No me Olvidé de Vos

Cartas entre personas que todavía creen en las cartas.

Aníbal & Jorgelina, primera parte

Jorgelina, buenas tardes, no me conocés personalmente pero es evidente que algo sabés de mí. Voy a pasar a contarte mi semana pasada y no la vas a poder creer. Pero antes, te brindo brevemente un identikit: me llamo Aníbal Massaneli, tengo 44 años, soy periodista y escritor, periodista desde los 24 si tomamos como punto de partida la obtención de un título inútil y la foto con una abuela orgullosa; escritor nunca se sabe, quizá lo fui ayer y no lo esté siendo hoy. Escritor es adjetivo. Pero digamos burdamente que soy escritor desde la publicación de mi primer libro, a los 28. Tengo un hijo, Pablo, y estoy casado con una Julieta contenta de ser la Julieta de nuestra historia. Intuyo, espero.

Bien, a lo que nos convoca, pues. La semana pasada paso por la redacción de un medio para el que trabajo pero que, entre nosotros, consumo poco. Paso a cobrar decía; y Gastón, que supo ser mi editor cuando estaba en la revista de Cultura y hoy tiene el infortunio de ser mi amigo, me acerca un libro.

Ávido y ansioso por que lo lea, durante los siguientes 3 o 4 días me manda mensajes preguntando por ese libro y por la experiencia de lectura. Pongo en pausa entonces al gran Becerra y empiezo esta obra, y ahí entrás vos en escena. El libro del que hablo es tuyo (“tuyo”, ya verás el porqué de las comillas), se titula Ayer late y se imprimió en mayo de 2017. Eso ya lo sabés y probablemente lo que sigue también: ese libro en realidad es mío. En su momento se llamó Irse del pasado; y lo escribió quien escribe (qué hermosos estos malabares que me permite el lenguaje) en 2002.

No sé cómo te hiciste de una copia. Recuerdo haber dejado manuscritos en 4 editoriales pero no eran los tiempos más prolíferos del mercado y su impresión jamás se concretó. Tengo la obra registrada en la Dirección de derechos de autor desde entonces y las, serán, 200 palabras escritas aquí las puedo probar (mañas de periodista, vio), pero antes quisiera que me contaras, como dice mi hijo, “¿qué onda?”.

Lo que hiciste, Jorgelina, no sólo es un delito, es bajísimo. Si hay algo que en la literatura rechazamos es el afán de ser escritor, trampa en la que creo que caíste.

Pero acá estoy, tenés mi contacto y mi atención. Te leo. Esta vez por favor usá tus palabras.

Aníbal

*****

Anibalito, estoy fascinado con esta historia. Te paso lo que sé hasta ahora:

Jorgelina Mu no aceptó mi solicitud y tampoco me responde los mensajes, ni siquiera los ve. Pero fijate: tiene muy pocos amigos, algunos posteos vagos y ninguna foto de ella, solo imágenes de paisajes o frases motivacionales. Creo que es un perfil falso. Su ocupación: “escritora en La Venganza Ediciones”.
La página de la editorial tiene 111 seguidores y Ayer late figura como única publicación. Nulas interacciones con lectores. No tiene sitio web. Fui hasta la dirección que figura tanto en Internet como en el libro y me encontré con un supermercado chino.

Lo que realmente me llama la atención es que se imprimió una primera edición de 111 ejemplares. Es un número demasiado vago e impreciso como para no ser intencional. Cada uno tiene 111 páginas, lo cual refuerza mi teoría de que las casualidades no existen.

Bueno, hasta ahí llegó mi investigación. Pensé que era un montón pero ahora que releo no estoy sumando nada. Mhm. Todo esto me genera muchas sospechas. ¿El 111 no te dice nada? ¿La dedicatoria? ¿El supermercado chino? Quizá por el lado de la imprenta haya más respuestas, ¿llamaste para ver quién lo encargó? El nombre Jorgelina Mu tiene 11 letras… me juego un auto a que es un pseudónimo. Ojo que quizá lo pierdo.

¿Alguien más tenía ese manuscrito además de las editoriales? ¿Averiguaste si está en alguna librería? Volví a mirar el sobre en el que recibí la copia y no dice nada.

Cómo se nota de pibe quería ser detective, eh. Me dijeron que me iba a cagar de hambre. Seguro que sí.
Abrazo, amigo!

Gastón.

*****

Querido, si te sigo el flash me encuentro con, para empezar, el código de un sistema binario: 0 – 1.
111 son tres unos, o sea tres de lo mismo, y también 3 en total. Los que fuimos obligados a catequesis tenemos grabado que 3 es el número de la perfección y de la unidad. Padre, hijo, espíritu santo y la mar en coche. Mi libro estaba dividido en once capítulos, el de ella en 3 partes. Quizá en Jorgelina Mu esté encerrada la historia de la humanidad y el final catastrófico que tenemos por venir. Y hasta acá llegó mi amor.

