No me Olvidé de Vos

Cartas entre personas que todavía creen en las cartas.

Mes: Noviembre 2016

Nahuel & Javier

Sí, ni me digas, yo cabeceé todo el día, ya estoy para jubilarme. Nos patinamos la juventud antes de ser jóvenes.

Escuchame vieji, hablando de eso, te voy a decir algo medio gorra pero que me viene dando vueltas hace 3 o 4 juntadas. Estás chupando fiero. Digo, todos tomamos un par de copas y de tanto en cuando dos pares, vos siempre te bajás la botella. Estás panzón. Vos, boludo, que venís con photoshop de nacimiento.
No sé si preocuparme, ¿me tengo que preocupar?

Cuando te pregunto por tu laburo contestás algo vago, cuando hablamos de qué pasó con la vecina la puteás. Estás como agresivo, estás ruidoso. ¿Te pasa algo javi?

Este mail es muy marica pero en algún momento quería preguntártelo. En el casamiento de Leo rompiste una copa, pateaste la silla y te fuiste. Ni sé si te diste cuenta de que la silla le pegó a Clari. Cuando te fuimos a buscar vimos tu auto arrancar a toda velocidad.
Es un descuido enorme que manejes así loco, es más que eso pero no me quiero pasar de vigilante.

Buen, cuando quieras nos juntamos a tomar una birra tranquilos.

Sigo con los planos que no termino más.


Tranca que no pasa naraju le estoy dando al vino pero porque estoy como perdido y eso me hace sentir bien pero no es que tenga un problema o vos querias decir eso
en la ferretería no hay nada de laburo y me la paso caminado por las paredes y encima la forra conchuda de mi ex no para de pedirme plata y mi vieja esta cada vez peor no se son cosas es un mal momento en general pero no hay nada de que preocuparse amigazo vos como estas


Wacho, atendeme, ¿no querés venir al estudio a laburar unos meses? Acá hay pila de cosas para hacer y posta es un ambiente re distendido, por más búsqueda de agencia negrera que suene.

Por lo de la guita ya te dije que te asesoraras con gringo que es abogado y contador. No le desmerezcas tanto infierno laboral. Y por lo de tu vieja, no sé, yo cuando quieras te acompaño a verla, ¿te reconoce? ¿tus hermanos mueven un dedo o estás con esto solari? Ojo que tanto peso te puede dejar sin espalda literal y metafórica.

¿Extrañás a Paola? ¿Es eso? A veces, definir qué es lo que nos tiene perdidos es imposible porque, lógico, si no nos encontraríamos. Pero bueno, no sé, quiero que cuentes conmigo loco. Estoy acá, usame. Eeeepa.

Tenés que controlar la violencia con la que te venís manejando, si no vas a terminar en alguna que te termine de ahogar.

Capaz podés usar el hecho de que ella haya re-hecho su vida como turbina para no dejar la tuya en este metro cuadrado de caca. Pensalo. Es cuestión de escuchar el clic adentro. No el crack, el clic. Aclaración importante.

Dale que me muero de ganas de tenerte de che pibe. Venite mañana.


bueno cuantas preguntas me vas a hacer te las gastastes todas esto un interrogatorio no me rompas las pelotas qye carajo te importa metete en tu visda pelotudo superado quien sos sos un forro un preso del sistema te crees mejor que yo pero chupame la pija infeliz tu vida me da lastima
estarn todos encima mio se pusieron de acuerdo yo no tengo ningún probliema si estan preocupados estan den la cara te hacen un llamadito para lavar culpas y depsues se van a dormir a lar mentira que son sus vidas de pelotudos meduiocres

yo se quien soy y los problemas que tengo y no me meto en la vida de nadie no me cro mejor que nadie soy el mismo de siempre ami mis problemas son mios y me hago cargo y no jo do a nadie ustedes no me dejan de romper las pelotss todos los dias que ganas de cagarlos a trompadas par ubicarlos rapido
y vos sos el más f

orro de todos porque vos de verdad te crees mejor persona cornudo anda a decirle che pibe a la trola de tu hija que me megustea las fotos se ve que esta queriendo que ,me la culee no se

alguna pregunta más los pelos del orto me afeito y los consejos amoroso s berretas de perder y encontrar me los paso poru el quinto forro del culo leete a vos mimos nada de lo que decir stiene sentido mezclas palabras ahora sos poeta lo que me tiene perdido te lo defino con esta

pelotudo anda a donar $5 a un horfanato que comen cucarachas asi te sentris mejor tambien


Vos no sos un caso de caridad, imbécil. Sos un hermano.

Pero andate a la concha de tu madre y ni se te ocurra aparecer ni en mi bandeja de entrada ni en mi casa ni en mi laburo. Hundite solo.

Sabés que un par me dijeron que eras caso perdido desde el principio. Demo me dijo “una mañana te vas a despertar con un mensaje de la ex mujer contándote que se la puso con el auto”. Y quizá sea así. Porque no sólo te descuidás a vos, te cagás en todo lo que te rodea. Te volviste intratable, todos vivimos pendientes de que no te salte la térmica. Seguís tomando pala después de que hace años que salimos todos de esa.

Las estafas cotidianas y las pendejas de una noche no son más que curitas sin adhesivo. Pisás los 40. Estás lleno de amigos, sos pintón. Tenés techo propio e ingreso fijo. Todo lo desaprovechás y lo hacés mierda. Sos el peor buen tipo de la historia.

Ni se te ocurra pedirme ayuda, ¿me oís? No aparezcas. Hundite solo. Morite solo.

Y decile a tu mujer que si te pegás un palo en la calle, a mí no me llame.

Si rema uno nada más nos quedamos en el lugar. Yo no me quedo en el lugar ni remo de a uno, mucho menos por vos, mucho menos a las puteadas.


Muy buenos días, Nahuel.
Mi nombre es Rosario y soy la Coordinadora del Centro de Rehabilitación La Luz del Camino en donde se encuentra Javier Villalba. Tengo entendido que él es o supo ser tu amigo, el contacto me lo facilitó su ex esposa.

Me consta que estás al tanto de su internación por lo que quiero contarte que su tratamiento está casi concluido y el sábado 6 le haremos una pequeña “fiesta” de despedida. Será una reunión sencilla con comidas y gaseosas en donde sus compañeros y orientadores leerán cartas, habrá testimonios, cantaremos canciones; todo en tono festivo y alentador para que su reinserción comience llena de esperanza.

