No me Olvidé de Vos

Cartas entre personas que todavía creen en las cartas.

Mes: junio 2016

Alejandro & Sofía

Sofi, hola, te escribo por acá porque si voy a whatsapp vamos a colgar charlando y no es la intención. Ni a palos quiero que esto suene a reproche o reclamo, posta no es lo que busco. No sé bien cómo plantearlo para que no quede como que estoy a la espera de una respuesta equis que me haga tu esposo, pero buen lo voy a intentar.

Esto de vernos los findes y que me llames en pedo a la madrugada para coger ya no me cabe. No es juicio ni nada, vos hacés la tuya y me parece perfecto. Ni siquiera me siento mal por tu novio o algo así, pero eso mismo: hacés la tuya, andás en cualquiera y yo no sé si estoy para eso o si puedo seguir siguiéndote el ritmo. Tampoco quiero hacerme la estrella y pensar que soy tu amante o alguna gilada así, debemos ser varios los que, sin ataduras, tenemos este “algo” con vos. Sos más fiel a vos misma que al resto del mundo, me encanta eso, pero quedo medio desdibujado y me enrosco y me quedo pensando y me hinché las pelotas.

Yo soy lo menos fiestero que hay, siempre que me llamás estoy laburando en algo que se me ocurrió, viendo un docu o por dormirme. Nada que ver. No digo que tengamos que ser cortados por la misma tijera, pero nada nada que ver.

No hiciste nada malo ni nada mal, pero me da paja la situación.
Buen, eso.
Qué sigas bien so, muchas gracias por las noches y por las risas.

Ale.


Bueno, a ver, vamos por partes. Recibí tu mail el domingo 05:26 AM. Un gallego más borracho que ingenioso en un hostel en Calcuta me enseñó hace años que: “El alcohol se inventó para que en la madrugada tomemos tragos y no decisiones”.

Voy a pecar de necia o analfabeta pero no entiendo. ¿Qué persona da por concluido un vínculo con la frase: “me da paja la situación”? “No me cabe”, “Me hinché las pelotas”, “Nada que ver”… ¿Qué clase de argumentos son esos?
No te pido una descripción exacta de cada sensación que atraviesa tu cuerpo, pero dale. Media pila. Te juro que no entiendo. ¿Te da paja deslizar tu dedo sobre una pantalla para desbloquear el celular y atender mi llamado? ¿O te da paja que te llame? ¿Importa si es la madrugada o la tarde?

Si no te interesa volver a verme lo comprendo, jamás amenacé a nadie para que se quede conmigo. Pero me gustás y no quiero perderte. Entonces quizás pueda encontrar la forma de solucionar tu molestia y continuar matándonos contra el respaldo de tu cama, pero no sé si esto tiene sustento ideológico o si solo estás en los días masculinos (cuando el equipo de fútbol del que son hinchas pierde un partido importante).

¿Qué querés? ¿Qué te gustaría que haga? Qué fácil decirlo en la cama, qué difícil lidiar con eso en el plano sentimental.

Por mi parte, sí, soy fiel a mí misma porque solo represento mi idiosincrasia. Cuando muera, el cajón no va a ser más cómodo por haber pospuesto mi vida en función de la voluntad de otro. Pero creeme que te estoy dando todo lo que puedo. Nadie me tiene entera o todo el tiempo. Nadie cuenta con mi cariño exclusivo. Que sea poco no quiere decir que sea de menor calidad, dentro de mis alcances, llego al límite. Si no te alcanza lo comprendo, pero aun así no deberías obviar el hecho de estoy con y para vos. No del modo ideal, pero qué es perfecto en esta vida de falsas escuadras y comida enlatada.

Bueno, no sé, explicame.

Te mando un beso.

-.So.-

P.D.: no sé a qué te referís con “estar en cualquiera” o “ser fiestero”, pero si lo que te preocupa es el número de “algo” conmigo, sos el único.


Sofi, a mí me volvés loco. Yo estoy muerto por vos. Pero si no me elegiste hasta ahora, independientemente de la ideología que lleves o cómo vivas tu vida, no me vas a elegir nunca.

Y no, no soy el único. Soy el último. Nunca quisiste saber en qué andaba a las tres de la tarde y maquino con que estás almorzando en lo de tus suegros y yo como un boludo pensando en vos.

Sí, cambia que sea a la madrugada. Me siento el plan Z. Y todo bien, me encanta igual, me encanta que llegues y comerte la boca, pero ni siquiera te quedás a dormir. No te conozco después de las ocho de la mañana. No sé si tomás mate o café o sos de las que no desayunan.

De eso me hinché las pelotas. Ni sé si se puede llamar “vínculo”.
¿Por qué seguís de novia si te fijás en otros chabones? Eso no entiendo. ¿Tienen una relación abierta o algo así? ¿O vos lo cagás y punto?
De vuelta, no es por tu novio (por él puntual esto), puede ser un maestro o un pobre tipo, ojalá te cuide y te quiera, el resto me chupa un huevo; es por vos. Como que intentamos estirar algo que no está pensado para durar. Y yo no quiero seguir enganchándome si vos estás en otra. A esa otra me refiero. Te gusta salir, chupar y llamarme. Y cuando no me llamás me quedo tarado, flasheo. Es al pedo, me mata de paja sentirme así de pelotudo.

Eso es.
Pero vos sos una copada y me gustás así, es raro porque no puedo decirte qué cambiar porque me gustás así, pero estás indefectiblemente lejos. Y cansa.

Perdón si te parece una explicación chota, es lo que me pasa.

Beso,
Ale.


