Federico & Miguel

Estimado Decano Miguel Álvarez Ansilla:

Le escribo quizá la carta menos ortodoxa que recibirá en su vida. Espero lea hasta el final y no desestime al llegar, es importante para mí.
Verá, en febrero, abiertas las inscripciones para la carrera de Diseño audiovisual, mis padres me alentaron a inscribirme, me compraron materiales y varios de los libros que indicaba el programa. Bien, mi tarea era anotarme en las 5 materias correspondientes al primer cuatrimestre de primer año, para comenzar en marzo con todo en regla.

Y es acá cuando la cosa se embarra. No me inscribí porque no quiero ser diseñador audiovisual. No quiero editar videos ni montar imágenes ni agregar sonidos en “pospro”. Odio el término “pospro”. Odio escucharlo, decirlo, escribirlo. Me da ganas de salir a patear gatitos (este es un chiste, debo aclarar, en busca de empatía. Porque leí que detestaba a los gatos. Para descomprimir nomás). No me inscribí pero a mis papás les dije que sí porque si no me iban a estar persiguiendo con que no quiero hacer nada de mi vida, que tengo que tener un título, ser un profesional y un millón de etcéteras. Un título es un papel que te entregan bien enrolladito cosa de que sea fácil de guardar. O de meterse. En algún lado.

Yo escribo canciones. Me gusta componer. Me gusta sentarme con la guitarra y entregarme a lo que vaya sonando, saliendo. Soy otro boludo con la guitarrita esperando pegar un Luna, lo sé, pero me hace feliz. Me hace inevitablemente feliz. Así que dije que me había a notado y voy de lunes a jueves a cursar. A lo de mi profesor de guitarra. Mis papás no saben nada. Nadie sabe nada. A veces me doy de baja de planes porque tengo que estudiar. Una vez un amigo me dijo “lo más importante es que no te falle el verosímil” cuando le mostré un tema que no había escrito para mi novia pero le iba a decir que sí, y me quedó retumbando. Así que, para todo mi mundo, en junio me bajé de una materia y el resto las estoy dando.

Listo presentación, listo introducción a la problemática, ahora viene el mangazo. Señor, estamos en septiembre. Mis papás leyeron lo de la muestra en el aula magna y me insistieron para que los invitara. Dije que no, que era tímido, que no estaba tan bueno como lo de mis compañeros lo que yo había hecho, que quizás presentaba temprano y no llegaban a salir de sus trabajos a tiempo. Pero insisten. Insisten porque los niños no nacen con un manual de instrucciones pero los padres saben que una de las consignas siempre es insistir. Para lo que sea. Insistir supuestamente resulta.

El caso es que tengo que pedirle formar parte de la muestra, de una u otra manera, presentando cualquier cosa que pueda ser presentada y presentable (obviamente respetando derechos de autor, si conoce a algún recibido que pueda ser cómplice y prestarme su material, sería ideal). Por favor, señor, si se me pincha esta burbuja voy a tener que dejar de formarme en lo que más amo para empezar una carrera que nunca pretendo ejercer.

Estoy laburando en un kiosko de noche para pagar las clases. Estoy organizado, con un proyecto, apostando, educándome; no es para tirarme a chanta. Le pido por favor que me ayude, o que me derive con quien pueda ayudarme. En algún momento no me va a quedar otra que decirles, pero al par de meses es muy pronto. Quiero llegar por lo menos a fin de año. Claro que prometo jamás mencionar esto.

Dígame que cuento con usted y quedo a disposición para toda la vida. Si necesita que le busque a los chicos del colegio, que le limpie la casa, que le vaya a comprar ibuprofeno. Cualquier cosa. Va a contar conmigo hasta que se muera y si nos encontramos en el más allá voy a seguir sirviéndolo hasta que nos evaporemos o lo que sea que pase con los cuerpos que ya no son.

Aguardo su respuesta.
Desde ya, muchísimasgracias por el tiempo y la molestia.

Saludos,
Federico Casano.


Estimado Federico,
Voy a intentar correrme de la formalidad que mi discurso escrito acostumbra, aunque dudo que se me pueda leer como alguien fresco y relajado que utiliza guiños “cómicos” para generar complicidad. Si me lo permitís, y asumo que sí, voy a tutearte.
En un principio pensé en desestimar tu pedido y prohibirte la posibilidad de anotarte en cualquier carrera de por vida, pero luego comprendí que hace muchos años asumí un compromiso con la educación y es mi deber obrar en virtud de la misma.
Descarto, niego, rechazo y repudio tu solicitud. Debido a tu impertinencia, yo mismo y en persona me encargaré de revisar la situación de cada uno de los alumnos que atiendan a la muestra. Si llego a encontrarte entre los presentes, serás retirado por la fuerza. Bajo ningún concepto permitiré que la institución forme parte del fraude absurdo que es tu situación académica. Perdirme ayuda a mí es entre ridículo y kamikaze. No, Federico. De ninguna manera. Si no llamo a tus padres para ponerlos al tanto de la situación es porque espero que mis palabras obren por sí mismas.

