahí de afuera no se ve o no se entiende. Yo lo dejo hacer cosas que seguramente otra no (realmente irse 4 días a Brasil yo estando de 7 meses no me parece tan grave, pero ok); y él me da cosas que otros jamás me dieron. Me deja listo el desayuno en una bandeja en la cocina antes de irse a trabajar, con la leche en el jarrito lista para calentar y las tostadas ya puestas en la tostadora. Me hace masajes en los pies cuando miramos una película en el sillón. Se preocupa por escuchar las indicaciones de los médicos para ayudarme a cumplirlas.

Entonces, no, genuinamente no me importa que se vaya 4 días a Brasil por un partido. Tengo momentos en que lo necesito más, sí, pero labura todo el día y a veces precisa distensión con los amigos. Todo eso no me resulta en falta, sino en voluntad de alimentar la pareja y la familia en busca de armonía.

Yo quiero que esté todo bien pero siempre que hablamos estás enojada y me estresa muchísimo. No se puede hablar con vos sin que grites y revolees puteadas. Y eso me enoja a mí y todo el tema hormonal que entrecomillás pero existe.

Cuando quieras charlar tranquilas, de esto y de todo, te venís a tomar unos mates.

Y en vez de intuir, la próxima preguntame.

Oriana

*****

Ya está, Ori. Encima quedo como la loca que se mete en tu relación. Porque la que da la cara siempre es la loca, la provocadora o la malhumorada. Seré todo eso. Será que no me banco el doble discurso, será que me importa tener la conciencia tranquila y no fallarles a mis amigas.

Me da bronca, sabés. Cuando fuimos a lo de Flor que vos no pudiste porque tenías control médico, Mica se la pasó hablando pestes de Luis. Que era un marido abandónico, que no podía entender cómo te dejaba tan sola, que parecías una madre soltera. Todo eso dijo. Ahora cuando lo vio en el cumpleaños de Nati, se desvivía en sonrisas y abrazos para él. Y cuando te hablé en la despedida de Martu que saltó el quilombo, bien calladita se quedó. Se hacía la boluda pero te había defenestrado días atrás. Siempre pasa lo mismo: frente a la verdad, me dejan sola. Ah, pero cómo les encanta el chumerío. Ahí sí que son las primeras en saltar.

Me cansé. Ya me fui del grupo de WhatsApp, ya no quiero saber nada con ninguna. Seguiré hablado de forma individual con Leila y con vos que son mis más amigas, el resto se puede ir bien al carajo. No quiero seguir fomentando ese hervidero de cotorras. Ya sé que no puedo darle batalla a toda la hipocresía del mundo, pero sí puedo barrer la que me rodea.

Si vos sos feliz con la dinámica de tu relación, me alegra mucho. Yo sentí que era correcto que supieras mi parecer. ¿Me equivoqué? Y bueno, la sinceridad siempre termina decapitándome. Vos lo dijiste, hay cosas que el otro no quiere escuchar y que venga yo a señalarlas no me convierte en una heroína. Si fuera a terapia, seguramente me dirían que reacciono así porque mi viejo tuvo una relación paralela y le mintió a mi vieja durante años, por eso no tolero la falta de sinceridad. Por eso no tolero que las personas tengan dos caras. Por eso voy a vomitar lo que pienso, porque la falsedad me repugna y todavía no sé usar los filtros.

Si no querés ser más mi amiga, lo entiendo. Lo voy a lamentar, pero lo entiendo.

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No, está bien, tenés razón, soy yo que estoy como loca con cualquier pavada. Perdoname, tengo mil cosas en la cabeza. Voy a ser mamá y no sé ni cerrar la persiana sin que se trabe, ¿cómo mierda pretendo criar a alguien?

Igual, y ahora con los humos bajos, no es que la que da la cara queda como la loca, hacé mea culpa vos también y date cuenta de que no tenés una buena manera de decir las cosas. Dejando de lado el nivel de chisme que maneja el grupo, sos muy sacada para opinar, querés morir con la tuya sin importar lo que tengan para decirte, te desquicia que el resto no esté de acuerdo. Sos peleadora y sos hiriente, pero también por eso sos luchadora y leal, y yo así te quiero mucho.

También, vamos, reconozcamos que los odios en común históricamente afianzaron nuestros lazos. Ahora somos señoras y maduras y todo eso, pero en su momento hablar mal de terceros era nafta; qué digo nafta, merca; qué digo merca, harinas.

No es mentira que con Luis estoy mal pero tampoco es mentira que me da cosas que otras parejas jamás me dieron. Estamos en un momento raro, no es fácil desplazar el foco de nosotros al bebé, por un lado siente fatiga y por el otro celos. Yo ya estoy agotada y ni siquiera parí. No tengo energía para dedicarles a los dimes y diretes del grupo, y no lo digo de superada en plan “cuando tengan hijos…”, sino que genuinamente necesito ocuparme de bajar un par de cambios porque es divertido leerlas pero también es estresante en algún punto, y no tengo margen para esos malestares remotos.