Ale,
Lo choto no es la explicación sino la premisa. Te gusto así y sin embargo querés modificar lo que somos, tiene bastante poco sustento lógico ese argumento.
SÍ te elegí, lo hago cada vez que te llamo, el huso horario es circunstancial y anecdótico. No sos el último, no tengo un podio mental en donde acomodo a mi gente según el cariño. Formás parte de mi vida y soy feliz de tenerte en estas condiciones.

No tengo una relación abierta y si querés ponerlo en términos triviales, sí, engaño a mi pareja. Pero no me autoimpongo policías sentimentales, vivo en paz con las decisiones que tomo. La fidelidad es una institución anacrónica, confesar mis errores sería lavar culpas de una forma egoísta que solo le generaría un daño a alguien que amo. Eso no me haría mejor persona. Esto tampoco, pero por lo menos persigo mi voluntad sin acumular deseos encajonados por un rótulo.

Estoy enamorada de mi novio, nunca lo voy a dejar. Me proyecto casándome y teniendo hijos con él. Eso no tiene nada que ver con nosotros. Estás alumbrando lo que te falta en vez de pensar en lo que tenés, sos tan humano como esa frase deja entrever. Conocés de memoria los distintos tipos de piel que tengo en cada zona de mi cuerpo, qué importa si desayuno mate o café.

No sé si todo lo que decís que querés realmente lo querés o te estás dejado llevar por una idea de cómo deberían ser las cosas. Todo lo que tenemos y hacemos funciona, si no te enroscás pensando de más podríamos seguir disfrutando de nuestros ratos juntos por mucho tiempo. La duración se la ponemos nosotros, a dónde está escrito que no tenemos futuro. Estamos tan llenos de pasión que no podemos ni aguantarnos las ganas, para cuando entro a tu departamento nunca tengo puesto el corpiño. Eso no se va a extinguir fácilmente. Mientras escribo siento que mi nuca se reclina levemente, como si mi cuello reclamara tus besos.

Si necesitás ajustes, los hacemos. Prometo dejar de llamarte a último momento y organizarme para pasar alguna noche entera con vos. Hay cosas que nunca vas a tener conmigo, pero pensalo: ¿son realmente importantes? ¿Una cena con suegros define el interés?

Creo que te estás llenando de fantasmas porque te da miedo de que algo fuera del molde funcione. Pensá menos en mí o en lo que hago cuando no te veo, empezá una serie, bajate el Tinder. Pero sigamos.

Te mando un beso.

-.So.-


No, So. Hasta acá llegué. Toda la vida estuve eligiendo quedarme con lo que tengo por sobre nada. Aferrarme a lo que hay con tal de algo. Hoy te juro que prefiero nada, tengo la cabeza tomada todo el día, soy un bardo.

Está muy bien lo que decís, pero hay un tope que me ponés y es que nunca vas a estar enamorada de mí. Y no me lo banco, no quiero jugarla de copado haciéndome el que sí.

Fue todo increíble y sos la mejor mina del planeta o de la galaxia o de lo que le siga en magnitud. Pero no puedo evitar pensar todo lo que pienso entre que nos vemos y nos vemos. Y me enferma, te juro.

Que seas siempre como sos.
Beso.


Podría llegar a enamorarme de vos, pero nunca de la forma exclusiva que esperarías.
Te entiendo y lamentablemente tengo que verte salir por una puerta que nunca hubiera querido que se abra. Lo último que pretendo es hacerte sufrir así que tomo cada una de tus palabras como sentencias inapelables, por lo coherentes y por lo inevitables.

Tenés una idea equivocada respecto de mis sentimientos, te pensás como alguien intrascendente obviando que las madrugadas no se comparten con cualquiera. O no más de una vez. Pero bueno, para qué enredar más las sábanas, en esta despedida forzada una bala o un beso hacen el mismo daño.

Sos todo tan lindo que me dan ganas de describirte utilizando palabras lindas. Ojalá que lo que querés y necesitás se materialice en tu próxima relación. Fue un placer conocer cada centímetro de tu piel.

Me duele esto. Me duele y no lo quiero. No me dejes. Bueno, sí, sí, ya me callo.

Te digo que te voy a extrañar mientras borro tu número de teléfono para no tentarme y te acomodás en el silloncito de mis recuerdos.
Me guardo los besos pendientes para cuando la vida nos encuentre mirando el mismo horizonte.

Lindo.

-.So.-

 

Este intercambio se imprimió y se cosió a varios otros que podés encontrar en nuestro primer libro.  Conseguilo hasta el 6 de junio acá.

Segundo & Vanesa

Te amo. Pienso en vos y se me eriza la piel, me inquieto, te extraño. Extraño hundir las yemas de los dedos en tu pelo, que me invada tu perfume y me ahogue de deseo y placer. Sos la mujer más preciosa que conocí, sos perfecta. Cada centímetro de tu piel cuenta una historia y me desvivo por ser el único espectador que contemple lo que brillás sin darte cuenta.

Extraño esos labios que me dan besos, que me dan escalofríos, que me recuerdan que estoy vivo. Vivo y para vos. Viva y para mí. Somos la conjunción de lo perfecto y el mérito es exclusivamente tuyo porque existís, y ya con eso basta para que el mundo se vuelque a tus pies.

Me quiero casar, quiero que me des hijos, quiero que nuestros hijos me den nietos. Quiero construir un futuro con vos hasta que para siempre no nos alcance y tengamos que pedirle prestado más tiempo a lo eterno. Quiero estar ahí para cuidar tus gestos cuando todo o nada te ponga triste o te dé miedo.

Sos el sol que no veo ni necesito porque cuando te tengo, la misma nada me basta.

Mi amor, tenés que esperarme.

