No me Olvidé de Vos

Cartas entre personas que todavía creen en las cartas.

Mes: febrero 2016

El Jefe & Ana

Habiendo presentado el telegrama de renuncia y ya por retirarme a mis vacaciones para no volver a la institución, estimado, le escribo para apuntarle algunas cosas sobre mis años en la empresa bajo su ala.

En primer lugar, agradecerle el apoyo incondicional tanto en lo profesional, para que pudiera crecer acá adentro, como en lo personal cuando pasé por momentos difíciles. Sé que tomó decisiones que lo pusieron en una posición complicada o por lo menos incómoda para con los directores, y valoro muchísimo que lo haya hecho por mí.

También quiero felicitarlo por su capacidad para liderar, motivarnos, mantenernos estimulados y hacer que tengamos ganas de venir a trabajar, trabajar a la par, por la paciencia para explicarnos, todo.

Con gusto vendré en marzo para la pertinente inducción de mi reemplazo, pero antes quisiera hacerle una pregunta un tanto “fuera de protocolo”. Puede esquivarla si lo tensa o le parece inapropiada, a mí no me queda más remedio que, después de años de verlo ir y venir, charlas, reuniones y comidas, dejársela acá:

Ahora que ya no trabajamos juntos, que ya no sos mi superior, ¿podés invitarme a tomar algo?

De mi mayor consideración,
Ana.


 

Estimada Ana,
Ha sido un enorme placer trabajar con una persona tan dedicada y entusiasta como usted, ha sabido facilitar mi labor con su actitud emprendedora y entusiasta en innumerables oportunidades. Me encargué personalmente de redactar excelentes referencias, con sinceridad espero que su futuro fuera de la empresa le traiga el crecimiento que tanto desea y merece. Será una pérdida significativa para el sector pero no podemos sino contentarnos con su nueva oportunidad.

Ahora bien, Ana.

Adiós, usted. Hola, vos.

Tengo ganas de invitarte a tomar algo hace más de un año, siempre sentí una atracción enorme. Sos una hermosa persona por fuera, por dentro, por los costados y de arriba para abajo. Lamentablemente mi realidad es un Tetris en el que trato de encastrar obligaciones, ocio y placer, sin ningún éxito. Me gustaría explicarte con detalles para que entiendas por qué materializar una invitación está fuera de mi alcance, por lo menos en este momento (o dentro de los próximos 11 años).

Como ya sabés, tengo una hija, Dolores. Con sus apenas 7 años es el sol de mi vida, la razón por la que no me permito caer, mi fuente de energía. Como ya también sabés, soy viudo, la mamá de Dolo nos dejó cuando ella nació. A partir de ese momento me hice cargo de mi hija con el orgullo de quien recibe el regalo más hermoso que podría tener. Tuve y tengo un equipo de ayuda valioso, mis viejos me dan una mano bárbara, mi hermana es de fierro y también hay una niñera que ya forma parte de la familia. Entre todos nos organizamos, porque lamentablemente mi trabajo es muy demandante (si lo sabrás, si me habrás escuchado putear en la oficina) y no me permite pasar tiempo suficiente con mi hija. Apenas puedo prepararle la cena y acostarla a la noche durante la semana, y disfrutarla los sábados y domingos. Sufro una culpa constante. Iría al psicólogo, pero es una hora menos que podría pasar con ella.

Todo este preámbulo es para explicarte que no puedo invitarte a tomar algo porque me es realmente difícil encontrar tiempo libre para mí. Me encantaría (te juro que me encantaría) llevarte a cenar y caminar por Puerto Madero, compartir tiempo a solas con vos, conocer todas tus caras. Pero para darme ese lujo tendría que pedir que cuiden a Dolo, lo cual no sería un inconveniente una única vez, pero… ¿y si quiero repetir? Tener que depender de otras personas para poder verte sería frustrante para ambos.
Me sería imposible iniciar una relación en este momento, y vos no sos una mina para una cita. Cuando la nena sea más grande y empiece a salir, calculo que ese será mi momento para rehacer mi vida. Ahora acepto mi realidad y trato de que a Dolores no le falte nada, sobre todo amor y cuidado.

Vos te merecés a un tipo que pueda dedicarte todo su tiempo y atención; no a uno que te lleve al cine a la tarde a ver una película infantil junto a su hija, para terminar comiendo bajo la luz violeta de McDonald’s.
Espero que me puedas entender. Sos maravillosa.

De mi mayor consideración,
El Jefe.


