No me Olvidé de Vos

Cartas entre personas que todavía creen en las cartas.

Mes: septiembre 2016

Pascual & Ayelén

Hola. No soy las expensas. Tampoco soy la del 5°B quejándose por giladas (en mis dos meses en este edificio ya recibí tres notitas mágicas, qué infumable esa mujer). (Esperá, ¿es tu amiga? Capaz que me estoy mandando una cagada, no me extrañaría).

Soy Pasco, también conocido como PB “B”. Me decís Pascual y te mando una carta documento, mi mamá ya tiene cien millones. Hola, PB “A”. No sé tu nombre pero sí que tu ¿ex novio? es un idiota. Bah, qué sé yo, suposiciones. Re vieja chusma todo.
Primero te aclaro que tipeo esta nota en la máquina de escribir porque mi letra es un jeroglífico y no tengo impresora. Te la paso por debajo de la puerta porque nos cruzamos poco, debemos tener los horarios cambiados. Es una lástima, tengo unos ojos celestes increíbles. Ah no, pará. Esa sos vos.

Quiero ofrecerte mi ayuda. Esta mañana y por tercera vez me desperté con los gritos de un pelotudo que se para frente a tu ventana a tratarte de puta de mierda, entre otras cosas más heavys. La primera vez lo consideré un pobre despechado, la segunda un desbordado con tintes psicóticos, la tercera un violento digno de restricción perimetral. Asumo que vos llamaste a la policía, estaba por hacerlo yo.
No sé qué le habrás hecho pero no tenés cara de asesina serial. ¿Le herviste el conejo? Aun así, no da. Debe ser algo reciente, ¿no? Me pareció verlo en el palier alguna que otra vez.

Me sé un extraño pero me gustaría que cuentes conmigo. Tuve un problema con una ex que se tiró de mi auto en plena avenida para que no la deje. ¿Podés creer que me cagó con mi mejor amigo y después ella era la víctima? Actriz de conservatorio. Hasta me estampó un: “Pacual te amo” con aerosol rojo en la puerta de la casa de mi vieja. Todo un domingo rasqueteando una puerta, todo un año olvidando a una trola. En fin.

Te juro que no es de chusma y menos de que te quiero levantar, pero soy de Saladillo (¡¡¡es ciudad, no campo!!!) y allá nos conocemos todos. Medio que no entiendo por qué acá cada uno está en la suya y no le importa lo que sucede a su alrededor. Re de pueblerino el comentario pero sí. Escribo usando la “s” porque me acostumbre por la facu pero hablo y me las como todas, es muy importante que lo sepas.

Adiós.

Bue, sincerémonos.

Adió.

Pasco.
(Recordemos, NUNCA Pascual. Nunca).

¿Por qué tengo una máquina de escribir a mis jóvenes treinta años? ¿Cómo fue la infancia de un niño con ese nombre? ¿Hay vacas caminando en las calles de Saladillo? Todo esto y mucho más en la próxima emisión de: “Las cartas locas del vecino metiche” a la misma hora por el mismo canal.

Qué linda palabra: “metiche”. De una a la lista.


 

PB ‘B’, PB ‘A’ reportándose. ¡Sabía que no eras de acá! Sos el único que sabe que Omar existe, parece. Te vi cebarle mates. Era obvio. Esta ciudad agarra toda la bondad de uno, juega al paredón horas, días, magnitudes de tiempo incalculables pero en cuestión de segundos y te la devuelve toda mugrienta e inutilizable. Y así quedamos. No nos saludamos, no nos advertimos ni siquiera.

Bueno, hola, Pasco. Yo soy Ayelén, como habrás escuchado la mañana de hoy, de anteayer y del lunes pasado. El eufórico es mi ex novio, más amigo del estado de naturaleza que del civil, verás. Cortamos hace casi dos meses. Estuvimos casi dos años. Lo cagué. Se lo conté. Se pudrió. Es más complejo que siete palabras divididas en tercios pero tampoco tan.

No hice la denuncia. Mi apuesta es a que se va a aburrir y no va a venir más. Igual, para qué pintarme de macha, ayer cambié la cerradura y lo bloqueé del celular. Paso a responderte todo eso que no preguntaste: no estoy enamorada del pibe con el que lo cagué, no me arrepiento, me manejé mal, pésimo, no lo extraño. Ni sé si alguna vez estuve enamorada de él. Mis amigas se están casando y siento que un reloj biológico al que otro le da cuerda me apura, me asfixia. Quiero tener cinco años menos gran parte del día. Estoy tomando vino todas las noches. Más que antes, más que normal, menos que preocupante. Lo llamo ‘medida simpática’.

Crisis, bla, bla, bla.

Cagar es un atajo al fracaso. El tema es que lo que era un fracaso moderado pasa a ser un salame despertando a tus vecinos.
Pero bue, pido disculpas.

¿Querés venir hoy a tomar un vino a casa? Cocino congelados como nadie en el barrio. No es intención de cita. Te va a ser evidente por los pantalones de minions.

Nada, no sé, al final todos estamos re solos y a veces parece que lo elegimos.

Te podría dar mi celular pero qué encantador es esto de las notitas por debajo de la puerta. ¿Te lo trajiste de tu pueblo esto?
¿Hacés cerveza artesanal?
¿Vendés pulseritas?
¿Tenés wifi?
¿Sabés lo que es?

Bueno, avisame PascuOOOOOLEEEE.

En la vida real soy mucho menos odiosa. También miento menos. Mentira.

Aye.


Aye,
Re mil disculpas, anoche llegué tardísimo porque me quedé ayudando a un compañero de cátedra que no caza una, leí tu invitación a la madrugada. Sería mucho más cómodo si tuviera tu celular, pero sigamos así que con un poco de paciencia vamos a coincidir. Voy a omitir lo de “pueblo” porque yo ya te expliqué que Saladillo es UNA CIUDAD y vos ya te asumiste odiosa. También voy a omitir lo de los congelados. Che, ¿por qué comen tan mal acá? ¿Tanto les cuesta ir a la carnicería, comprar un pedazo de carne y tirarlo en la plancha? Se embuchan cualquier cosa y después andan presos de los antiácidos y los protectores gástricos. Allá es otra cosa, no hay este nivel de stress, se vive de otra manera. El salamín nunca falta en las picadas previas a la cena, ¿vos te pensás que alguien tiene problemas de hipertensión? Acá están todos locos y se enferman porque se vive horrible. Mi familia tiene campo viste, mi abuelo lo que encuentra por ahí caminando te lo tira al fuego, olvidate. Y andá a decirle que algo no te gusta, te corta en fetas y te hace a la parrilla. Se come lo que se prepara, no es joda.
Te voy a traer salamín cuando vaya de visita, son los mejores del mundo. Sí, lo que leíste.

