No me Olvidé de Vos

Cartas entre personas que todavía creen en las cartas.

Mes: julio 2017

Francisca & Sara

Tengo que escribirte a las tres de la mañana que es cuando mi vieja agarra el sueño profundo. Esta custodia contraproducente bordea lo obsesivo. Estoy sitiada, no puedo hacer nada sola, ni siquiera ir al baño. Hasta cambiaron la cerradura de casa y sacaron la puerta de mi habitación, ahora tengo una cortina de totora blanca y absurda. Mi celular es tierra de nadie, hasta la que limpia lo revisa. Voy a mandar este correo y lo voy a borrar. Confío en vos, Sara. Sos la hermana de mi papá pero también sos mi tía. Hago la diferencia porque tenés un compromiso para con él pero también para conmigo, y sabés todo lo que te adoro, sos como una segunda mamá.

Escuchar a la gente hablar sobre “la suerte” que tuve me repugna. Suerte hubiera tenido si el cóctel de pastillas no fallaba. “Un milagro”, dicen. Arcadas me da. Que qué fuerte soy, que Dios me dio una misión y todavía no era mi hora, que por qué hice algo así. Cómo le gusta al mediocre meterse en la vida del resto, hacer conjeturas, sacar conclusiones, decirle lo que tiene que hacer.

A mí no me gusta vivir. No creo que tenga nada de malo. Algunos disfrutan de despertarse cada mañana, yo no. A mí me perturba. Me angustia saber que tengo toda la vida por delante en este mundo de mierda. La realidad es un contexto despreciable. Y la forrada de valorar lo que tengo, con todo respeto, me la paso por el orto. A mí no me alivia tener un plato de comida todas las noches cuando sé que hay pibes que no van a cenar. De qué me sirve ver a mi viejo deslomarse laburando y ahorrar cuatro meses para poder reemplazar las cañerías del baño, cuando su jefe hace negocios recontra turbios y cambia de auto dos veces por año. A mamá le liquidaron mal la jubilación docente y ahora tiene que ir hasta La Plata todos los meses a reclamar (tan solo) lo que le corresponde. Cande quiere ser jugadora de hockey y la rompe, pero el entrenador le dijo que le va a ser muy complicado llegar porque no tenemos apellido. Porque González no es un apellido. Fernández Etchemendi, Drachenblut o Blanchett, sí. En la práctica, no valemos lo mismo.

Es todo tan injusto, Sara. Está todo tan mal. No hay justicia por ningún lado. Te matan por un celular, te violan porque pueden. Hacer las cosas bien no te garantiza nada. El karma funciona solo para lo negativo.

Vivir es como que te obliguen a ver una película horrible.
Es eso.
No aguanto más.
No sé por qué no me morí. No sé qué clase de castigo estoy cumpliendo.

Es tanto el egoísmo de los que te quieren que te retienen acá, ¿para qué? ¿Por qué querés que alguien se quede en un lugar en donde la pasa mal?

Te dejo que mamá se movió y temo que se despierte y me tenga que fumar otro discurso sobre lo maravillosa que es la vida.

Fran.
(Respondeme de madrugada que no duermo)

*****

Fran, es hora de que crezcas. Yo te amo con el alma y voy a estar siempre que me necesites, pero no podés evadir tus problemas intentando suicidarte. Te negás a recibir ayuda de psicólogos y psiquiatras, te encerrás a llorar. Si te quisieras morir de verdad, ya te habrías muerto. Eso lo sabemos las dos, por duro que suene. Estoy cansada de que todos te traten como frágil. Estás grande y sos fuerte, por más depresión que te invada. Esto por favor no lo tomes como ataque, te lo digo con mi amor entero, mi amor todo, que sabés que es tuyo. Imaginate que si cada uno que está sufriendo o no tiene ganas de levantarse a la mañana o se siente compungido por el mundo de mierda en el que vivimos se quitara la vida, la población mundial no llegaría a las diez mil personas. Ya sé que el resto no te importa, te importamos los de adentro, pero es para que entiendas, o intentes entender, que hay muchísimas más opciones que no son ni estar así de angustiada ni morir.

A nadie le gusta que le listen el inventario de todas las cosas fantásticas que tiene. Techo, comida, familia, amigos, educación. Esa lista lo único que hace es meter presión y frustración. ¿Cómo es que tengo todo esto y no estoy bien? Bueno, es que hay un trillón de factores que los que hacen esas listas de mierda dejan afuera. Si te aflige que haya gente que no tiene para comer, vayamos a repartir platos calientes de noche, yo le pido al tarta que nos acompañe que “solas” es peligroso. Lo que me lleva a otro punto: te roban y te violan y te matan cada vez con más, digamos, soltura. Porque pueden, sí, como bien decís, pero también porque todavía queda muchísima pelea por dar. Así que te pido que no te bajes. Que si no lo hacés por vos lo hagas por los y las que vienen. Es difícil luchar en nombre de alguien que no conocés; pero mucho peor es dejar de hacerlo sólo por eso.

Tenés que aprender a tolerar la frustración. Ya van a llegar las buenas. Acordate de que en su momento estuvieron. La vida es así, todo es circunstancia. Por eso no hay que dar nada por sentado.

¿Qué te gusta hacer? ¿Qué te distrae del malestar?
A mi, por ejemplo, tener las uñas prolijas me calma. Es una pelotudez, pero te juro que me hace bien. Odio hacer ejercicio pero cuando termino me siento plena, realizada, contenta por haber hecho algo por mí. Ni hablar de las vacaciones, ¿no querés que nos vayamos dos o tres días a algún lado vos y yo? Te invito. Confío en que confías en mí y que sabés que no te voy a tener presa, pero con la condición de que conmigo seas vos. Vos-vos, la que se aplaude los chistes malos que hace y se ríe antes de terminarlos, vos mi cómplice, no vos mi susto.

Sé que por ahí suena a que bastardeo la situación. Quizá sea porque quiero creer que fue un episodio aislado y ya pasó. Quizá porque no me animo a creer que nunca fui capaz de hacerte feliz.

Te amo. No me dejes afuera de tu vida.

Sara

*****

Tía, realmente me quise morir, no juegues con eso porque yo no lo hago. Tomé tantas pastillas que no me entraban en la boca. Si me “encontraron a tiempo” y “mi cuerpo es muy fuerte” fue porque tengo mala suerte, no te vayas a creer.

No estoy deprimida, tengo un punto. No pedí nacer y puedo terminar con mi vida cuando quiera, si la naturaleza nos dio estas circunstancias fue para que podamos elegir. Y yo la paso mal. Y es muy egoísta que te quieran rellenando una foto familiar pero no entiendan que no podés más. Y yo no puedo más. No me da el cuerpo para tanta tristeza.