 

Entiendo, y admito que es hermoso leer a un hombre tan dedicado a hacer feliz a una mujer, así ésta tenga 7 años. Ya con los dos pies afuera entonces, mi consejo es que te cuides; porque a Dolo la pueden contener y ayudar entre todos, y ella tiene toda una vida por armar; pero si vos no te cuidás, por vos no lo va a hacer nadie. Todos necesitamos cariño y que nos mimen, eso no cambia con la edad.

Cuando tenía 9 quería que Patricio fuera mi novio y cuando tenía 14 quería que Gustavo me invitara a salir, y a los 20 si no dormía con Daniel, no dormía. Esto no me deja muy bien parada pero, de vuelta, con los dos pies afuera mucho no importa. Lo que quiero apuntarle, estimado, es que siempre necesitamos ese tipo de amor y cuidados, no es algo que dependa de uno y que se pueda postergar. A lo sumo se acumula.

Lamento que no hayas siquiera querido saber si tengo ganas de ir al cine a las 3 de la tarde, ni si pido nuggets o cajita feliz. Lo lamento mucho.

Ojala pueda ordenarse y disfrutar de otras cosas además de la hermosa Dolores. Por cierto, mándele saludos y dígale que me llevé todos los dibujos que me hizo. Minga que se los dejaba a Marisa.

A.


 

Estimada A.,
Déjeme adivinar: nuggets. Con mayonesa. Poca. Y tiene más cara de Sprite que de Coca. Zero, por supuesto.

Yo no puedo invitarla a ver una película infantil, simplemente no puedo. Me va a decir que sí de compromiso y no quisiera tolerar la culpa de hacerle perder una tarde. No es que crea que usted es de las sumisas que no saben dar un “no” como respuesta, al contrario, su impronta y audacia es lo primero que sobresale de su personalidad. Pero a la vez tiene un corazón tan noble que sería incapaz de recharzame para tal plan.

Bueno, ahí voy.

Resulta que el sábado a la noche Dolo organizó un piyama party en casa con sus dos primas, que son un poquito más grandes. Me ofrecí a hacerles pizzas a la parrilla, pero no sé hacer pizzas.
Por esas casualidades, ¿usted sabe?
Porque podría venir a darme una mano mientras las chicas juegan en el parque, tenemos una pileta a disposición si desea gozar de nuestras instalaciones. Yo pasaría a buscarla por su domicilio y luego la llevaría de regreso.

Por favor no sienta esto como una obligación y desde ya espero no estar siendo impertinente.

Prefiero pasar a la historia como el boludo que te invitó a un plan de mierda un sábado a la noche, a que por un segundo se te ocurra pensar que no muero de ganas de estar con vos.

La saludo muy atentamente en esta noche calurosa de Buenos Aires.

EJ.


 

Con gusto buscaré millones de recetas e instrucciones para hacer pizzas a la parrilla e iré el sábado fingiendo saber mientras intento no saltar ninguno de los pasos que habré memorizado.

Lo he hecho mil veces en el trabajo y mi jefe ni enterado así que tiene que funcionar.

Espero coordenadas por whatsapp. Póngase lindo, estimado, que tiene una reunión pendiente.

Ana 🙂

(Y, por cierto, antes muerta que mayonesa).


 

“Usted no sabe en lo que se está metiendo, pero sea muy bienvenida, nos deseo lo mejor.” Recuerdo haber usado esa frase en su primer día de trabajo.

Qué linda que es. Qué linda.

 

Este intercambio se imprimió y se cosió a varios otros que podés encontrar en nuestro primer libro.  Conseguilo hasta el 6 de junio acá.

Pablo & Luana

Luana, llegué al punto de no saber cómo más tocar el tema, la última bala que me queda es escribirte. Necesito que entiendas de una vez por todas que esto no es menor, que nos va a destruir, que tenés que ponerle ganas y cambiar. Yo no puedo seguir así.

Tus celos rompieron mi paciencia y todos los límites. Ya no sé cómo manejarlos y ni siquiera tengo ganas de remarla. Creo que hasta estás bordeando la locura con ciertas actitudes.

Me fui 4 días a la costa con los pibes y me volviste loco. Me escribías TODO el tiempo y si pasaban diez minutos y no te respondía me llamabas. No me dejaste disfrutar ni de la playa ni de mis amigos, tenía que estar pendiente de vos y tus ataques.

Cada vez que voy a bailar es insoportable, si no te agarra una crisis de llanto que me hace volver temprano, te ponés en pedo y tengo que ir a buscarte, o caés de sorpresa donde estoy.

Me revisás todo lo que tenés a mano y hasta me tuve que fumar tus miles escándalos por las boludeces que escriben mis amigos en el grupo.