No hago cerveza artesanal, sí hice dulces en el campo. No vendo pulseritas. Claro que tengo WiFi, lo comparto con Tito. ¿Sabías que en el edificio tenemos a un ex combatiente de Malvinas? En el 1ºB. Me arregló la bici, un ídolo el Tito.

Che, ¿por qué estás en crisis? No me gusta. ¿Te pasa algo grave? ¿O tenés miedos que vos misma te inventás, como hacen los de acá? Bueno, ahora quiero ayudarte. ¿Es por tu ex? Hoy no me despertaron sus gritos así que quizás se calmó. La policía lo debe haber asustado, esperemos.

No sé, no entiendo el engaño. Soy medio cuadradote, viste, chapado a la antigua. Yo me quiero casar y tener pibes, soy fiel y jamás perdonaría a alguien que me caga. Sé que todos manejan camionetas y yo vengo en carreta, pero bueno, tengo la cabeza cerrada. Andá a decirle a mi abuelo que tenés una relación abierta, te corta en fetas y te hace a la parrilla.

Tomemos vino. ¿Viernes a la noche? Te hago un matambrito a la pizza. No me hagas la de ser vegetariana te lo pido por favor. No es intención de cita. Te va a ser evidente por el short de River.

El coso de Welcome que tenés en la puerta, los pantalones de Minions… te voy a regalar una escarapela. ¿¿¿???

Adió.

Pasco.

Che, quedo re Odiador Profesional de la Ciudad, pasa que a veces extraño mucho pero todas las oportunidades laborales y de estudio están acá.

Como que siempre tengo que acotar algo después de firmar.


“Allá” siempre es otra cosa, por eso es “allá”. Pero vos estás eligiendo estar acá, amiguito.
No deberías haber llamado a la policía si yo no lo hice.
Lo charlamos a la noche.
Voy. (Que en realidad ahora mientras lo leés es Vengo).


Acá estoy, otra vez. Perdoná si ayer fui muy, digamos, tajante con mi palabrerío. Es que la gente dice que es chapada a la antigua como metáfora de que es fiel, como si antes la gente no se cagara, y me saca, boludo. La gente se cagó en la gente desde que existe la gente. No hay carretera de tierra o tereré que pueda amenizar eso. Pero me caíste súper Pasco, y cocinás de puta madre. Y me aguantás, y te reís de mí y conmigo. Nada de eso es poco.

Esto va a ser largo y espero que se entienda todo: justo ayer hablaba con una amiga médica y me contaba que en la carrera se estudiaban distintos tipos de infidelidad: accidental, habitual, romántica, como arreglo de pareja, etc., etc. ACCIDENTAL, ¿entendés? Como si una fuera a tropezarse con la pija de un compañero de laburo. Como si en la ceguera parcial de un estornudo la boca aterrizara en la boca inmediata. Increíble. Anecdótico. Pasajero. Inmemorable.

Las instancias para cualquier cosa son esas cuatro, boludo. Quedé re flasheada con lo que hablamos ayer de cómo todo tiene un ciclo. A raíz (guiño guiño) de eso te quería pedir: ¿te puedo hacer una copia de las llaves y me regás las plantas a la tarde, cuando da el sol? Porque yo llego tipo 10 y creo que vos tipo 5, 6, ¿no? Me harías un gran favor a mí y convertirías mi casa en un lugar, por lo menos, habitable. Mi casa hoy es una celda con 3 o 4 cuadros.

Nada, chabón, te quiero. Ojalá no pienses que soy un sorete. Lo de la crisis es más sentido figurado que literal, pero coqueteo con el precipicio de lo que implica ser una mujer de mi edad seguido, no te voy a mentir.

Si te hago una copia no te metas a la madrugada mamado en la cama, eh. Mirá que ya te he visto tomar y se te sueltan un par de cables.

Te dejo mi cel, si querés seguimos por ahí: 115-778-9630

“Aie”.


Al final no te aclaré que yo no llamé a la policía, estaba por hacerlo pero alguien me ganó de mano. Ahora que tengo el recuerdo fresco de tu voz me puse a releer las cartas, para que las letras tengan tu melodía.

A mí también me caíste súper. Hiciste que una noche de viernes cualquiera en la Ciudad Autónoma de Buenos Aires fuera fantástica. Me encanta tu acidez y cómo se te frunce el ceño cuando hablás. Sos medio terminante, viste. Pero a mí me pega lo melancólico y me gustan las mujeres con carácter. Me cagaste un poco a pedos pero bien, es lindo sacarte risas.

Che, ya me dijiste que me querías y me ofreciste la llave de tu casa pero yo sigo siendo (casi) un extraño. Te voy a mandar con mi mamá para que te dé una clase de seguridad, no sabés cómo me quemó la cabeza antes de venirme (y ahora también, si me llama y no la atiendo se desespera y a la hora tengo 40 llamadas perdidas). Siempre piensa en un secuestro seguido de asesinato, siempre.

Claro que sí, espero la llave. Ahora en un rato te escribo desde el celu, todavía tengo el número de allá. Nunca “allá” es otra cosa si está tu familia y los que más te quieren. Pero acá se me necesita porque ahora tengo plantas que mantener con vida, qué emoción. ¿Viste qué divinas las mías? Bueno basta que me pongo re tía. Te fuiste y la gata se quedó mirando la puerta un rato, te juro.

¿Cómo es el recital al que me querés llevar?
Bue ahora te hablo por WA.

Pasco.

Me gusta esto, cada tanto quizás te tire alguna nota eh.

