Adriana & Marcela

Ernesto, sé que el viernes te vas de vacaciones pero no me respondés el teléfono y no sé si la incompetente de tu secretaria te pasó los cien llamados que te hice. Es importante esto y sola no lo puedo frenar; y es tu hija también.
Malena se está arrancando el pelo otra vez. Esta vuelta, de a mechones. Pestañas, cejas, todo.

No sé cómo manejarlo, habló con la psicopedagoga del colegio y le dijo que no le pasa nada, que le gusta cómo se siente el pelo saliendo de la piel, nada más. Eso le dijo.

Siente placer en lastimarse, Ernesto. Estoy desesperada, ya no sé qué más probar. Va a quedarse pelada en cualquier momento. Por favor decime si en tu casa pasa algo, si hay algún problema, si sabés qué puede estar disparando estos ataques.

Yo mañana la llevo a una entrevista para que empiece el psicólogo. Contra su voluntad, pero es lo único que se me ocurre.

También pensé en que le es un poco de las pastillas que tomás vos para que te crezca más pelo, pero no sé si son para chicos, tampoco si son para mujeres.

Perdón por el timing, no podía esperar. Por lo menos respondeme si vos sabés de algo que la pueda estar perturbando.

Cuidémosla.

Y no te atrases este mes con la cuota alimentaria, por favor. Hay cuentas a pagar.

Saludos,
Adriana.


Hola Adriana,

Ernesto me pidió que te responda porque está realmente muy ocupado planificando su viaje de negocios. También me pidió que te aclare justamente eso, que no son vacaciones.

Sería mucho más cómodo para todos que te abrieras una casilla de mail y no usar a la nena de intermediaria para hacernos llegar cartas. O que te compres un celular con WhatsApp, hablar por teléfono es un tanto obsoleto y la oficina no es un ámbito para trasladar los problemas personales. Sé que sos reacia a la tecnología pero no tengas miedo, es todo muy simple de manejar.

No sé qué decirte. Cuando está con nosotros, Malena es plenamente feliz. Jamás la vimos arrancarse el pelo ni generarse ningún tipo de daño físico. En casa se divierte, baila, canta, se disfraza, juega con los melli. No la notamos triste o angustiada, al contrario, cada vez que viene tiene una sonrisa enorme. Se pone mal solo cuando tiene que irse.

Creo que tenés que rever tu situación con ella y ambas deberían ir al psicólogo, juntas. Claramente el problema está en su vínculo. No sé si existe una suerte de terapia madre-hija, pero de ser así, no lo dudes.

Lamentamos habernos atrasado en la cuota, entre el trabajo, el viaje de Erni, los mellis y el bebé que viene en camino se nos pasó. No va a volver a suceder.

Quiero que, aunque no esté su papá, esta semana me mandes a la nena. Sus hermanos la extrañan si pasan muchos días sin verla y sé que ella también lo resiente. Además ahora tenemos a la perrita y Malenchu está enloquecida. Subí unas fotos a Facebook, ¿tu hermana tiene cuenta, no? Si vas a la casa pedile que te las muestre.

La paso a buscar el miércoles por el colegio y me la traigo. Escribime para saber cómo sigue todo.

Saludos,
Marcela.


Marcela, hablo con vos entonces, buenas tardes.
Desde ya que voy a ir a terapia con Malena, es mi hija, y si puedo hacer algo para que sea más feliz o viva una mejor vida, lo voy a hacer. La carta fue para que trabajáramos en conjunto su papá y yo. Te cuento que tengo Whatsapp y he intentado comunicarme con Ernesto por ese medio, pero no me responde. Una sola vez me dijo “reunión, te llamo en 40”. Y nunca lo hizo. Te mandaría las capturas de pantalla (cosa que, irónicamente, me enseñó Male) pero no es el punto de este vaivén y no pretendo farandulizarlo.

Desde ya agradezco que quieras a mi hija como si fuera tuya y le hayas dado los hermanos que yo no pude, pero no seas injusta conmigo. Sos mujer vos también, incluso sos madre; sabés qué cosas hieren y cuáles directamente la dejan a una hecha pelotita en el colchón.

Yo estoy desviviéndome porque Malena tenga todo lo que un chico de su edad debe tener. Amigos, actividades, amor. Ernesto se olvida mes por medio de depositarme los 7 mil pesos que debe, conforme lo dictado por el juez. Son 7 mil pesos, Marcela, y son para su hija. Y no sé si te dijo, pero me hace presentarle un racconto mes a mes de cómo se invirtieron porque teme que los use para mí.
Diecisiete años juntos y qué poco me conoce.

Yo estoy muy angustiada con la situación, y ahora que me decís que en tu casa vive un parque de diversiones, el doble.

Por supuesto que va a poder ir a ver a sus hermanos. Para mí es importantísimo que los tenga. Yo los tengo y son mi faro.