Ya lo hablamos mil veces, yo cedí y casi no tengo privacidad porque entiendo que sos una mina muy insegura, pero me hinchaste las pelotas.

Ya no sé cómo más demostrarte que sos la única, que te amo y que quiero estar solo con vos. Haga lo que haga, siempre vas a encontrar una excusa para ponerte del orto y hacerme reproches. Jamás te engañé ni lo voy a hacer, yo no soy esa clase de pibe y lo sabés muy bien.

Siempre termino quedando en el medio de tus inseguridades y tus persecuciones, no sé por qué no te valorás lo suficiente, bancate que me enamoré de vos y que sos la única sin mancharme con ese miedo constante a que conozca a alguien y te deje.

Entiendo que tu cabeza te juega malas pasadas, pero tengo una vida, Luana. No sé qué te hace pensar que cada minuto que no estoy con vos le estoy acabando en las tetas a cuatro putas, o cogiéndome a mi ex, o chamuyándome minas por chat.

No es justo. Jamás me enamoré así, pienso en perderte y se me rompe la vida. Pero no puedo seguir si vos no ponés un poco de voluntad.

Te amo, Lu.
Por favor, no termines con nosotros.


 

Vos y todos tus amigos deben pensar que estoy loca. Está bien, no salen de la opinión pública, de la opinión general. Pero para mí fue muy difícil empezar otra relación después de lo que pasé en la anterior, Pablo, me sentí humillada, sentí que no valía un peso. Te juro que a veces me encuentro releyendo lo que te mando y me doy vergüenza, pero otras, cuando estoy esperando tu respuesta, me desespero.

Me acostumbré a pensar que soy muy chiquita y poco importante. Vos hacés más que cualquiera para revertir eso, y yo creo que cambié. Que sigo siéndote muy pesada y te pido perdón una y mil veces por cada mensaje, cada llamada que corta lo que estás haciendo, pero estoy trabajando en cambiar. Es simplemente que un viaje tuyo con amigos me hace temblar todo, me alumbra todos los miedos que trato de dejar en un rincón al fondo del fondo.

No quiero sonar mosquita muerta, yo te amo y me pone mal saber que te soy un peso y que te resto diversión, pero los que nos quedamos siempre la pasamos peor, pensá en eso también. Vos estás haciendo cosas, moviéndote; y yo estoy en el mismo lugar.

Aparte de toda mi locura y celos y todo lo mala novia que piensan que soy, quiero saber cómo estás. Escuchar tu voz en audios, decirte que te extraño, leer que me estás extrañando.

No te preocupes, no te voy a escribir ni llamar. Vos avisame cuando vuelvas si te parece bien.

Divertite, descansá, disfrutá.

Besos, te amo.


 

Ya llegué, ayer a la madrugada, te escribí apenas entré a mi departamento. En el auto los pibes me calentaron tanto la cabeza que tenía que mandarte un mail en ese momento, ahora que dormí estoy más tranquilo. Me chupa un huevo si piensan que estás loca o que sos mala novia, en tal caso el problema es mío. Pero tienen un punto.

Lu, entendelo: no me sos un peso ni me restás diversión, no sos chiquita ni poco importante. Dejar la mierda que te regalaron tus ex afuera de una nueva relación es parte de amar. Lo que tenés que laburar es tu autoestima, no tu vínculo conmigo, nosotros estamos geniales. Pero vos con vos, no.

Sé que estás trabajando en cambiar y quiero facilitártelo, por eso trato de pensar estrategias que realmente espero que funcionen. Te vivo insistiendo para que tengas proyectos, para que salgas, para que estudies; para que decores todas las paredes de tu vida con méritos propios así no estás pendiente de mí o de lo que hago. La energía tiene que estar en vos y la tenés que compartir conmigo a conciencia y por voluntad, no quiero tu energía puesta en mí. Ocuparte de vos no te hace egoísta ni autosuficiente, ver tu vida más allá de la relación no te hace amarme menos. No quiero cegarte, quiero que crezcas al lado mío.

Que no te lo diga no quiere decir que no te esté extrañado siempre. Tengo la imagen de tu carita en todo lo que toco. Te amo, confiá en eso.

Quiero saber que sos feliz más allá de mí, y que a pesar de eso me elegís para siempre.


 

No necesitaba un mensajito ni una llamada. Necesitaba que vinieras. Que sonara el timbre y fueras vos y mi papá se quejara de los encuentros a deshora y yo tuviera que explicarle que nos amamos, que por eso.

Es evidente que yo necesito mucho. También que no me lo podés dar.

Aún ahora, que estamos a ¿qué? ¿40 cuadras? nos seguimos escribiendo por acá.