Che yo pronuncio la Y, AYYYYYYYYYYYYYYYYYYE.
Ahora te mando todas las “s” que me comí:
S s s s s s s s s s s s s s s s s s s s s s s s s s s s s s s s s s s s s s s s s s s s s s s s s s s s s s s s s s s s s s s s s s s s s s s s s s s s s s s s s s s s s s s s s s s s s s s s s s s s s s s s s s s s s s s s s s s s s s s s s s s s s s s s s s s s s s s s s s s s s s s s


 

Puto el que lee.

Pasqui, te dejo una nota en remembranza de cómo nos conocimos. Me voy a la peluquería. No quise despertarte porque roncabas como un lobo marino atascado entre piedras. Hoy seguro te toca el timbre la inquilina de mi depto para darte el alquiler. Si deja la puerta abierta chusmeá un poquito las plantas.

Tomate un minuto cuando te despiertes para evaluar la idea de hacer algo con la cantidad de envases retornables que nunca retornamos. Capaz pueden ser jarrones. Capaz podemos practicar destructoterapia en el patio.
Lo hablamos cuando vuelva.

Te amo, pueblerino apestoso.
Aye.

Fausto & Johana

Pretendo poco de este mail porque en todas las instancias anteriores sigo en línea de espera, pero llegué al nivel de desesperación de admitir estas cosas para saber qué pasa.

Joha, ¿estás bien vos? ¿Te empezó a incomodar algo? ¿Alguien? Ya los dos sabemos que esto no se puede en tanto vos sigas siendo mi alumna, o alumna de esta universidad para el caso. Pero me parece que ya estamos en el baile. A mí me gustás, me gusta lo que viene siendo. Pienso en vos cuando salgo del aula, también. Te veo tomar mate en el pasillo y sigo de largo pero no te saco de mi cabeza casi nunca.

Yo creía que estabas en la misma, pero siento que te me estás escapando. No me respondés, no me hacés caras en clase, qué sé yo, no me queda otra que preguntar, por más de que no sé si quiero saber la respuesta.

Perdoná si te resulta de algún modo increpante. Es todo lo contrario. Soy yo reducido a mi unidad mínima de inseguridades.

Ser (el) más grande a veces es una condena, no te creas.

fhs-


Fausto, ¿cómo va? Yo estoy acá, sigo en la misma de siempre, igual a la tuya, solo que un poquito cansada.
Me gustás muchísimo, de verdad, te veo y me derrito. Es una mezcla entre admiración, deseo, cariño y obsesión lo que me corre por el cuerpo, todo en la medida justa para que se me llene de cosquillas la panza cada vez que te veo. Pero también me siento como abrazando el aire…

De chiquita jugaba a tomar el té (nunca entendí por qué se espera que las niñas jueguen a merendar y los niños jueguen a divertirse). Tenía una mesita con sillitas rosas y toda la vajilla de plástico, que simulaba ser de porcelana, decorada con flores. Siempre venía una amiga y estábamos horas haciendo la mímica de tomar el té en tazas vacías. La gracia era pretender que sí pero aspirar aire. Así me siento ahora: imaginando que sucede lo que no tiene contenido.

Me encantan nuestras muecas en clase, las notitas ocultas en los parciales, los ojitos cuando nos cruzamos por los pasillos. Pero eso es todo lo que tengo de vos. Jamás compartimos ni un mate, muchos menos una caricia, ni hablar de un beso.

Quiero un beso, Fausto.

Me imaginé nuestro beso miles de veces, en cada rincón de la biblioteca, en cada piso del edificio, hasta entre los autos del estacionamiento. Quiero estar con vos. Me hace falta el calor de tu piel. Tenemos una relación a distancia estando a cinco metros de separación.

No sé si es porque la universidad tiene esas reglas retrógradas o porque no te gusto físicamente, me pregunto todo el tiempo por qué no damos ese paso, por qué no hacemos física toda esa conexión mental. Me muero de ganas de que me abraces. Aprieto la almohada contra mí pensando en vos. Me toco recordándote. Me visto pensando en tus colores favoritos.

No puedo seguir tomando de una taza vacía, quiero ponerle el cuerpo a esto.

Me llegó el rumor de que estás separado pero no divorciado y que seguís viviendo con tu mujer. ¿Eso es verdad?

Soy más chica pero tengo todo por delante y lo quiero con vos.

Johana.


Hace un mes y medio te acompañé a la parada del 132 y te quise dar un beso. Me corriste la cara. Tuvimos por lo menos cinco segundos de no decirnos nada. Yo mirándote a vos y vos mirando el piso. Cinco segundos de estar cerca tuyo después de que no quisieras responderme un beso son un montón de segundos, Joha. Pero lo entendí porque estábamos a un par de cuadras, era la hora de salida y todo eso que no quiero (pero aparentemente tampoco puedo dejar de) repetir.

Fue la primera vez que fue incómodo entre nosotros.

Me miraste y me dijiste que no podías. Y desistí pero porque quiero respetarte, porque te respeto, de hecho; no porque se me fueran las ganas. No me hables de muñecas y tu infancia porque pienso en el poco tiempo que pasó de eso a hoy, por lo menos con respecto a la mía. No sientas que acá no hay nada cuando sabés lo que me pasa porque te lo dije mil veces, te lo vivo diciendo, cada vez que puedo te escribo sobre lo linda que estás, que sos, que viniste, te vas, que todo el tiempo sos linda y no tengo que estar viéndote para confirmarlo.

A ver, vamos a ser claros. Ni yo voy a dejar mi trabajo ni vos vas a dejar tus estudios por esto. Sería imprudente y apresurado, pero tampoco creo que el factor adrenalínico nos propulse tanto. Lo que no entiendo es por qué ahora de repente querés un beso. Por qué se te fue la cautela, cosa que no repudio, que en todo caso celebro, pero no termino de entender.

Estoy separado pero es complicado de explicar. Vivimos en un departamento del abuelo de Gabriela que está en sucesión, y hay mucho lío familiar de su lado por vender la propiedad y que nos mudemos, y ella está muy angustiada y no es el momento idóneo para abrirme. El país se derrumba, todo se derrumba y uno no puedo atajar los bloques de cemento y apilarlos en el patio hasta ver qué hacer con ellos. Ojalá tuviéramos patio. Aire. Ya los dos sabemos cómo nos sentimos. Como ya no nos sentimos, más bien. Está todo sobre la mesa, pero viste como es el contexto, un hijo de puta.