Para poder ayudar al resto tenés que estar entero, cualquier caridad requiere de un mínimo de amor propio y esperanza, factores muy por fuera de mí en este momento.

Haber fallado y que todos me quieran hacer sentir bien me hace sentir peor. Mucho peor.

Nada tiene sentido.

*****

Tía, acá estoy. Sí, a vos te voy a contar la verdad:
En la madrugada terminé de escribirte y me escapé, me fui para las vías del tren. Mientras esperaba que pasara el primero del día, se me acercó una perrita muy chiquita (me entraba en la palma de la mano) que se venía arrastrando porque tenía una patita lastimada. Estaba sola, pobrecita. Lloraba, temblaba, parecía abandonada. Me dio mucha tristeza así que volví para casa con ella. A mis viejos les dije que había ido a caminar por el barrio y la encontré en una caja en la esquina. No saben lo de las vías, no les digas.

A la mañana la llevamos al veterinario y papá me dejó quedármela. No sabés lo que es, toda blanquita y en el ojo derecho tiene una mancha marrón. Raza perro, hermosa. Después le saco una foto y te la mando porque si la suelto se pone a llorar, la tuve todo el día a upa, bajó para comer y hacer sus necesidades. Ahora duerme sobre mi panza.

El resto sigue todo igual, nada cambió.

Ah, le puse Salvadora.

*****

Mamita, ¡qué lindo que te hayas cruzado con Salvadora! Va a sonar tonto y forzado, pero realmente se te lee distinto. ¿Cómo está de la patita? ¿La puedo ir a conocer? Llevémosla a tomar un helado con nosotras al lugar de las paletas coquetas que te gusta.

Intenté llamarte al celular al par de días de haberte escrito y me atendió Faby mientras pasaba la aspiradora. No escuché nada, obviamente, pero ¿¡qué es eso de que jueguen a Gran Hermano con vos!? Tremendo. Hoy a la tarde voy a pasar a ver si pueden todos aflojar un poco.

No estoy jugando. Estoy intentando acercarme a vos y desdramatizar que querés quitarte la vida, o que quisiste. No es fácil para nadie y no hay forma, realmente no la hay, de apagar la culpa que sentimos. Una culpa, no sé, flúo. No sé cómo hacer para que no te sientas mal con vos, conmigo, con todo. El encierro en eso ayuda poco, pero si se descuidan te escapás a las vías. Entonces yo trato de sacarte una sonrisa, de distraerte, de que sepas que no importa que vos no te quieras porque yo te quiero por vos, por mí y por todos.

No bajes los brazos. Además de una gran persona sos muy inteligente. Tenés que vivir con el mal de saber que todo es una mierda. Tu cableado mental es impecable. Claro, terrenal, realista. No se lo deseo a nadie.

Tampoco digo que la vida tenga que ser aguantar. Digo, creo, que sobrevivir tiene más que ver con distraerse que otra cosa. Si estamos de paso, que sea de paseo.

(Y bellísima. Sos bellísima.)

Hoy a la tarde voy llueva, nieve o esté a dieta. Sí estoy intentando de vuelta. Tu mamá ya me dijo que vos adelgazaste una barbaridad. No me vendría mal una semanita en pozo depresivo.
MENTIIIIRA

Quiero ver a la perrita y que salgamos las tres. Basta de estar en tu habitación. Y además muero por un helado.

Besos reina mía

*****

Me dijo mamá que estuviste por casa y te contó lo de la despensa. Le estoy dando una mano a Celia todas las tardes y de paso me hago unos pesos. Papá me dijo que si ahorro, en el verano podemos llevar a Salvita a conocer el mar; e imaginármela corriendo por la orilla me gustó. De la patita está mucho mejor, ya casi no renguea. El veterinario me había dicho que era probable que se la tuvieran que amputar, pero se recuperó y está imparable. Celia me deja tenerla y las clientas se vuelven locas cuando la ven, ella les hace fiesta a todas, le encanta la atención.

Sigo pensando lo mismo y cada mañana es un nuevo desafío, pero tipo ocho la perra empieza a chuparme la cara para que le abra la puerta del patio y eso me obliga a levantarme, por lo que empecé a dormirme más temprano. Se pone muy densa cuando estoy en la cama, no le gusta, me aparece con la correa en la boca para que la saque a pasar.

Estoy tratando de tomarme la vida un día a la vez. Pensar en el futuro me agobia, me deprime. Pero si me concentro en el hoy, se me hace menos terrible la realidad. Y cuando empiezo a caer, Salvita hace alguna travesura y eso me distrae. El otro día se metió en el cajón de las bombachas y salió corriendo con una tanga de encaje enganchada en el cuello, no podíamos parar de reírnos.

Vayamos a tomar un helado, sí, ¿el sábado a la tarde podés?

¿Estás gorda? Me di cuenta de que estoy tan concentrada en mi tristeza que perdí perspectiva de lo que está sucediendo a mi alrededor.

Te quiero mucho, tía.

Gracias por todo.

*****

De abajo para arriba:
-Sí, estoy gorda. Culpo al invierno.
-Obvio, sábado a la tarde reina. Vos, yo, Salvi, granizado de chocolate y dulce de leche con pedacitos de dulce de leche bañados en dulce de leche y pepitas de dulce de leche.
-Ojo con las bombachas que los perritos tienden a destrozarlas, les gustan esos olores.
-Un día a la vez me parece una gran manera de tomarte las cosas, sobre todo porque sobre el futuro no podés hacer más que intentar ser feliz hoy y esperar que esa sensación se prolongue sin mayores complicaciones. Si algún día te agobiás y podés, me llamás y nos vamos a dar una vuelta. Nada de hundirse en el propio mar que, si uno así lo quiere, puede tener la vastedad y el peligro de una pelopincho.
-Abrigate cuando la pasees.
-Si no llegás con la plata de la despensa, aunque estoy segura de que sí porque pasé y Celia está al borde de iniciar los trámites de adopción tuya, me decís y te ayudo. Con esto, con aquello, con cuidar a la perra, con lo que vos quieras. Teneme, contá conmigo, te lo digo de verdad, te lo pido por favor.

Te amo fran, sos mi reina,
Sari

 


Nuestro primer libro se consigue ACÁ.

Melisa & Bautista

Hola, no sé en qué andarás vos porque te dejé de seguir en todos lados hace un tiempo, y no stalkeo porque para qué tanta mala sangre. Verte feliz con otra chica, verte feliz con otra gente, verte feliz sin mí y yo acá colgada como un par de zapatillas en el cableado de un barrio metido para adentro. Eso soy, un barrio más bien oscuro al que te aconsejan que no vayas. Estoy impresentable emocionalmente. Eso no tiene que ver con vos pero te lo cuento igual.

