No me Olvidé de Vos

Cartas entre personas que todavía creen en las cartas.

Armando & Graciela

Estimada Graciela,

sé que debés recibir decenas de estas cartas y mails por semana, y que seguramente estés cansada de que te cuenten qué les pasa con lo que hacés; pero prefiero ser uno del montón y escribirte igual a guardarme para mí la admiración y el cariño.

Sigo tu trabajo desde los 17, cuando en el colegio nos mostraron escenas de La mujer cuervo. Quedé completamente fascinado con tu tratamiento de lo oscuro, con cómo domás la luz y las expresiones de la situación. Es como si pudieras hacer emanar tensión de cualquier mueble, puerta, planta. Tu forma de naturalizar lo perturbador me resulta deslumbrante. He visto todas tus películas y escuchado todas tus entrevistas. Hace dos años gané un concurso radial para ir a la avant première de Tantos cuándos, y te hice una nota cortita para el diario en el que trabajo al finalizar la película. No creo que te acuerdes. Fue una pésima nota, yo estaba muy nervioso.

Quería preguntarte por los planos secuencia desde arriba y por qué la elección de esa paleta atípica, más de época y más “alegre” que en tus producciones anteriores; pero vacilé tanto que sólo pude preguntarte cómo te sentías. La nota se publicó en un recuadro mínimo al lado de las fotos de los famosos que asistieron.

Pero bueno, al punto voy: cumplí 30 la semana pasada y decidí, no sin una cuota contundente de vergüenza, acercarte un guion sobre el que estuve trabajando este último año, idealmente para un largometraje. Hay varios ajustes por hacer, pero realmente me interesaría (y, de más está aclararlo, valoraría) muchísimo tu opinión.

Mi intención era llevarlo a un taller, pero la dinámica de los talleres de guion hoy día deja mucho que desear. Nutren poco. Alientan poco. Son estructuralistas, bah. Y tu mirada como directora me ayudaría a hacer de las ideas algo más tangible.

Muchísimas gracias por el tiempo y la molestia; pero sobre todo por compartir tu inmenso talento.

Saludos,
Armando.

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Estimado Armando,

No te recuerdo y es lo esperable, me hacen muchas entrevistas cuando estreno una película. Después, como norma, poco importo. O solo le importo a unos pocos, que no es lo mismo y en esa glorieta se quedan girando los más tristes, como yo. Vos, en cambio, creés que podría llegar a recordarte por una pregunta obvia pobremente formulada. Menuda autoestima. Felicidades.

Cuando comencé a leerte pensé que era otro correo pordiosero de los que quieren que trabaje gratis a cambio de cuatro halagos de poca monta sobre mis películas más olvidables. “Sos genial, ¿qué final creés que iría mejor con mi guion?”, “Te adoro, ¿cómo puedo montar estas imágenes para ganar más fluidez?”, “Me fascinó Jirones de Estero, ¿me hacés una copia del Adobe Premiere Pro?”

He llegado a escupir la pantalla leyendo imbéciles atrevidos. Esta generación de Millennials que creen que el mundo está en deuda con ellos me tiene hastiada. No entienden sobre respeto o límites. Cuando estudiaba, me cortaba una mano antes de pedirle un favor a un superior con trayectoria. Ahora asumen que les vas a hacer la gauchada por el simple hecho de que existen, pendejos insolentes. Habrase visto semejante atropello. No son más que otros cientos de infelices queriendo ser antes de hacer. Suelo responder esos mensajes con tarifas absurdamente excesivas para que aprendan que todo tiene un costo.

Te imaginarás que a mis 56 años ninguna mocosita con mucho delineador y lentes grandes o pibito con barba de pelitos de pubertad y camisa leñadora va a venir a deslumbrarme. Mi ex marido es más, como decirlo, pelotudo; y por eso me dejó por la protagonista de mi última película. Pero a mí las carnes jóvenes no me compran con chirolas.