Es su hija, Marcela, si no me entendés como ex mujer de tu marido, entendeme como madre. Ernesto tiene que ocuparse emocionalmente. No es sólo cuestión de plata. Y yo no quiero que viva dos mundos distintos, dos realidades diametralmente opuestas; quiero que Male pueda ser feliz con su papá y con su mamá, independientemente de que ustedes puedan darle un marco familiar y yo no haya re-hecho mi vida con otra persona.

Avísale a su papá y te cuento a vos, no que ninguno haya preguntado, que la entrevista fue bien y ya tuvimos una primer sesión con la que quedé muy conforme. Es más bien didáctica la psicóloga, trabaja con juegos, pero Male se divirtió mucho. Sigue arrancándose pelo, pero parece que menos.

Preferiría continuar estos intercambios con Ernesto, sin ánimos de ofender. Así que decrle que cuando pueda me escriba. Él tiene mi dirección de mail.

Saludos y muchas felicidades por esa panza hermosa.

Adriana.


Adriana,

Ernesto me facilitó tu dirección de mail y me pidió que por favor me encargue del inconveniente ya que está sobrepasado de actividades y no puede detenerse en el tema en este momento. Los 7 mil pesos que con tanta liviandad reclamás los genera un trabajo de tiempo completo, es una chicana absurda e innecesaria esto de “ocuparse emocionalmente”. Querés que la lleve a la plaza pero ponés el grito en el cielo si te falta un peso a principio de mes, ¿en qué quedamos?

Te excede entender nuestra situación porque tu trabajo en la mercería no podría generarte mayores complicaciones, pero nosotros somos dos profesionales que hacemos malabares para llenar los espacios en donde se nos necesita. Ponete en nuestro lugar por un segundo y comprendé que hacemos lo mejor que podemos. Y, gracias a nuestra capacidad, nos sale muy bien.

Nos alegra muchísimo que la entrevista haya sido exitosa, desde nuestro lugar vamos a seguir colaborando para que Male sea una nena alegre y feliz.

Creo que tu angustia va más allá de este tema que nos convoca. Creo que estás angustiada, punto. No deposites tus frustraciones en tu ex marido o en tu hija, y no lo digo desde un lugar de superioridad, sino para hacerte reaccionar. Sos una mujer adulta y divorciada, tenés un futuro prometedor, hacelo funcionar desde tu voluntad. Vas a poder rehacer tu vida el día que puedas soltar el pasado. Soltá el pasado, Adriana.

Ojalá mis consejos te puedan ayudar.

Recordá que paso a buscar a Male el miércoles por la escuela. Seguramente la lleve a comprase un vestido largo, el otro día estuvo revisando los míos de María Cher y quedó maravillada. Es chica para vestido, pero que lo use para jugar.

Te mando un abrazo enorme,

Marcela.


“…que me encargara del inconveniente”; siempre lo mismo. Y la plata la reclamo para Malena. Para la cuota del primario. Para las clases de comedia musical. Me siento hasta tonta explicando esto.

No me aferro a un ex porque, en primer -y más importante- lugar, no es simplemente un ex. Es el padre de lo más lindo que me pasó en la vida. Y le voy a estar eternamente agradecida por haberlo hecho posible. Pero quiero, necesito, que la criemos juntos, no por separado. No deposito mis frustraciones en Ernesto. Hablo con él sobre mi hija porque es su hija, también. Porque es nuestra hija. Y ni siquiera puedo lograr eso: hablar con él. No te imaginás lo que duele esta espalda. De verdad creo que no podrías comprenderlo nunca.

Este intercambio comenzó con la intención de cuidar a Malena y termina así, en la nada misma. Yo la voy a seguir llevando a la psicóloga y los voy a mantener al tanto porque son parte de su familia. Pueden no responder.
Pero no pretendo seguir esta conversación si no es por otro tema que no sea el bienestar de mi hija. Todos los temas que ustedes crean adyacentes los pueden tratar en la cama antes de irse a dormir. Conmigo, les pido (te pido), sólo de Malena.

No me conocés, Marcela, no me acomodes en lugares comunes de mujer divorciada de un acaudalado. Yo celebro que Ernesto haya re-hecho su vida y con vos; pero te pido que no me devuelvas consejos para sacarme de la depresión ensimismada en la que no tenés idea si me encuentro. No tenés idea.

Entonces, paso a contarte que su terapia sigue bien aunque el otro día le preguntó hace cuánto que vivía conmigo y se largó a llorar. La psicóloga dijo que debe ser de las primeras veces que habla del divorcio de sus padres, por eso el impacto. También le preguntó si papá le compraba cosas lindas y dijo “papá no, Marcela”. Todo esto para que lo tengamos en cuenta de acá en adelante.

Les iré contando si les interesa.

Realmente espero que tu embarazo siga su curso lo mejor posible y se mantengan felices, y haciendo felices a los que los rodean.