Es un tema que no debería alterarte, igual. Está controlado en su cajita de cristal punzante.

Si querés y cuando quieras, nos podemos encontrar. Sólo necesito que estés segura y cómoda con todo esto.
No me hagas pasar otros cinco segundos eternos.

fhs-


 

No lo entendiste. Recuerdo cada instante de ese viaje a la parada del 132, me temblaban las piernas, me corría transpiración fría por la espalda, no veía con claridad. Estaba tan nerviosa que en un momento pensé en que me iba a desmayar.
Vos, Fausto, enorme en todos los sentidos posibles. Yo, Johana, la petiza de rulos que apenas supera los veintiún años. La pareja dispareja que tanto anhelaba adentro de mi cabeza, materializada. ¿Sabés la cantidad de noches que me arrepentí por haberte corrido la cara? Todas. Todavía no puedo creer haber desperdiciado semejante oportunidad.

Fue timidez, me muero de vergüenza, no lo controlo. No sabés lo difícil que es para mí estar parada frente a alguien que me gusta, la inminencia de un beso es como una sentencia de muerte. Se me ponen los cachetes colorados, me ataca el pánico. No reacciono con inteligencia, me anulo.
Esa vez no me importaba ni estar a un par de cuadras de la facu, ni la hora de salida, ni el reglamento de una institución que no debería regular mi vida amorosa. No me daba la cintura para sostener el sueño cumplido. De pronto sucede lo que tanto anhelaste y es tan maravilloso que no podés abordarlo. Soy minúscula, me siento así. No merezco el deseo concretado.

Me tomó un mes y medio juntar el valor suficiente para reconocerte que ese beso inconcluso es el norte de mi felicidad y que lo quiero. Lo quiero tanto que lo ensayo todas las noches en mis ilusiones más perfectas. Pero las últimas noticias nublaron el panorama, mis coloridas expectativas ahora corren en blanco y negro. Me hubiera gustado saber por vos del “Gabriela Gate”, es un tanto injusto que me lo cuente la chusma de la cátedra. No soy quién para reclamarte nada pero no fuiste sincero y hay una mínima alerta que se enciende en mi interior.

Entiendo que entre la verdad y la mentira está el gris que supone ocultar, y cada uno lo acerca o aleja de los polos según su criterio. Para mí, este ocultar es casi un mentir. Me siento un tanto estúpida diciéndote esto porque quién soy yo para poner en jaque tu situación, pero la frase: “es un tema que no debería alterarte” no logra su intención.

Quizás es hasta mejor que a ese beso lo haya arrebatado un mal impulso. Tenemos todas en contra: la educación, la edad, tu situación edilicia y mis inseguridades recurrentes. Como si una inteligencia superior hubiera actuado por nosotros. Esto es el Titanic, una maravilla con pocos botes. Te tengo absurdamente idealizado, ¿cómo me salvo cuando me choque con la realidad y me rompa?

Dejemos que esto tan amorfo como perfecto se pierda por la alcantarilla.

Ahora me gustaría que me insistas.

No lo hagas.

No es histeria, es el deseo de verte luchar por mí para probar que realmente te importo.

Por favor, no lo hagas.

Johana.


Yo tengo ganas de darte un beso. Muchos besos. Si es por mí te acompaño a la parada todos los días hábiles del año y los fines de semana te toco el timbre y te acompaño también. A cualquiera. A la más lejana que lleguemos. Me gustás en ese sentido: quiero tener ratos juntos y mimarte. Ahora, no sé si me atrevería a decir que me pasa algo con vos en el plano sentimental. No porque eso no vaya a suceder, sino porque realmente se hace difícil construirlo sólo interactuando por mensajitos en papel de 3, 4 palabras y con alguna que otra carita cómplice.

No podemos avanzar si vos no me hablás, si te ponés nerviosa cuando me acerco. Fijate que en estas dos semanas nos vimos 6 veces pero sólo nos contestamos por mail. Entiendo que sos por demás tímida, pero tenemos que inventar la forma de encontrarnos a mitad de camino. Tampoco es justo para mí jugarla de sacacorchos cada vez que quiero una respuesta, así sea a algo sencillo como “¿venís al seminario del jueves?”. Decir todo esto me hace ‘el malo’ que estoy intentando no ser.

No tengo puesto ningún freno, pero tampoco me dejás acelerar. Y la inercia también se agota.

Si vos querés pasar tiempo conmigo, charlar, contarnos las cosas que nos fastidian, que nos gustan, los miedos; juntémonos. Dejemos de explicarnos qué sí y qué no y veamos en vivo qué mierda pasa. Yo por ejemplo no puedo dormir con placares abiertos. Uso crema de enjuague para peinarme para el lado que quiero más fácil. No renuevo mis medias desde el 2006. Me acuerdo porque compré 4 pares el día que quedamos afuera del mundial. Mi recuento antes de salir es plata, celular, llaves, pañuelitos. Vivo resfriado. Eso supongo que ya lo sabés. Hace 4 años que subo 1 kilo por año.

¿Y vos?
Vayamos a tomar algo. ¿Viernes a las 20 en el a6tuna?
Contame de vos.


Me duele que digas que solo tenemos mensajitos insignificantes en papel porque nuestras conversaciones de WhatsApp no se limitaron a las banalidades de lo cotidiano. Igualmente entiendo el punto, no hay un contenido concreto de dónde agarrarse. A mí nunca me hizo falta conocer de lleno a la otra persona para pasar al plano sentimental, siempre me bastaron mis idealizaciones, pero esa es una enorme mala mía.

Estamos dando tantas vueltas en círculos sobre la nada, nos siento así. Es todo humo. O excusas. O potencial. No sucede pero sí y a ninguno le alcanza, ya hablé de mis inseguridades y ya hablaste de tu situación. Siento que podríamos seguir intercambiando mails eternamente, es una manera de postergar. Y yo estoy postergando tu invitación, palabra tras palabra. Se nos está pudriendo la fruta en el árbol solo por no arrancarla a tiempo, hay un momento en el que tiene que suceder. Sos un mero espectador de cómo me escribo todo esto a mí misma.