Sería muy importante que pudieras asistir. Lamentablemente no estoy teniendo suerte con este pedido, me contacté con familiares y amigos y las negativas se están acumulando en mi casilla, por lo que te pido que antes de sumarte a las bajas, lo reconsideres. Va a ser muy importante para él saber que su vida no está perdida, tener nuevas oportunidades con los mismos afectos es lo que nos repara por dentro. Nadie merece una condena eterna por un mal momento, el amor es lo que salva. La contención emocional es una red que impide las recaídas.

Esperamos contar con tu presencia, en el flyer que adjunto está toda la información y un mapa de cómo llegar.
Por favor, confirmame. Transformar el daño en aprendizaje es lo que nos dota de humanidad, y siempre es un buen momento para hacerlo.

Muchas gracias.
Rosario.


OUT OF THE OFFICE

Respuesta automática: estaré fuera de la oficina entre el 1 y el 15 de noviembre.

Por urgencias, escribir a Diego@estudiohuno.com


Rosario, recién leo tu mail, estaba de viaje. ¿Podrías decirme dónde está Javier o cómo puedo comunicarme?
Los mails a su casilla vieja me vuelven rebotados.

Me gustaría verlo.
Saludos,
Nahuel-


Nahuel,
Javier sufría de encefalopatía hepática a causa de sus adicciones y dos días después de su alta tuvo una falla decisiva en su sistema nervioso.
Lo lamentamos mucho.
Rosario.

Tomás & Felicitas

¿Por qué llorabas? Tenías los ojos a punto de estallar, ¿qué pasó? ¿Ese gerente bola de fraile te dijo algo feo? Mirá que voy le pido el libro de quejas, eh.

Felicitas Din Alvarado, gracias por tener cuenta en Facebook, fue fácil encontrarte. Recordé tu nombre de la identificación que te cuelga del cuello, un GENIO el que inventó ese sistema.

Así como dice mi nombre, soy Tomás, más conocido como el que hoy te dio la tarjeta de crédito vencida. (¿Se dice “vencida”? ¿”Expirada”? Bueno, eso.) Decí que tenía efectivo, si no me moría de la vergüenza. Ni me di cuenta porque no me llegó el nuevo plástico pero ya lo reclamé, que no cunda el pánico. También me recordarás como el que compra todo de a dos. Dos leches, dos paquetes de azúcar, dos dentífricos. Tengo ese trauma, no me juzgues. Es como si necesitara llevar la pareja. Una lástima estar soltero.

Esperá, por qué creo que te vas a acordar de mí. Quién soy. Calmate, flaco. Estrella de los supermercados, líder de la góndola.

Volviendo al tema, hoy conocí a una cajera triste y sigo sin saber qué le pasaba. Será de chusma, será de metido, pero… ¿por qué llorabas?


Hola Tomás. Es un poco raro esto. Gracias por preocuparte. Lloraba, lloro, por un problema personal que nada tiene que ver con el trabajo pero que me es inevitable separar. Estoy 9 horas en el supermercado. No aguanto 9 horas sin llorar, qué querés que te diga. Pero bueno, es un momento de extrema susceptibilidad que no voy a hablar ni con vos ni por chat. También esto pasará, como dicen mil discursos, parafrasea el anillo de un muerto y se titula un libro de industria nacional.

Sé quién sos. No sólo tenías la tarjeta vencida sino que te acepte un billete de 100 al que le faltaba una punta y me cagaron a pedos y me los van a descontar.
No te los estoy mangueando, sólo te lo cuento para que tengas cuidado. Igual, nada, todos andamos cagándole la vida a alguien sin querer y sin saberlo.

Esto me da un poco de vergüenza así que te agradecería que en tus próximas compras tomes otra caja como rumbo.

Gracias, otra vez, por inquietarte.

Saludos,
Felicitas.


Sí, cualquiera. Te mandé el mensaje y me arrepentí, o tuve una sensación en la panza parecida a cuando te mandás una cagada. A ver, de verdad me importa tu tristeza, pero mirá si le vas a andar ventilando a un extraño tu vida personal.

Te juro que no traté de ser chusma. Te vi linda y triste y te hablé como si tuviéramos la complicidad de dos mejores amigos. Esta idea adentro de mi cabeza era un éxito, eh. Gol de chilena, ovación de pie, mirá qué ingenioso el pibe. En mi mente, vos me respondías que te había encantado mi remera de dinosaurios, se formaba un arcoíris, pasaba Messi y me chocaba los cinco.

No sé cómo acercarme a las mujeres. No te habías dado cuenta, igual. Tampoco me creas un pajero. Bueno, ese es un poco el problema, tengo miedo de pasar por acosador serial e intento vender una imagen de fresco y relajado que no funciona. Escribir estas cosas también es una estrategia de levante, la victimización podría funcionar, el famoso chamuyo: “no sé chamuyar” que conquistó a alguien por última vez en 1991.

Me enrede en mi propia telaraña de sinceridad pero porque me importa que se vea mi buena intención. Odio que las mujeres lloren. Debe ser porque me crié entre cuatro y cada vez que alguna estaba triste, hacía una mueca o algún chiste para que sonrían. Soy medio payaso. Bah, soy payaso, de hecho ahora estoy en una mini gira por Bahía Blanca con mi espectáculo de títeres, voy por las escuelas con Sacapuntas y Reglamina. Todo esto es para explicarte que cuando vuelva a Caballito (en una semana) te llevo los $100 que te debo.

Una vez me dijeron: “esto también pasará”, respondí: “¡¿y cómo hago para no chocar el mientras tanto?!” y todos rieron de mi elocuencia pero ninguno supo qué responderme.

Feli, te juro que yo pasé por todo tipo de dolores, tuve tristezas que todavía ni se inventaron, me han hecho cada daño que existe y siempre salí rengueando pero entero y con más ganas que antes. Las tormentas tienen eso del viento, que limpia y trae un aire nuevo.

Reglamina te diría que no sonrías para abajo porque nos obligás a hacer la vertical, y Sacapuntas intentaría hacer una vertical sin ningún tipo de éxito. Son medio revoltosos, viste.

Te dije “Feli” porque estoy acostumbrado a llamar a los chicos por la versión cortita de su nombre. Bueno sí, y soy confianzudo.

Ya te debo haber agotado.

Besos.


Tomás, no pases a devolverme los 100 pesos. Yo sé que esto para vos debe ser súper difícil y quizás si hubiera sido otra chica la destinataria de tu preocupación, hoy ella y vos estarían contando una historia de lo más insólita y romántica. Pero no conmigo. Conmigo no hay Disney posible hoy. Ni siquiera un Italpark oxidado o un cartel de ‘en construcción’.

