Tiago & Uma

Te vi bailando el 15 de enero a la tarde en la playa de Santa Teresita, a la altura de la calle 34. Vestías pollera blanca, malla y el pelo suelto. Me había ido a pasar el fin de semana con mis viejos a la costa y me llamó la atención el sonido que provenía de una banda de percusión, cuando me acerqué, ahí estabas, moviéndote al ritmo de la música y riendo con tus amigas.
Quedé tildado en tu imagen y mientras manejaba mi vuelta al asfalto recrudecido, me arrepentí de no haberme acercado a decirte que sos una de las mujeres más hermosas que vi en mi vida.

Pero como no todo está perdido en la era de la globalización, inicié una campaña para encontrarte. Mi primera movida estratégica fue buscar el nombre que se leía en la bandera que alzaba el del bombo, queriendo que formaras parte de La Fulanita Ritmo y Sustancia. No lo hacés, conclusión obvia: los viste arengar y en vez de quedarte parada con los brazos cruzados (como quien escribe) aceptaste el juego que proponían.

Entré todos los días durante un mes y medio a esa página con la esperanza de que subieran una foto de ese día a esa hora y así poder localizarte. Mi suerte fue ambigua, la imagen finalmente apareció, no así la etiqueta. Recorté tu mini pedacito de cara que sobresalía en el fondo y me zambullí en el buscador de imágenes por si las coincidencias andaban con ganas de trabajar. No lo hicieron, sin resultados, como metáfora de mis proyectos (casi) en general.

Otros quince días se sucedieron hasta que una pista cayó del cielo: Irina meneaba sus caderas a tu lado y una etiqueta me direccionaba hacia su perfil. Le pregunté si te conocía y me dijo que eras la prima de una amiga y que solo sabía tu nombre: Uma. Ningún otro dato. No quise insistir para no levantar sospechas infundadas.

Me estoy extendiendo así que voy al hueso: escribí tu nombre en el buscador de Facebook y entré a todos los perfiles que existen. Me tomó una cantidad de horas que no vale la pena mencionar, pero lo conseguí. Acá estas.

Hola, Uma. Sos una de las mujeres más hermosas que vi en mi vida.

Ojalá peque de romántico y no de psicópata. Bah, es lo mismo.

Por lo poco público que se puede ver, tenés 25 años y sos de Lomas de Zamora. Yo soy un Tiago de 40 que vive en Lanús. Estamos cerca. Ahora mucho más. Que mi edad no te espante, dejémosle ese menester al hecho de que me estoy divorciando y mi vieja me obligó a veranear con ellos para hacerme sentir mejor, es decir, taponarme de comida casera. Soy historiador, tuve que borrar y reescribir varias palabras para dar este look joven y fresco que pretendo conseguir sin ningún tipo de éxito.

Me despido como un ganador porque te encontré y te encontré.
Besos,

T.

*****

Tiago, junto con esta carta dejo tu primer mensaje, nuestro primer intercambio, ya hace tanta vida, porque estuve releyendo en las últimas semanas todo lo que nos escribimos y cada palabra fue como una trampa para osos para humanos. Para mí. Y caí en todas y ahora duele.

¿Qué nos pasó, Tiago? Estábamos tan enamorados. Vos me querías con locura. Tenías una forma de quererme que me hacía sentir la mina más perfecta de la Tierra. Y ahora te alejás y decís que no querés lastimarme pero es exactamente lo que estás haciendo. Con tu distancia, con tus respuestas escapistas.

Yo dejé todo por vos. No sé si te acordás de que estudiaba psicopedagogía y cuando me dijiste que nos mudáramos juntos por allá, solté todos mis cabos y me fui sin pensar a qué debían atarse en realidad.

Años al lado tuyo estuve. Me quedé como acompañante de tu papá cuando estaba internado porque vos no lo soportabas. Le puse la sonda en el pene cuando se le salió porque me preocupaba que perdiera fuerza o monitoreo y nadie venía a ayudarme del hospital. Me avergüenza y no quería, pero en ese momento sentí que lo tenía que hacer. Las viví todas por y para vos. Y ahora me decís que lo que te pasaba no te pasa más.

¿Por qué? ¿Porque no puedo tener hijos? ¿Porque ya no soy la pendeja atrevida a la que le escribiste esa vez? ¿Porque no te gusto? ¿Hay otra mujer como la hubo hace 18 años cuando te conocí?