¿Sabés la cantidad de chicos a los que te parecés? Cada tres cuadras pienso que te cruzo. Una mini taquicardía y los desconocidos y yo seguimos cada uno nuestro curso. Pero ta, sobrevivo, y como sobrevivo puedo mandarte un mail. Esa última frase se siente como los hoteles que tienen un ala vieja y un ala moderna a propósito, ¿ubicás? Para nada importante, igual. Te escribo por algo más que para presentarte este panorama horrible de cómo pienso de más todo el tiempo desde que dejamos de hablar. No sé en qué andarás, como te dije, ni si esto te va a dar lo mismo o caer como el culo, pero siempre me imaginé que cuando finalmente pasara iba a escribirte. Mil veces me imaginé contándote esto y yendo a tu casa a comerte la boca: corté.

Si querés y podés vernos, a mí me gustaría. Si estás en otra, en la tuya, con quilombos, con laburo, cazando vampiros o evitando la tercera guerra mundial, todo bien. Pero te lo quería decir.

Besos,
Melisa

*****

Melisa,
Hola. No sé muy bien qué escribir. Creo que no te entendí. Describís un panorama tristísimo de felicidades ajenas y zapatillas abandonadas, después aclarás que no tiene que ver conmigo pero das a entender que me extrañás y el remate de la separación es el giro abrupto que me deja haciéndole mil preguntas a la pantalla.

Acá escribí un párrafo comparándote con una película de David Lynch. Después lo borré porque me pareció medio estúpido y fuera de tono, pero la idea insiste así que la voy a exteriorizar: sos como una película de Lynch, rara, entre confusa e incoherente. La idea no es entenderte sino disfrutar de lo que mostrás y enganchar lo que se pueda. Siempre tuve esa sensación y nunca te lo dije; aprovecho la ocasión desde la impunidad que me brinda ya no amarte, ya no quererte, ya no cogerte.

¿Estás triste porque me extrañás o porque te separaste de tu (ahora) ex novio? No son preguntas, solo pienso, poco importa. Nada es absoluto y la cabeza es una licuadora. Creo que tampoco tengo muchas ganas de entender.

Hay una canción de Daddy Yankee que dice: “las que juegan se quedan solas”, cada tanto la pongo y canto a los gritos esa frase. Pequeños, pequeñísimos lujos que da el despecho. Igual, y para qué mentir, el despecho del tercero en discordia tiene gusto a poco. No me gusta. No me gusta el gusto a poco. La ruptura de una relación ilegítima no se puede llorar con angustia y yo soy más novelero. Además mis amigos me decían: “mejor”. Más allá del daño, es terrible separarte de alguien y que todos lo tomen para bien. Es como si celebraran tu tristeza. Me sentí medio pelotudo.

Te ayudo a stalkearme: estoy saliendo con una Chiara hace más o menos dos meses. Chiara se llama. Me encanta ella y ese nombre excéntrico que se mezcla con su simpleza. Me gusta de verdad, hago cosas para gustarle. Así me di cuenta, porque empecé a gastar plata en mí. Fui a una peluquería. Me compré remeras sin onomatopeyas de superhéroes. Me lavo los dientes cuatro veces por día. Tomo gaseosa light.
Es más linda. Usa saquitos blancos. Es como fina pero cálida. Y simple. Y soltera, detalle no menor dado mi historial reciente.

Creo que la respuesta es obvia, no quiero verte. Grandes noticias: nadie se muere de ganas de ver. Ya lo sabías, yo lo aprendí.

Beso, Mel.
Suerte con todo.

Bauti

(David Lynch y Daddy Yankee en un mismo mail, en algún lugar del mundo debe haber habido un tsunami.)

*****

Supongo que me lo vi venir. No sé si lo merezco, no quiero preguntármelo, pero lo vi venir. Como esto no va más, entonces, te lo digo: me parece super injusto todo. El año pasado me inflaste la cabeza sin parar. Día por medio hablábamos, que te quiero ver, que me encantaría estar con vos, que si no estás con tu novio almorcemos, que ¿podés hablar ahora?, y así mil cosas más. Entiendo que yo puse mis frenos porque estaba en pareja, y vos los entendiste. ¿Sabés por qué? Porque muy a tu pesar no sos un mal pibe. Sos bueno, por más juegos y pantallas que nos montes al resto. Y porque vos conmigo hubieras hecho lo mismo. De hecho es lo que estás haciendo. Lo que quiero saber es si es porque esta rosca no da para más o porque ya no te pasan cosas conmigo. Me sos sincero con eso y yo me autoexilio de tu vida.

No sé si terminaste dolido o con bronca o qué. Lo digo por el nivel de detalle de tu nueva relación. Me podrías haber dicho que estabas viéndote con alguien y ya. Yo siempre te respeté en ese sentido, en no nombrarlo, en lo que subía o dejaba de subir. Somos muy distintos vos y yo. Creo que una vez te lo dije, sos irrespetuoso con el sufrimiento. Un poco lo envidio.

Te extraño, extraño a mi ex, extraño el amor. Lo que no extraño es el mambo. Gustar de vos es una mierda. Posta. La paso mal. Y eso que yo vivo, me nutro prácticamente de gustar de un chico. Pero de todas estas cosas, sobre todo que te extraño. Miro las fotos que nos mandamos como si fueran de nuestros viajes juntos y en realidad son comidas, cosas que se rompieron en tu casa o en la mía y citas de libros. Nos hicimos reír, ¿no? ¿Nos quisimos o flashié?

Yo también tengo un millón de preguntas para hacer. No sé si a vos o a quién o a qué.

Seguro tus amigos tengan razón.

*****

Sin injusticias no habría superhéroes. No digo que yo sea uno, cinco remeras con onomatopeyas no me hacen poderoso. Acá había escrito una frase en la que me burlaba de mi falta de estilo para vestirme pero la borré. Estoy tratando de quererme un poco.

El año pasado, desde que te conocí hasta que decidimos dejar de vernos, estuvimos casi seis (repletos de intermitencias e ideas y vueltas, pero seis al fin) meses compartiendo lo mejor y lo peor de lo que somos. Diciembre y nuestra ruptura fueron un infierno del que no me voy a olvidar nunca, pasé las peores fiestas de mi vida. El dolor me picaba en la piel, me agitaba de solo pensarte.