Cuando salga de la cárcel quiero que estés ahí para mí, como siempre. Yo no maté a mi papá, la huella en el descampado era de mi zapatilla pero yo no lo hice, me las robaron, puedo probarlo. Vos tenés que creerme. En el juicio voy a zafar, que hayamos tenido una pésima relación no significa que sea capaz de hacer algo así. Vos tenés que creerme. Van a decir que necesitaba cobrar la herencia, vas a escuchar todo tipo de mentiras, ya me lo advirtió el abogado. Escuchame a mí, soy el mismo que juró amor eterno mirándote a los ojos.

Te amo y te voy a estar escribiendo, princesa.

Segundo.


Segundo, ¿cuánto más vamos a estar así? Preguntan por vos y no sé qué decir, “pero, ¿lo hizo? ¿Sabés si lo hizo?” me dice todo el mundo. Y entro en el juego de la paranoia auto infligida y me pregunto si lo hiciste, no te creo capaz pero y qué si nunca te conocí lo suficiente. Te extraño y te pienso todas las noches, todas. Me duerme el cansancio que me produce llorar. Ayer llegaron las cortinas de la tapicería. Ni me acordaba que las habías encargado. No tenía para pagarle al del flete, fue vergonzoso. No porque esté con lo justo pero porque realmente no tengo conciencia de lo que va pasando. Transito los días a la velocidad de la angustia, a veces a paso de caracol agonizando, a veces tan rápido que lo que está a los costados se ve borroso. Le pedí al del 2F plata, trescientos pesos para salir del momento y hoy se los fui a pagar.

Todo me da vergüenza, Segundo. Vivo un duelo que no fue. Realmente no sé cuánto tiempo más voy a aguantar. ¿Tu abogado te dijo si se va a definir el 28 o si hay otra instancia? Yo estoy preparando mi declaración, pero tengo miedo de quebrarme en la mitad y levantar sospechas. No estoy pudiendo con todo esto, no puedo.

Voy a dejar de ir a verte estas semanas, me deja una puntada en el pecho ese lugar que no se va por días después. Me baño y sigo sintiendo el olor a encierro. Te imagino en esas camas y me dan ganas de ir a romper todo el edificio con un martillo. Pero escribámonos, porque si no te escribo no te tengo; y necesito tenerte. Aun si es de esta manera.

Te amo, me duele.

Vanesa.


Mi amor,
La desesperación de saberte colmada de angustia y estar encerrado sin poder socorrerte es incluso más terrible que extrañarte a cada instante. Estoy viviendo lo más indigno que un ser humano puede atravesar y sin embargo lloro por la parte que te toca a vos, por nuestra distancia y por no despertarme cada mañana hundido en tu cuello.

Entiendo que ser mi concubina ahora le daría vergüenza a cualquiera pero puedo calmar tus paranoias con explicaciones sinceras. Todos iluminan las acusaciones pero nadie nota que soy un hijo haciendo un duelo entre barrotes mugrosos.

El 28 es el juicio, unos días después vendrá la sentencia, pero pero el abogado me explicó que eso es solo la primera instancia, que habrá una segunda y que, dependiendo de la sentencia, llegaríamos hasta la Corte. Todo el proceso podría y va a llevar varios años. Estoy encadenado a una decisión judicial y la llave de mi libertad la trae una tortuga inepta.

Respeto tu decisión y si no venir a verme es un paliativo, bienvenido sea. Tampoco me gusta exponerte a las revisiones humillantes para entrar a la cárcel. Lo que vos digas, creas y sientas será perfecto. Pero por favor no te olvides de que mi familia me abandonó emocionalmente y sos la única que no me grita: “¡Asesino!” cuando me ve, como disfrutan hacer mi mamá o hermanos.

Acá estoy y no me puedo escapar, y ya no me refiero a la celda, sino a tu amor. Contame qué está sucediendo allá afuera, llename de colores, de música, de vida. Por favor, traeme de nuevo a la vida. Esto es un infierno. El infierno no es rojo, no hay fuego, no hay un único ser maligno. El infierno es gris, es frío, es sucio y tus peores enemigos son tus propios compañeros, semejantes a vos.

En la cuenta hay dinero suficiente como para que vivas los próximos meses (tres, aproximadamente) pero eventualmente tendrás que conseguir un trabajo. Te prometí que nunca te faltaría nada pero, una vez más, fallé. Mantener el mismo estilo de vida te será imposible. De ser necesario puedo vender mi departamento, con el efectivo comprar dos más chicos y que de uno te quede una renta mensual. Pero esto necesitará tiempo. Mis deudas no generarán una onda expansiva en tu reputación pero sí en tu economía. Perdoname, y no hay un pedido de disculpas más sincero que el mío.

Te amo, te amo para siempre.

Segundo.


Ni siquiera podemos atravesar esto juntos. No nos podemos acompañar, vos vivís un infierno y yo otro, sin separarnos pero sin tocarnos, mirarnos, sentirnos.
Estuve pensando mucho en estas semanas, Segundo. Jamás desconfiaría del hombre del que me enamoré. Pero ese es el problema, ya no sé si sos ese hombre. Te vi en la audiencia y estabas desdibujado, apagado, nada en vos ardía. Seguramente yo también esté fuera de mí y nuestros anteriores lloren en algún rincón porque se extrañan. Cuánto te extraño, por favor.

Yo te voy a amar toda la vida, eso te lo prometo, te lo firmo, te lo aseguro. Pero no sé si te voy a poder esperar. Serán años puestos en pausa por algo que me excede, sobre lo que no puedo hacer nada sino eso, esperar. Y el día que salgas, voy a hacer lo imposible por ser tu primer abrazo, el que tanta falta nos hace. Sin vidrio, plástico, siquiera aire mediando. Hoy, sin embargo, ya no te espero.