Necesito saber por qué pensás que ya no podemos funcionar. Necesito saber qué pensás de mí. Yo te amo tanto, Tiago.

*****

Pensé que en 2035 ya nadie escribía cartas, fue una sorpresa encontrar la tuya sobre la mesa recién cuando llegué. Me tomo el trabajo de redactar a mano una respuesta a pesar de que ya es de madrugada. Los desafíos siempre me tuvieron de esclavo; así como el whisky, las obsesiones y las mujeres con el pelo suelto. Cuando despiertes y leas, sabé que el escrito no es para vos, va dirigido a la Uma de 25 años que conocí una tarde de verano:

¿Qué te pasó? ¿Por qué desapareciste? ¿En qué llanto se te lavó la sonrisa? ¿En qué enojo perdiste la esperanza? ¿En qué crisis se te perdió la alegría?
Eras tan mágica, mi amor. Brillabas con una intensidad única y atrapante, irradiabas felicidad, caminabas dejando una estela de dulzura. Tu ritmo, tu música interna, tu fuego… todo parece estar guardado adentro de un baúl forrado de espinas.

De a poco te convertiste en una persona posesiva, agresiva, vengativa. Solo recibo reproches y reclamos, ya no hay besos apasionados, ya no hay caricias trasnochadas. El amor con el que me tratabas se pudrió y de tu boca solo se disparan cuchillos.
Te llena de ira no haberte desarrollado profesionalmente, te angustia no poder ser madre, te incomoda vivir en carne propia la conversión de curvas perfectas a rollos de piel y grasa. Y me culpás a mí por todo lo que hiciste o dejaste pasar, soy el gancho carnicero en donde colgás tus inseguridades. Se vuelve insufrible tratarte estando tan vulnerable.

¿A dónde está la princesa que me miraba con admiración? ¿A dónde fue la perla más linda que se alegraba cada vez que me veía entrar por la puerta? ¿En qué estación se bajó por error nuestra pasión?

Ya no quiero seguir esperando que algo de lo que fuiste se materialice en una realidad teñida de resentimiento; en un presente en el que, si escuchás una banda tocar, te quedás sentada y te enoja si salgo a bailar.

*****

Crecemos y cambiamos, eso no quiere decir que vayamos a (o tengamos que) desenamorarnos.

Me voy a vivir unos días a lo de Mariana. Es más que nada para dejarte pensar.
Podés escribirme a donde siempre, no hace falta que juguemos al encanto de la carta a mano si nos vamos a decir cosas tan tristes.

Acordate cada vez que puedas de lo mucho que te amo.

Uma,
la de siempre en lo que importa.

*****

Te vi, Uma. Pasé con el auto por la puerta de la confitería Perla Negra, salías apurada vistiendo pollera blanca, camisa amarilla y el pelo suelto. Tengo tu imagen grabada en la retina. Volví a mi casa como si hubiera sufrido un golpe fuerte en la cabeza.

Pasé por encima con total impunidad los diez años de separación, inicié sesión en RadarMe e hice un rastreo de las coordenadas de las calles en ese día a esa hora. En la lista de transeúntes aparecía tu ficha pero no tenía otra información que tu nombre y tu edad, siempre Uma, ahora 53. Entonces maximé la ficha y el nombre de la confitería en Drinkers y la aplicación me informó que solés ir una vez por mes entre las 17 y las 20 hs., generalmente sola, y en el podio de tus pedidos está el café doble con crema. Como no contaba con un día especifico, descargué tu única foto pública de Balloon y se la dejé al mozo junto a esta carta manuscrita que tiene mi tarjeta personal para que puedas responderme.

Solo quiero decirte que sos una de las mujeres más hermosas que vi en mi vida.

Cruzarte me desestabilizó todos los sistemas, sentí lo mismo que aquel día que el calendario marcaba enero de 2017 y no este triste mayo de 2045.
Me comporté como un idiota, te vi partir y me quedé en silencio con la convicción de estar haciendo lo correcto cuando en realidad comenzaba a hundirme en una zanja de soledad. Me tomó varios años admitir que los problemas tenían mi firma y sello pero se los adjudicaba a los demás. Si me odiaste, al final de cuentas no importa, yo me odié más.

¿Cómo estás?