Este año lo empecé en cualquiera, pero en cualquiera literal. Amanecí borracho y con una vieja echándome a escobazos del frente de su casa casi todas las madrugadas de domingo. Para febrero conocí a Marina, una tipa casada y con una hija. Nos veíamos cuando el marido estaba trabajando y la piba en inglés, o cuando decía que iba al gimnasio. Dos meses repitiendo la historia y perfeccionando mi rol de amante. Una mierda, no te vayas a creer.

En abril toqué un fondo peligroso y pensé: “¿Por qué me sigo haciendo esto? ¿Acaso no merezco a una persona entera?” y largué a la casada. Pareciera que el que la juega de tercero se lleva la mejor parte pero no, eso es una trampa. Estar a la sombra del que tiene el título oficial te va carcomiendo la autoestima de a poco, sin que lo notes. Vos creés que tenés todo bajo control pero en realidad te estás engañando, agarras las migajas que te tiran para retenerte como si te merecieras solo una parte de lo que una persona puede darte. Ni hablar si te enamorás. Porque sexo, todavía. Pero enamorarte de alguien que está en pareja es comprar una mochila de sufrimiento. Es colocarte en un lugar demasiado chico y prescindible. Es firmar un contrato con un anonimato indigno, porque alguien que te dice que te ama pero no te blanquea te propone un anonimato indigno.

Para mayo decidí empezar a quererme. A los pocos días conocí a Chiara. Ninguna casualidad: la conocí solo y porque empecé a quererme. Lo bueno es que me convertí en un experto en cuidarme. Ya no quiero dar poco en un terreno dividido. Quiero querer sin límites y quiero a una persona que no los tenga.

Este julio helado y tus pies busca-calor serían un matrimonio hermoso, como lo fueron hace un año. Te quise, claro. Te amé, te lo dije. Pero ahora me amo a mí más que a vos y solo puedo pensarte como alguien que, en definitiva, no se la jugó por mí.

Recién releí todo lo que escribí y pensé: “soy una minitah”, pero estoy aprendiendo y tratando de ser feminista, así que no hay nada de lo que tenga que avergonzarme.

Ah, y soy irrespetuoso con tu sufrimiento porque vos fuiste irrespetuosa con el amor que te tenía.

Te podría haber dicho que estaba viéndome con alguien y ya, pero si me extiendo en la historia es porque quiero dejar algo en claro: cambié. No solo tengo compañía, no soy el mismo.

Vas a volver con tu novio, vas a ver. Te apuesto una cerveza que no vamos a materializar pero tomaré en tu honor.

Beso, Mel.
Suerte con todo.

Bauti

*****

Dije que eras más irrespetuoso con el sufrimiento, no con el mío puntualmente. Y yo no fui irrespetuosa con tu amor. Y no creo que me hayas amado, creo que te gusta creer que me amaste porque te gusta creerte capaz de amar. Ahora, con todo este cambio, por ahí estás más cómodo con todo lo que tiene que ver con mostrarte vulnerable. Me parece genial. Ah, y los vaivenes de esos seis meses también fueron por cosas de los dos. Vos piraste dos semanas y no me hablaste, ¿te acordás? Y de repente apareciste con una foto en el bar cerca de mi casa diciendo que hola, que si quería bajar a tomar un café. Bajé, cómo no iba a bajar con las ganas de alguna forma de vos que tenía.

Yo te quise y te quiero un montón. Pienso en vos más de lo que me gustaría. Pero no me banco todo esto de vuelta creo. Ya sé que no está sobre la mesa igual.

Ta, mejor cerremos acá.
Quisiera que te hicieras cargo de todo lo que pasó y no sólo me tiraras toda la mierda a mí.

Pero ta.

Que seas feliz, posta.

Beso.

*****

Me RE hago cargo de todo lo que pasó, al punto que me abrazo a ese recuerdo para no volver a caer en lo mismo.

Seguir adelante también es parte de hacerse cargo.

Beso, Mel.
Suerte con todo.

Bauti

 


El jueves es el día del amigo y, en vez de escribirle una cartita, podés regalarle 29 🙂 ACÁ.

Dolores & Margarita

A quien corresponda (y ojalá seas vos, Margarita),

Primero, es necesario que me presente: mi nombre es Dolores Emilia Fuentes, tengo treinta y cinco años y vivo en el barrio de Olivos, Ciudad de Buenos Aires. Soy hija de Dolores Inés Fuentes y Oscar Julio Pérez; aunque mi padre me abandonó a horas de nacer y mi madre falleció antes de que cumpliera los cinco. Estoy buscando a Margarita Lanares, ojalá seas vos que estás sosteniendo esta hoja de papel porque llegar hasta tu puerta implicó un enorme esfuerzo y espero que valga la pena.

Segundo, es necesario que te cuente mi historia: mi madre se escapó de la casa de sus padres persiguiendo a su “gran amor”, se mudó con él a una zona muy humilde en el barrio de Barracas y quedó embarazada cuando todavía no había cumplido la mayoría de edad. El “hombre de su vida” no tuvo el valor para afrontar mi llegada y desapareció. Mamá hizo todo lo que pudo para darme una vida digna a pesar de sus carencias, pero enfermó y al poco tiempo murió. Antes de partir, firmó los papeles y mi custodia pasó a estar en manos de Margarita, la vecina. Viví con ella los casi seis años más hermosos de mi infancia hasta que mis abuelos (que se codean con el poder) recordaron que existía, pelearon por mi custodia y no tuve más remedio que mudarme con ellos a Olivos. No me permitieron volver a ver a esta mujer tan cálida y maravillosa.

Tercero, es necesario que te cuente cómo llegué acá: el martes regresé a la antigua casa de Margarita en Barracas, donde me cobijó en mi infancia. Enzo (el de la ferretería de la esquina) me contó que se había casado en segundas nupcias y mudado a la localidad de Sumampa, Departamento de Quebrachos, Santiago del Estero; y me dio un número de teléfono. Cuando llamé, un señor de voz grave me explicó de mala manera que no conocía a ninguna Margarita. Volví a lo de Enzo, me dijo que era imposible porque él había hablado con ella varias veces y me aseguró que estaba ahí. No tuve otra opción que viajar para develar el enigma. Como tenía un teléfono pero ninguna dirección, me fui hasta la Municipalidad de Sumampa para averiguar. La recepcionista la conocía, cosa que daba por descontada ya que el lugar tiene poco más de cinco mil habitantes. Por lo bajo me contó que el marido le pegaba así que un día se fue y jamás volvió. No supo decirme dónde pero el rumor era que estaba en Bahía Blanca, de donde es oriunda ella y toda su familia.

Ayer a la noche llegué a la terminal de Bahía Blanca, fui a un locutorio y busqué en la guía telefónica la dirección. Me tomé un taxi, di con el destino y golpeé la puerta pero nadie me atendió; así que me fui a dormir al hotel que está a dos cuadras. Hoy estuve todo el día sentada en el umbral, golpeando y palmeando, esperando que alguien me abra la puerta o llegue de repente. La casa está vacía, mis expectativas hacen juego.