Entiendo y puedo ver la pureza de tu timidez porque yo también la vivo. Todo lo que tenemos debajo de la piel es de cristal y se hace mierda con increíble facilidad. Andamos cuidadosos, tratando de no cortarnos por dentro. Nos miramos por la calle y nos quedamos pensando en si miramos de más o de menos, si fuimos invasivos o, por el contrario, demostramos un desinterés casi hiriente. Llevamos la interacción al mínimo porque nos sentimos contagiosos o, peor, intrascendentes. Llegamos a destino y repasamos lo que veníamos pensando. Todo un circuito de castigo y soledad más evidente que los hongos del pan lactal.

Vos sos bueno, Tomás. Siempre saludás y me hacés algún chistecito para que los pocos segundos que demoro en calcular tu descuento no sean tensos.

No te metas en esta, te lo digo desde este cariño de base que percibo. Estoy jodidísima y vos no podés ni deberías ser un héroe. Pero si no me vas a salvar, vos o quien se acerque, tampoco me sirve.
Busco lo que nadie tendría que ser para otro jamás: un bastón, un salvavidas, un refugio.
No me preguntes de qué. Si supiera no estaría intercambiando líneas con un desconocido. Borges era ciego y decía que veía en un tono de amarillo. Más raro es sentir en negro, digo yo.

Te devuelvo la buena intención, es realmente hermosa, no la merezco.

Felicitas.


Me quedé mirando la pantalla como media hora sin saber qué responderte. Necesitás un salvavidas, te lo ofrezco, decidís que no te va a sacar a flote y me lo devolvés sin usarlo. Es raro pero no ilógico, quizás pensás que el salvavidas debería tener otro color, el bastón otra forma, el refugio otro techo.

Mirá, te voy a compartir algo personal. Cuando tenía ocho años, encontré a mi mamá acostada en la cama con varios frascos de pastillas vacíos al lado. Como no se levantaba, la fui a despertar y no reaccionaba. Después me explicaron que se había ido a dormir al cielo porque necesitaba descansar, que me estaba cuidando desde allá arriba, etc. En ese momento entendí lo que pude y el resto lo saqué con la edad y por contexto. Por favor, no me leas con lástima. Tampoco me pienses como alguien castigado por la vida, el sufrimiento estuvo ahí pero no podría decir que mi infancia fue una etapa infeliz. Al contrario. El error más grande a la hora de interpretar es tomar la parte por el todo, teñir con la misma sensación momentos que te tocan de distinta manera.

Trato de hacer que mi vida valga la pena y por eso me puse en función de la alegría, el teatro fue y es mi mejor terapia. Me encanta hacer reír, sobre todo a los chicos que son de lo más exagerados.

Te ofrezco mi oído y además te debo $100 por lo que me gustaría invitarte a tomar un submarino. Sé que te puedo ayudar. Lo sé. No porque sea un héroe, porque soy un ser humano al que le importa traer de vuelta a las sonrisas que se lavaron de tanto llanto. Tampoco soy un caso atípico, estamos rodeados de gente que cree que nadie le da una mano y en realidad no se deja ayudar.

Este es mi último intento.
Si no, buscaré otra caja para no incomodarte.
Te mando un beso.


Lamento mucho lo de tu mamá. Más lamento que la encontraras vos. Hay choques que dejan destrucción total y no hay “ahorrá y comprate uno nuevo” para el alma. Si me lo contaste queriendo preguntarme si intenté suicidarme: no. Las marcas en las muñecas que siempre tratás de dejar de mirar son de hace como 10 años. Ahora soy otra, tengo 32, vivo esquivando enfáticamente el éxito y la realización personal como cajera de supermercado.

No me quiero matar. A veces me quiero morir.

No tengo ganas de ir a tomar un submarino pero por alguna razón hablar con vos no me deja peor. Quizá sea que la tragedia hermana o que pensé que no quedaban posibilidades de sonreír y me olvidé de que al fondo del tarro había un payaso.

Si me siento incómoda, ¿me puedo levantar e irme? A veces tengo ganas espontáneas de llorar y contenerlas es pedirle a mi garganta una elongación que no tiene.
Si te sentís incómodo, por favor levantate y andate.

No quiero contagiar. De a ratos soy así de arrogante y creo que mi tristeza es como un agujero negro que succiona todo lo que se acerca. Si sentís un tironcito, por favor levantate y andate.

El jueves después de las 5 que termina mi turno podés pasar por el supermercado y vamos. Vení sabiendo a dónde. Ignorá los imperativos. Todo es más un favor que una orden.

Esto es muy difícil. Como conversar.


Encontré este mensaje mudando los datos del teléfono.

Te escribo para pedirte perdón por esa salida. Estaba realmente nerviosa y se me descontroló todo. Tarde pero tarde, quizás. A “seguro” no me le atrevo todavía.

Y también para que sepas que sigo viva y estoy mejor, y que me gustaría invitarte a tomar un submarino para hacer todo al revés de esa otra oportunidad.

Pasa el tiempo, gira el mundo, todo eso. Quizás ya estás casado. Si es así, disculpame. Lo dejamos acá. Pero quería contarte que en terapia hablo de vos muy seguido y que no estoy mudando los datos de ningún teléfono. Nadie revisa los mensajes cuando hace eso.

Quiero verte porque sé que puedo hacer las cosas bien. O no un desastre.

Perdoname por los errores con los que no tenías nada que ver pero yo les puse tu etiqueta y fueron a tu mochila, nomás.

Quiero que me conozcas. Yo me estuve explorando y no sé si llego a parque de diversiones pero debo tener al menos dos hamacas.
Te invito a la de acá al lado.

Si no querés, todo bien. Pero mirá que las mejores historias partieron de segundas oportunidades y tengo varias de estas píldoras de información incomprobable para contarte.

Te dejo mi celular. Aunque no lo creas, es la primera vez que digo eso. Estoy diciendo mucho (quizás de más) porque me levanté del diván envalentonada y no quiero que se me vuele.
1157820014

Felicitas.


Me causó gracia lo de: “si estás casado…” ¿Tengo cara de ser alguien que se case? Bah, una vez con una ex hicimos una “ceremonia” de compromiso en el Machu Pichu. A los tres meses me dejó por su profesora de tela. Si yo te digo que las viví todas, apretá el pomo.

Pasaron (solo) tres meses, no cambió mucho mi vida pero me alegra que la tuya sí.

Mirá, el domingo tipo cinco de la tarde voy a hacer una función de títeres en la plaza que está a la vuelta del supermercado. Venite y después submarineamos. Me vendría bien un adulto en el público. Te tengo que advertir que las mujeres se me tiran encima después del show, todas quieren que les haga perros salchicha y calesitas con globos. Como un rockstar, pero nada que ver.