Voy a seguir como testigo de la causa y a hacer todo lo que sea necesario para que este calvario tenga fin cuanto antes, y me da hasta vergüenza escribirte esto, porque no soy la víctima, sé que acá no soy la víctima, pero el sufrimiento es tal que necesito preservar algo de lo que queda de mí.

Voy a visitarte la semana que viene, con un dolor inmenso que no sé cómo manejar.
Acordate por favor de que te voy a amar toda la vida.
Es importante para mí que lo sepas.

Vanesa.


Cuántas mentiras dijiste, Vanesa. ¿Todavía tenés la cara en su lugar o está desparramada en el piso por la vergüenza? Para qué malgastar mis precarias palabras cuando puedo citar a Hamlet: “Una fiera, incapaz de razón y discurso, hubiera mostrado aflicción más durable.” En cuanto la cadena perpetua se hizo literal en un juego de esposas que me arrancaron la vida, me diste por muerto. No volví a verte y tampoco tuviste la dignidad de responder la carta que te hice llegar en mis primeros días como prisionero de una injusticia. Hace 17 años que abandonaste los frentes de mi amor y el día de hoy, en tu cumpleaños número 40, puedo decir con seguridad que voy a abandonar los tuyos. Sí, recién hoy, después de cientos de miles de minutos añorando en vano tu entrega, voy a darte por muerta. Se terminó. Ya no te amaré más.

Conozco de memoria cada uno de los pasos que diste en el tiempo en el que, como una fiera incapaz de razón y discurso, fingías un olvido absurdo. Conociste a Juan José en un bar de Plaza Serrano, te casaste y tuviste tres hijos: Anahí, Franco y Azul. Los dos primeros por parto natural y la última por cesárea debido a complicaciones de último momento. Trabajaste en una empresa multinacional pero finalmente estudiaste magisterio y hoy en día das clases de lunes a viernes por la mañana, y miércoles y viernes también por la tarde. Juan José tiene su propio taller mecánico gracias a un crédito a tasa fija del Banco Nación. Hacés Pilates con la profesora Helena los sábados al mediodía. El viernes pasado te olvidaste una chalina bordó arriba del colectivo. Empezaste a fumar pero lo dejaste en tu primer embarazo, igualmente los sábados a la noche vas a la terraza y prendés uno a escondidas mientras tu marido acuesta a los chicos. Dejaste de pintar cuadros y te teñiste el pelo de rubio porque él lo prefiere así. Desarrollaste un miedo a los espacios pequeños que tratás en terapia, volviste a comer carne y ya no escribís frases de canciones en tu heladera, como solías en tu juventud.

Sé todo sobre vos. Todo.

Sé que todos los 29 amasás ñoquis pero también sé que no te gusta como tu marido te practica sexo oral porque es muy bruto. Tranquila, no te está engañando con su contadora, sé que sospechás. Anahí se está viendo con el guitarrista de una bandita mediocre pero es muy reciente, está contenta. La mancha de vino del vestido blanco no va a salir.

Los barrotes y tu indiferencia nunca me resultaron un impedimento, estuve con vos todo este tiempo. Te ayudé, te contuve, te amé. Te amé cada instante, Vanesa. Hice todo lo que pude para que fueras feliz: desde interferir en la adjudicación del crédito hasta conseguirle una oportunidad a Franco para que se pruebe en las inferiores de Boca. Atrás de toda tu “buena suerte” estuve yo, apuntalando tu vida y la de tu familia. Las oportunidades que tuviste son las que te generé y jamás supiste.

Hoy doy un paso al costado y te digo: hasta acá llegué. Será cuestión de que el norte de mi cariño quede acéfalo y así recobrar la dignidad que perdí al priorizar tu felicidad a pesar de tu ingratitud. No me creíste. Fuiste como ellos. Sos como ellos. Y sin embargo.

Te haré llegar las flores que acostumbro como en todos tus cumpleaños (siempre invento una excusa para que alguien “te regale” un ramo de tus preferidas sin hacerlo bajo mi nombre).

Adiós, Vanesa.

Ya no te voy a amar a pesar de mí.

Segundo.


Segundo, leí tu carta tratando de entender tu dolor y no sumergirme en la desesperación de haberte tenido tan cerca sin saberlo. No te pedí que me cuidaras, te agradezco, si lo que contás es cierto, todo lo que hiciste por nosotros. Llevate el crédito, el honor, los laureles, llevátelo todo. Te di por muerto porque no estabas, no estabas cuando me levantaba, no estabas cuando llegaba al departamento, no estabas para pagarle al plomero ni para hacerme un té cuando levantaba fiebre. No estabas para ver una película, para llorar conmigo, para que llore con vos. No estabas para ser el padre de mis hijos ni para ser el abuelo de mis nietos. Yo te amo, te voy a amar toda la vida como te prometí, pero no podía trabar el planeta y que dejara de girar porque yo quería esperarte sin que el tiempo pasara.

Ahora soy una señora, tengo las piernas llenas de arañitas, me cuido del sol, los zapatos siempre al ras del piso. Te deseo lo mejor y que el martirio por el que pasaste cubra la cuota de toda tu descendencia. Que nadie que lleve tu sangre o tu apellido sufra más del mínimo que se necesita para estar/sentirse vivo.

No me mandes más flores, ni a tu nombre ni tercerizadas.

Vanesa.


Estás equivocada.
Sí estaba.
No de la forma literal en la que necesitabas, pero estaba. Ya no más. Ahora vas a empezar a notar mi ausencia.

