Marcelo & Ernestina

Mirá, te voy a ser honesto, la razón por la que estoy tan cerca últimamente es porque me quiero matar de haberme separado de vos; y no sé cómo abordarte y decírtelo. Entonces creo, te creo problemas para tener que solucionarlos y poder verte. Entiendo tu voluntad de seguir con tu vida, pero te extraño, Ernestina. No me alcanza con saber de vos sólo a través de los chicos. Si ninguno de los dos quiso o pudo conformar otra pareja quizá sea por algo.

Yo creo que nos debemos una segunda oportunidad. El amor, de mi parte, sigue firme. Quiero volver a casa, a nuestra casa. Creo que nuestros hijos deberían crecer con sus dos padres bajo el mismo techo, con ese sentimiento de manada, de cuidarnos los unos a los otros que alguna vez sentimos.
Supimos ser una familia hermosa que yo añoro con todo mi corazón.

No sé en qué momento pude pensar que la distancia era una buena idea. La distancia me está volviendo loco, quiero verte, quiero comer con vos, quiero que salgamos y vayamos a fiestas juntos, quiero hacer planes con los Pire y con Claudia y Gera.

Extraño todo eso que fuimos por tantos años.
Perdoname si es inoportuno, es que quería explicarte porque quizá esté siendo tan molesto.

Marcelo.

*****

Marce, nunca es inoportuno sincerar un sentimiento. A mí más que a nadie me gustaría sentir lo mismo, o algo parecido, o mínimamente mirar en la misma dirección que vos. Pero las imágenes que construís en tu discurso forman parte de una historia que cerré de forma definitiva.

Así como vos escribiste con el corazón en la mano, quiero jugar esta partida en las mismas condiciones, las cartas están sobre la mesa y no me voy a ir al mazo. Llegó el momento de juntar coraje y enfrentarme a los fantasmas que me acompañan más cerca que mi propia sombra.

No estoy sola. De hecho estoy en una relación estable, un noviazgo. Es reciente pero no por eso menos importante. Hace tres meses conocí a una persona que me cambió la vida, que me hace plenamente feliz. Estoy enamorada, no tengo dudas. Lo mantengo en secreto porque no quiero que nada empañe este momento mágico. Me siento una adolescente, con ese mismo mareo e incertidumbre en la panza. Es probable que esté abordando un aspecto de mi vida que quedó solapado el día que te conocí, hace ya tantos años.

Se llama Jimena. Es dulce, simpática, delicada. Está pendiente de mí, me contiene, me hace sentir única. Nunca me imaginé estar viviendo esta situación, pero la vida te trae sorpresas tan impensadas que no podés sino sentir nada está bajo tu control.

Los chicos la conocen, todavía no les expliqué la situación, creen que es una amiga. Se llevan bárbaro. Martina la adora porque le hace trenzas y Felipe me pide que venga a casa todos los días porque juegan a los penales. No nos damos la mano o besos enfrente de ellos, pero no quiero vivir mi relación con vergüenza. No la voy a ocultar.

Confesarte mi verdad me es difícil porque conozco de memoria esa homofobia que cargás como mochila, por eso también recurro al mail y no enfrento la situación cara a cara, para darte tiempo a pensar desde el corazón y no desde la ira. Anotaste a Feli en todos los deportes masculinos que existen por miedo a que te salga “puto”, aunque te cueste admitirlo. No me dejaste comprarle un pantalón a Martu porque era celeste. Esto te va a caer como un baldazo de agua fría. Me consta.

También tengo miedo. No porque seas una persona violenta, al contrario, pero sí sos bastante cerrado. Me importa dejarte en claro que nada va volver a pasar entre nosotros. Solo quiero que nuestro divorcio siga el cauce legal correspondiente y la custodia compartida de los chicos, como habíamos acordado. Y quiero que seas feliz, realmente espero que puedas rehacer tu vida y ser feliz.

Por el momento sos la única persona que sabe de esto por lo que te pido discreción. Ya les contaré a mis padres, hermanos y la mar en coche. Si me aman, lo tendrán que aceptar. No entender, aceptar. Lo otro llegará con el tiempo.

Te mando un abrazo enorme.
Ernestina.

*****

No puedo creerlo. Antes estaba dándote vueltas por demás y ahora siento que no puedo acercarme, te evito, me da vergüenza estar en frente tuyo, no podría mirarte a los ojos. No tiene que ver esto con lo que yo crea de las parejas del mismo sexo, sabés que soy machista y a veces me voy de boca y pienso que no es grave y vos siempre me hacés notar que sí, y yo te digo que desdramatices pero después me quedo pensando. Como un boludo me quedo pensando en todo lo que aprendo de vos, o aprendía. Pero ahora me siento un boludo por otra cosa, siento que viví un matrimonio de mentira por tantos años.

¿Alguna vez me quisiste? De verdad te lo pregunto, ¿alguna vez me miraste y pensaste que era el amor de tu vida?
Porque yo sí, un montón de veces.

Ni hablar de qué les vamos a decir a los chicos, que a duras penas pueden entender que nosotros dos ya no dormimos juntos ni cenamos juntos ni vamos a ningún lado juntos.

No puedo creer que nos hagas pasar por esto, Ernestina. Pensá un poco en los demás.

*****

¿Que piense un poco en los demás? ¿A costa de qué, mi propia felicidad?

Les contaste a mis padres sobre Jimena y les aconsejaste que me manden a un psiquiatra. Qué bien lo tuyo, te felicito. Te tengo buenas noticias: armaste tanto revuelo que se enteraron hasta familiares que no veo hace quince años. Amigos, vecinos, colegas; ahora todos saben.