Calculo que encontrarás alguna nueva mentira para tapar la mentira con la que estás ocultando la mentira inicial. No te será difícil, el límite de la hipocresía lo cruzaste en quinta y con el semáforo todavía en rojo. No soy quién para enarbolar la bandera de la moral, pero cada uno sabe qué esconde debajo de la cama cada vez que se va a dormir, y en la tuya ya no deben caber ni tus pantuflas.

Sí, el título universitario es un papel. La partida de nacimiento con el nombre de tus padres, también. No ver la importancia que tienen “los papeles” en la vida de una persona es obviar la historia que esconde la simple hoja y el potencial involucrado en la misma. Es uno el que hace valer las firmas que le dan entidad a lo que ya se es.

Sin ánimos de ofender, me gustaría hacerte algunas preguntas. Más me gustaría que me las respondas.

¿Cuántas personas conocés (familiares, amigos, cualquiera con quien hayas tenido un contacto real en algún momento de tu vida) que estén viviendo de dar conciertos de música exclusivamente?

Ahora bien, la misma pregunta pero respecto de lo académico… ¿Cuántas personas conocés que tengan un título universitario o estén cursando una carrera? ¿Están trabajando? ¿Son trabajos competitivos y rentables?

Estoy dispuesto a leerte cuando gustes.
Te mando un saludo.

Miguel.


Bien, volvemos a la baldosa de partida. La puta madre. A ver, como les gustaría escuchar a todos: Toma I. Acción.
Mil disculpas si lo ofendí o le falté el respeto. Lo trataré de ‘usted’ porque la relación vertical que propone así lo merece. No se preocupe por mi situación académica. Este domingo comunicaré a mis padres la farsa de la que han sido víctimas y cómplices. Me anotaré en una carrera más seria aún, probablemente Ciencias Económicas. Hablaré así, como si me estuvieran doblando del castellano al español. No se preocupe, no será en la institución para la que trabaja. Iré a alguna privada pero que por la franja horaria me permita trabajar en una oficina de mala muerte, mal pago, alimentándome la infelicidad hora tras hora, con el segundero que suba el volumen a cada movimiento; pero de corbata y haciendo una carrera de grado; por supuesto.

Terminaré con un promedio ni muy sobresaliente ni por debajo de la media. Cambiaré de trabajo, compraré nuevos trajes. Iré en subte porque al centro no se lleva el auto, venderé la guitarra y me haré de una biblioteca alta, muy alta.

Esa fábrica de personas sin hambre de nada en la que se ha convertido el sistema educativo aplaudirá otro producto terminado. Uno que no moverá la aguja, ninguna aguja, nunca jamás. Uno con menos poder que el segundero que lo tortura, consciente, permanentemente consciente de que el tiempo lo aleja cada vez más del pibe que fue, que componía, que tocaba la guitarra las 27 horas del día porque la extensión de un día era algo que desconocía, que mucho menos le importaba.

No me acercaré a la Universidad en la que se desempeña, a ninguna de sus unidades académicas; no se preocupe, saque el cordón perimetral de dogos, la orden de restricción puede levantarla también. Cancele los helicópteros de la SWAT. No voy a ir. Si me voy a colar, que sea a un recital de Dylan entre los viernes oscuros y los lunes penosos que vivo o viviré cuando me reciba. No a una muestra a la que de todas formas y como con todo el resto de las cosas, habría ido por otros.

Voy a ser otro producto. Otro puto producto sin ambiciones ni sueños, pero, ojo, con un título universitario perdido en algún lugar de la baulera de sus padres.

Felicitaciones por ser eslabón de lo más importante y lo más atrofiado; seguro que su sueño a los 19 era resignarse a cambio de un salario inflado.

No me podrá ver entonces en ningún escenario ni tendremos la escena conciliadora que daría cierre a este corto.
Una verdadera pena. Eso también.

Saludos,
Federico.


Federico,
La polaridad con la que manejás tus posibilidades es sorprendente. O sea que las ÚNICAS opciones disponibles en la paleta son: ser insuperablemente libre y feliz, o ser un adulto acartonado y miserable. Mirá vos. Qué difícil te debés hacer la vida adentro de tu cabeza.