Si el desconsuelo te encuentra extrañando en demasía, vení a verme. Yo voy a estar acá, en esta misma celda, con las mismas frustraciones envejeciendo sin amparo. Y cuando estemos frente a frente, después tantos años de amar sin ver, te vas a dar cuenta de que no soy el único en una cárcel.

Que tengas una buena vida con un hombre al lado que siempre va a ser el

Segundo.

Francisco & Agostina

¿Posta me vas a dejar de ver porque soy más chica, Francisco? ¿Tan poco te gusto que 7 años te son motivo suficiente para no querer saber más nada de mí?

Ya sé que soy chica, muy chica, la más chica, que para estar con alguien más chico que yo tengo que ir a una guardería. Ya lo sé porque nadie se cansa de repetírmelo. Pero tengo 15 años, no 7. Me manejo sola, me cuido, cuido a los que me rodean. Me parece de cagón que te excuses en mi edad para abrirte. Si no te gusto decímelo, y me lo voy a bancar, no me vas a ver una lágrima. Pero no me digas por mensaje que estuviste pensando y todavía me quedan muchas cosas por vivir. Dejame decidir a mí qué quiero vivir y con quién.

Yo estoy enamorada de vos, tenés una forma de ver el mundo y desenredarlo mientras me lo contás que me encandila. Y yo sé que también te gusto así que no nos frenemos, no nos pongamos trabas si sabemos que las malas vienen sin que nadie las llame, quedémonos y construyamos las buenas juntos. Yo quiero todo con vos. Te amo, estoy segura de que te amo y no soy lo inmadura que todos creen.

Por favor escribime, no dejes que un par de años nos separen.

(tu) Agos.


Agostina sos una piba divina y toda la bola pero entendé que posta sos pendeja, no es ni subjetivo. Pero no te lo digo mal, eh.

Onda vamos a cenar a las ocho y media porque a las once tengo que dejarte en tu casa. Es un embole parecemos dos viejos, abrimos los lugares casi que están barriendo cuando llegamos.
No te dejan salir el plan más fiestero es ver una película en tu casa con tu hermanito al lado y tu viejo pasando cada dos minutos. Y tipo una ya empieza a toser como para que me vaya.

El otro día estabas nerviosa y no quisiste verme porque tenías PRUEBA DE MATEMÁTICA onda PRUEBA entendés? Tomatelo con calma porque el primer cuatrimestre de la facultad te va a dar un ACV.

Me caíste de sorpresa el domingo a la mañana con un desayuno y me tuve que bajar un feca con leche y tres medialunas al hilo que no las lancé de pedo, mi cuerpo todavía estaba procesando Legui. Estaba roto y la tuve que jugar de novio y encima te vinieron a buscar a las dos horas para ir a almorzar a lo de tu abuela onda me despertaste al pedo.

Soy mucho para vos Agos. Buscate un pibe de tu edad, te lo digo con la mejor. Yo quiero que seas feliz y no tengo la paciencia para bancarte.

Fueron dos meses geniales pero ya está. Necesito una mina que esté a mi altura que no tenga que pedir permiso para verme. Yo ya viví todo eso y por suerte se terminó es una paja absoluta.

Aparte va a sonar mal esto pero te voy a ser sincero yo necesito coger y no te quiero seguir cagando porque no te lo merecés, pero el otro día te toqué una teta y te pusiste re nerviosa tipo ya viví eso con mis compañeras en el colegio ya está ahora estoy para otra cosa.

Te aprecio bocha, cuidate!

Fran.


¿Y para qué me encaraste entonces? No es que me corté el pelo o aparecí un día con la cara toda quemada, TUVE 15 DESDE LA PRIMERA VEZ QUE ME DIJISTE DE TOMAR UN CAFÉ, FRANCISCO. No entiendo qué esperabas, ¿que en dos o tres semanas con vos de repente me contagiara de toda tu madurez intachable? Sos un pelotudo que se cree que sabe mucho y a duras penas puede tomar alcohol. Si la situación fuera al revés, a mí me habría encantado mostrarte y enseñarte cosas, contarte lo que me pasó tal día, cuando me crucé con tal persona, cuando me agarraron haciendo equis. Mis pifies y mis aciertos. Mis pibes, mis rebotes, todo.

Vos sabías que yo me estaba enamorando y no te importó. Un día viniste con que soy muy chica y listo, ya está. Hiciste un castillito de arena, nos sacaste una foto con él y lo pisaste. No se juega así con las personas. Puedo no gustarte y tener que bancármelo, pero no merezco leer todo esto como si salir conmigo hubiera sido una apuesta.
Estoy muy triste, pero menos mal que se terminó todo con vos. Menos mal. No me importa llorar todo lo que tenga que llorar, no me voy a hacer la fuerte, voy a sacarte de mi sistema y no vas a volver a entrar nunca más.

Hablás del primer cuatrimestre de facultad con una sabiduría como si alguna vez lo hubieses terminado.

Al principio me daba verguenza contarte de mi familia, las reuniones y todo. Ahora estoy orgullosa. Ojalá vos tuvieras almuerzos los domingos en lo de tu abuela. Ojalá tus viejos te cuidaran como me cuidan a mí.

Pensar que consideré que fueras el primero. Ya bastantes malos recuerdos van a quedar tuyos.

Si te fijaste en una pendeja debe ser porque las pibas de tu edad no te dan ni la hora. De verdad. Creo que si vas y les preguntás la hora, siguen de largo. Cómo no entenderlas.

Andá, cogé, emborrachate.
Guardate el aprecio para vos mismo.