Pienso en vos a diario, nuestra historia se detuvo en un instante y es lo único que puedo traer al presente: la música de tu sonrisa. La selección que hace la memoria a la hora de recordar siempre te deja con el corazón más roto, no hay escapatoria.

La línea de partida me quedó atrás en las 68 velitas que cuento, la de llegada está presente cada vez que me despierto y en la letra temblorosa que estás leyendo. Dicen que al final de camino hay una luz, ojalá sea la tuya. Quiero volver a verte, Uma.

*****

Tiago, aquí estoy.

No sabés la cantidad de silencios que te lloré. Ahora te leo y siento tu calor, ese mismo del que hablás, muy cerca, casi arrebatándome el aire.

No fue justa tu desaparición. Tu forma de lidiar con el dolor fue egoísta. Actualicé mi casilla de FindU a diario. Más que a diario. Cada veinte minutos. Te seguí desde Live Street View todos los viernes y sábados. Cuando no te veía volver, comenzaban los ataques de pánico.

Nunca me importó que nada te notificara mi seguimiento. Es más, lo deseaba. Anhelaba que escucharas un timbre y que en la proyección apareciera mi nombre, que te causara algo, intriga, congoja, algo. No sucedió. Tuve que convivir con (más bien que sobrevivir a) la idea de que ya no me querías.

Soy una mujer hermosa, sí. Estuve trabajando en ese aprendizaje estos últimos años. Soy buena, inteligente, divertida. Las personas disfrutan de mi compañía y puedo adaptarme a distintos grupos. Y en eso estoy.

Ya no quiero la monogamia, Tiago. Es un padecer tras otro, es difícil, es imposible de abarcar en tanto expectativas y muy decepcionante en cuanto a esa articulación entre paso del tiempo y sentimientos que llamamos realidad. Ahora quiero toda la libertad que se pueda conquistar. Toda la que en un momento relegué para hacerte feliz. No me arrepiento, me llenó de alegría ser tu mujer durante esos años. Pero ahora quiero ser mi mujer. Quiero entregarme por el tiempo que duren los encuentros y volver a pertenecerme. Quiero que la realidad me sea liviana, fresca.

Serás siempre mi gran amor, el hombre de mi vida. Quiero volver a verte también, pero el tiempo te ha dado la razón: cambié. Seguro vos también.

Feliz cumpleaños, unas semanas atrasado.
¿Querés que nos conozcamos?

*****

La Fulanita Ritmo y Sustancia sigue vigente, ¿podés creer? Por alguna razón me hice fanático de sus melodías después de nuestra separación. El viernes a las nueve de la noche tocan gratis en El Planetario, espero encontrarte ahí, bailando entre la multitud. No me va a ser difícil dar con vos, no te olvides de que tengo experiencia.

No estoy en edad para ponerle condiciones al amor pero respeto todas las tuyas. Me fascina que te hayas enamorado de vos, solo tenías que mirarte al espejo para vivir en carne propia lo que podés generarle a otra persona sin ninguna dificultad.

Tacharé los días en un almanaque como un preso (del amor.)

Besos por doquier.

T.

P.D: quiero conocerte todavía más que la primera vez.

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19 Comentarios

  1. Marcela (@marcexcba)

    Qué original, qué lindo! Una historia de amor hermosa y moderna, me encantó.

  2. Julieta

    Estoy (primero) fascinada, segundo ( como siempre) atrapada en una historia de amor que trasciende tiempos y formas. Son geniales, las dos. Me transmiten tanto. Sigan así. QUIERO EL LIBRO PRONTO.

  3. Agustina

    ¡Me encantó! volvieron, ya las extrañaba 💜
    ‘Crecemos y cambiamos, eso no quiere decir que vayamos a (o tengamos que) desenamorarnos.’

  4. Sofi

    ‘solo tenías que mirarte al espejo para vivir en carne propia lo que podés generarle a otra persona sin ninguna dificultad.’
    Me quedo con esta grabada para siempre, les agradezco. ♥

  5. Agostina

    Son espectaculares, siempre. La alegria de todos mis martes volvieron, gracias! 🌈

  6. F

    Qué lindas sus historias y qué linda la manera de contarlas, cómo llegan! (Con alguna que otra lágrima. A veces varias) Puede ser un caso que nada que ver tenga con uno a la hora de comparar si uno se detiene en edades, situación y demás, que siempre al menos una frase llega y da lugar a identificarse y agarrarlo para el lado que más nos guste. Espero que sigan con este proyecto tan lindo, muchos besos.