Tuve que escuchar frases como: “Te debés sentir sola”, “Estás despechada y por eso ahora odiás a los hombres”, “Te estás divorciando y por eso estás confundida”; como si hubiera comprado mi relación en un outlet. Como si fuera producto de un mal momento personal y no del amor.

A vos te da vergüenza pero a mí no. Al contrario, me da fuerzas para seguir adelante y luchar por lo propio. Al lado tengo una heroína hermosa capaz de destruir todo lo que me lastima a besos. Voy a enfrentar cada piedra en el camino; las voy a saltar, patear, correr, lo que sea necesario. Pero no me voy a caer. No me vas a hacer caer.

Esta mañana senté a los chicos y les expliqué la situación. Se la tomaron bastante bien, me hicieron algunas preguntas, mucho no entienden. De a poco van a ir procesando el cambio, los voy a cuidar y contener como hice siempre, desde el amor y la verdad. Necesito que tengan un padre que esté a la altura.

Te juro que tengo ganas de decirte una catarata de insultos pero estoy cuidando las formas como me pidió mi abogada. Borré y escribí cada oración varias veces.

Te veo el jueves en la audiencia.

Ah! Me olvidaba: claro que te quise. Te amé, estuve tan profundamente enamorada de vos que no me alcanzaba la vida para hacerte feliz. Te deseaba con locura. El paso del tiempo nos desgastó y otro tanto hicimos nosotros que no supimos domar a la fiera de la rutina. Pero sí, fuiste el sol de mi vida. Ahora todo eso está tan enterrado que no quedan ni rastros de lo que alguna vez sentí por vos.

*****

Perdón, me porté como un forro y un chiquilín.
Es que no sabés lo boludo que me siento, no sé cómo explicarte la cantidad de cosas que me estoy preguntando sobre nosotros. Desde cuándo no te atraigo, si parezco mujer, si me cagaste, si me cagaste con mujeres, cuándo se te acabó el amor, qué hice para que se te acabara, si debimos probar una relación abierta. No sé, hay tanto de lo que ya no estoy seguro.

Nada de eso justifica remotamente cagarte la vida, y a tus papás no les hagas caso. Son gente grande y mañosa. Vos sos libre de enamorarte de quien quieras y nadie, ni siquiera vos misma, puede trabar esa corriente. A veces eso es incluso una maldición, pero en la mayoría de los casos hay que abrazar lo que se siente y darle cabida.

Espero que seas feliz con tu mujer. No te voy a molestar más, sólo voy a acudir a vos por cosas que tengan que ver con los chicos.

Marcelo

*****

Algo debe haber de verdad en tus palabras. Son fluidas, cálidas, tienen un dejo de sinceridad. Quizá sea una expresión de deseo que algún día puedas materializar. Quizá en el futuro me digas lo mismo en la cara, desde la verdad, sin que tu abogado te obligue a redactar un correo conciliador para cubrirte/se y, ante cualquier conflicto que pueda surgir, usarlo como prueba.

Va a ser difícil que me olvide del escándalo que armaste en la audiencia, estuviste a punto, a un minuto de que te nieguen la custodia compartida. Soberbio, agresivo, discriminador. Por suerte tu punto de vista retrógrado no lo compartía ni el que te representaba. Deberías pagarle horas extra porque pobre hombre, lo que trabajó con vos. Eras un caballo desbocado.

No te insulto porque yo también estoy bien asesorada, ¿sabés?

Nunca me sentí atraída por vos. Sí, parecés una mujer. Te cagué todos los días de nuestro noviazgo y matrimonio, con hombres, mujeres y perros. Nunca sentí amor. No hiciste nada porque nunca lo sentí. Yo viví una relación abierta estando con vos.

Por favor, Marcelo. A mí con chicanas berretas, no. Sabés exactamente la clase de mujer que tuviste al lado tuyo durante doce años. No tengo nada más que agregar.

Ya estás legalmente divorciado. Disfrutá de esta nueva vida que se presenta ante tus ojos así como estoy haciendo yo.

Ernestina. Y lo escribo con orgullo.

Anterior

Bruno & Ornella

Siguiente

Horacio & Eliana

6 Comentarios

  1. Agustina

    ¡Me encantó! Son lo más, aguante ustedes y nomeolvidédevos por siempre.
    ‘Si me aman, lo tendrán que aceptar. No entender, aceptar. ‘ 💜 Ernestina 💜

  2. Candela

    Las amo chicas, siempre geniales!

  3. Ana Rosa Cantiello

    Maravillosas, como siempre!!!
    Las leo con alegría y gran admiración. Son muy creativas.
    Sigan realizando tan admirable trabajo.

  4. Marcela (@marcexcba)

    “Quizá en el futuro me digas lo mismo en la cara, desde la verdad, sin que tu abogado te obligue a redactar un correo conciliador” casi me hace aplaudir en la oficina, ja!
    Felicitaciones, son geniales.

  5. Entendí eso de que debe ser frustante que una mujer con la que se quiere volver, esté con una nueva pareja.
    Pero con la sarta de planteos, el denunciarla a la familia, para que le hagan planteos, muy mal.
    Estoy con Ernestina.
    Y parece que las nuevas generaciones son mejores.

  6. palix

    amo amo amo amo amo!!!!!!!!
    como diría el mítico Salmón, es muy poco de amor sólo una vez por semana!!!!
    podríamos cerrar en martes y jueves, no?
    jejejej besote chicas son lo más.

Deja un comentario

Creado con WordPress & Tema de Anders Norén

Carrito Item removido Deshacer
  • No hay productos en el carrito