Ya sé que es obvio que te diga esto y casi que te hago un favor pero no me escribas más, no te quiero dedicar ni un pensamiento ni una palabra. No quiero los ojos brillosos por tu culpa.

CHAU.


Cuanta intensidad no? Vamo a calmarno.

No sé Agostina no esperaba nada me gustaste y te invité. No me senté diez horas en el escritorio de mi habitación con una planilla Excel para considerar variables y en base a eso tomar una decisión vos hacés eso? Qué sabía con qué me iba a encontrar. Ya fue, de entrada siempre es sí y después vamos viendo.

Me parece que estás exagerando BOCHA pero bocha eh. Está bien. Los quince en las minas son la edad para exagerar y en los pibes para creer que están a un paso de transformarse en Messi. Esos vestidos que usan en sus fiestas les cruzan las hormonas sino no se entiende.

No jugué con vos entiendo que verlo así te sirve para por lo menos tener un drama de dónde agarrarte pero fue lo más normal del mundo. Dos personas se gustan, se conocen, una pierde interés y se termina. Esta secuencia natural a las mujeres les toma mil horas de llanto. Por qué son así? Estoy spoileando la que se te viene la adolescencia de mi hermana fue insoportable para todos en mi casa por suerte ya se casó.

Y te voy a dar un consejo me vas a odiar más pero cuando seas grande me lo vas a agradecer: dejá de ponerle tantas expectativas a tu primera vez. Cuanto antes te la puedas sacar de encima mejor. Onda es estúpido hacer una ceremonia y esperar que sea una noche mágica con pétalos de rosa y bombones de chocolate al flaquito a lo sumo te lo comerás un par de veces después de eso y a partir de ahí empieza la vida posta. Cuando tengas cuarenta ni te vas a acordar el nombre, no te vas a casar capaz que estás flasheando amor eterno, esto del amor eterno en un matrimonio es una idea entre estúpida y antigua, pero por sobre todo imposible. Y además serías muy poco inteligente es como irte de vacaciones a Las Toninas y a partir de ahí volver todos los veranos creyendo que encontraste tu playa favorita, existiendo el Caribe o las Islas Baleares. La posibilidad de elegir es lo que potencia al amor cualquiera se acomoda a lo primero que encontró. Además ni en pedo es una experiencia que te marca eh ni en pedo después vas a terminar súper decepcionada tipo tanto lío para esto? Posta.
Confío en que no vas a flashear descampado con un extraño pero si conociste a alguien que te más o menos gusta dale para adelante sin tantas vueltas.

Acabo de mostrarte y enseñarte cosas, como querías. Ahora ponete algo de Disney que te hace un omelette de improbables y vos te lo comés como si fuera un manjar. Violetta vivía historias de amor pero Martina Stoessel es la hija anoréxica explotada de un productor. Ojo ahí.

Vas a llorarme en todos los colectivos pero mi nombre anecdótico porque cualquiera en mi lugar sería funcional a esta escena. Ahora te duele pero en unos años te vas a encontrar repitiendo mis palabras para dejar a alguien.

La vida con soda, Agostina. Sos hermosa.

Beso! 


Wow, pero todo lo que se aprende en solo 7 años, increíble.

Dejame a mí elegir cómo quiero que sea ese momento y cuánta importancia le doy.

Si perdiste el interés como decís, no sé por qué te gastaste en dar toda esta explicación.

No me digas que soy hermosa si ya no te interesa comprobarlo en vivo. No asumas que porque tengo 15 me maravillo con princesas y novelas del montón. No te hagas una idea de mí basada en todas las chicas de mi edad que no son yo.

No te voy a llorar en colectivos. No te voy a llorar. No vas a saber más nada de mí.

Mi primera vez no va a ser con alguien que me aprecie bocha, eso seguro. No es amor lo que busco, es que me cuiden, que me quieran cuidar. Eso nunca lo entendiste.

La vida con lo que tengas ganas, Francisco.
Beso.


Buscá que te vuelen la cabeza Agoschi de cuidarte ya se encargan DEMASIADO tus padres y lo aprendí por la malas.

Besote escribime cuando tengas 18 😉

Dante & Soledad

Hey, Dante! ¿Qué onda tu vida? 🙂
No sé si ir al punto o dar vueltas hasta llegar “de casualidad”. Opción A.

Me gané un fin de semana romántico para dos personas en un hotel & spa increíble en Las Leñas, todo incluido. TODO: aéreos, traslados, alojamiento, comidas, impuestos, etc. Hasta una cena de gala en un restaurante de lujo y acceso libre a todos los servicios del spa.
Esto sería fantástico en la vida de otra persona pero yo no tengo con quién ir. ¿Para qué me anoté, no? Una morocha con un vestido que tenía bordado la marca de un shampoo me dio un cupón en Coto, el resto es historia. Jamás gano nada. El segundo premio era un hornito eléctrico, me hubiera venido mejor.

Ya pregunté y no puedo viajar sola, todos mis amigos tienen que trabajar o cuidar a sus hijos o salvar el mundo, no sé. Pero ninguno puede. Y como no estoy saliendo con alguien el panorama es todavía más desalentador. Bueno, en fin, ¿querés venir conmigo?

Quizás sea cualquiera preguntarte porque solo cogimos un par de veces y hace más de un mes que no nos vemos, pero es el último tiro antes de perder el viaje.

Tendríamos que partir el viernes a la mañana (te aviso sobre la hora, lo sé) y el domingo a la noche ya estaríamos de vuelta. No es necesario que allá andemos juntos, cada uno puede hacer la suya. Ponele que nos saquen una foto para la página en la cena de gala, pero de última no nos etiquetamos y listo. Sé que sos freelo así que si querés llevar la compu y laburar desde la habitación todo el día, por mí está perfecto.