  7. Anzyta

    DE ORO, chicas. Gracias. Las extrañé tanto!! Los martes no son lo mismo sin ustedes 💖. Espero ansiosamente el libro.
    Las abrazo.

  8. Melina

    Volvieron y lo hicieron con todo! Genias!👏👏👏
    Me encantó!

  9. Leandro

    Me encanta como se meten en los personajes, cuando hablan como “un pibito” o como en este caso un futuro creíble. Aunque defiendo por los perdones a los errores en el amor (siempre me gusta mas que triunfe el nosotros antes que el yo) me hace ruido cuando alguien se enamora solo cuando te ve y no te extraña lo suficiente para llamarte/buscarte si te extraña, es amor eso? Brindo por Uma y no sería amigo de Thiago.
    Saludos!!

  10. Delfi

    Las extrañé tanto. Los martes (que ya son sinónimo de ustedes) no eran lo mismo sin sus intercambios.
    Y volvieron con todo, siempre transmitiendo amor y nostalgia y tristeza y esperanza y mucho más todo al mismo tiempo.
    Gracias por la magia.✨

  11. Al fin volvieron, que bien lo hacen! Mas alla de que las historias no coincidan con la vida que lleva uno siempre alguna frase te toca un poquito mas adentro, te emociona y te deja pensando o releyendo varias veces. Un placer leerlas

  12. Lucía

    Una historia impresionante. Original y bien contada. Las amoooooo. No sabía que ahora eran punto com.

    ¿Para el 2045 va a existir un FindU con todas esas funciones?
    El actual, que yo sepa es solo una ayuda meteorológica, pero por las dudas, -por si me perdí algo- ya me empiezo a preocupar porque suelo salir a la calle despeinada y cuando creo que nadie me ve, a sacar la basura en chancletas.

    ¿Y el banco de imágenes dejó de ser solo un buscador?
    La tecnología no mata el amor. Tal vez lo convierte en obsesivo.
    Cinco estrellas para Uds.

  13. @alohisterica

    Lo que las extrañé! y que feliz reencontrarnos.
    Son la ansiedad linda de los martes.

  14. Lucía

    Me encanta, me encantan. Nunca dejen de intercambiar tan lindas historias! Siempre te sentís (aunque sea un poquito) identificada con parte de las cartas. Por muchas más, las felicito!!!!!

  15. Lara

    Me generaron un no sé qué pero cargado de un nudo lindo en la garganta. Con una lágrima. Cuantos sentimientos mezclados, cuanto qué hay vivido en cada persona que tenemos al lado. Que sensación linda la de que la sonrisa da la mejor luz.
    “¿En qué llanto se te lavó la sonrisa? ¿En qué enojo perdiste la esperanza? ¿En qué crisis se te perdió la alegría?”
    Igualmente me quedo con eso, porque la mayoría de veces, cosas insignificantes nos quitan algo tan lindo como la sonrisa, la esperanza y la alegría.
    Gracias por hacerme ir a dormir con este encuentro.
    Aplausos!! 👏🏽

  16. Tati

    Se pasaron! Genias…

    Hacen mantener viva la esperanza de qué estas historias sí siguen existiendo.

  17. Ana Rosa Cantiello

    Realmente hermoso.
    Me encantó el viaje hacia el futuro y mucho más, el cambio, para bien, del personaje femenino, AGUANTE UMA!!!
    Felicitaciones!! Se hicieron desear, pero regresaron con todo.

  18. Muy buena historia, muy bien logrado el correr de los años que se deja ver a través de las redes sociales que van apareciendo intercaladas. Una historia moderna que muy pocos se animan a crear… Felicitaciones como siempre. Dejo mi blog por acá https://epifaniasweb.wordpress.com/

  19. Vale

    Venía divina, toda entera, disfrutando el enrosque de esta historia tan black mirror hasta que llegué a “me fascina que te hayas enamorado de vos, solo tenías que mirarte al espejo para vivir en carne propia lo que podés generarle a otra persona sin ninguna dificultad” y se me endureció el pecho y me estalló el lagrimal.
    Necesitaba que alguien me lo dijera, eso que tan fácilmente olvidamos.
    Gracias genias!

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