Me gusta llenarme la boca de gomitas y masticarlas de a poco. Escucho mis propios audios. No miro películas de terror pero me encantan los programas sobre asesinatos pasionales. Mis límites son: tres porciones de pizza / cuatro empanadas / un cuarto de helado. En invierno duermo con la estufa y el ventilador. Dejo de secarme el pelo solo en pleno verano. Me gustás. Mucho.

Sí, vamos. O ahí estaré.

(Ya empecé a respirar cortito).


Tengo necesidades, piba. Y vos ya estás grande. Entiendo que cargás con un millón de preguntas y roscas pero quedó claro que yo no te las puedo responder y si no te vas a dejar coger en la puta vida, me bajo acá.

Me gustás, pero se me acabó la paciencia.
No quiero maltratarte ni presionarte así que prefiero cortar por lo sano.

Disculpá. Sabía de la diferencia etaria, no de la mental.

Beso.

fhs-


Ah, me querías coger. Qué bueno que mis vueltas de pendeja hayan hecho decantar eso. No lo hice a propósito pero qué buena estrategia resultó.

No, profesor. No me lo quiero coger.

Espero que esto no afecte mis notas, confío en su profesionalidad así como usted confía en mi prudencia. Le mando un saludo cordial.

Johana.

Lorenzo & Olivia

Decime, cómo hacés para ser tan forro? Tipo estudiaste o qué? No puedo creerle a mis ojos, esto es demasiado. Sos la basura humana más grande que conocí, un pedazo de bosta con patas, una mierda de persona.
Andaba destrozada en cuanta línea de colectivo se cruzó en mi camino, pensando COMO UNA PELOTUDA en vos, extrañándote, llorando hasta dormirme mirando nuestras fotos, y vos… vos sos un HIJO DE PUTA con todas letras.

“No quiero una relación, necesito pensar, estar solo” me dijo hace tres meses el sorete mal cagado. Y ahora que tenés, cielo? Una amistad mágica? TE PUSISTE DE NOVIO, FORRO. FOOOOOOOOOORRRRRRRRRRRRRRRRROOOOOOOOOOOOOO.
Hoy se me ocurrió entrar a tu perfil de Facebook a pesar de que no somos amigos desde que me dejaste hace tres meses, los TRES MESES MÁS TRISTES DE MI VIDA. Venía evitando hacerlo para no torturar a la poca dignidad que me quedaba, pero ya no pude, necesitaba volver a verte. Y OH CASUALIDAD, QUIÉN ES EL INFELIZ QUE TIENE UNA FOTO DE PERFIL CON UNA RUBIA? EH? Aparte aparece TODO PÚBLICO, o sea pude ver TODO lo que hiciste en este tiempo. Cómo no se te cae la cara de vergüenza, si el destino es justo deberías morirte. De verdad, quiero que te mueras. Y si es de una forma dolorosa, mejor.

Vos y la puta esa de Florencia Agüero me pueden pasar a chupar la concha cuando gusten. Bien adentro, vengan a chuparla, hay espacio para ambos.

Divertido el álbum “día de campo en familia”, no sorete? Se los ve exultantes. Ya se la presentaste a tu mamá, qué logro, la felicito a la trola de turno con la que te encamás. A mí me la hiciste imposible, con la cantidad de excusas que te escuché decir en nuestros CUATRO AÑOS de noviazgo podría hacer una colección de cuentos de terror. Donde quedó toda la forrada que metiste en una brochete y me hiciste tragar pero por el culo? “No me gustan las demostraciones públicas de afecto”, “las fotos en pareja me parecen innecesarias”, “mi familia y mi relación son cosas distintas”.

Decime, vas a hacer con ella todo lo que no querías hacer conmigo? Esto es la venganza berreta de un forro sin testículos? Ya andabas con la prostituta esa cuando me dejaste, no?
DÓNDE ESTÁ TODA ESA IDEOLOGÍA QUE PREGONABAS CON TANTO ESMERO, PIJA CHICA? El amor de tu vida te cambió la forma de pensar, dominado de mierda?

Cualquier avance en tu vida lo lograste GRACIAS A MÍ, YO DEBERÍA DISFRUTAR DE LOS BENEFICIOS. Te cambié y ahora sos lo que yo quería que fueras pero con otra persona. Qué gracioso el señorito. Pelotudo.

Acabo de darme cuenta de que aparentemente ella tiene una nena. AAAAHHHH NOOOOOOOO. El hijo de puta que no quería tener hijos está cuidando un lechazo ajeno. Esto es el colmo.

Ojalá te mueras, pelotudo. Ojalá te mueras.

Con amor,
Olivia.


Che bajá un cambio querés? Vos leíste lo que me mandaste? Lo sostenés?

En ese momento pensaba que quería estar solo, ahora sé que no. Que simplemente quería no estar con vos. Sos agobiante mujer, Dios. De verdad. Por vos me falta el aire. Es un insulto, tomalo como tal.
Estuvimos cuatro años de novios porque vos preferías estar como el ojete a no estar. No lo pensaste nunca? Posta no lo pensaste nunca?

Me elegí minas con diminutivos ambiguos para reducir la mentira. Vos supiste siempre que me vi con Gaby, con Fer, con Ari. Te las conté. No fue sólo Florencia. Sé que soy una mierda ante tus ojos y los de cualquiera que lea esto pero qué bien se siente decirlo.

En el escenario típico de infidelidad vos sos víctima y yo soy un sorete forro infeliz y todo lo que dijiste. Pero vos sos peor, boluda. Pensalo, ME VAS A DECIR QUE NO SABÍAS? Sos una mierda con vos misma. Siempre supiste, preferías estar de novia. Porque estar de novia está bien, por más relación tóxica que tengas. Así lo dice en el mandamiento que rige tu cabecita comida por normas sociales.
Y hasta yo me cansé de cagarte. Me cansé de hundirnos y, peor, de verte ahí cavando conmigo como si nada te doliera. Era como mirar a una piba de 13, 14 tajearse un poquito las venas. Con algo filoso pero no un filo. Como que te diga que te abrías la piel con un lápiz de mina. Bien despacio pero sentido. Se sentía, lo sentías.