Te espero, Feli. Te espero mucho.

Besos.

Esteban & Julia

Esteban, disculpame la irrupción. Busqué tu mail en el sitio de la firma porque no logro dar con vos por teléfono y necesito hablarte. Sé que las cosas se enfriaron y también que nunca tuvimos esa conexión que creo que los dos alguna vez conocimos, así no fuera entre nosotros. Por eso te alejaste y no te lo reprocho, fue sano, fue una buena decisión. Vos sos padre, yo soy madre. Supongo que Claudia nos presentó para que pasarámos el rato no solos. Las personas en pareja tienen una idea fija y es que los solos somos infelices. Yo lo pensaba antes de enviudar.

Estuvo bien lo que fue y está bien así.

Todo este preludio es para decirte que no te escribo para buscarte, para volver a vernos. Pero tengo que decirte lo siguiente: tengo un atraso, Esteban. No, ni siquiera. Estoy embarazada. No sé cómo pasó. Yo ya tengo 43, mi hijo mayor acaba de empezar el cbc, estoy muy angustiada con la situación.

Mi cabeza piensa más rápido de lo que puedo tipear. La idea de un aborto me hace doler la panza. Cuando falleció Juan Cruz supe que ya no iba a formar otra familia porque una parte de mí se había ido con él. Lo perdí muy joven, tuve que juntar mis pedacitos y hacerlos encajar en donde no iban para seguir adelante. Y ahora me veo en esta situación con vos, que sos un buen tipo pero a la vez un completo extraño. Y un encuentro para matar la soledad me dejó, nos dejó acá parados. Nunca nos quisimos volver a ver porque contra todo pronóstico, estamos bien solos; entonces te lo tengo que contar por mail.

Por favor, comunicate conmigo.
Realmente no sé qué hacer ni cómo seguir.

Julia.


Hola, Julia. Cambié mi número de teléfono, de todos modos conservemos este medio para comunicarnos.
La noticia me cae como un balde de agua helada. Un test de embarazo positivo es mucha información autocontenida. ¿Estás segura de que ese hijo es mío? No pretendo sonar hiriente, una mujer sin pareja estable tiene absoluta libertad para tener la cantidad de relaciones sexuales que desee, con quien desee, cuando desee. Por eso, porque respeto el libre albedrío, hago hincapié sobre el punto.

Supongamos que sí, que estás gestando un individuo con mis genes.

Seré completamente sincero: tener un hijo ahora está fuera de mis planes. Si el vientre fuera mío, ya lo hubiera abortado. Te invito a reconsiderar la opción, quizás el dolor de panza te lo genera el mismo embarazo. No tenemos la vida de dos adolescentes que un verano en la playa cometieron una negligencia, somos dos adultos y debemos actuar como tales. Los errores se enmiendan con decisiones firmes, no fáciles, firmes. Incluso entra en juego tu edad, estás poniendo en riesgo tu vida. No le encuentro ningún sentido lógico a continuar con esto.
Lo que tenés que hacer es eso, abortarlo. Conozco una clínica privada de excelencia en donde realizan el procedimiento de forma confidencial y estoy dispuesto a hacerme cargo de los gastos. Antes del fin de semana podrías sacarte el problema de encima. O de adentro.

Si la opción más coherente no termina de convencerte, te aclaro que no me voy a hacer cargo de la criatura. Vas a tener que presentar una acción legal y voy a hacer todo lo que tenga a mi alcance para dilatar el proceso hasta que te resulte tan frustrante que prefieras que crezca sin padre.

Acabo de volver a convivir con mi ex mujer, estamos plenos y felices. Ella me preguntó si durante nuestra separación había conocido a alguna mujer y se lo negué, cree que me mantuve sin tener relaciones en ese periodo. Me creyó. Todo volvió a la normalidad. Estoy con mi familia, como corresponde. No voy a manchar mi apellido por un polvo sin forro, ni se lo voy a regalar a nadie.

En cuanto me des el OK te mando los datos de la clínica.
Saludos,
Esteban.


Disculpá la demora, tuve que volver a mí para sentarme a responder.
Justamente, Esteban, somos dos adultos con conciencia de responsabilidad. Pero lo que más me llama la atención es que, teniendo hijos, pienses en esto y decidas negarle la paternidad a un chico. Digo: leer, digerir, cuestionar, y definir que preferís que un niño recorra todos sus logros, frustraciones, angustias y cambios sin un papá.

Dejá, Esteban. Ya pasaron meses. Supongo que tuviste miedo de que estuviera armando alguna estrategia para llevarte del cuello a Tribunales. No tengo ningún mapa y no sé por dónde conviene ir. No hay ninguna cruz roja encima de tu cara ni pretendo exprimir tu caja de seguridad hasta que sean bolitas magnéticas que pueda pegar en la heladera.
Y si lo tengo, si lo leo, no estás. Ni al derecho ni al revés ni en ningún extremo.

Es tuyo, no estuve con nadie más. Puedo pedirte una prueba de paternidad y resolver todo con un hisopo.

Voy a tener a este hijo y ni se te ocurra querer saber de él en algún momento. Entre sus hermanos y yo haremos todo para que sepa que familia es la que te quiere y te cuida, no solamente la que comparte tu sangre.
Voy a darle todo mi amor, no te creas.

Tomo este desafío como una forma de aprender a valorar las sorpresas, como una manera de que el miedo a lo inesperado no me haga olvidar quién soy, qué soy, de dónde vengo. Soy una buena persona, mujer y madre. Estoy orgullosa de poder con todo lo que puedo y de aceptar que con todo no se puede. La vida no te pone en frente nada con lo que no puedas lidiar.

Además, te soy honesta, toda tu clausura emocional me repugna. Mejor quedátela.

El día de mañana te vas a encontrar pensando en que hay alguien en el mundo que existe por vos, que está creciendo sin vos y te vas a preguntar si te necesita. Peor, te vas a dar cuenta de que vos lo necesitás. Lo vas a querer tener en brazos y va a ser tarde. Enseñarle a sumar y va a ser tarde. Comprarle un par de zapatillas de hace cinco talles.

Dejá, Esteban. No hablemos más.
Tengo un varón del que ocuparme.

Va a ser muy feliz sin vos, no te creas.


Hola, Julia. Mi nombre es Fermín Rodríguez y tengo 30 años. No me conocés, no te conozco. Llego a vos gracias a una intermediaria. No tengo mucho más que tu mail y un: “escribile a ella”.