Lo que más me llama la atención es el desprecio que sentís hacia una carrera bastante piola. No te están obligando a que estudies abogacía o te alistes en el ejército, Diseño de Imagen y Sonido es una de las opciones más tentadoras para todos aquellos que quieren correrse de la formalidad teórica que supone estudiar de memoria leyes o nombres de piezas dentales. Pero bueno, no es lo que el señorito quiere. Caprichito I, II y III ya las tenés aprobadas en la Universidad de la vida.

Pibe, no vas a vivir de la música. No va a sucederte. A menos que tengas un familiar directo que te acomode en el ambiente o un golpe de suerte absurdamente beneficioso; la próxima licencia de taxi está esperando llevar tu nombre. Las plazas son pocas e incluso los que lograron reconocimiento público tienen que arañar la realidad a diario para mantenerse vigentes y con la panza llena.

El otro día recordé el tema del verano. “Te doy con mi matraca que traca traca, traca traca” supo decir el estribillo. Hitazo. No había radio que no lo tuviera en su lista diaria. Lo recordé porque siempre me pareció una basura y porque el cantante me sirvió un café en Retiro. Le dejé una buena propina en honor al arte.

La gran mentira de la sociedad moderna es hacernos creer que uno puede conseguir todo lo que quiere si trabaja arduamente. La meritocracia es un chiste de Jaimito. Son tantas y tan relativas las variables de los deseos que a uno solo le resta hacer todo lo posible sabiendo que no será suficiente.

Eso no quiere decir que no vayas a lograr nada. Los inteligentes son los que aprendieron a surfear entre los matices de lo que quieren y lo que pueden. Vos, si utilizaras la astucia en función de tu cometido y no para engañar a los únicos que se bancarían tus 27 horas de guitarrita, podrías avanzar en todas las direcciones.

Te imaginarás que Spielberg no está meciéndose en una silla de mimbre a la espera de que tengas un tema para filmarte el video, ¿no te convendría saber hacerlo? ¿No te sería útil? ¿No te resultaría beneficioso aprender sobre grabación de sonido, a vos, QUE SOS MÚSICO? ¿No te jugaría a favor que profesionales capacitados te brinden GRATIS todas las herramientas audiovisuales necesarias para que no tengas que esperar el milagro de una discográfica?

Nuestras puertas están abiertas, todavía estás a tiempo de anotarte para arrancar el próximo cuatrimestre. Son siempre muy bienvenidos los adolescentes con grandes ambiciones.

Nadie quiere que seas infeliz. Solo sos otro boludo con la guitarrita esperando pegar un Luna.

Brian May es doctor en astrofísica.

Dexter Holland (The Offspring) tiene un master en Biología Molecular.

Art Garfunkel (Simon & Garfunkel) tiene un master en Matemáticas.

Te mando un saludo.

Miguel. 


Toco el viernes en Niceto Lado B junto con mi profe. Si querés podés venir. Me gustaría.
Si no, nos vemos en marzo. Me anoté para el 2017.

Qué sé yo. Capaz hasta soy bueno.


Federico,
Trataré de hacer lo posible aunque lo veo complicado, inspirándome en el desempeño del 85% de los alumnos de la Universidad. Nunca fui bueno para los chistes académicos, perdón.

Mucha mierda. Y bienvenido.

Miguel Álvarez Ansilla.
Ex guitarrista de El Gol de Maradó, la banda de rock más prolífica que vio Chacabuco entre el 86 y el 87.

Ah, y decano.

Anterior

Daniela & Las Pomelas

Siguiente

Lorenzo & Olivia

28 Comentarios

  1. Tatiana

    Es interesante la cantidad de mitos sobre la música que se ponen a jugar en este texto, tanto en el decano como en Federico.
    Aunque disiento con muchos de ellos y podría argumentar “academicamente” mi postura no es eso lo que les quiero decir al fin y al cabo.

    Les admiro su forma de escribir y esa ¿facilidad? que tienen para presentar la temáticas y ¿convencernos? de tomar partido emocionalmente por algún personaje o situación.