Ya tengo que volver porque hoy es mi último día de vacaciones, mañana es lunes y regreso al trabajo; pero quería dejar constancia de que estuve acá, con el enorme deseo de que la Margarita que busco responda esta carta a la dirección que escribo en el sobre.

Sin más que todas las esperanzas del mundo,
Dolores.

*****

Dolores, ¿cómo estás? Interrumpo el encanto de lo manuscrito porque como ahora los datos de todos están al alcance del cursor, pude averiguar tu mail. Espero que google y mis intenciones se hayan cruzado bien. Mi nombre es Florencia. Soy la ahijada de Margarita. Efectivamente, vivimos acá, donde dejaste la carta. Pasamos las últimas tres noches en el Hospital Militar porque Madrina tuvo unos episodios de neumonía y la dejaron en observación porque no paraba de toser. Ahora ya volvimos, pero entiendo que te fuiste.

Madrina se acuerda perfecto de vos. Es raro, porque tiene alzheimer. Sé que te recuerda porque cuando le hablé de vos y de tu carta me contó dos o tres cosas muy puntuales (sobre lo que te decía de San Lorenzo y sobre que te hacía puré a cualquier hora del día, porque te encantaba). Después vuelve al vacío. Me resulta difícil verla así, con los ojos perdidos, se nota que está intentando pensar en lo que conoce para aferrarse. Es como si los saberes se le esfumaran. La entristece, la enerva, a veces se pone a llorar porque es joven. Así dice ella “ya no quiero ser joven, no quiero estar enferma ni ser joven”. Vos que la conocés sabés que toda la vida fue muy coqueta y chispa; y casi siempre se olvida que olvida, pero cuando no, se deprime.

Nosotras no nos conocimos pero supe de vos por la familia y porque Madrina sufrió una barbaridad cuando te llevaron. Hasta hace no mucho, para todas las navidades hacía el budín de limón y amapola llamado Doli. Decía que te lo hacía a vos de chica y te volvías loca de alegría, jugaban a que era un lujo, un postre de lujo que servían en el programa de televisión que vos conducías. Contó que así lograba que comieras todo, jugando a la tele.

Los olvidos comenzaron hace un poco menos de 3 años. Al principio con cuestiones menores, después con datos duros de toda la vida y finalmente lagunas inmensas y pasajeras. Nos reconoce, sólo que se la pasa inventando cosas que no pasaron. Se nos hizo costumbre llevarle el apunte, los médicos dicen que puede que sea mejor así no siente que no sabe o que está diciendo pavadas; pero que también la ayudemos a ejercitar lo básico en paralelo.

En este mail te voy a adjuntar una nota de voz de ella mandándote saludos, como para que sepas que Madrina sigue siendo como siempre fue. Nosotras no podemos viajar, no por su salud, ella de ánimo (salvo contados ataquecitos) está bien; pero se nos complica con la casa y con la plata. Si pudieras mandarle un audio o un video vos para su cumpleaños, el 23 de este mes, estoy segura de que le encantaría.

Un gusto hablarte, Dolores.
Espero tener noticias tuyas pronto, me alegra sentirte bien. A las dos.

Cariños,
Florencia

*****

Florencia,
Adjunto un audio para Margarita. Voy a usar la escritura como medio de comunicación casi exclusivo porque tengo la voz tan cautivada por la emoción que decir esas tres palabras me tomó más de veinte intentos. Me quiebro, lloro, respiro de forma entrecortada. No quiero que me escuche así, repleta de congoja, verbalizando una tristeza que por fin puedo depurar después de tantos años.

Por favor, leele esto. No sé qué podrá entender, pero vamos a intentarlo:

Mamita querida, ¿cómo estás? Lamento que la salud te esté presentando batalla, pero siempre fuiste una mujer fuerte, muy fuerte. Un ejemplo de mujer. Recuerdo que cuando era chica temía que vos enfermaras porque estábamos las dos solas y me hubiera sido difícil cuidarte, pero en seis años no sufriste ni un resfrío. Creo que tenerme a cargo te obligaba a estar sana, uno se mantiene bien por uno y mejor por los otros.

Te extraño, mamita. Te extraño mucho. Conozco todas las formas de extrañarte. Tengo un hueco en el corazón que trato de revocar con un engrudo de distracciones pero se cae y lo deja más al descubierto que antes.

Cuando mis abuelos me llevaron a vivir con ellos, me prohibieron hablarte. Ya lo sabías, pero lo subrayo porque quiero desprenderme de lo que me obligaron a hacerte. Yo era muy chica o ingenua, es lo mismo. Tenían miedo de que siga los pasos de mi otra mamá, su hija, y me escape. Sitiaron mi vida con estímulos para mantenerme entretenida y que aprenda a quererlos. Los primeros años no fueron más que dos extraños que me habían robado de los brazos de mi segunda mamá, pero a medida que empezó a pasar el tiempo (y el lavado de cabeza comenzaba a surgir efecto) los empecé a considerar familia. La última vez que pregunté por vos fue cuando cumplí catorce años. Nadie quiso responderme pero al mes me llevaron a conocer Disney. Supieron comprar mi amor y así aprendí a callarme. Me obligué a desentenderme de mi necesidad constante de abrazarte. Encontré la forma de arrancarte de mis recuerdos, te reemplacé por cualquier cosa costosa que me proponían.

Estoy muy arrepentida pero no puedo decir que me sienta culpable. La psicóloga me enseñó a no sentir culpa, sobre todo después de la vez que me quise suicidar. Yo era chica y ellos unos desconsiderados. Tampoco los puedo culpar, ya habían perdido una hija. Nadie puede culpar a nadie pero yo misma tuve que pegar mis propios platos, y ni siquiera los había roto. En fin. Trato de esquivar pensamientos tristes para no chocarme tan de lleno contra la realidad.

Te busqué recién ahora porque hace poco tiempo quedé embarazada y lo perdí. Fueron solo cuatro las semanas que supe y puede disfrutar de estar gestando un bebé, por lo que el golpe no fue tan duro, pero dolió. Ahí se me cayó la venda de los ojos. No pude evitar pensar en que si para mí había sido tan difícil, perderme te debe haber dolido en cada fibra del cuerpo. Más por el modo, más por la forma.