Yo tengo que crecer en mi propia dirección y te juro que me consta, pero muchas veces siento que esperás que lo haga sola, que tenga mi vida y vos la tuya y eventualmente vayan para lados distintos y así nos separemos sin culpas, sin responsables.

Entiendo que hacés cosas y existís por fuera de mí, tampoco pretendo atarte a mi cama y que charlemos hasta que el mundo se venga abajo. Sólo que hay días en que me gustaría ser tu razón de no poder tal plan.

“No puedo, me quedo con Lu.”

Yo siempre prefiero quedarme con vos.

Tengo que crecer pero me conociste y te enamoraste así, pendeja dependiente como soy.

Deberías pensar si seguís enamorado. Yo también. Deberíamos hablar esto de frente. Iría yo pero no me gusta andar sola de noche. Era obvio, supongo.

Son 40 cuadras, Pablo.


 

No me quiero separar de vos, Luana. A “pendeja dependiente” deberías agregarle “extremista”.

Voy a pensar si estoy enamorado. Sí, estoy enamorado. Mucho. Desde que te conocí, o ponele una hora después.
Y tené en cuenta que estoy enamorado A PESAR de tu fanatismo por los alfajores Havanna de fruta. ¿Quién come alfajores de fruta?

Estoy yendo a llevarte la caja que te traje. Lo de tu viejo es romántico pero seamos menos pretenciosos y estate atenta al celu así no toco el timbre.

Te amo.

 

Este intercambio se imprimió y se cosió a varios otros que podés encontrar en nuestro primer libro.  Conseguilo hasta el 6 de junio acá.

Patricio & Malena

Male, perdoná el mensaje, te escribo medio de sopetón porque vi en facebook que estás buscando trabajo y acá en la productora acaban de rajar a la asistente de rodaje. Sé que es algo delicado por cómo terminó todo entre tu hermana y yo pero me parece que sos ideal para el puesto y estoy seguro de que harías un laburazo.

Si querés hablalo en tu casa y me contás. Tus papás supongo que no estarán muy a gusto con la idea, debo encabezar su lista negra, y lo entiendo, pero es una re oportunidad para vos.

Tenés tiempo hasta el 15 para la primera entrevista que sería conmigo y dos de los tres socios. Si estás interesada, avisame y te cuento un poco más de la dinámica de laburo, sueldo, etc.

Espero tu respuesta.

Por cierto, ¿Flor está embarazada? Me llegó eso y la duda me está dejando sin dormir. Más bien pensar en ella que la duda, pero.

Yo quiero que sepas que a pesar de todo, todo el quilombo; los quiero muchísimo a ustedes. Fueron familia para mí esos 4 años.

Beso grande y que estés bien.

Pato.


 

Qué querés que te diga, Patricio. ¿Qué se supone que debería responderte?

Tener la oportunidad de ser la asistente de rodaje de tu productora a mis 21 años es el mejor regalo que podría recibir, empecé a estudiar cine solo por escucharte hablar en las sobremesas de mi casa.
Pero te mandaste una jodida, dejar a mi hermana por tu secretario no fue una jugada limpia, la hiciste mierda. ¿Él sigue trabajando con vos? ¿Tendría que verlo a diario?

Sí, Flor está embarazada. La paranoia que su novio la va a cambiar por un tipo no se la baja ni el clonazepam, a pesar de que Lucas es un sol de persona. Le quedó en la retina todo lo que pasó.
No sé, Pato. No sé qué decirte. Esta oferta es una en un millón, pero vi a mi hermana tan destrozada que sentiría que me paga el sueldo el diablo. Aparte me pondría en contra a mi familia, no puedo fallarles. No quiero.

Yo entiendo que uno se enamora y no puede hacer nada más que seguir su corazón, pero estaban buscando salón para el casamiento, mi vieja ya había comprado mil revistas de novias. Nos sacaste el soporte que mantenía nuestras ilusiones, un día te perdimos para siempre.

De todos modos quiero pedirte disculpas. Si me pongo a pensar, no hiciste nada mal. Fuiste sincero, concreto, respetuoso. Diste la cara, te hiciste cargo y te comiste la que se te vino con una entereza enorme. Te saltamos al cuello por algo que no tiene responsables, uno se enamora o deja de estarlo y nadie tiene la culpa. Perdoname por mandarte mails tratándote de puto. Me comporté como una pendeja, pero creo que viví el duelo en carne propia, te amaba, estaba desesperada por que me den un sobrinito.

No sé, Pato. No sé qué decirte.