Mi papá, Esteban Rodríguez, murió el sábado de un cáncer de pulmón que lo tuvo agonizando durante varios meses. El viernes a la noche, en terapia intensiva y con lo que le quedaba de aire, pudo decir: “hace 14 años tuve un hijo, hablá con Claudia.” Esas fueron sus últimas palabras.

Claudia no quiso darme información pero me aclaró que ella no tenía nada que ver y que vos eras su amiga, que tenía que hablar con vos.

Estos juegos de misterio no me gustan así que te pido por favor que si hay algo que yo deba saber, me lo digas. Estoy caminando por las paredes, por favor escribime en cuanto veas este correo. Es urgente. No entiendo nada, la confusión le gana a la tristeza, y mirá que ando juntando pedazos de mí por la casa.

Fermín.


Justo esta mañana, antes de leer tu mail, me subí al subte en Angel Gallardo y detrás mío subió un chico de, dijo, 15 años. Pedía para comer mientras contaba que la mamá se había muerto hace algunos años, que lo había maltratado y le robaba lo que él conseguía para comprar droga; y el papá los había abandonado hace más. “Cuiden mucho a sus hijos” decía mientras pelaba una banana que alguien que estaba sentado le convidó.

Me dejó tan tarada la situación que me pasé de Malabia e hice todo hasta el final del recorrido.

Fermín, soy la mamá de tu hermano Santiago. Tiene 14 años, los dientes chuecos, todas las remeras de Messi que se venden en el mercado y los cuidados para conmigo y sus hermanos más lindos que puedas imaginar.

Tu papá y yo salimos hace muchos años. Sucedió Santiago, en ese momento en su mínima expresión, y justo tus papás volvieron entonces él decidió priorizar ese proyecto.

Sufrí mucho al criar a Santi sola. Pero los chicos me hicieron el trabajo tanto más fácil que la angustia se erosionó sin que me diera cuenta. Curioso, quizá no tan, como la propiedad emergente ‘familia’ puede sacar a flote lo que sea.

Claudia me contó que tu papá murió y todavía no pude decírselo a Santiago. Él sabe la historia, al menos las partes importantes y menos complicadas de asimilar. Pero no sé cómo decirle que ya no va a poder conocer a su papá.

De más chico me preguntaba si le gustaba jugar al fútbol, si era de Boca y de qué trabajaba. Para ese entonces tu padre ya era un hombre más bien grande, con lo cual me pareció insensato volver a intentar una conexión. Supuse que no iba a querer saber nada, como no quiso saber nada hace 14 años.

Pero tu papá y el papá de Santi son, en desempeño, personas distintas. Incluso el hombre con el que salí hace 14 años y el papá de Santi lo son. Es sano saber separar.

Mi hijo sabe que existen Lucas y vos. Pero tengo entendido que Lucas vive afuera, ¿no?
En fin. Si querés, podemos concretar un encuentro. Yo creo que a mi Santi lo haría sentir muy querido. Eso es algo importantísimo para mí.

Si no querés o es mucho para vos, te voy a comprender. Lo que no quiero es que te acerques y después te esfumes. Estamos todos grandes como para tirar un fósforo sobre ese charco de nafta casi seca. Sufrir dos veces, no.

Mañana a la tarde, Sancho juega al fútbol en frente del Club Ciudad. Termina a las 7. Si querés, nos vemos ahí o nos encontramos nosotros un ratito antes para tomar un café.

Lamento mucho lo de tu padre. Sé que a pesar de haber visto solamente su gran espalda todo este tiempo, era un buen hombre.

Julia.


Julia, estoy intentando asimilar la información y mi cabeza es una licuadora. Esta mañana tuve terapia y la sesión terminó durando dos horas y media. No lo puedo creer, no lo puedo entender. Me siento parte de una mentira, de una puesta en escena, de una farsa. Mi viejo se la pasó dándome consejos de padre (mi Selena nació hace dos meses) y resulta que tuvo un pibe del que nunca se hizo cargo. Tengo tanto odio y preguntas que voy a explotar. ¿Por qué nunca nos dijo nada? Estoy en una pesadilla y no me puedo despertar.

Lamento lo que tuviste que atravesar pero me genera rechazo que hables de nosotros como si nos conocieras. Lucas vive en España y yo no puedo dejar de pensar en cada día de mi vida como si buscara pistas que no vi, señales evidentes que pasé por alto, indicios obvios que mi ingenuidad descartó por no querer creer.

No me cierra, nada me cierra. No entiendo. No sé qué sé, qué me ocultaron, todo me ocultaron.

Pienso en mi mamá, en cómo lloró frente al cajón, en cómo va a reaccionar cuando se entere de esto.

Quiero volver el tiempo atrás y obligarlo a que dé la cara. Lo odio por su cobardía. Lo extraño cada noche. Es mi papá.

Me siento parado en una avenida, lo que me pasa por al lado va muy rápido y no sé para dónde correr porque todo me puede chocar.

Sí, lo quiero conocer. Primero te quiero conocer a vos, después a él. Necesito respuestas.

Te encuentro en el café que está al lado del Club Ciudad a las seis.

Decime cómo sos. Perdoname si me estoy yendo de la línea. Tengo el cerebro en pausa.


Esto es difícil para los dos, Fermín. No me atrevería a hablar de más sobre ustedes. Sé lo de Lucas porque la segunda vez que nos vimos tu papá y yo, él venía de celebrar que le habían dado la visa a su hijo mayor.

Nos encontramos, si te parece, a las 5. Llevo una camisa floreada y la cabeza llena de rulos.

Te espero poco preparada, supongo que estaremos en igualdad de condiciones en ese sentido.

Julia.


Julia,
Llevo una camisa a cuadros y los mismos dientes chuecos que debe tener tu hijo.
A las 5, entonces.

Camino por las paredes de la ansiedad, o también conocido como Fermín.

Estefanía & Gaia

Mirá Gaia si a mis 28 años estoy muy gorda o dejada, si soy un tanque australiano que no se tiñe y usa pantalones de algodón que no le combinan con los remerones que compra en la feria, si parezco una vieja asquerosa, ES UN PROBLEMA MÍO.

Quizás no te enteraste pero tengo un hijo de 4 años que va a la salita verde con el tuyo y además una beba de un año que está empezando a caminar. Perdoname por no ser la flaca diosa que te gustaría cruzarte, hago lo que puedo. Estoy todo el día encerrada en mi casa cuidando a mis hijos. Mi marido trabaja hasta la noche y no tengo ayuda, soy yo sola para todo. No me da el cuero para contratar una niñera e ir a rascarme la concha a pilates como hacen algunas.

