Furcio & Lorena

Hola, Lorena. Soy Furcio, supongo que ya lo sabés porque le pusiste “like” a mi página. Gracias por eso. Habrás visto que no soy la chica más popular de la prepa (?), pero me defiendo.

¿Cómo caíste ahí?
¿Te la recomendaron? ¿Se te escapó el cursor? ¿Perdiste una apuesta?
Te escribo porque tu foto en miniatura ya dejaba entrever que eras hermosa, y la resolución en tamaño completo no hizo más que confirmar.

Pero también te escribo porque soy un boludo con una página y quiero saber cómo una chica como vos aterriza ahí. No quiero menospreciar al resto de mis seguidores, pero sé que sos distinta.

Me gustaría saber de vos. No sé si esto se señala o no, pero no soy un loquito ni un hijo de boludo que te va a acosar por facebook. Si no querés que te escriba más, ni respondas y me borro.

Nunca mandé algo así, por si te lo estás preguntando. Hace ocho meses abrí una página y empecé a subir mis fotos, que tampoco son una maravilla, ni sé por qué las subo; y me fueron siguiendo familiares, amigos, compañeros de laburo, conocidos y vos. Una módica suma de 233 seguidores entre los que se encuentra tu foto sentada en la baranda de la escalera de una estación de subte extranjera.

Si querés contarme de vos, hola.
Hola, Lorena.

*****

¿Furcio es tu nombre real? Raro si lo es y más raro si es artístico. Por qué tendrías un nombre artístico. Bueno, por qué no. Tampoco me voy a detener en este interrogante. Furcio es sinónimo de error. ¿Por qué te llamás Error? ¿Por qué elegirías llamarte Error? Cada loco con su identidad de fábrica o electa.

Cómo llegué a tu página es un misterio, estoy con el celular en la mano más tiempo del que debería, más veces de las que me gustaría. En alguna de esas miles de horas perdiendo un tiempo irremplazable debo haber apretado el botón que me aterrizó ahí.

Vamos a lo importante: tus fotos son una belleza. Tenés un talento que admiro y valoro. Podés retratar instantes únicos con tanta precisión que se convierten en eternos. La imagen de los abuelos en el álbum Urbanidad me llenó los ojos de lágrimas. Recuentos de Pobre te deja con el corazón destruido y pidiendo a gritos un poco igualdad. Quiero donarle mi suelo al nene jujeño. Los autorretratos son geniales, te burlás de tu discapacidad con mucha altura. ¿Cómo hacés para capturar las tomas? Se te debe complicar sin el antebrazo izquierdo. Espero que mi pregunta no te ofenda, yo tengo los dos brazos completos y jamás podría hacer nada parecido a un hecho artístico, a veces ni siquiera puedo hacer hechos. Adoro la paleta de colores de Naipes y Perreo Intenso me hizo reír, ¿de dónde sacás tantos perros con caras de locos?

Me encanta tu forma de apreciar la belleza, gracias por decodificarla para el resto de los mortales en forma de fotos. Tenés una sensibilidad especial, o por lo menos eso dejás entrever en tu trabajo.

Según las convenciones estéticas soy linda, sí. Muy linda. Disfruto de todos los beneficios que gozan las de mi condición: me tratan con respeto, me ceden el asiento en los colectivos, me escriben este tipo de mensajes. Una idea vacua alimentada por las masas y repetida hasta el hartazgo por los que no pueden ver más allá del molde. Para mí, la belleza es otra cosa. Belleza es el pájaro parado arriba de la jaula de tu foto de portada.

Hola, Furcio.

*****

No supe cómo sentirme cuando te leí porque, por un lado, nadie me habla de una y tan abiertamente de lo del brazo, y te estaba por escribir que además de discapacitado soy otras cosas (creo que más interesantes); pero pensé, por otro lado, que nadie me habla de una y tan abiertamante de lo del brazo, y todos ven, vemos, que está ahí, no me gusta que lo eviten como si disparara clamidia. Es una extremidad que termina como puede, a mí ya me parece simpática.

Furcio es un apodo que tengo desde taller de locución en primer año de la facultad. Único año de locución, después abandoné, porque imaginate que si me gané ese nombre tan bueno no era. Me llamo Enzo, pero nadie me dice así, sólo el encargado de mi edificio y los familiares que no veo nunca.

Por suerte nací, o me criaron, diestro. Una vez contando esto mismo me di cuenta de que ‘adiestraron’ viene de ahí, de hacer diestro. Me encanta descubrir esas cosas, fue como ver tu foto entre la de mi mamá y un pibe con el que trabajaba. Espero que eso se entienda, si no ya fue. (Por cuestiones así, esos microabandonos, desistí con locución).

El brazo, si te interesa, está así porque cuando tenía 13 me corté en la playa, la herida se infectó, me entró una bacteria, digamos, carnívora (no es tan así pero odio los tecnicismos); medicamentos, operaciones, llanto de mi madre, fastidios de mi padre, etcétera etcétera y era mejor rebanar.