 

Male, tenés razón en todo lo que exponés pero hay muchos pormenores que -y esta bien que así sea- ignorás. Te pido disculpas si te hice sufrir, si viste sufrir a los tuyos por mí. La verdad es que no nos íbamos a hacer felices y embarcarnos en un matrimonio que sabíamos iba a terminar hundiéndose resultaría mucho más doloroso después. Como todo.

Sigo de novio con Adrián y estamos bien. Con las turbulencias lógicas de cualquier relación, pero bien. Pienso mucho en tu hermana y a veces me cala la culpa de sentir que le cagué la vida, el proyecto, el futuro. Después me enfrío y me acuso de fanfarrón por ello. Me cuesta creer que está embarazada, más me cuesta creer que no soy el padre de ese chico o chica. De todas formas, me alegra leer que tiene al lado a un flor de pibe.

Quizás hubiera sido más fácil para todos vivir en ese simulador de familia joven y sin problemas. Pero la realidad iba a golpearnos tarde o temprano, y habiendo evitado ese golpe por lo menos nos dimos tiempo de rehacernos con otros.

La oferta sigue en pie. Si sentís que podrías o incluso que necesitás hablarlo en persona, estoy más que dispuesto. Queda en tus manos y voy a entender cualquier decisión. Una la voy a celebrar más que la otra, pero voy a entender las dos.

Beso,
Pato.


 

Siento que estoy atrapada entre la espada y la pared. Por un lado está en juego mi futuro laboral, y por el otro está el pasado haciéndole sombra a todo lo que ilumina tu propuesta.

No sé por qué pero la empatía se me pasó tres estaciones y su ruptura la sufrí en carne propia. Te quería muchísimo, perderte fue inmensamente más que la separación de un familiar. Tu lugar en nuestra mesa lo extrañamos todos, mi hermana por sobre todo, y yo ahí, corriendo casi a la par.

Me hiciste mucha falta, eras como un hermano mayor increíble, con quien podía hablar de absolutamente todo. Te odio, me odio por odiarte y odio sentirme así.

No quiero ser una pendeja y dejar pasar una oportunidad única, tampoco quiero ser una forra desconsiderada que se caga en su hermana, no sé para dónde correr. Pero seguir dando vueltas sobre esto no tiene sentido.

Acepto tu propuesta de vernos pero no en la productora, vamos a tomar un café, hablemos. No te voy a hacer preguntas sobre el pasado, simplemente quiero mirarte a los ojos y ver si la persona noble y cariñosa sigue estando, si tu esencia no se desdibujó, si puedo confiar en vos. Quiero cerrar una etapa y (ojalá) empezar una nueva.

¿Te parece?


 

Male, veo que no estás preparada para esto. Son muchas horas y reportarías a mi casi directamente. Entiendo dónde estás parada y que todos estos cuestionamientos que te hacés son más que lógicos, pero yo necesito a una persona de laburo fluido y sin trabas porque en particular para rodaje los tiempos son rápidos y siempre estamos demorados. Creo que séría incómodo para los tres tener que pedirnos cosas y trabajar en equipo. Disculpame por hacer la propuesta y retirarla, todo vía mensajes de facebook, es desprolijo y no me manejo así en lo laboral para nada, pero sos vos y supuse que el canal no sería problema.

Si querés, puedo referirte a productoras que conozco para que te juntes con los directores de éstas.

Lamento que siga siendo un problema tan grande que nos podamos llevar bien. No soy de ninguna manera el ser horrible que piensan que soy. Sólo entendí más bien tarde que yo no iba a hacer feliz a Florencia y ella no me iba a hacer feliz a mí; cosa que para tus padres, eternos actores del mundo color de rosa, fue inadmisible, inconcebible.

De todas formas, mi intención no es ni tirar mala onda ni abrirte los ojos. Ya no somos familia y no me corresponde. Pero creo que si tanta incertidumbre te genera trabajar conmigo, entonces no deberías.

Mandame tu cv y lo muevo, si estás de acuerdo.

Espero crezcas personal y laboralmente. Pasó mucho tiempo y algunas cosas deberían ser turbinas, no anclas.

Beso enorme.
Pato.


 

El que la sufrió menos es el primero que pide madurez.

Sí, referime a productoras que conocés, por favor. Te adjunto mi currículum.

Espero crezcas espiritualmente.
Pasó mucho tiempo y algunas cosas deberían comprenderse con sinceridad, no usarse como chicanas.

Beso enorme.
Male.