Para ponerte un poco en contexto a vos que sos perfecta te cuento que mi mamá está muerta y mi suegra tiene artrosis, mi hermana vive en Jujuy y mis cuñadas se hacen las boludas cada vez que les pido que me miren a los nenes aunque sea una hora para ir al dentista o al ginecólogo.
Tengo una casa y una familia que mantener, si me estoy olvidando de mi vida es porque no tengo otra opción. Vos te pensás que mi sueño es cambiar pañales y amamantar? No te confundas.

Así que la próxima vez que se te ocurra comentarle a las otras mamis que me ves muy “descuidada”, limítate a cerrar el culo. Que no esté pelotudeando cuatro horas en la puerta del jardín de infantes no quiere decir que no me entere de las cosas. Cuando yo llego a mi casa la empleada no me espera con la comida lista, eh.

Cariños,
Estefanía.


Ah pero mamita lo único que falta es que vengas vos a decirme qué puedo y qué no puedo decir. No sé de dónde sacaste mi mail pero esto es tan imbécil, si te molestan las cosas no dichas de frente, me hubieras encarado ayer a la salida del acto. Te vi en el kiosko, me viste en las escaleras de la entrada.

Dije que estabas descuidada y que te vestías como si todo el tiempo estuvieras llegando tarde. El relleno de descripción no lo di, eh, ojo ahí con tu fuente que capaz mechó un poco de apreciación personal.
Estás todo el día en tu casa cuidando a los nenes, pero al fin y al cabo estás todo el día en tu casa. Cada tanto podrías meter, no sé, DIEZ abdominales. UNA ducha. Todo esto parece una forrada, y lo es, me importa poco, pero también es para cuidarte de lo que venís siendo en el último tiempo. El sobrepeso no es sólo antiestético. Y antes de la nena también lo tenías. Es preocupante. Dale, Estefanía, ¿me vas a decir que te mirás al espejo y sonreís?

Ni siquiera te digo que lo hagas por Gustavo. Por vos hacelo. Una crema para la cara comprate. Un acondicionador.
Yo soy una turra pero también soy re copada para estas cosas. Si querés un día vamos juntas a la peluquería, o a stockearte de artículos de belleza.

Si no, mandame a la mierda. Pero no te refugies detrás de esa excusa barata que dice que ser madre es abandonarse por completo.

Te veo mañana a la salida.
Procurá no dejarlo en doble fila porque siempre entorpecés el paso.


Te busqué en la salida pero no te encontré y como no tengo tiempo para perder me volví a mi casa a atender a mi familia.

Lo que me pasa cuando me miro poco debería importarte pero ya que preguntás, no sonrío ni voy a hacerlo nunca. Y ni siquiera necesito un espejo, tengo el mejor reflejo en la mirada de los que me rodean. La tristeza, el desprecio, la lástima. Les molesta que esté, que exista, que les respire al lado una gorda que debería depilarse las cejas, ponerse perfume o vestir ropa mejor.

Para qué voy a hacer 10 abdominales? Para tener un lomazo mientras trapeo el piso o plancho camisas? Para que el sodero me mire con ganas? Para que en el barrio las fracasadas que venden por catálogo me envidien la silueta? Por favor, no seas ridícula. Mi vida es un círculo vicioso de obligaciones de mamá, mi vida ya está perdida. Prefiero hacerme un bizcochuelo de chocolate y terminarlo esa misma tarde mientras miro la novela.

Claro que las mamás que trabajan, estudian, van al gimnasio y atienden la casa son maravillosas, las felicito, bravo ellas. Qué bien. A los cuarenta les agarra un cáncer del stress que las deja secas en una camilla de sanatorio. Te pensás que el cuerpo no pasa factura? Yo hago todo lo que me corresponde para mis hijos y hasta ahí me da la energía.

Te agradezco la oferta pero los productos de belleza mejor dáselos a la seño, como solés hacer para que le tenga más paciencia a tu hijo al que le cuesta un poquito más que al resto.

Y antes de hablar de Gustavo deberías fijarte si tu Edgardo tiene de dónde agarrar o si necesita llenarse las manos con esa secretaria rubia que lo acompaña a todos lados.

Cariños,
Estefanía.


Ay pimpolla blanquearme a mí que soy cornuda es como aclararle a alguien que este pendejo que va al B, ariel djsbdfhswrtysagbdjdbsinsky, es judío.

Vos y yo, mal que te pese, somos de la misma calaña. Pero yo no nado en mi angustia, no le dejo la forma de mi sentar al vacío existencial de la infelicidad que se presenta como eterna. Hay que surfearlo todo. Es la única forma de que el aire que viene limpie las gotas de los ojos.

El cuerpo no pasa factura. El cuerpo vive enfermo pero lo disimula de a ratos. Hay que comprar cualquier ilusión de bienestar, es la única manera de sobrevivir.

Te invito un café el martes antes de fútbol. No vengas crota. Charlemos.

Xoxo-


No pienso darle entidad al discurso de una cornuda consciente, seré fea pero no estoy loca.

Cuatro consejos no me van a hacer perder treinta kilos, Teresa de Calcuta de la balanza. Los peines se pasan de arriba hacia abajo y la cera depilatoria se calienta a baño maría, ¿alguna otra iluminación?

Limitate solo a lo que abarca tu vida porque el mundo va a seguir girando más allá de tus opiniones sobre los demás.

Estefanía.


Gaia, hola.
Mirá, la relación con Gustavo pende de un hilo y anoche me dijo que así no podía seguir. Tengo miedo de que me deje, no lo quiero perder.

¿Podemos tomar ese café hoy antes de futbol?
Pedir ayuda no es mi fuerte pero sola no voy a poder salir del pozo depresivo en el que me hundí. Recién ahora puedo entenderlo.

Ojalá todavía quieras.
Estefanía.


ay pero sí negri, no hay problema.
Te entiendo, todos los días hay que encontrar la forma de conquistarse y a veces es agotador.
Verse bien ayuda a sentirse bien. Esto no está en el folletito de Avon pero debería. Porque suena frívolo, porque lo es, pero también es cierto.

Te llevo una cartera que me compré y después me di cuenta de que ya tenía. Con tu piel te va a quedar ideal.

XO,
g.

Juli & Bele

Bel, te escribo porque no sé por qué. No tengo motivo. Tengo un tiempo muerto y me puse a pensar en que mirá si sale todo mal. Ya tuvimos que corregir cosas, que toquetear los textos, que cambiar los sobres y ni siquiera anunciamos el evento. Mirá si imprimimos todo y termina nivelando mesas, o juntando polvo en alguna baulera.