Sigo sin querer tener hijos pero Solcito es una genia. Juega a la play y me ayuda con el asado. Qué cosa perfecta el hijo copado y ajeno a la vez.

Yo tengo la pija chica. Terrible es. Tremendo. O, pará, ojo, no tendrás vos la concha muy usada ya?

Te tengo buenas noticias.
Me voy a morir.
No sé cuando, pero sí que sí.

Cuidate lindura, respirá profundo y tomate un rivo.


Después de mandar el mail me corrió un frío por la espalda parecido al arrepentimiento, pero ahora leo tu respuesta y pienso en que me quedé tan corta como TU PIJA.

Sostengo todas y cada una de mis palabras, señorito no-tuve-las-bolas-para-decirte-que-ya-no-te-amaba. Claro que sabía que me cagabas, yo también lo hacía, o te pensás que me iba a conformar con esa pijita flácida. El clítoris está dos centímetros más atrás, cielo. Pero pensé que teníamos algo mucho más importante por fuera de los engaños ocasionales.

Ahora me entero GRACIAS A UNA RED SOCIAL de que vos seguiste con tu vida como si perderme no te hubiera dolido, PEDAZO DE MIERDA, tan olvidable soy? Tan poco te importé que me reemplazaste con el primer pelo oxigenado que se te cruzó por el camino?
Celebro que estés tan feliz, eh. Qué genial. Si tienen una hija pónganle Olivia y hacé la forreada completa, imbécil. Que no te quede ni un pedacito de mí sin destruir. Haceme mierda, todavía podés más. Dale, no me alcanza con que celebres los collages pedorros de fotos que te hace, ni que te refieras a ella como: “mi amor” cuando la etiquetás en una publicación. Clavame el cuchillo más profundo. Llevala a la casa de Miramar. Tachá la inicial de mi nombre que tallaste en el árbol y poné la de ella. Tapate el tatuaje con el dibujo que hice yo. Dale, seguí. Al parecer hay muchas cosas que te pedí y jamás me diste pero LA NUEVA YO está disfrutando.

“No quiero una relación” me dijo el de la nueva relación. Yo sí quería una relación, YO SOY LA QUE DEBERÍA ESTAR COMPARTIENDO CUANTA FORRADA HAGA CON MI NUEVO HOMBRE, VOS NO, VOS NO TE LO MERECÉS, VOS SOS UNA MIERDA QUE ¡¡¡NO QUERÍA UNA RELACIÓN!!!

No deberías estar progresando, no te lo merecés, es injusto.

Ahora le voy a escribir unas palabras a Florcita, madre de Solcito, novia DEL PELOTUDITO, que seguramente esté muy feliz de leer.


Sabés que es lo que más me dice Flor? “Otra vez con que la loca de tu ex esto, la loca de tu ex aquello?”

‘Olivia’ no te llamo hace mil negra, mucho menos ‘mi amor’.

No entiendo, pasaron 3 meses, tendría que haber esperado años para publicar algo? Por qué? Cuál de tus reglas mentales corrosivas indica eso? Debería haber sido tipo “acá cobrando la jubilación con mi amor”, “con el cardiólogo y Flor, festejando que finalmente pude rehacer mi vida y tengo para por lo menos dos añitos más”, “pañales para adultos con la gorda”?

Si no entraras a mi facebook a mutilarte con cuanto lapiz de mina posteo, te juro que te dolería menos la cabeza, te chuparía más un huevo qué estoy haciendo y con quién. Incluso te reirías de haber salido tanto con un tipo que no sabe dónde ni cómo ni cuándo ni nada tocarte.

No tuve las bolas para decirte que ya no te amaba hasta que sentí que me iban a explotar de tanto que me las hinchaste con tus pelotudeces. Lo sentí, te juro, era como si de los poros me salieran lanzas y todas querían dirigirse hacia vos. Nunca jamás mis bolas te tuvieron tantas ganas como el día que terminamos.

Escribile. Escribile a quien quieras. Mandá un mail cadena a todos nuestros amigos en común. Mirá mis fotos, las suyas, las de su tía, las del compañero de laburo que la tagueó en el único after al que fue este año, las de su ex, las de la hermana de su ex. Escribiles a todos un mensaje contando que el pelotudo de Lorenzo es feliz y estás lidiando con eso fantásticamente.

Ay, Olivia, si usaras toda tu toxicidad y fisgoneo nocivo para algo productivo quizás hasta conseguirías un tipo que no sólo te soporte, si no que también te quiera. Tu risa como en reversa, tipo aj aj aj, ahogándote; tu obsesión por las colitas con moño; tus bostezos chiquitos y tus chuchos de frío hasta en enero.

Pero sos tan insufrible que uno se olvida, viste.


Pero imbécil, ya me olvidé, ya está. Te pensás que voy a vivir para odiarte? Tengo planes mucho más interesantes que destilar despecho mientras vos jugás a la vida ideal.

Hay una cuestión de RESPETO que obviamente desconocés, dejar a alguien y mostrarte feliz a los pocos días es de MALA PERSONA. Sabías que me rompías el alma y sin embargo no te importó, te cagaste en todos nuestros años juntos, publicación tras publicación.

De todo se aprende y con vos tengo un doctorado en ubicar pelotudos. PELOTUDO.

Sé feliz, andá, viví. Recuperate más rápido que el tiempo. Borrame de tu RAM mental. Sonreí mostrando los dientes. Todo vuelve.

“Siéntate en la puerta de tu casa y verás pasar el cadáver del forro que se cagó en vos.” Inventé un dicho. Te gusta, mi amor?

INFELIZ.


Ojalá que cuando finalmente seas feliz lo puedas gritar a los cuatro vientos sin que nadie te rompa las pelotas ni levante ‘peros’ necios.

Mucho menos alguien que quisiste mucho más.

Chau, Olivia.