Santi & Lupe

Fue así: en un momento me acerqué a la barra para comprar un gin tonic, viste que el bar estaba estallado. Justo quedé al lado de un flaco, Andrés. Cruzamos un par de miradas y me preguntó qué iba a tomar, la típica. Igualmente buena onda, pero atajate esta: ES CIENTÍFICO. Mega KEEE. Cuando me lo dijo pensé que me estaba boludeando porque: ¿y dónde están tu guardapolvo banco y tus lentes ñoños, científico? Pero no, un pibe re normal, onda así como cualquiera. No te dabas cuenta.
La cosa es que es becario del CONICET y labura haciendo investigaciones, me explicó pero imaginate que en situación de bar le entendí la mitad. Fue rarísimo, pero fue raro porque no fue raro. No sé cómo explicarte, sabe bocha de todo y me tiraba data re específica sobre las cosas pero no era aburrido. Me hacía cagar de la risa con boludeces, capaz empezaba a hablar de un tema re complejo pero me daba ejemplos super simples y te juro que era interesante. No me hizo ni una pregunta de las típicas, o un par, pero después estuvimos horas hablando de cosas que nada que ver con nosotros. Hasta hizo un mini experimento con un limón (¿?).
Cuando viniste a preguntarme si volvía con ustedes justo me estaba invitando otro gin tonic, la verdad es que no me daba irme. No le dije que eras mi ex novio por las dudas, para que no piense cualquiera. Estuvimos como hasta las seis de la mañana, después me acompañó a la parada del colectivo y chapamos, RE lindo beso. Yo no lo podía creer.
Me pidió el teléfono y ahora me está hablando, me invitó a cenar a la casa. ¿Qué decís que haga? ¿Voy? El flaco me cae super pero tengo miedo de que el bar haya hecho mucho por su imagen y que en realidad sea un embole. O peor, de quedar como una boluda, yo no sé nada de nada, soy lo menos culta que existe. ¿Mirá si digo cualquiera y quedo como una analfabeta?
¿Cómo cogerá? Tipo, ¿tirará datos sobre el látex mientras se pone el forro? No sé qué hacer, ayuda.

En noticias no relacionadas, Emma es hermosa. Me encanta verlos juntos y que se lleven tan bien. ¿Qué van a hacer para las vacaciones?

No sé ni cómo pero después de todo lo que pasó entre nosotros logramos tener una amistad, el mérito es enorme. Estoy muy feliz.

Ahora decime qué hago con Andrés.

Besote,

Lupe.


 

“Fue raro porque no fue raro”. Se te cayó el estar hasta las pelotas en esa oración.

Mi consejo o como quieras llamarle es que salgas a comer con él pero no vayas a comer a la casa. No sé, por las dudas, si es un ganso te podés ir más fácil de un restaurant que de su living.

Me gusta leerte enganchada y a la vez me resulta raro saber tanto de esta parte de tu vida. A ver, no me revuelve sentimientos ni me hace reconsiderarnos, me gusta ser tu amigo y tenerte de amiga, me gusta que te puedas llevar bien con mi chica y todo; pero no sé si soy el más idóneo para orientarte sobre qué hacer con otro chabón. No quiero pecar de sobreprotector o posesivo y no me quiero ortivar con el tema tampoco.

Es rara la posición y la disyuntiva. El punto es que capaz es mejor que sepamos en qué anda el otro y esté todo recontra bien pero no nos consultemos sobre nuestras vidas amorosas. No me termina de cerrar sabernos con otros tan abiertamente, como si nunca nos hubiéramos querido de otra manera que no fuera la que logramos hoy. Una parte de mí está convencida de que es faltarnos el respeto como ex novios, otra le dice que se calle, que si así estamos bien para qué chistar. Qué sé yo.

Igual, quiero saber cómo sigue esta historia y si el pibe se cree que con datitos de la tabla periódica te va a levantar o pone algo más sobre la mesa.

Decile que sí y andá con el pelo suelto, no seas gila.

Beso,

Santi.

PS: Por las dudas, a Emma le dije que salíamos hace 4 años, me pareció que iba a ser polémico contarle que cortamos en abril. No metas la pata.


 

Creo que en el afán de consolidar una amistad verdadera me extralimité con los detalles y las preguntas. Tenés razón, Santi. Te pido disculpas por estirar nuestro vínculo a la fuerza para que ceda hasta quedar holgado, nunca vamos a tener una amistad típica, nos amamos mucho. Nuestro enorme pasado limita los alcances a futuro, nos mantiene conscientes, me gusta ese tope. Y más me gusta que me lo hayas hecho ver, quiere decir que te interesa prolongar nuestra relación aunque ya no seamos pareja. No podría perderte, te quiero en mi vida aunque el título haya cambiado, lo que sos como persona va más allá de un beso en la boca o en el cachete.
Estoy haciendo un laburo enorme para poder surfear esto y cada segundo se hace más fácil. Hubiera sido una locura erradicarte de mi vida por no ponerle voluntad a racionalizar que, simplemente, ya no nos deseábamos. Y que no es tan grave. Y que sos un tipazo.