Ya sé que estoy exagerando y me tengo que calmar, más que nada porque me gusta lo que hacemos. No, más que nada porque confío en lo que hacemos. Pero te comparto el cagazo porque estoy segura de que vos vas a saber patearlo a la mierda.

Así que acá está, todo tuyo. Te pido, una vez más pero ahora fuera de cualquier ficción, magia.

Juli.


Deosa del Olimpo y de todo lo que toca el sol,
Yo tengo cuatro cagazos. Al grande le puse Cuca. En la madrugada me desperté y empecé a pensar en el evento. No sé ni qué hora era, no quise mirar para no deprimirme. ¿Acaso los nervios previos han tocado mi puerta? Sí, bienvenidos, nadie los esperaba (o no tan pronto, todavía faltan algunos días). La cosa es que di cinco millones de vueltas en la cama, qué molesto cuando ninguna posición te queda cómoda. Es como si bailaras en posición horizontal, que pierna para acá, que brazo para allá. Me tapo y me destapo. Meneo. 5, 6, 7, ¡va! Te sobra todo el cuerpo.
Cuando logré conciliar el sueño, tuve una pesadilla. Un éxito tras otro. No se jode con las madrugadas malparidas, siempre te pueden hundir más. Espero que sea un episodio aislado y no una seguidilla porque las ojeras que voy a tener el 5 le van a hacer los coros a León.

Yo también confío en lo que hacemos y comparto tu no-calma. Pensemos que es el primero, el piloto, se nos permite fallar. No arruinarlo, pero sí fallar. Tengo miedo de que no vaya nadie y también de que vaya mucha gente. Desde esa incoherencia en adelante, imaginate. Pero más allá de todo este guiso de inseguridades, soy feliz de estar compartiendo esto con vos. GOMA PERO CIERTO.

Ya le respondí a Flor cuestiones de la capacidad y le pasé la fecha, dirección, etc. Le tengo que preguntar a los actores si se copan con dos lecturas en vez de una (no creo que haya problema) y linkearles los intercambios para que vayan practicando.

¡¡¡NO SABÉS LO QUE ME PASÓ!!!
Anoche cuando volvía de tu casa, salgo del subte y voy a esperar el colectivo. Como había mucha cola y ya era tarde, opté por un taxi. Me gusta conversar con los choferes porque suelen tener anécdotas increíbles, así que le saqué charla. El que manejaba resultó ser el primo del Tata Martino, ex futbolista, padre de un luchador de WXMSSHJXA (letras que no recuerdo de un deporte que desconozco), etc. La charla venía fluida hasta que me explica que estaba divorciado y que no conseguía pareja porque: “no hay mujeres buenas”. Me llamó la atención, ese discurso siempre lo escucho al revés. Y agrega: “si tuviera veinte años menos no te dejo libre”. Ahí entendí que mi buena onda estaba siendo interpretada como ganas de coger, o algo de ese árbol genealógico. Me sentí intimidada. Le frené el avance en seco y a partir de ahí se generó un bola energética de mala onda que no me esforcé en destruir.

Imaginate mi estado de alerta, iba escribiendo en un chat cada cosa que sucedía. Nombre, patente, empresa, descripción física, audio con la voz. Lo normal, digamos.

Después de un par de cuadras me elogió los ojos y las cejas, me preguntó a quién salía y estuve a punto de responderle: A MI PAPÁ SWAT QUE ODIA A LOS TAXISTAS Y CONTRATÓ UN FRANCOTIRADOR QUE TE TIENE EN LA MIRA, pero solo respondí las primeras tres palabras.

Cuando ya estaba por llegar se atacó contra las mujeres de nuevo porque todas somos muy débiles: “que muy fuerte no que me duele”, “que despacio que se va a pinchar”. Eso dijo, como burlándose de nosotras. Esas dos frases. Arcadas me dio el viejo decrépito.

Soy cero combativa así que lo dejé que hablara sin emitir opinión, incluso cuando buscaba complicidad. Podría haberle caído con los argumentos lógicos para demostrarle que era un idiota, pero te juro que en esa situación preferí dejarlo en su mundo de imbecilidad. Me sentía en inferioridad de condiciones, no quise darle una cátedra sobre feminismo. Después me arrepentí. No sé muy bien cómo se actúa en esos casos, si enojar al forro o dejarlo que hable solo. Estábamos en un auto, yo andaba sola y él conducía.

Cuando me bajé, valoré estar viva y lejos de ese taxi del infierno.
Nada eso. Audio de: “nadie te preguntó”.


Noooo, qué espanto. Lo terrible es que es tan común. Hay una coincidencia que, como todas las coincidencias que atravieso, decidí construir: un segundo antes de abrir el mail vi pasar una publicación en facebook de una captura de pantalla de una piba a la que le había escrito el taxi que llamó por la app para preguntarle si era ‘escort’, ella le dice que no y él le ofrece dos lucas. Ser mujer es, por sobre todas las cosas, sobrevivir incómoda.
En fin, me alegra que estés viva, un poco porque te aprecio, bastante porque te necesito.

Yo te cuento lo que me pasó a mí: ayer mi papá vino a hacer tiempo a mi casa para después ir a comer y, como se vio las uñas muy largas, me pidió un alicate. Se lo doy y se queda charlándome con la puerta del baño abierta mientras está chic, chic, chic sobre el inodoro. Termina, me devuelve el alicate, lo guardo. Al ratito voy a hacer pis, me siento en el inodoro, hago pis, me limpio, etcétera. Tiene un destino esta historia, lo juro. Más tarde bajo a pasear a Palta y siento un pinchacito en cada pierna. Me tanteo con la mano libre: TENÍA DOS UÑAS DE MI PAPÁ ENTRE LA PIEL Y EL JEAN. El elastizado no puede sino jugarte una pala pasada. Eso debería decir en la etiqueta.

Bueno, di la vuelta a la manzana y cuando volví me desnudé (eeeepa*) y me las despegué (*ah, no).
Si había alguna cepa de Edipo, ya la expulsé.

Bueno, sobre el evento, yo hoy a la tarde voy a ver hojas para las cartas. Me encantaría tener linda letra para estar escribiéndote esto a mano. Pero bueno, Fito dice que una iglesia es como un circo y yo que un correo es un museo. Odio que eso rime. La rima se inventó para ser cantada o recitada, escrita queda tan pedorra.

Ahora que lo pienso, no sé si alguna vez mandé una carta por correo.
Canto pri (?) los envíos para cuando saquemos 3l l1br0.