Me acuerdo de todo, Margarita. De lo de San Lorenzo, del puré, del budín Doli, de todo lo que tenías que hacer para que yo comiera. También me acuerdo de las clases de costura, de las noches de verano en las que nos acostábamos en tu cama y veíamos la novela, de la vez que conseguiste otra casa para limpiar porque querías ahorrar y llevarme a conocer el mar. Qué hermosas vacaciones en Mar del Plata tuvimos, mamá. Dejame decirte mamá, necesito decirte mamá.
Te amo tanto como la vez que te lo dibujé con un fibrón en la heladera y te enojaste.

Florencia, lo próximo es para vos:
Me gustaría viajar para su cumpleaños, 23 cae martes pero quizá puedo ir el fin de semana. ¿Hay posibilidad? ¿Su salud lo permite?

Avisame,
Dolores.

*****

Aquí te transcribo lo que me dice:

Decile a Doli que la extraño mucho y que ya no puedo cocinar como antes. Quiero saber si tuvo hermanos. Ella quería tener hermanos e hijos, ¿sabés si tuvo hijos vos? ¿Y los tuyos? ¿Tus hijos? Que vengan todos para mi cumpleaños así nos sacamos una foto familiar, que tengo un marco sin estrenar en la mesa de luz que tiene una pareja que vino en el marco, pero no sé quiénes son yo, imaginate, con esto que tengo en la cabeza no sé quién es nadie. Igual ustedes sí, cómo me voy a olvidar de ustedes. Si algún día, Florcita, sentís que me olvido de ustedes, sacame de casa. Llevame a un geriátrico, tengan paz. No se merecen eso. Igual no me voy a olvidar de ustedes, quiero que me sigan haciendo renegar cuando se pelean pero también quiero que dejen de pelear. Es que realmente no soporto el griterío. Vos sabés cómo me han gritado a mí, Doli no lo sabe, por eso quiero verla, porque me hace acordar a los años en que todo estaba bien. Se fue y el sol cayó. No me dejen en un geriátrico, eh. Mirá lo joven que estoy todavía. Puedo bailar, mirá. Grabalo, grabame bailando que yo bailaba muy bien en mis años mozos.

Dolores, aquí Florencia. Si pudieras venir, nos encantaría. Madrina estaría inmensamente feliz de verte. ¿Tenés fotos de tu infancia con ella? Porque acá no quedó nada, cuando nos vinimos para Bahía perdimos tres cuartos de los recuerdos tangibles. Una pena porque son buen estímulo para ella. Si podés y tenés fotos, tráenos algunas copias, por favor. Nosotros vamos a cenar el martes a la noche con mis primos de acá, pero somos pocos, si finalmente llegás el finde nos organizamos para armar una merienda linda y con muchas cosas dulces.

Te advierto, madrina se ve bien pero no es fácil sostener una conversación, a veces hasta se vuelve doloroso. Sus olvidos no son fuertes, son más bien simpáticos, pero son tan frecuentes que el resultado total de la charla siempre deja un sabor amargo. Hay que poner mucho de uno, tu mejor versión. Traé anécdotas y todo lo que creas que puede ejercitar su cerebro.

La dirección ya la tenés, si querés avisame cuando llegás a la terminal y le digo a primo que te busque.

Besos y muchas gracias por el amor,
Florencia

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Florencia,
Primero, te quiero agradecer por tu buena voluntad. Estás haciendo posible el reencuentro y no es para nada menor. En enorme. No sabés todo lo que significa para mí, no lo podrías imaginar. Lloro casi constantemente. Sufro de insomnio y cuando logro dormirme, tengo pesadillas. Es mucho lo que acumulé y estar tan cerca de reunirme con mi Margarita me colma de emociones. Tengo miedo. Paso de la alegría a la tristeza sin matizar, me da pánico que algo salga mal. No me caracterizo por ser una persona con suerte. La psicóloga dice que no diga así, pero es verdad. Lo triste es que no me acostumbro al fracaso pero a esta altura tampoco tengo esperanzas, vivo en un gris horrible. Mi cabeza trabaja horas extra y después me las cobra.

Me pregunto si sus manos seguirán teniendo ese calor, si seguirá oliendo a jazmines, si me reconocerá. Me corté el pelo como solía hacerlo ella, carré con flequillo. No creo que sirva pero ojalá.

Llego a Bahía Blanca el sábado 27 a las 06:15 AM. No es necesario que me vayan a buscar, me voy a alojar en el mismo hotel que te mencioné en la carta que pasé por debajo de la puerta, conozco el camino. No quiero molestar. Si podés organizar esa merienda familiar, sería hermoso.

Tengo una sola foto muchas veces. La encontré adentro de un libro para colorear apenas entré por primera vez a la casa de mis abuelos. Nos la sacaron en un acto escolar, estoy disfrazada de nube haciendo cara rara y ella parada detrás, sonriendo y apoyando sus manos sobre mis hombros. Una noche soñé que perdía la imagen así que al otro día hice veinte copias. Las llevo.

De conversaciones dolorosas y difíciles de sostener estoy curtida. Un olvido involuntario lo tiene cualquiera, lo terrible es cuando te obligan a olvidar.

No me quiero extender mucho más,
Nos estamos viendo pronto,

Dolores.

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“Doli, ¡qué bonita estás! Volvé rápido, volvé todos los años. La próxima traé a tus hijos, tuviste ¿no? Yo estoy mucho mejor, me dio una inyección de energía verte. Ahora pienso que quizá nunca te tuve que haber dejado ir, ¿cómo no nos escapamos? Yo me vine acá a Bahía de grande ya y me empecé a olvidar de todo. Creo que es porque dolía. Acá mi ahijada me tiene como una reina, habrás visto. La familia, la mía, es de roble. Y por eso sé que voy a vivir bien muchos años más. Así que te espero. Y las navidades también. Con el amor de siempre y para toda la vida tuya, querida Doli, Margarita.”

Yo, por mi parte, no puedo agregar mucho más. Hace tiempo que no veía a madrina así de rimbombante, la vi feliz. Por eso nomás ya estoy en deuda con vos. Así que lo que quieras o necesitas en lo que te pueda ayudar, por favor avisame. Te esperamos cuando quieras. Te mando otro video, está entusiasmada con Despacito, mi primo en cualquier momento se mata.

Besos, Dolores, qué gran persona que conoció madrina, qué suerte que te tuvo y que te tenemos.

Florencia

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Florencia,
Sigo llorando, no puedo parar. Qué vergüenza que me hayan visto la cara así de desfigurada por las lágrimas. Estoy reparando tanta historia que ya no me entra más emoción en el cuerpo. Gracias. Si pudiera, les daría mi vida. Y qué lindo que hayas visto a Margarita así, eso decora mi enorme felicidad.