Vos querés saber y yo te quiero contar de la noche con Andrés, voy a tratar de ir a lo interesante esquivando el faltarnos el respeto como ex novios:

Al final fui a la casa porque pensé que conociéndolo en su hábitat iba a ser más fácil decidir si poner segunda o doblar en U, iba a tener más información. La conversación la inició con un: “¿Sabías que los pájaros son dinosaurios?”

¿¿¿¿¿¿¿¡¡¡¡¡¡¡¡¿¿¿¿¿¿¿¿¿????????????!!!!!!!!!!!????????

Igualmente fue gracioso, me dieron ganas de saber más. El departamento era bastante normal, dos ambientes, sencillo. No había nada que gritara científico psicópata, excepto unas muestras de experimentos que tenía en la heladera. Uno al lado del Casancrem tiene la mermelada, él tiene experimentos. Bueno. También tenía muchos discos de música y una guitarra, me contó que tocaba y eso le sumó unos cuantos puntos.
Me cocinó unas milanesas con ensalada, me gustó que la comida no fuera rebuscada ni tuviera grandes pretensiones. La ensalada la tenía a medio hacer y las milanesas en el horno, me ofrecí pero no me dejó ayudar. Todo riquísimo.

En un momento me preguntó quién era el que me había ido a buscar a la barra del bar para irme la otra noche (creo que algo sospechó) y le conté que eras mi ex novio. No sé, me surgió, le dije y ME PUSE A LLORAR. Te mencioné y se me empezaron a caer las lágrimas. Le tuve que dar un marco a la situación así que le expliqué que nos habíamos separado en abril pero que decidimos quedar como amigos, que era reciente pero no tanto y que yo todavía estaba intentando pegar mis últimas partes. Mientras hablaba me sentía una boluda, y ese fue un lindo indicio de que Andrés me estaba importando y que no quería que me viera así.
Por suerte me alcanzó una Carilina y me hizo un chiste sobre el pH de las lágrimas y mi piel (que fue más halago que chiste) y eso rompió la incomodidad. Recién a partir de ahí me pude empezar a relajar por completo. Me había pegado el porro, eso también. Tiene planta.

Creo que los detalles llegan hasta acá, el resto estuvo perfecto. Quiero volver a verlo, lo invité a ver una peli.

Quedate tranquilo que no meto la pata con Emma.

Perdoname si estoy escribiendo algo que no corresponde, los límites los vamos estipulando a medida que avanzamos. Avancemos.

Besote,

Lupe.


 

Mirá, Loop, voy a dividir esta respuesta en partes, la primera como tu ex novio, la segunda como tu amigo. Soy la misma persona pero no es el mismo rol y no puede serlo.

Estoy seguro de que nos queremos mucho y perder al otro sería incluso peor que seguir en una relación que ya no nos hacía felices. Perdernos conceptualmente, no saber dónde estamos ni quiénes somos sin el otro. Por suerte nos pusimos firmes y determinamos que eso de ninguna manera iba a pasar. Y nos tenemos, como podemos pero nos tenemos. El tema es que nos sabemos mucho más como pareja que como amigos, y creo que es cuestión de tiempo aprender a ser amigos, y con todo esto de salir en grupo y contarnos de nuestras parejas o no parejas o lo que sean, lo estamos forzando y lo vamos a terminar rompiendo. Yo todavía hablo de vos como mi ex novia, no como mi amiga. No sé cuánto va a llevarme cambiar eso. El escenario que supongo se está dando es que en vos está pasando más rápido y yo me quedo un poco atrás. Puede pasar. Supo pasar. Suele pasar.
No pretendo que desaceleres si aprendés más rápido que yo, sólo que entiendas eso, que yo voy a otro paso.

Ahora bien, con respecto al pibe: me causa mucha gracia todo el análisis en torno a la comida que hiciste cuando en realidad, siendo pibe yo también, debo decirte que no sabe cocinar. Y entonces, dentro de esa ignorancia, hacer milanesas es infinitamente mejor que servirte patitas con papas de sonrisa. Hay más pasos e implica más esfuerzo. Vos, de todas formas, hiciste la lectura inversa “me sirvió milanesas, no se rompió el lomo, me parece bien”. O no sabe cocinar y le vino bien tu visión, o es un RE estratega y está 3 pasitos adelante. Le pongo fichas y agradezco por haber sabido sortear el llanto, eso habla recontra bien del chabón. A veces nos ponemos incómodos cuando las minas se sensibilizan, más si es a partir de recordar a un ex; es como querer mirar el reloj todo el tiempo y tener la muñeca desnuda, no cooperando para nada.