En un rato te mando fotos de las hojas por whatsapp y me decís qué opinás.
Estoy que no puedo más. Evalúo ponerme pañal para adultos.

#JovenesPorDentro


A mí me sucedió algo desagradable pero dos pedazos de uñas ajenas en la piel también entran en la categoría. Ya quiero conocer a tu papá, le voy a agradecer la buena onda (desde lejos y sin alicate, por las dudas).

Hoy mi papá me preguntó cómo me había ido en la guardia, y mientras le contaba que me tienen que operar, me largué a llorar. A ver, es una cirugía simple que involucra cero complicaciones, pero me sensibiliza la situación porque tener hemorroides es medio tabú, y EL DOLOR que estoy sufriendo no podría describirlo. De verdad, me toma por completo. Ya me inyectaron diclofenac y corticoides, ¿qué sigue en la lista? Me doy con todo lo natural y farmacológico, estoy a media hora de empezar a rezar y a dos de unirme a un suicidio en masa.
Bueno, la cosa es que yo, con toda la emocionalidad que traigo a cuestas, con el grado de exageración que manejo en mi vida, le comento a mi papá y se me caen unas gotas lógicas por la paja que implica la situación. ¿Acaso me abrazó? ¿Acaso dijo que me amaba y que todo iba a estar bien? No. ¡ME CAGÓ A PEDOS POR LLORAR! Y lo más gracioso es que ese trato militar abusivo y contraindicado me calmó. Mi Edipo sigue tan intacto como siempre, no doy más de hija del rigor.
Sigo sin tener un abrazo pero ya tengo un turno con un proctólogo y psicóloga el martes. Más o menos lo mismo.

Si inconscientemente “me generé” esto a modo de “somatizar” los nervios de evento, soy una genia porque funciona. ¿Mala suerte o estrategia corporal? No sé, pero ahora me preocupan más cosas, por lo tanto todo me preocupa menos.

Yo le mandaba cartas por correo a un amigo que vivía lejos cuando tenía trece años. Igualmente el teléfono de línea estaba en su pleno esplendor y teníamos el mismo código de área, por lo que también usábamos ese medio. Pero bueno, la carta tiene otra magia. ¿Escribimos un blog? AH RE.

Espero todos tus WA, los actores ya me confirmaron las dos lecturas y les pasé los intercambios, León confirmado para los temas, me faltaría hacerle un recordatorio al clown para refrescarle el plan.

¿Cuándo armamos el evento en Facebook? ¿Ya le avisaste a tu prima por el stand?
Tendríamos que rever el tema de la cronología. No porque quiera cambiarlo sino para ajustarlo. Eso se puede hacer hasta el mismo día, un rato antes.

¿Armamos una hojita de Drive con lo que vamos a decir? Para no saltear/confundir agradecimientos.
Ahí te ves.


No te podés unir a una masa suicida porque ya hablamos de que ninguna puede morir. Eso tiene su encanto en la lectura del sentido común, pero es completamente mercenario. No te morís porque no se puede acabar el proyecto, y punto. Wow, qué firme se puede sonar por mail. Con razón hay tanto forro que no da la cara. Quizás es para que las dudas no lo tomen a uno de sorpresa y le venzan las rodillas.
Julieta: justificando cobardías since 1991.

Respecto de la operación, las hemorroides y la mar en coche, es pasar la tormenta y rodearte de la gente a la que la adversidad no la convierte en una pieza de rompecabezas que no encaja por ningún lado y sólo hace inútil fuerza hasta falsear. No sé si somos los más, pero sé que somos los suficientes. Sé que no somos tu papá (¿O SI? ¿TE IMAGINÁS QUE DE REPENTE DE ENTERÁS DE QUE SOY TU PAPÁ? Star Wars LGBT, es un idéon), que nadie más lo es, pero hay que intentar respirar profundo y tomar de cada quien lo que sabemos que nos puede dar. Si exigís más, o el otro imposta una sensación que no le corre o vos te decepcionás. Y es una cagada eso.

Si te hace sentir remotamente mejor: yo me tiré un pedo de concha en pilates hoy. Nos hicimos todos los boludos y pasó.

A mi prima ya le avisé. Creo que va a estar Flor también con el tema tarjetas, tenemos que terminar de definir eso.

¿Ahora cómo te sentís? ¿Qué te dijeron además de lo de la operación? Cuidate porque [volver al inicio].

Mañana nos ponemos con el drive sobre qué decir, te lo juro por ésta*.
*Palta.

Besos.


Por suerte ya pinché la piñata médica, logré que me hagan un procedimiento de urgencia y fue todo mucho más simple y ambulatorio de lo que imaginaba. Mi papá tenía razón, nunca se lo digas. Lo inmediato fue resuelto y en dos semanas le pregunto al médico cómo seguimos. Quizás sí necesite una cirugía o puede que zafe. Estoy mucho mejor pero EL DOLOR, Julieta. Evoco tu nombre completo para poner la intensidad en contexto.

A todo esto, cuando entré en el quirófano, la anestesista abrazó a la enfermera y empezó a consolarla, parece que se había separado de su ¿novio? No sé, en pleno clímax de la historia ENTRA EL MÉDICO Y ME DUERMEN. Cómo me van a hacer algo así. Creo que eso fue más cruel que todo lo otro.

Voy a no morirme. Vos también y tampoco.

Amo que siempre terminemos hablando de nuestros padres o de nuestra condición de hijas de un divorcio. Es difícil porque las decepciones están en el mismo estante que las expectativas, y a veces querés agarrar un tarro y se te viene todo encima. Sé que cuento con todos y con vos, que sos más parte de mi día a día que mis propias zapatillas. Me hace muy feliz esto (poquito que) tenemos y más haberte conocido en profundidad.

Ya vi todo lo del Drive y está perfecto. Estamos omitiendo un punto clave: ¡¿qué nos vamos a poner?! ¿Nos compramos la misma ropa y vamos iguales? ES CHISTE.

Mi psicóloga no va a poder ir porque está de viaje pero nos deseó mucha suerte y va a compartir el evento en Facebook. Se puso re contenta cuando le conté (¿?)

Seguimos en contacto por los otros medios de comunicación *le manda una paloma mensajera*
Te quiero mucho, amiga.


“No me Olvidé de Vos, en vivo”. Sábado 5/11 a las 18hs. El Piso Teatro y afines: Hidalgo 878, CABA. La entrada es gratis. Van a haber cositas lindas para llevarse sobre algunos intercambios, y artistas en escena. Los esperamos con más ansias de las que sabemos controlar.

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