Estás delirando, Gastón. En algún momento alguien le dio a alguien una obra que quedó cajoneada y le dijo “esta es la tuya, encariñate”. Vos también sabés cómo es esto, hoy por hoy que alguien escriba su propio libro es meritorio. Yo tengo una teoría que dice que de principio de siglo/milenio a hoy, las novelas que no ven la luz son las mejores, porque el público demanda otra cosa y nos regimos mucho más por eso que demanda y eso que demanda es, sencillamente, mierda. Mierda terrenal con la que alguien pueda identificarse y decir “ay, es tal cual lo que pasó con mi ex”. No hay dos amores iguales, ni siquiera cuando uno se basa en otro para la literatura. Buscar la identificación es facilista. Irse del pasado lo era, después de ganar el premio con la novela me envalentoné y escribí esa pedorrada de falsa empatía forzada.
Le tengo cariño pero soy sumamente crítico de las intenciones que tenía al escribir en ese momento.

El manuscrito estaba en 2 editoriales grandes, una mediana (la que después me publicó Mi semestre en sociología) y una re chiquita. Ninguna se llamaba La Venganza, me habría acordado, nombre de mierda. Y la tenías vos también. Momento: ¿cómo sabés la cantidad de ejemplares que se imprimieron de Ayer late? Ese número no suele figurar en ningún lado porque es delator del éxito o fracaso rotundo de la publicación. ¿Y cómo sabés que fue sólo una edición? Decís primera como segurísimo de que vinieron otras. Y una tirada tan chica… Epa.
Ojo que te volvés más y más sospechoso en cada caracter, eh.

Nada, viejo, igual mi novela no estaba tan buena como para poner el mundo patas para arriba buscando culpables de su robo.

Nos vemos el domingo.

*****

Aníbal! Qué terrible lo que te pasó! La gente es así, lo lamentamos mucho.

Mirá, no sé si vamos a poder ayudarte pero con intentarlo no perdemos nada. A nosotros nos contactó Dolores Oldman, una señora mayor de pelo cortito y tonada particular, como de campo. En ningún momento mencionó una editorial, entendimos que se trataba de un trabajo para una particular. Nos pidió la impresión de un único libro (que se lo cobramos como si se hubiera tratado de una tirada de 200, pero bueno, ella solo necesitaba uno e insistió.) El diseño completo estuvo en sus manos, quería que figure: “primera edición de 111 ejemplares” en la última página, hizo hincapié en eso. Cada loco con su libro!

Se lo entregamos en un sobre en blanco, así lo pidió. Fue todo rarísimo, ella es muy particular. Tanto mi compañero como yo tuvimos un mal presentimiento, pero bueno, es trabajo.

Te dejamos el mail que es el único dato que tenemos. Pagó en efectivo.
lavenganza111@quickmail.com

Saludos!

Jime Saldaña
Ventas
Impreflow S.R.L.

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Estimado Aníbal,
Te recuerdo, por supuesto. Me alegra que hayas podido encaminarte en el mundo de las letras.
Con el dolor del mundo tuve que cerrar Del rombo hace un año, las cuentas no daban y hacer malabares para llegar a fin de mes había dejado de tener el encanto inicial. Ahora me puse una cervecería artesanal y me va muy bien. Ojalá la gente leyera con la misma voluntad con la que se mama. Qué digo, boberas de viejo.
Mirá, antes cerrar nos comunicamos con los autores para darles la posibilidad de reencontrarse con sus manuscritos a fin de salvarlos de la fogata de papeles. El tuyo me figura con una tilde, o sea que lo retiraste o mandaste a alguien. Revolvé que lo vas a encontrar.
Querido, que sigan los éxitos.

Daniel.

*****

Jimena, hola, vos no tenés idea de cómo soy y todo esto puede sonar impostado, pero juro que siempre encaro los proyectos y las conversaciones con buenas intenciones, con ganas de construir, con voluntad y onda. Quizás esta sea la excepción que confirme esa regla. Ojalá que no.

Como podrás haber intuído, el mail que me das no existe.

Fui a la Dirección Nacional de Derechos de Autor y no hay nada registrado ni con ese título ni bajo ese nombre. Es decir, hablando mal y pronto, pusiste en circulación una obra plagiada. Y lo peor de todo es que esta persona le sacó párrafos enteros y la historia prácticamente no tiene sentido. Ese no es problema tuyo, pero ya que esta situación nos ha encontrado y convocado, necesito tu ayuda. Algún otro dato de la persona tienen que tener, ¿qué factura le hicieron? ¿Cuit?

Yo no me quiero ensañar con este tema, pero si en este momento pudiera disociar mi ego de todo lo demás, mi ego me estaría cagando a trompadas.