    Basicamente es: gracias 🙂

  2. En mi top 5. Leí todos y cada uno me generó algo. Es la primera vez que les hago una devolución. Este intercambio de ideas creo que explica muy bien ambas partes de las cuales creo que todos fuimos o seremos parte alguna vez. Me encanto y quiero que todos los que me rodean lo lean. Supongo que eso será compartiendo en mi muro de Facebook.
    Pd: me reí fuerte con el hit de la matraca

  3. ES PEC TA CU LAR, todo junto pero pronunciadito en silabas. Muy lindo ping pong en el que si bien uno desea un resultado, tambien desea que sigan jugando solo por el placer de verlos. muchas gracias, de verdad. Me re encontré en mi adolescencia musical lejana y en mi adultez de psicólogo.
    Les mandan un abrazo los dos el adolescente de los 90s en Cemento y este adulto de consultorio 2016 y las alientan a que sigan.
    MartinS

  4. Anto

    Llueve en Mardel, taza de cafe en mano, y la ansiedad de mirar el reloj sabiendo que es martes y voy a meterme en una nueva historia,
    Impecable como siempre!
    Gracias Amigas!
    Martin S me genera curiosidad, listo. lo dije. Ay.

  5. Manu

    Realmente me encantó el intercambio de hoy y me dieron ganas de darle un abrazo a este decano imaginario. Mi parte preferida:

    “La polaridad con la que manejás tus posibilidades es sorprendente. O sea que las ÚNICAS opciones disponibles en la paleta son: ser insuperablemente libre y feliz, o ser un adulto acartonado y miserable. Mirá vos. Qué difícil te debés hacer la vida adentro de tu cabeza…Los inteligentes son los que aprendieron a surfear entre los matices de lo que quieren y lo que pueden.”
    Sublime señor decano. Mis respetos para él que entendió que la vida es eso, matizar.

    Sigan chicas! Saludos!

  6. El planteo inicial de Federico es el más absurdo que se pueda hacer. El Decano actuó con cierta antipatía, con eso de que nadie vive de la música. Pero también planteó algunos aspectos interesantes, sobre la autogestión por ejemplo. Algunos conocimientos que brindan algunas carreras, pueden llegar a ser útiles. Y fue capaz de considerar ir a ese recital.
    Interesantes conflictos.

  7. Una seguidora más

    Miguel es ese baldazo de agua helada. No para que te hagas mierda con los hielos, sino para que valores el no estar en plena sequía.
    Ojalá se pudiese vivir de sueños y utopías, pero estas en la vida real se pagan con empeño y trabajo.

    Me encantaron, otra vez.
    Ya espero el próximo martes, por su puesto.
    P.D: como llueve hoy!!!

  8. Un tema muy controvertido pero muy bien tratado. Como siempre, los mensajes que nos dejan son muchos y muy profundos. Y ese final es el toque ideal para dejarnos pensando el doble… Felicitaciones por saber reflejar la realidad tan transparentemente en las palabras! Comparto esa pasión con ustedes 🙂

  9. Mar

    No me esperaba esa firma del decano ni a patadas. Muy acertado el lugar desde que el decano expresa su opinión e intenta llevarlo a Federico.
    Las leo siempre y en general logro ponerme del lado de un personaje. Esta vez me costó muchísimo. Tómenlo como un piropo, por lo bien escrito y resuelto que está.
    Gracias por otro martes de lectura más.

  10. Sole

    Me emocioné con la firma de Miguel. El intercambio es maravilloso. Y supongo que porque a veces me olvido porqué hago lo que hago, me quedo con: “los inteligentes son los que aprendieron a surfear entre los matices de lo que quieren y lo que pueden.”

    Me generan cosas. Me hacen sonreír o fruncir la frente de enojo.

    No puedo creer que haya que esperar hasta el martes otra vez.

    Gracias. Hasta el martes!

  11. Guadalupe

    Simplemente. Las aplaudo de pie

  12. Uno de los mejores sin duda.
    Me encantó la postura del señor decano, la sutileza que usa para cerrarle la parte trasera al muchacho!
    Sigan así por favor. La autenticidad que tienen me llena el alma.
    Besos!!!!

  13. Sergio R.

    Si lo ven a Fede díganle que el Luna no está tan lejos como parece, ni tan cerca como quisiera.
    Un día les voy a enviar por mail la lista en excel donde tengo ordenados por orden de preferidos todos los intercambios. Cuando me mude de país y no me importe que entre ustedes hablen del “loquito de la planilla”, probablemente.
    Leo un sábado a las 1600, para recordarles en pleno fin de semana que nomeolvidedevos me agotó los adjetivos elogiosos hace un rato larguísimo.
    Gracias, otra vez.
    Les mando un beso gigante!

  14. ¿Está muy mal que le haya aplaudido a Miguel? Sí, fue duro, antipático y demoledor, pero qué interesante es cuando alguien te puede cantar la posta sin pelos en la lengua. Brillante.

Deja un comentario

Creado con WordPress & Tema de Anders Norén

Carrito Item removido Deshacer
  • No hay productos en el carrito