Voy a volver pronto con mi marido, lo prometo. No sé por qué mamá insiste con el tema de los hijos, la única vez que quedé embarazada lo perdí, ya se lo expliqué. Debe ser parte de la enfermedad, una tara de la memoria que no actualiza esa información. Vaya uno a saber las conexiones que hace su cerebro añejado por el paso del tiempo.

Te adjunto un video, ayer volví a la casa de Barracas y grabé algunas imágenes para que vea cómo está todo ahora. Al final hay un saludo de Enzo. Que lo vea, seguramente la conmueva tanto como a mí.

Esto recién empieza, les mando un abrazo enorme.
Dolores.

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Florencia,
A dos semanas de mi correo anterior tengo que retractarme: decile a mamá que la que tiene que actualizar la información soy yo y que la próxima le llevo a Victoria o Jerónimo pero en la panza. ¿Cómo lo sabía?

¡Se agranda la familia! El próximo jueves saco los pasajes, te escribo cuando los tenga.

Abrazos por doquier.
Dolores.

 


El libro que reúne lo mejor de nuestro primer año se consigue ACÁ.

Flavia & Vicente

Qué pasó hoy pimpollito que no apareciste? Casi una hora en el telo mirándome reflejada en el techo, vestida, aburrida. No me iba a pedir chiches para curiosear sola. La de recepción que nos juna se dio cuenta de que entré sin vos y a los 20 minutos ME TOCÓ LA PUERTA a ver si estaba bien. QUIÉN TOCA LA PUERTA EN UN TELO, cortapolvos total. Polvo imaginario el mío. No me toqué, no te voy a regalar esa imagen.

Qué pasó? Te agarró tu mujer? Qué cortito te tiene eh. Si pusiera la mitad de lo que pone en monitorearte para controlar su peso capaz que hasta sería linda la gorda esa.

Si no sabés jugar no juegues pichón. Yo jamás tuve ningún problema con mis parejas, y hace cuánto que estamos en esta, decime? cuatro años serán?

Te mandé mensajes y te llamé y nada. No me dejes plantada que no me gusta 🙁
Te hacés el serio con este mail corporativo, si tus socios se enteraran de lo que te gusta que te metan el dedito jijiji

Bueno avisame cuándo nos vemos y aparecé, no me hagas enojar 🙂
Flav

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Fla,
Te pedí que no me mandes mensajes ni me llames, no sé cómo conseguiste mi nuevo número pero eliminalo de tus contactos, es muy riesgoso. Siempre nos manejamos por mail y así funcionamos hace, no sé, tres años. ¿Por qué la intriga? ¿Qué querés? ¿Celebrar aniversarios? Me rompe las pelotas hacerlo con la gorda, no lo voy a hacer por ni con vos.

Te pido perdón por dejarte plantada pero tuve una reunión de último momento por mi candidatura y sabés que esas son impostergables.
Creo que lo mejor es que dejemos todo acá, por lo menos por un tiempo. Se vienen meses complicados de mucho trabajo y tengo que hacer buena letra. Mi suegro está poniendo una fortuna en el Frente de Recuperación Patriótica y las encuestas dicen que tengo chances de asumir como Intendente. Lo mejor que puedo hacer es sacar a pasear a la chancha por el barrio y vender el matrimonio con hijos feliz que todos quieren ver. Voy a extrañar esas dos tetas hermosas y esa boca de succión poderosa! Jajaja!

Si me sale la jodita política es probable que venda mi parte de la compañía, por lo que esta casilla va a desaparecer, pero no me voy a borrar. Te prometo que cuando asuma te consigo algún puestito estatal, vas a laburar tres horas por día y ganar cinco veces más que ahora como profe de zumba. Recién tenés 24 años, para los 26 vas a estar viviendo solita y ahí va a pasar papi a visitarte todos los días. ¿Te gusta, mamita? ¿Querés que papi te siga enseñando cositas sucias?

Yo prometo volver a buscarte cuando la cosa se calme, vos manteneme esa cola paradita.

Te adoro, bebita.
Vct.

(Te transferí $5.000 a tu cuenta como regalito por dejarte plantada)

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Vi, chiquito, gracias por la plata. Tuve unos días tremendos, por eso tardé un poco. Te felicito por lo que se viene. Vas a salir campeón. Ya sé que no se dice así pero SUENA MEJOR QUE INTENDENTE. Tu mujer debe estar probando dietas paleo, neo, clean, paleoneocleanextra; todo. Pobre, me da una pena tremenda pero qué gorda de mierda que es.

Esta colita se va a quedar en su lugar pero hay que ver si quiere esperar a que pegues la vuelta. No me comprás con un puesto ñoqui a mí, a mí decime que ninguna mujer te hace sentir como yo. Cantame la posta, si los dos sabemos que conmigo la pasás como nunca en tu vida? Vas a renunciar a eso para pasarte el día firmando convenios y peleando por guita? Si ya estás forrado en guita. Ojo que no hay muchas que se banquen lo que me banco yo eh. Te atiendo cualquier curiosidad. Te saco, te pongo, te doy. Andá a ver si conseguís otra pendeja que la chupe como yo.

Fijate si podés hacer todo esto sin mí. Yo creo que no gordi.

En fin, qué lástima que ya no vamos a vernos. Tengo otra cuestión que plantearte. No sé cómo decirte esto. TRANQUILO NO ES EMBARAZO. Pero tenemos un problema grande que es que me afanaron el celular y adiviná qué casilla de mail tenía configurada.
Vos tenés a algún capo de informática en tu equipo o en la oficina que pueda eliminar todo? A MI TAMPOCO ME ENCANTARÍA QUE ESTO SE SEPA. No quiero fama, eso lo sabés, si no hubiera boqueado hace años.

Dame una mano con esto que nos perjudica a los dos.

Llamame al fijo pimpollo, no me escribas, que estoy sin cel.

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Queridos vecinos del partido de Los Pilares,
Escribo este comunicado oficial que replico en todas mis redes sociales con un profundo dolor y espero que todos aquellos que confiaron y confían en mí puedan hacerse eco de mis sinceras palabras. Me he visto envuelto en un escándalo que ha dañado mi vida tanto profesional como familiar, una maniobra malintencionada que solo alguien que quiere mi perjuicio personal podría elucubrar.

En los últimos días han hackeado (hackear: acción entrar de forma abrupta y sin permiso a un sistema de cómputo o a una red) una de mis casillas de correo y se viralizaron capturas de pantalla de mails que yo jamás envié. Todo lo expuesto por los medios de comunicación es falso. Jamás he visto a la señorita Flavia Gómez, no la conozco, nunca hemos compartido siquiera un espacio en común.