Me alegra lo del miércoles. Comprale, si querés, también un enterito. Ella mira un programa a la tarde que conduce una chica con enterito azul y siempre dice que le gusta. Yo le estoy haciendo uno, pero es lila y no sé qué tan bien puede salir.
Por otro lado, vas a poder ver que las cejas ya le están volviendo a crecer en la parte que se había arrancado, pero hay que prestarle atención. Bah, sugiero.

Reitero el pedido de que le digas al padre de mi hija que me gustaría hablar con él, de ser posible; no con su representante. No creo en absoluto que lo de ocuparse emocionalmente sea absurdo. Pero en fin.

Cariños,
Adriana.


Adriana,

Ernesto me comunicó que la semana que viene te va a llamar, sin falta. Que lo disculpes. Y no soy su representante, soy su esposa, no lo olvides.

Por favor, mantenenos al tanto de todo lo que suceda con Malena.

Te adjunto una foto de la nena probándose vestidos, se eligió uno rosa y le queda hermoso. Ahora se hace hace llamar: “la princesa Marcela” y sus hermanos son sus criados, es muy divertido.

Muchas gracias por los buenos deseos.

Cariños,
Marcela.

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14 Comentarios

  1. Mariana

    Admiro la capacidad para ponerse en la piel de madres, de amigas, de ex’s, de amantes o de niños. Son grosas, que bien les sale. Leí la entrevista que les hicieron a raíz del blog y me encantó conocerlas un poquito más. Sigan escribiendo que le dan un encanto particular a cada martes.

  2. Chicas, me encanta. Que adulta Adriana y que humilde al escribir sin problemas desde el lugar del dolor. Ojala hubiese más de esas. Y que chicanera Marcela. Este post me toca en lo personal y me dio un poquito de esperanzas. Como siempre, hermoso trabajo. Las felicito!

  3. MartinS

    Otra vez un lindo trabajo de observación y empatía traducido en una obra que se acomoda muy bien en su catálogo y lo jerarquiza. Podría escuchar toda mi vida a los Ramones haciendo de los Ramones y es genial pero que hayan hecho temas como Needles and Pins o Bonzo goes to Bitsburg hace que ellos y su obra sean mas geniales. (por cierto las compare con Los Ramones ANOTEN)
    Que ganas de acompañar a Malena (el laburo y siempre convoca) yo de ver que pasa con esos adultos. Por alguna cuestión incierta me fue mas fácil Adriana que Marcela y ni hablar de este padre, sujeto tácito pero ruidoso.
    No dejen de hacer lo que hacen como lo hacen o como les pinte hacerlo

  4. Pando

    Uhhh, que fuerte. Yo soy madrastra , aunque jamás me.gustó ese mote. Siempre me pareció chocante. Gracias, esto me yoca muy hondo.

  5. Cielo

    Entré para chusmear las últimas dos historias asi al pasar, y ahora no puedo dejar de leerlas!
    Arranqué para atrás en el archivo y me estoy leyendo todas, son excelentes.

    Solo eso, queria felicitarlas por lograr personajes tan distintos, tan profundos y a la vez tan posibles…hasta les pongo cara.

    Sigan con esto, estaré prendida todos los martes 🙂

  6. Guau… qué interesante este intercambio.
    Le habría recomendado a Adriana que en lugar de tanta terapia culposa fuera un poco más severa y hubiera tomado otra postura. Por ejemplo, para responder la “cordial” carta de la entrometida “representante” del exmarido, que es ahora su esposa, contestaría:

    “- Ay. Qué alivio me da que con Uds. y sus MEDIO hermanos, (no olvidar ese punto) mi hija sea tan feliz. Estuve pensando que tal vez sea yo quien la asfixia y de momento, dado que la cuota que Ernesto me envía (dice que es “acaudalado” y parece también bastante mezquino, porque las cosas lindas se las compra “Marcela”), se volvió tan exigua por la inflación que pensé una solución: Que Malenita fuera a vivir con Uds, por un tiempo. Por supuesto, la iría a buscar al colegio, la vería a diario. Todo es cuestión de acomodar los tiempos… (ETC. ETC. ETC.)”

    A la nueva se le van las ganas de demostrar lo buena madrastra que es y cada vez que vea a Male -manipuladora como se la nota- se va a deshacer en elogios sobre la genial madre que tiene con tal de que no invada su mundo privado y vuelva a vivir con Adriana.

    Eso sí, no se iba a atrasar más con el pago mensual.

    Bah… es una opción. Las cartas dan para mucho. Leí la entrevista de Luciano Sívori, y estuvo estupenda. Me quedé sorprendida cuando leí que Julieta y Belén solo se habían visto un par de veces en persona. La escritura fluye de un modo increíble, tanto que llegué a pensar que eran una sola persona, o que una era el alter-ego de la otra y que o eran muy amigas, o estudiaban juntas.
    En fin, la magia de los buenos escritores es despertar ese tipo de dudas.

    Lu

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