Si estás saliendo con alguien, perdón por la intromisión.
Besos!

Sole.


Sole, cómo va? Qué buena onda tu mail, me copa la idea. El tema es el siguiente: yo volví con mi ex novia hace cosa de 20 días y si me llego a ir con otra mina de viaje AHORA, se va a venir todo abajo en un segundo.

Pero la verdad que una escapadita no me vendría mal. Hay que cortar de tanto en cuando con las horas que se suceden y le suceden a uno. Y todo Mendoza es hermoso. Lo que sí, no te esquío ni dos metros, pero si es alto hotel, ya fue.
Qué mierda cuando el entorno se te empieza a hacer padre, yo ya perdí dos soldados en el torneo de los domingos porque ‘los suegros quieren ver al nene’. Firmaría acá y en cualquier papel que, así tenga quintillizos, al fútbol no falto.

Te propongo esto, ya que vos querés amortizar el premio y yo ando con ganas de rajar pero por contexto amoroso se me hace difícil aceptar ir con vos en modo parejita (por más de que esté claro que no lo somos), ¿qué te parece si me voy con vos pero entre Barbi y yo sacamos un pasaje aparte para ella? Saldríamos todos ganando, vos podés canjear y yo me las pico unos días con mi novia. Es bastante más barato un pasaje (sumado a toda la pompa) que dos. A dos no llegamos.

Si tenemos que sacarnos una fotito reglamentaria lo hacemos, no hay drama.

Ya que vos no diste vueltas con tu propuesta, yo no iba a dar vueltas con la mía.

Avisame y reservo todo.

Beso.


Entiendo que en tu cabeza masculina este plan es perfecto, pero Dante, vamos, es comprar una cuponera de quilombos. Además, sin ánimos de ofender: prefiero hacer eso con una pareja de amigos que con un “extraño” y una extraña, no pretendo complicarme la existencia para aprovechar algo que ni siquiera deseaba en un principio.
Voy a tratar de cambiar el primero por el segundo, ese hornito tiene que ser mi premio (¿consuelo?) Mantengamos los dedos cruzados.

Aprovechando el reencuentro virtual e influida por una intriga indiscreta quiero hacerte una pregunta. Quizás es cualquiera, pero tu propuesta también fue cualquiera:

¿Por qué no yo?

En algún lugar del mundo, una feminista se debe estar clavando un taco aguja rosa en la entrepierna. La pregunta que no se debe hacer, no vaya a ser cosa que.
Entiendo que cogimos algunas veces y eso solo me da derecho a reclamarte alguna hebilla que me haya olvidado en tu mesita de luz, pero realmente me gustabas y no sé qué pasó. ¿Qué me faltó? ¿Qué hice mal? Porque de un día para el otro te enfriaste, leí tu distancia sin protestar y simplemente dejamos de vernos. Yo no quería perderte pero a la vez era tan endeble lo que nos unía que tampoco podía activar estrategias para reconquistarte. O conquistarte.

¿Fue porque reapareció tu ex?

Te estoy usando como chivo expiatorio de los hombres del mundo, pero este es un modelo que se repite en mi vida y me gustaría saber por qué nadie se termina de enganchar conmigo. Quizás estoy haciendo algo muy obvio que les resulta repelente y no puedo detectar, pero si ninguno se toma el trabajo de explicarme, ¿cómo se supone que lo voy a cambiar?

No la quiero jugar de detective, tampoco espero un mapa conceptual de mis errores, pero una mínima aclaración, puntitos que me ayuden a formar una imagen. Me parece violento ponerme a interpretar el desinterés. Me cansé de esos días de pura angustia y ansiedad en los que me tengo que dar cuenta sola de que el otro ya no va a abrir una conversación.

Pocos te explican con palabras claras por qué ya no te quieren en su vida (por más poco comprometido que sea el vínculo que nos une) y si preguntás sos una loca buscando el conejo para hervirlo. Siempre es un hachazo menos violento que te dejen con fundamentos a tener que andar adivinando las causas de las ausencias sorpresivas.

Una línea de: “reapareció mi ex y por eso ya no vamos a coger” duele, pero cómo no te voy a entender. Una carita feliz a secas duele y encima te hace pensar en que quizás no estás cogiendo bien porque estás demasiado preocupada por los parciales.

No sé si hice mucho, si hice poco; y ya no se trata de vos, se trata sobre el próximo que aparezca y mi deseo de no pifiarla.
Espero que no tomes esto como un reproche, sé que no lo vas a hacer.

Besote,
Sole.


A ver, Sole, vos viniste con una propuesta extraña de primera. Irte conmigo un finde habría sido raro así yo estuviera más solari que el Indio. No nos vemos desde fin de marzo, no hablamos desde mitad de abril. Salimos 5 veces con toda la furia. Ninguno de los dos tiene esa personalidad fresca y espontánea que impulsa a las personas a hacer locuras en busca de diversión. Por eso te respondí lo que te respondí, porque me pareció que, dada la propuesta, la contrapropuesta tenía lugar.

Pero nunca, nunca mi intención fue ofenderte o reducirte. Ahora releo y, claro, bastante boludo.