Mi postulación como Intendente y el crecimiento en las encuestas que he tenido en los últimos meses han agitado el avispero de la competencia. Me habían advertido que el camino político era áspero, por lo que le hago frente a las desventuras esperando que, cuando baje la marea, lo que se encalle sea la verdad.

Les pido disculpas a todos aquellos afectados por este ataque a mi persona: comenzando por mi hermosa mujer, mis hijos, mis padres y suegros; y haciendo expansivo mi pesar a toda la comunidad.

Vecinos, crean en mí, la familia es el pilar más importante en la vida de cualquier individuo y soy el primero en alzar la bandera del respeto.

¡Ladran, Sancho!

Felices pascuas para todos.

Vicente Groblimenti.
Frente de Recuperación Patriótica.

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Lo hiciste a propósito porque te dejé. Puta forra hija de puta. Me las vas a pagar.

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PERO BOLUDO, NO TENÉS UN ASESOR? CÓMO VAS A SEGUIR USANDO TU MAIL JAJAJAJAJAJA

A mí nadie me pone en pausa. Si querés dejar de verme, vení y decímelo en la cara.
Si no, olvidate de que te espere papito.
Ah, y por las dudas, revisá quién de tu equipo te está cagando porque yo no moví un dedo por todo este quilombo. A mí no me sirve que me vean como gato, te recuerdo.

Fla

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Hola, Fla!
Soy Mía, productora del programa Chichi Mentos. Te estuve dejando un par de mensajes, ¿escuchaste alguno? Queremos tenerte como invitada esta semana y que des tu versión sobre lo del candidato a Intendente.
Sé que te están volviendo loca de todos los medios, que recibiste varias amenazas de muerte y ahora estás con custodia; pero podés contar con nosotros como tu escudo de protección. En estos casos, cuanto más te expongas, mejor. Si no, desaparecés y nadie supo quién eras, ni siquiera si realmente exististe. Somos el programa líder en nuestra franja horaria y nos dedicamos al espectáculo hace más de diez años. A Chichi le encantaría conocerte, podemos gestionar una entrevista sin el panel, exclusiva para vos.
Si estás cobrando algo por las notas, pasame el importe y si hacés factura (vamos a necesita una).

Nos consta que las capturas son reales, al menos respondeme: ¿cuándo se conocieron? ¿Durante cuánto tiempo se vieron en secreto? ¿Nadie sabía de la aventura? ¿Te prometió dejar a su mujer?
Tu silencio solo logra que se genere más especulación y a Vicente ya nadie le cree nada, parece que se va a separar, “la gorda” (como le decían en los chats) lo echó de la casa.
Ya sé que me vas a responder con una negativa porque a la recepcionista del albergue transitorio le ofrecimos quinientos dólares y no aceptó, están todos apretados y con el culo en la mano. Pero alguna soga le tenés que tirar a los periodistas. Recién cuando abras la boca se va a empezar a calmar la cosa.
Abrazo!

Mía

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Mía, te respondo desde un avión. Como anticiparon hace algunos días, me estoy yendo un tiempo a Estados Unidos, hasta que se calmen las aguas al menos.
Yo te voy a contar dos historias, la extraoficial y una oficial que cierra por todos lados. Vos elegí la que quieras.

Con Vicente nos conocemos hace mucho. Yo arrancaba la facu (después dejé, al toque en realidad) y él fue a dar un seminario sobre economía en la era del conocimiento. Así de llamaba. Lo podés googlear. El poder es algo que me eloquece, y él habló con un porte, una impronta que no te puedo explicar. Prolijo pero firme. Encantador, desafiante, todo. Lo busqué con la mirada toda la charla y cuando terminó le acerqué un papel con mi número. Al par de días me llamó. Nos vimos a escondidas desde entonces. Compró mi silencio muchos años y como a mí nunca me interesó que se supiera, lo respeté. Pero hace dos semanas me dejó plantada por quilombos de campaña y le escribí y lo llamé y me frenó el carro. Y al par de días me afanaron el celular donde tenía todo eso. Alguien filtró los mensajes. No fui yo. Creo saber quién fue. Alfredo, su asesor de prensa, vos lo debés conocer. Preguntá a quien puedas a ver para quién está jugando. Mucho más no puedo decirte. El resto, lo que ves y sabés hoy.

Ahora bien, aquí va la otra. Vicente es homosexual. Sumamente homosexual. Me pagó cifras gordas como su mujer que pueden rastrearse en mis movimientos bancarios para que montara todo esto y él quedara como un galán. Tuvimos una reunión con el asesor de campaña para definir cómo íbamos a irrumpir en la idea de hombre de familia que se venía sosteniendo. Todo surgió a raíz de un video que supieron esconder, de Vicente en un boliche gay de Flores (quien está en el ambiente lo conoce), en el que se lo veía manoseándose con un loco de boa de plumas. Ahí entré yo, que le doy clases de zumba a la mujer de Castiglione. De ahí me sacaron. Tenemos registros en dos telos, mails, llamados, todo parte de una coartada para encubrir que al candidato le gusta mucho pero mucho la pija. Y por eso lo dejó la mujer. Porque cornuda se aguanta, pero con una chota no.
Mi partida es parte del plan.

Bueno, ahí tenés. Usá la que quieras. Vos, antes de productora, sos mujer. Asumo que entendés el infierno por el que estoy pasando.

Saludos, también a Chichi, que es un forro y por eso le va como le va.

Flavia

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Fla! Si la versión de la Facultad es cierta y el tipo no es homosexual me saco la galera porque anoche le dio una entrevista a Mónica Romero y entre lágrimas confesó que le daba vergüenza contar su verdad, que lo estaban extorsionando con un video en un boliche gay de Flores y que ya no podía seguir ocultando sus sentimientos y entramando mentiras. Lloró y se victimizó tanto que te partía el alma escuchar todo lo que había tenido que hacer el pobre puto indefenso para no decepcionar a su familia y electorado. Fue tan detallista sobre la formas en las que lo habían discriminado cuando era chico que las encuestas se dispararon a su favor, ahora va usar esto para la campaña, creo que va a presentar un supuesto novio. Están enfermos de poder, son capaces de hacer cualquier cosa.

Si algún día cambiás de opinión, Chichi pagaría lo que pidas por tenerte.
Mi consejo: no vuelvas. Fijate si conseguís un laburo y quedate ahí. Acá la mierda está a punto de taparnos.

Suerte!

Mía

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Sí, tengo el otro mail pinchado. Me parecía raro que me dejara ir así sin más. Qué sorete. Es tan forro que cómo no va a ganar.

Me quedo, Mía. Conseguí trabajo en un salón de pilates. Tengo que volver en noviembre por lo de la visa, llego justito antes de las elecciones. Ahí te escribo.

Flavia

 


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