¿Te podré sacar fotos algún día? Me cansé de lo citadino, me agota recorrer, quiero conectar con alguien.

Furcio

*****

Gracias por agregarme desde tu perfil personal. En cuanto acepté la solicitud me llegó un mensaje de mi mamá. “¿Por qué te hiciste amiga de un manco?” Qué terrible se debe ver la vida desde un lugar tan simplista.

No quise sonar brusca y mucho menos ofenderte. No concibo las discapacidades como imperfecciones, trato de naturalizarlas porque entiendo que el foco nunca está en la falta. De todas maneras, tu historia me parece fascinante. No sé por qué pero pensé que era una característica de nacimiento, imagino lo duro que debe haber sido todo el proceso.

Me encanta que me hayas escrito, Furcio. No importa si fue mi belleza lo que activó tu inquietud, casi todos los hombres que me abordan no pueden redactar más de tres palabras de corrido. Es desgastante lidiar con personas así. También me duele entrar en los juegos mentales con los que me encuentro a diario. Mi hermana, Melina, es dos años mayor y salió a mi papá: gordita y narigona. En cambio yo, genética mediante, soy el calco de la tres veces Reina de Belleza a nivel nacional. Los roles se ordenaron rápido en la familia: “la inteligente” y “la linda”. Meli tiene un Doctorado en Ciencias Sociales y yo actúo en publicidades. El futuro prolífero está apoyado en sus hombros aunque por un día de jornada gano más que ella en un mes de trabajo. Mis palabras son tan subestimadas que a veces las cenas son entrevistas que miro a través de las botellas de gaseosa.

Me siento culpable por lo que escribo, más por lo que pienso. Pero una vez le conté a mi mamá que había empezado un taller de poesía y me dio a entender que no podía unirme al bando de la educación porque si no, ¿qué le queda a mi hermana?

Qué triste esta avidez por etiquetar. Qué triste que sea tan difícil ver a la otra persona por lo que es en su interior en vez de en la periferia.

Me encantaría que me saques fotos pero antes quiero conocerte, que al menos generemos el vínculo más superfluo que pueda existir, para que la sesión no sea tan incómoda.

El sábado leo algunas de mis poesías en un Centro Cultural, te adjunto el flyer. Sos el único invitado porque sos la única persona de mi círculo a la que voy a invitar, básicamente. No quiero decepcionar a nadie mostrando un talento por fuera de sonreír con dientes parejos. ¿Querés venir?

Te voy a reconocer porque te falta medio brazo.
Me vas a reconocer porque todos estarán diciendo: “¿Qué hace esta acá? Seguro que escribe idioteces de minita.”

*****

Estabas hermosa. Me fui sin saludar porque era evidente que todo el resto de los presentes se incomodaban. El foco siempre está en la falta, pero eso se aprende siendo el que carga con ella.

No creo que nos volvamos a ver. Me da vergüenza. Sos mucho para mí. Supongo que esto te debe pasar seguido. Supongo que sos mucho para cualquiera. Perdón por escribirte y recular. No sabía que eras tan maravillosa. Que podía flashear así con minutos de escucharte y verte encorvada, aclarándote la garganta, intentando mirar al público entre una y otra oración. Que podía querer calmar tus nervios, sacarte miedos, abrazarte.
Extraño abrazarte y nunca pasó.

Soy un trastornado para la realidad. Por eso saco fotos, que son como la parte de realidad con la que puedo lidiar o a la que puedo dominar o con la que puedo convivir.

No te preocupes por ser linda e inteligente. Estás grande y tenés herramientas: hacé. Todo lo que pase en tu familia se circunscribe a esas cuatro paredes y cuatro personas, o cinco o no sé cuántos son. Tu hermana también se debe sentir atada a esta pavada de quién tiene más cualidades. No importa la cantidad, importa qué se hace con lo que se tiene. Te lo digo con un brazo menos y porque tengo un brazo menos, claro.

Pero acá te mando las fotos que te saqué el otro día. Hermosa estabas, Lorena.

Furcio

*****

A los dos minutos de conocerte, pensé: “¿Qué le pasa? ¿Por qué sonríe así? ¿Qué quiere, que me enamore?”

Muchas gracias por las fotos. No pensé que ibas a ir, menos con la cámara, no te invité para eso. Me pareció un hermoso gesto. En el otro lado del ring que irte sin saludar. Mi favorita es la de mis manos con las uñas despintadas sosteniendo la hoja.

A mí también me pasaron cosas, eh. No sos el único propenso a dejarse deslumbrar. Me sorprendió la calma con la que hablabas y la atención que me prestaste. Creo que fuiste el único que me escuchó.

¿Pará qué quiero dos brazos si no te puedo abrazar con ninguno?

Tengo una sensación amarga en la boca pero no quiero extenderme, no voy a insistir.