Estoy desbordado y poco resolutivo. Te pido que me des una mano, no fue hace tanto, algo tienen que tener. Si laburan como corresponde algo más tienen.

Cualquier cosa me escribís, gracias anticipadas.

Aníbal

*****

Daniel, ¡conmigo nunca se comunicaron!
¿Podrías fijarte a dónde llamaron o escribieron?

Te cambio el favor / dato por mi libro de La última entrevista con Bolaño.

Sé que te va a ser irresistible así que lo voy envolviendo.

Aníbal

*****

Gasto, ¿renunciaste? ¿Qué pasó, viejo?
Llamame.

*****

Aníbal! Pará un cachito! ¿Quién te creés que sos? No estábamos obligados a brindarte ningún tipo de información, nuestros clientes merecen trato confidencial, pero te dimos una mano porque somos buena gente!

Cuando tuvimos que imprimir el libro, el mail funcionaba. Habrán cerrado la casilla, qué sé yo. No es nuestro problema. Y no, no tenemos otro dato. No le hicimos factura. ¿Qué vas a hacer? ¿Denunciarnos por evasión fiscal? Estás hablando con una mujer embarazada de seis meses que trabaja diez horas por día en un garaje con su marido y un empleado, apenas nos alcanza para comer y pagar el alquiler. ¿Querés vernos durmiendo debajo de un puente?

Sabé que la “obra plagiada que pusimos en circulación” es una porquería sin precedentes. Que hayan muerto árboles para darle forma a semejante mierda es un desperdicio. La historia de un hombre que abandona su vida en un pueblo para convertirse en periodista en la gran ciudad es tan básica que asusta. Quedate tranquilo que nadie se va a hacer millonario con tu novela, solo podría llegar a servir si reciclan el papel.

Esperamos no volver a recibir noticias tuyas. Ser buena gente con pedantes es al pedo.

Jime Saldaña
Ventas
Impreflow S.R.L.

*****

Anibalito, me dejaste para la mierda. Cuando corté el teléfono tuve una sensación horrible en el pecho, ahora que pasaron algunas horas puedo sentarme frente a la computadora y hacer decantar la angustia.

Yo sería incapaz de hacerte algo así. Que desconfíes de mí, después de tantos años de amistad, me destroza. Vos creés que están queriendo hacerte una joda, yo creo que están queriendo darte un mensaje. ¿Quién? No lo sé.

Te juro por mi próximo nuevo laburo (que, en este momento, es lo que más quiero) que no tengo nada que ver con esto. Y te voy a ayudar en lo que necesites. Por favor, no te pongas paranoico.

Gastón.

*****

Amor, llegó un sobre en blanco a casa y adentro tiene el manuscrito de tu novela Irse del pasado. Pero tacharon con fibra roja la palabra “irse” y ahora se le: “Estar en el pasado”. ¿Tenés idea? Lo firma Jorgelina Mu. ¿Qué querés cenar hoy? Te amo, (tu) Julieta.

*****

Qué loca de mierda, Jimena. En ningún momento te amenacé, ni fui pedante, ni dije que era una obra maravillosa. No pasa por ahí, es evidente que no pusiste ni medio de vos para comprender.
Llevate tu victimización a otra parte y ojalá que tu hijo no crea que ser buena gente es cosa de una vez o dos.

Aníbal

*****

Pero sos pelotudo!??!?!?

Claro que era un chiste, Gastón. Si te confié la obra cómo vas a pensar que dudo de vos con esta caza de brujas sin sentido a la que le estoy dando tiempo y mente porque ando con poco laburo. ¿Por eso no me estás respondiendo las llamadas?

No lo puedo creer, releé el mail. Este tema me está volviendo loco, de verdad creo que estoy fuera de mí.

 

*****

Leé la segunda parte de esta historia el martes 5/12 a la misma hora por el mismo canal.

 


Escribimos historias como esta hace un montón. Elegimos las mejores del primer año y las hicimos libro. Podés conseguir uno para vos, para regalar o para oler (no juzgamos) acá.

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3 Comentarios

  1. Manu

    Ay no chicas, en estos tiempos de “el capítulo siguiente comienza en 4, 3, 2…” y “omitir intro” dejarnos con la intriga una semana entera es tremendo. Igual tiene algo de coqueto esto de ponerle un freno al desenlace instantáneo.
    Obviamente que el martes que viene mi curiosidad y yo estaremos por acá a la hora del almuerzo.
    ¿Vale conjeturar acerca de la historia detrás del intercambio?

    Geniales como siempre. Sigan y sigan.

    Saludos!

  2. Que intrigante historia. ¿Existirá Jorgelina, la supuesta plagiadora?
    Que conflictos se desatado. Que irracional Jimena.

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