 

Federico & Miguel

Estimado Decano Miguel Álvarez Ansilla:

Le escribo quizá la carta menos ortodoxa que recibirá en su vida. Espero lea hasta el final y no desestime al llegar, es importante para mí.
Verá, en febrero, abiertas las inscripciones para la carrera de Diseño audiovisual, mis padres me alentaron a inscribirme, me compraron materiales y varios de los libros que indicaba el programa. Bien, mi tarea era anotarme en las 5 materias correspondientes al primer cuatrimestre de primer año, para comenzar en marzo con todo en regla.

Y es acá cuando la cosa se embarra. No me inscribí porque no quiero ser diseñador audiovisual. No quiero editar videos ni montar imágenes ni agregar sonidos en “pospro”. Odio el término “pospro”. Odio escucharlo, decirlo, escribirlo. Me da ganas de salir a patear gatitos (este es un chiste, debo aclarar, en busca de empatía. Porque leí que detestaba a los gatos. Para descomprimir nomás). No me inscribí pero a mis papás les dije que sí porque si no me iban a estar persiguiendo con que no quiero hacer nada de mi vida, que tengo que tener un título, ser un profesional y un millón de etcéteras. Un título es un papel que te entregan bien enrolladito cosa de que sea fácil de guardar. O de meterse. En algún lado.

Yo escribo canciones. Me gusta componer. Me gusta sentarme con la guitarra y entregarme a lo que vaya sonando, saliendo. Soy otro boludo con la guitarrita esperando pegar un Luna, lo sé, pero me hace feliz. Me hace inevitablemente feliz. Así que dije que me había a notado y voy de lunes a jueves a cursar. A lo de mi profesor de guitarra. Mis papás no saben nada. Nadie sabe nada. A veces me doy de baja de planes porque tengo que estudiar. Una vez un amigo me dijo “lo más importante es que no te falle el verosímil” cuando le mostré un tema que no había escrito para mi novia pero le iba a decir que sí, y me quedó retumbando. Así que, para todo mi mundo, en junio me bajé de una materia y el resto las estoy dando.

Listo presentación, listo introducción a la problemática, ahora viene el mangazo. Señor, estamos en septiembre. Mis papás leyeron lo de la muestra en el aula magna y me insistieron para que los invitara. Dije que no, que era tímido, que no estaba tan bueno como lo de mis compañeros lo que yo había hecho, que quizás presentaba temprano y no llegaban a salir de sus trabajos a tiempo. Pero insisten. Insisten porque los niños no nacen con un manual de instrucciones pero los padres saben que una de las consignas siempre es insistir. Para lo que sea. Insistir supuestamente resulta.

El caso es que tengo que pedirle formar parte de la muestra, de una u otra manera, presentando cualquier cosa que pueda ser presentada y presentable (obviamente respetando derechos de autor, si conoce a algún recibido que pueda ser cómplice y prestarme su material, sería ideal). Por favor, señor, si se me pincha esta burbuja voy a tener que dejar de formarme en lo que más amo para empezar una carrera que nunca pretendo ejercer.

Estoy laburando en un kiosko de noche para pagar las clases. Estoy organizado, con un proyecto, apostando, educándome; no es para tirarme a chanta. Le pido por favor que me ayude, o que me derive con quien pueda ayudarme. En algún momento no me va a quedar otra que decirles, pero al par de meses es muy pronto. Quiero llegar por lo menos a fin de año. Claro que prometo jamás mencionar esto.

Dígame que cuento con usted y quedo a disposición para toda la vida. Si necesita que le busque a los chicos del colegio, que le limpie la casa, que le vaya a comprar ibuprofeno. Cualquier cosa. Va a contar conmigo hasta que se muera y si nos encontramos en el más allá voy a seguir sirviéndolo hasta que nos evaporemos o lo que sea que pase con los cuerpos que ya no son.

Aguardo su respuesta.
Desde ya, muchísimasgracias por el tiempo y la molestia.

Saludos,
Federico Casano.


Estimado Federico,
Voy a intentar correrme de la formalidad que mi discurso escrito acostumbra, aunque dudo que se me pueda leer como alguien fresco y relajado que utiliza guiños “cómicos” para generar complicidad. Si me lo permitís, y asumo que sí, voy a tutearte.
En un principio pensé en desestimar tu pedido y prohibirte la posibilidad de anotarte en cualquier carrera de por vida, pero luego comprendí que hace muchos años asumí un compromiso con la educación y es mi deber obrar en virtud de la misma.
Descarto, niego, rechazo y repudio tu solicitud. Debido a tu impertinencia, yo mismo y en persona me encargaré de revisar la situación de cada uno de los alumnos que atiendan a la muestra. Si llego a encontrarte entre los presentes, serás retirado por la fuerza. Bajo ningún concepto permitiré que la institución forme parte del fraude absurdo que es tu situación académica. Perdirme ayuda a mí es entre ridículo y kamikaze. No, Federico. De ninguna manera. Si no llamo a tus padres para ponerlos al tanto de la situación es porque espero que mis palabras obren por sí mismas.

Calculo que encontrarás alguna nueva mentira para tapar la mentira con la que estás ocultando la mentira inicial. No te será difícil, el límite de la hipocresía lo cruzaste en quinta y con el semáforo todavía en rojo. No soy quién para enarbolar la bandera de la moral, pero cada uno sabe qué esconde debajo de la cama cada vez que se va a dormir, y en la tuya ya no deben caber ni tus pantuflas.

Sí, el título universitario es un papel. La partida de nacimiento con el nombre de tus padres, también. No ver la importancia que tienen “los papeles” en la vida de una persona es obviar la historia que esconde la simple hoja y el potencial involucrado en la misma. Es uno el que hace valer las firmas que le dan entidad a lo que ya se es.

Sin ánimos de ofender, me gustaría hacerte algunas preguntas. Más me gustaría que me las respondas.

¿Cuántas personas conocés (familiares, amigos, cualquiera con quien hayas tenido un contacto real en algún momento de tu vida) que estén viviendo de dar conciertos de música exclusivamente?

Ahora bien, la misma pregunta pero respecto de lo académico… ¿Cuántas personas conocés que tengan un título universitario o estén cursando una carrera? ¿Están trabajando? ¿Son trabajos competitivos y rentables?

Estoy dispuesto a leerte cuando gustes.
Te mando un saludo.

Miguel.