A tu guion le sobra la mitad. Lo leí porque, no sé, tus halagos son argumentados. Y me debo sentir sola. Desde que la nena encuentra el prendedor hasta que llega a la playa hay un sinfín de redundancias y escenas vacías de estilo. Deberías eliminar todo eso.
Creo que en tus manos tenés un hermoso mediometraje. Tendrías que darle una buena podada. No te cases con tus argumentos, no expliques dos veces lo mismo, no le temas a que no se entienda. Ah, y que sea de día. Algunos creen que tienen media película resulta solo porque los hechos suceden de noche, no caigas en esa trampa. Mandámelo corregido, después vemos cómo seguimos.

Cariños,
G.-

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Graciela, me honra tu respuesta. Ya esto es un montón para mí. Apenas corrija y revise todos los puntos que mencionás te lo hago llegar nuevamente.
Sobre lo otro, no puedo hablar por todos; principalmente porque me resulta importante que ninguno de ellos hable por mí.

Vuelvo a contactarme en dos semanas o tres.

Saludos,
Armando

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Graciela, buenas tardes.
Te envío el guion corregido según lo que hablamos. Me doy cuenta de lo obvio: tu mail me suministró un golpe de energía y no pude controlar, más bien mantener, la intención de sinsentido absoluto, del buscado, al escribir. Temo que el tono se me haya perdido y lo que alguna vez tuvo pretensiones de lúgubre haya quedado simplemente como una lamparita quemada.

Creo que sería arrogante de mi parte pensar que sí, pero por el respeto y cariño que te tengo no quiero dejar de preguntarlo: ¿hay algo que pueda hacer por vos?

No me victimizo más, imagino cuán agotador te debe ser.
De vuelta, muchísimas gracias por esto y por todo lo demás.

Saludos,
Armando

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Armando,
En la avant premiere de la película de una colega marroquí y vistiendo un pantalón marrón claro, me contaron un chiste muy gracioso y me hice pis encima. No recuerdo la humorada pero sí que la foto recorrió varios portales de noticias en los que se burlaron de mí. Por suerte allá no me conocen por lo que solo fui una vieja ridícula anónima.

Podría estar horas redactando anécdotas que me avergüenzan pero creo que esa es la más cinematográfica. Espero que sirva para teñirme de humanidad adentro de tu cabeza. No me tengas tanto respeto que me hacés sentir más vieja que la nueva de mi ex. Tampoco me admires porque los pedestales son inventos de los inseguros, si hubiera querido decepcionar fanáticos habría tenido hijos.

Tu guion está muy bien. Muy bien. Diste con la esencia de la historia, encontraste una duración funcional al relato. Te felicito. No me voy a extender en halagos porque no sirven para nada.

Hace poco le di inicio a una productora de películas independientes. Me lo recomendó mi contadora para deducir impuestos y la idea me entusiasmó más allá del beneficio económico. Me gustaría que tu proyecto tome forma en nuestras manos. Te lo anticipo: plata no vas a ver. Pero tampoco tendrías que poner. Nosotros nos encargaríamos de cubrir los costos de producción y de hacer circular el material por festivales de todo el mundo. Podrías incluso dirigirlo, deberíamos tener una reunión para empezar a hablar de esto. Cuento con un equipo hermoso de gente joven que hace magia, estoy muy orgullosa.

¿Qué te parece? Avisame y coordinamos un encuentro en mi casa. No te asustes, vivo en un caserón antiguo que funciona como vivienda, oficina, set de filmación, centro de reuniones, estudio contable, estudio jurídico y parque de diversiones cuando vienen mis sobrinas. Además, como sabrás, a los artistas nos despierta la libido la melancolía más que el sexo. Qué horrible generalizar, me estoy poniendo vieja en serio. Debería empezar a abandonar los pañuelos rockeros en la cabeza.

Cariños,
G.-

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Le leí tu mail a mi papá.