Yo no puedo hablar por todos los hombres con los que saliste, mucho menos por los que vas a salir; yo te voy a contar lo que me pasó a mí. Con Bárbara nos seguimos viendo después de haber cortado. Un error de arrastre, una estela que no nos pudimos terminar de sacudir. Ella un día me dijo que era el amor de su vida pero que sentía que ella no era el amor de la mía, que ojalá en 5 años nos volviéramos a encontrar y en la misma sintonía, pero que hoy estaba a la vista que buscábamos cosas distintas. Dijo eso y me cortó por completo. Respeté su decisión pero por dentro me partí en tantos pedazos como se puedan contar. En ese momento, a la semana, nos conocimos nosotros. Y la pasamos bien, yo me enganché, pero nunca subimos ningún escalón. Chateamos algunas veces de día, un par de internas, salidas, cogimos, y listo. Yo no sentí que nos envolviera un amor u otro sentimiento como para que nos quedáramos. Y la verdad es que recién salía de una relación, mi plan Z era meterme de inmediato en otra. Creo que, en nuestro caso, fue un poco mi relación anterior, un poco nosotros que no terminamos de hacer el click.

Estoy siendo lo más honesto que puedo. Por otra parte, creo que no es la falta de una razón concreta lo que te o nos deja tristes y pensando; es que no quieran estar con nosotros. Que no quieran quedarse y punto. Bah, es lo que me pasa a mí.
No me resta dolor saber por qué. El dolor sólo se va cuando me quieren.

Si fuéramos amigos y tuviera que darte un consejo para el mundo nefasto de las citas sería que pienses menos en si le estás gustando al otro o no. Pensá en si te gusta ese otro, eso es lo importante, qué te pasa a vos.
También te diría que si algo no te cierra o te está generando ansiedad, preguntes qué onda. A veces los tipos somos cagones y no nos plantamos como se debe. Si estás inquieta, preguntá. En el peor de los casos, no te responden y tu vida sigue prácticamente igual, sólo habiendo sumado un pelotudo. Pero preguntá.
Pero no somos amigos, así que es una atribución que me tomo. O dos.

Cuestión que a principio de abril me mandó un mail mi ex y, bueno, eso. Acá estamos. 

Contame si conseguís cambiar el primer premio por el glorioso hornito eléctrico. Yo tengo uno y ya sé que va a ser testigo de mi casamiento, padrino de mi primogénito, tendremos sendos tatuajes; todo.

Beso, Solecita. Sos una copada, no te devalúes por pensar de más.


Ay, Dios. Cada día que pasa y releo el mail que te envié me siento más y más boluda. Perdoname por pedirte explicaciones retroactivas a toda mi vida sentimental. Creo que otro en tu lugar me hubiera puesto una restricción perimetral. Muchas gracias por tomarte el tiempo de redactar esa respuesta.

Ojalá no tuvieras toda la razón del mundo, pero sí, te atribuiste una amistad y la jugada te salió perfecta. TODOS me viven pidiendo que me enfoque en mí y deje de estar tan a merced de las decisiones de los otros. Es como si no pudiera controlarlo, aparece alguien e inmediatamente adopto un rol pasivo que me sitúa descalza debajo de la lluvia, como si no tuviera poder sobre la situación. Ni siquiera paro la pelota un segundo para preguntarme si el otro realmente me gusta, doy por descontado que me encanta y espero que sea el hombre de mi vida. Me olvido de que yo también existo y mis expectativas también tienen que estar cubiertas.

En fin, diría que esta experiencia fue un desastre pero, más allá de lo que aprendí (o entendí que me urge aprender): ¡tengo hornito nuevo! Pero nada fue tan fácil como esperaba:

Los del shampoo me hicieron ir a una oficina en Congreso para firmar el Contrato de Cesión ante un escribano que legalizara el cambio de premio, una burocracia absurda que me hizo perder media tarde. Encima me atendió un representante de la marca de nuestra edad, un pibe hermoso e innecesariamente simpático. Yo había ensayado una explicación: “tengo un familiar muy enfermo a mi cargo y no me puedo ausentar por tantos días”, pero cuando llegué preferí terminar de hundirme en la humillación y expliqué que rechazaba la oportunidad porque no tenía con quién ir. No quería seguir dando vueltas sobre el asunto, arranqué el árbol de cuajo. Hasta hablé de la promotora convincente, de mis amigos ocupados y de vos. El pibe se mataba de la risa, creo que le di entre pena y ternura.

Cuando llegó el hornito a mi departamento, entre la garantía y el manual, había una nota escrita a mano de Matías (el representante) que decía que había sido un placer conocerme, que si quería ir a cenar y un número de teléfono. Conclusión: le escribí y nos vemos el viernes.

Prometo tomármelo con calma y abandonar la actitud geisha, la conquista tiene que ser recíproca, la cita es de los dos. No tiene por qué gustarme y soy lo suficientemente interesante como para no tener que fingir poses o quedar a la espera de que su palabra me dé entidad. ME LO VOY A ESCRIBIR EN EL BRAZO.

De nuevo, muchas gracias por todo, sos un copado. Te deseo lo mejor para tu relación, de todo corazón.

¿Tenés algún otro consejo? Ya no me refiero a mí sino a cómo usar el hornito 🙂


Eyyy qué bien Sole! Ya incluso sonás más atractiva, te lo juro. Cuando sos vos es como si te estuvieras deshaciendo un rodete todo el tiempo, en loop. Sos un momento constante y muy lindo.

Y sobre el hornito, a ver, nada. Disfrutá. Es un camino de ida.
La vida de soltera mejora un 59%, según un estudio de la Universidad de Msasahushachusets.

Te mando un beso y, de verdad, este intercambio me alegró mucho. Nos abrimos más que en todas nuestras salidas.

Sé feliz, aunque con hornito cómo no serlo.

Dante.

 

Este intercambio se imprimió y se cosió a varios otros que podés encontrar en nuestro primer libro.  Conseguilo hasta el 6 de junio acá.

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