Te sugiero que, más que aislarte, simplemente les seas indiferente a las chicas. Para desinteresarte tenés que poner mucho menos de vos que para separarte. Eso me lo enseñaron tres ex novios de mierda.

Por cierto, ¿con Leila? ¿Posta?

Jaaaaaaaaa chiste, ¿te imaginás? Toda la reflexión por la borda.

Este fin de semana no, el otro, como sabés, estoy sola. ¿No te querés venir a dormir conmigo una noche? Soy una montaña rusa emocional oxidada a la que turistas chinos le sacan fotos que después quedan entre el obelisco y la rosada.

Beso,
Oriana

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Sí, bueno, qué sé yo. Convivo con un carácter de mierda producto de una mezcla desafortunada entre herencia italiana y un constante sentirme atacada. También suelo pensar que tengo razón porque me considero una persona con mucho criterio, pero claro, no hay una verdad universal. Es que apenas detecto que alguien está diciendo una boludez, me hierve la sangre y TENGO que corregir el error. No es electivo, no lo puedo controlar. Si fuera un perro me sacarían a la calle con bozal.

Te pido perdón por tratarte así. En definitiva, quién soy yo para opinar sobre tu relación, si con este carácter no me banca nadie y estoy sola hace meses. El portero del edificio (que está harto de que me queje por todo) me recomendó que empiece boxeo para descargar energía. Lo voy a tener en cuenta. Me va a costar sacarme la toga de jueza mental que me lleva a querer defender las causas nobles, pero con intentarlo no pierdo nada. Que nada es tan dramático lo voy a aprender, lo prometo.

¿Viste lo que pasó en el grupo de WhatsApp? Me fui y al instante Nati me volvió a agregar y escribió: “Yami te fuiste sin querer, ahí te metí de nuevo.” Mala mía por no aclarar que mi huida estaba llena de intención. A los dos minutos tenía 62 mensajes hablando sobre lo gorda que está Candela, la novia de Mario. ¿Leíste alguno? Dicen que los que están demasiado pendientes de la vida de los demás es porque no saben cómo habitar su propia vida. Pero bueno, tampoco son malas pibas. Tengo que aprender a mirarlas con más amor y tomarlas con pinzas. Y también a dejar de querer distanciarme porque, en definitiva y como vos bien lo dijiste, los odios en común fueron nuestro combustible.

Obvio que voy a dormir con vos. Vas a ser una madre excelente! Mirá si valoraré tu capacidad de criar y cuidar que te dejo a mi gato cuando me voy de vacaciones. Ojo, no estoy comparando a mi gato con un hijo. Mi gato sabe dar besitos y bebés tiene cualquiera y hay millones 😉

Te adoro. Gracias por desenredarme.

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Pero, reina, estás sola hace meses porque volver a creer en el amor no es algo que pasa en un abrir y cerrar de heladera. ¡Son miles! Un día vas a querer ahogar la cara en chocolate y al otro se te pone fea la torta; y así hasta que pinta comer algo rico y justo pasa por la esquina de tu casa y te pregunta por el perro. Bueno la metáfora se me fue a la mierda pero el caso es que está bueno también estar bien sola, bajar un cambio, mimarse, conocerse, qué sé yo. Tipos sobran, así que si fuera por estar con alguien, ya estarías con alguien. El tema es que sabés que te merecés bastante más que una silueta que llene el otro costado de la cama.

No vi lo del grupo porque estoy con varias cosas de la casa (se explotó un caño detrás del horno y en la pared aparece la figura de Jesús si Jesús hubiera tenido hipotiroidismo), y cuando agarro el teléfono tengo más de 500 mensajes y no llego a ponerme al día con la desgracia ajena. Pero bueno, estimo que si pasa algo más importante que cuánto gana el marido de Laura, me van a llamar.

Además, qué tanto con el amor. Ni que fuera un salvavidas de pétalos de jazmín.
Yo ando esquivando balas de caca que me tira el amor. Hoy, seis mails después, te lo puedo decir: con Luis estamos muy mal.

Cuando vengas a casa te cuento, necesito carbohidratos, dos películas de mierda y a vos.
Avisame y te espero.
Pido disculpas anticipadas porque vengo con unos gases de motivo de desalojo.
No soy yo, es el borrego (?)

Te quiero, venite mañana si querés.

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Por supuesto que ahora que finalmente expresaste que están muy mal me siento culpable por todo lo que dije de Luis. Típico.

Obvio que voy! Qué asco lo de los gases pero, para qué mentir, te envidio. Estuve tomando bocha de cerveza artesanal y me secó de vientre, me dijeron que es por la levadura pero no sé. ¿Podés creer? La ciudad repleta de cervecerías y yo que no puedo sumarme a la movida porque me tapono. Qué poca onda le pongo a vivir, por favor.

De cuestiones existenciales a pedos, todo por el mismo precio. Amo nuestra amistad.

Hasta mañana! Llevo el piyama (y ciruelas).

 


El año pasado editamos nuestro primer libro que compila casi 30 intercambios en papel y con tinta y todo eso. Para la cartera o el bolsillo de la dama, o la cartera o el bolsillo del caballero. No juzgamos. Se consigue ACÁ.

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