Bien, volvemos a la baldosa de partida. La puta madre. A ver, como les gustaría escuchar a todos: Toma I. Acción.
Mil disculpas si lo ofendí o le falté el respeto. Lo trataré de ‘usted’ porque la relación vertical que propone así lo merece. No se preocupe por mi situación académica. Este domingo comunicaré a mis padres la farsa de la que han sido víctimas y cómplices. Me anotaré en una carrera más seria aún, probablemente Ciencias Económicas. Hablaré así, como si me estuvieran doblando del castellano al español. No se preocupe, no será en la institución para la que trabaja. Iré a alguna privada pero que por la franja horaria me permita trabajar en una oficina de mala muerte, mal pago, alimentándome la infelicidad hora tras hora, con el segundero que suba el volumen a cada movimiento; pero de corbata y haciendo una carrera de grado; por supuesto.

Terminaré con un promedio ni muy sobresaliente ni por debajo de la media. Cambiaré de trabajo, compraré nuevos trajes. Iré en subte porque al centro no se lleva el auto, venderé la guitarra y me haré de una biblioteca alta, muy alta.

Esa fábrica de personas sin hambre de nada en la que se ha convertido el sistema educativo aplaudirá otro producto terminado. Uno que no moverá la aguja, ninguna aguja, nunca jamás. Uno con menos poder que el segundero que lo tortura, consciente, permanentemente consciente de que el tiempo lo aleja cada vez más del pibe que fue, que componía, que tocaba la guitarra las 27 horas del día porque la extensión de un día era algo que desconocía, que mucho menos le importaba.

No me acercaré a la Universidad en la que se desempeña, a ninguna de sus unidades académicas; no se preocupe, saque el cordón perimetral de dogos, la orden de restricción puede levantarla también. Cancele los helicópteros de la SWAT. No voy a ir. Si me voy a colar, que sea a un recital de Dylan entre los viernes oscuros y los lunes penosos que vivo o viviré cuando me reciba. No a una muestra a la que de todas formas y como con todo el resto de las cosas, habría ido por otros.

Voy a ser otro producto. Otro puto producto sin ambiciones ni sueños, pero, ojo, con un título universitario perdido en algún lugar de la baulera de sus padres.

Felicitaciones por ser eslabón de lo más importante y lo más atrofiado; seguro que su sueño a los 19 era resignarse a cambio de un salario inflado.

No me podrá ver entonces en ningún escenario ni tendremos la escena conciliadora que daría cierre a este corto.
Una verdadera pena. Eso también.

Saludos,
Federico.


Federico,
La polaridad con la que manejás tus posibilidades es sorprendente. O sea que las ÚNICAS opciones disponibles en la paleta son: ser insuperablemente libre y feliz, o ser un adulto acartonado y miserable. Mirá vos. Qué difícil te debés hacer la vida adentro de tu cabeza.

Lo que más me llama la atención es el desprecio que sentís hacia una carrera bastante piola. No te están obligando a que estudies abogacía o te alistes en el ejército, Diseño de Imagen y Sonido es una de las opciones más tentadoras para todos aquellos que quieren correrse de la formalidad teórica que supone estudiar de memoria leyes o nombres de piezas dentales. Pero bueno, no es lo que el señorito quiere. Caprichito I, II y III ya las tenés aprobadas en la Universidad de la vida.

Pibe, no vas a vivir de la música. No va a sucederte. A menos que tengas un familiar directo que te acomode en el ambiente o un golpe de suerte absurdamente beneficioso; la próxima licencia de taxi está esperando llevar tu nombre. Las plazas son pocas e incluso los que lograron reconocimiento público tienen que arañar la realidad a diario para mantenerse vigentes y con la panza llena.

El otro día recordé el tema del verano. “Te doy con mi matraca que traca traca, traca traca” supo decir el estribillo. Hitazo. No había radio que no lo tuviera en su lista diaria. Lo recordé porque siempre me pareció una basura y porque el cantante me sirvió un café en Retiro. Le dejé una buena propina en honor al arte.

La gran mentira de la sociedad moderna es hacernos creer que uno puede conseguir todo lo que quiere si trabaja arduamente. La meritocracia es un chiste de Jaimito. Son tantas y tan relativas las variables de los deseos que a uno solo le resta hacer todo lo posible sabiendo que no será suficiente.

Eso no quiere decir que no vayas a lograr nada. Los inteligentes son los que aprendieron a surfear entre los matices de lo que quieren y lo que pueden. Vos, si utilizaras la astucia en función de tu cometido y no para engañar a los únicos que se bancarían tus 27 horas de guitarrita, podrías avanzar en todas las direcciones.

Te imaginarás que Spielberg no está meciéndose en una silla de mimbre a la espera de que tengas un tema para filmarte el video, ¿no te convendría saber hacerlo? ¿No te sería útil? ¿No te resultaría beneficioso aprender sobre grabación de sonido, a vos, QUE SOS MÚSICO? ¿No te jugaría a favor que profesionales capacitados te brinden GRATIS todas las herramientas audiovisuales necesarias para que no tengas que esperar el milagro de una discográfica?

Nuestras puertas están abiertas, todavía estás a tiempo de anotarte para arrancar el próximo cuatrimestre. Son siempre muy bienvenidos los adolescentes con grandes ambiciones.

Nadie quiere que seas infeliz. Solo sos otro boludo con la guitarrita esperando pegar un Luna.

Brian May es doctor en astrofísica.

Dexter Holland (The Offspring) tiene un master en Biología Molecular.

Art Garfunkel (Simon & Garfunkel) tiene un master en Matemáticas.

Te mando un saludo.

Miguel. 


Toco el viernes en Niceto Lado B junto con mi profe. Si querés podés venir. Me gustaría.
Si no, nos vemos en marzo. Me anoté para el 2017.

Qué sé yo. Capaz hasta soy bueno.


Federico,
Trataré de hacer lo posible aunque lo veo complicado, inspirándome en el desempeño del 85% de los alumnos de la Universidad. Nunca fui bueno para los chistes académicos, perdón.

Mucha mierda. Y bienvenido.

Miguel Álvarez Ansilla.
Ex guitarrista de El Gol de Maradó, la banda de rock más prolífica que vio Chacabuco entre el 86 y el 87.

Ah, y decano.

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