Cada uno es víctima de lo que cree que merece.

Suerte con las fotos, ojalá algún día todos te conozcan y recibas la atención correcta. Tenés una sensibilidad, a mi entender, única.

No sé si todo lo que escribí antes deja entrever que estoy triste así que apelo a la literalidad, gauchita como pocas: estoy triste.

Suerte.

*****

Dos tristes tigres no traba la lengua de nadie. Pero lo que menos queremos, o quiero al menos, es trabas.

Si me decís por dónde, te paso a buscar para llevarte a tomar un licuado con tostadas a mi lugar favorito. Si tenés uno vos, vamos a ese, y vamos a este otro día. Me gusta esa idea. Me gusta ya pensar en otros días.

Pero tengo la teoría de que o estás triste o tomás un licuado. Nadie puede hacer las dos cosas al mismo tiempo. Es como que son excluyentes. Lo sé porque busqué a una persona triste tomando licuado para fotografiarla y jamás la encontré. Es una teoría laxa. El punto es que quiero verte otra vez.

Esto para mí es difícil, te habrás dado cuenta o te vas a dar cuenta. Pero quiero hacerlo.
Quiero verte otra vez.

Espero tus coordenadas.
Furcio

*****

Saqué tu número de celular del contacto de la página, te escribí por ahí. Espero que estemos en la misma página, es decir, licuado con leche.

Nunca fue fácil para nadie, pero los límites no pueden estar atados a tu subjetividad.

Besos. (Es una orden.)

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18 Comentarios

  1. Lulyta

    los améeeeeeeeeeeeeeeeeee!! me encantaaaa! me encanto!
    Chicas no dejen nunca de hacer lo que hacen!
    les juro que las aplaudiria!

  2. Tan sutil y…LINDO es la palabra.

    “El foco siempre está en la falta, pero eso se aprende siendo el que carga con ella”

    No solo me recargan de emociones tambien, generalmente, enseñan con sus palabras

  3. Cris

    Listo me explotó el corazón.
    Son muy genias.

  4. Belén

    Exijo (si, EXIJO) la continuación de esta historia. Son INCREIBLES. No me canso de decirselos !

  5. Me llené de amor!! que lindo conocerse así. Gracias! Las espero siempre. ♥

  6. Julia

    Está historia debe continuar 🙏🙏

  7. Virginia

    Mucho amor a esta historia, son increíbles 👏💕

  8. Ayelén

    Otra hermosa historia. Estoy enamorada de esta página y de su manera de escribir. Sigan así!

  9. Agustina

    ¡Me encantó! Los personajes son puro amor. Amo los finales felices, sí tengo cinco años. Hoy y siempre: aguante Nomeolvidedevos. 💜

  10. Marce

    Qué hermosa historia de amor, simple y perfecta! Voy a tener que buscar un dicccionario de sinónimos para dejarles mensajes.
    Me sumo al pedido de “Continuará”.
    Son excelentes, las sigo admirando y por eso se los escribo todas las semanas, ja!

  11. Agus

    Que placer leer cosas tan lindas y reales, que te llegan al corazón. Hermoso.

  12. Lara

    Gracias por poner un claro ejemplo de que a algunos sí nos interesa la verdadera belleza, esa que va más allá de lo físico. Soy una de esas personas consideradas “lindas” según los parámetros sociales, y es agotador y repugnante escuchar comentarios acerca de lo raro que le parece a la gente que salgas con alguien que no se ajusta a dichos parámetros (y también la reticencia de ese alguien a estar con uno, por considerar ser inferior o no merecernos).
    Excelente la narrativa y el abordaje de cada uno de los personajes, las felicito.

  13. Tatiana

    Besos. (Es una orden)

    Lo voy a usar.
    Gracias por los martes.

  14. Yo también me pregunté el motivo de llamarse Furcio.
    Que afortunada causalidad que hizo que Lorena encontrara la página de Furcio, que afortunada casualidad hizo que se encontraran dos personas tan afines.
    Ella aprecia su talento para las fotos y Furcio no sólo aprecia su belleza, sino el que pueda tener inquietudes.
    Una buena historia.

  15. Ana Rosa Cantiello

    Qué tiernos y qué sensibles: quiero saber más de ellos. ¿Pueden continuar esta historia?. Porfi, ¿sí?, ¿no tienen un poquito de ganas?
    Son unas genias, las admiro y las quiero!!!
    Gracias por la historia.

  16. sol

    solamente les voy a decir que me hicieron sentir de todo mientras leia❤

  17. ceci

    Me había olvidado que hoy era martes. Vi el link en el twitter y se me dibujó una sonrisa automática. Hacen que los martes tengan un significado hermoso. Las espero todas las semanas!

  18. Mariana.

    Me encantó!!! Quiero más de esta historia.!
    En un mundo donde encontrar la dulzura a veces se hace un poco difícil, esta historia me sacó una sonrisa de oreja a oreja.

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