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Graciela, finalizado el festival me pongo de vuelta a escribirte. No me quiero extender mucho para que lo que siento por vos y lo que quiero decirte no se diluya pero, así, de una: conocerte me cambió la vida. Me acuerdo de lo nervioso que estaba la tarde que me senté a mandarte ese primer mail, ante la posibilidad, en eso momento remota, de que leyeras mi guion, de que te gustara, de que hiciéramos algo juntos, de invitarte a comer paella, de simular no saber cómo te gusta el café cuando nos encontráramos. Me imaginé entablando una amistad extraordinaria en varios sentidos o muriendo bochornosamente en el intento.

Sos la mujer de la que me gustaría que se enamorara mi papá. No sé cómo desarrollar esa idea. Tenerte cerca es un confort y un desafío a la vez. Hiciste de mi trabajo y de mi persona algo que para mí iba a ser siempre una aspiración, más bien una fantasía. Cuando hablo de vos se me dibuja una sonrisa y me pongo orgulloso de mí por haberme animado a todo esto.

Es el mejor regalo que me podías hacer, alentarme a moverme de mi lugar para que las cosas vayan pasando. Así que gracias, Graciela, por poner fichas en ese proyecto de entusiasta con las herramientas atolondradas y poco sentido del acto.

Te debo todo el amor que me tengo hoy en día. Te debo mucho más.

Espero verte mañana a la noche en lo de Giraldes y, si no, cuando vos quieras, me gustaría que tomáramos un (otro) café.

Cariños,
Armando

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Armando,
Tu padre es entrañable, pero cómo vas a querer que sea tu madrastra, con la fama de crueles que tienen. Elegime para vos aunque sea una metáfora así me siento menos vieja. La psicóloga dice que estoy obsesionada con la vejez. Me enojaría pero me arrugo y no quiero envejecer.

Estoy un poco enamorada de vos, no lo voy a negar. Hace diez minutos le dije lo mismo a un editor que corrigió un problema de continuidad. Me convertí en una prostituta emocional. Bien por mí.

Te he visto comer langostinos con voracidad y tomar cerveza con imprudencia, me preocupa que tu nivel de formalidad siga intacto. La próxima vez que nos veamos vamos a hacer una buena terapia de choque: me vas a insultar durante diez minutos. Quiero ver esos: “vieja conchuda fracasada” salir de tu boca. Qué bien que la vamos a pasar.

Yo no hice nada. Tarde o temprano, a la gente que lo merece le llega la ayuda divina. Apareciste en mi vida en el momento indicado, en el tiempo justo. Agradecele al destino, al karma, a la suerte o a la religión. Es todo lo mismo. Jamás habría reparado en vos si no hubiera visto tu enorme potencial. Para mí, haber logrado que te valores es mejor que cualquiera de mis películas. Las obras artísticas son la excusa, lo que se cocina a nivel humano por detrás es lo más rico.

Nos vemos mañana, queridísimo.
Me teñí el pelo. Te lo comento para que lo notes.

Cariños,
G.-

 

 


En dos días arranca la primavera, gran oportunidad para llenarte de historia de amor. ACÁ.

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5 Comentarios

  1. Guille

    Aquí, con ustedes, una nueva favorita. Quiero la continuación.

  2. Vale

    “Si hubiera querido decepcionar fanáticos habría tenido hijos”.
    Es una genialidad esa frase!

  3. El la admira, la respete.
    Y ella no quiere que la respete tanto, se siente atraída por él

  4. Agustina

    Increíble, me gustó la humildad de Graciela y la valoración que le dió al guión de Armando. Siempre es importante ser agradecida. También me gustó que Graciela le hizo ver que en realidad ella es una persona común y corriente como él. Merece la continuación.

  5. Josefina Barreto

    Entra a mi top de favoritos. Aguante todo. Aguante nomeolvidedeos. Quiero continuacón.

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