Parece buen pibe y me alegra que estés con un buen pibe. De verdad. Pero no te entregues -otra vez conceptualmente- entera de una, preservate un poquito, sólo por las dudas. Sólo teniendo en cuenta que hay un escenario alternativo de no-funcionar que estaría bueno que, si se diera, no te tomara de sorpresa.

El finde no estoy, me voy a Cariló y vuelvo el martes.

Cuidate loopa,

beso.


 

Estás siendo muy injusto, Santi. No quiero exaltarme ni hacer un planteo fuera de lugar, pero tampoco puedo dejar pasar con liviandad tu: “El escenario que supongo se está dando es que en vos está pasando más rápido y yo me quedo un poco atrás.”

Nos separamos a fines de abril y para mediados de agosto ya me presentabas a Emma. En ese entonces a duras penas si había dado nuevos besos y me era imposible pensarme teniendo sexo con otro cuerpo que no fuera el tuyo. Traté de ser comprensiva, respiré hondo, apelé a la racionalidad para cortar de cuajo cualquier impulso que me llevara a enojarme y hasta forcé un alegrarme que eventualmente se tornó sincero.

Recién ahora, recién en noviembre pude darme el lujo de tener una cita. Y me puse a llorar hablando de vos. Creo que la que viene atrás y zigzagueando en este duelo soy yo.

No quiero que esto se torne una competencia, por favor no lo interpretes así. No pretendía darte celos ni hacerte sentir incómodo. Quería compartirte un pedacito de este nuevo logro, me suena el celular de nuevo, como a vos te viene pasando hace meses con tu chica. Obviamente que no voy a comparar, a esta altura ya se deben haber dicho “te quiero” y yo solo compartí unas milanesas, un porro y unas sábanas. Pero esto, para mí, es un montón.

Gracias por los consejos y por seguir cuidándome -conceptualmente-.

Quizás nuestra idea de amistad sea más compleja de lo que esperábamos, pero mi postura sigue siendo la misma. No te quiero perder. Ya no sé si es negación o valoración, pero te necesito en mi vida.

Esta noche lo veo a Andrés, hoy mientras arreglábamos por audio de fondo se escuchaba “Gris” de Los Piojos. Otro poroto adentro.

Mucha suerte en Cariló!

Besote!

Lupe.

P.d. la noche que conocí a Emma coincidimos en el baño y me pidió si le podía abrochar el corpiño que se le había soltado mientras hacía pis. Tiene la espalda blanca con pequitas y algunos pelos rubios, finitos, entre la cintura y la cadera. Perfecta, digamos.
Esto no fue fácil para nadie pero te juro, te juro, que vos llegaste a Mar del Plata y yo todavía no armé la valija.


 

Dejemos de discutir quién lo lleva peor y seamos felices. Solos y con/por el otro. Hay una realidad que sobrevuela y es que mejores amigos tampoco podemos ser. Yo no puedo ser ‘tu amigo varón’ y vos no podés ser la mía.

Realmente me alegra que estés con alguien, no es mi intención tirártelo abajo. Por ahí los dos nos fuimos de boca explorando este laberinto esquinoso que es la amistad con un ex.

Quizás tengamos que ser amigos de grupo, de esos que todo bien en las juntadas pero no hablan tanto uno-a-uno. Todo lo que te escribo a vos, me lo digo a mí. Me mambea esta situación, Lupe. Me cuesta terminar de estar bien con otra persona. Creo que lo mejor sería tomar algo de distancia, por lo menos un tiempito, porque es realmente imposible llevar adelante este laburo de superar si lo hacemos juntos. Es como cortarse e intentar que cicatrice tirándole sangre.

No sé, creo que por ahí por unos meses podríamos probar que esté todo bien pero no tengamos tanta relación tan cercana. Te felicito por poder verme a los besos con otra chica sin irte del lugar muy triste, pero tu fuerza de voluntad o capacidad de separar las cosas no es parámetro. Yo, por ejemplo, no podría, no voy a poder. Y no está mal tampoco. Yo te besé mucho tiempo y ahora, lógico, te besa otro porque así son las cosas; pero me quiero tomar el tiempo que necesite para naturalizarlo, no quiero empujarme a eso porque me va a matar.

Es raro pedirte un tiempo, es como si fuera una manera de mantenernos en el plano de pareja, pero por lo menos yo lo necesito.

Lamento que así sea, pero lo necesito.


 

La fuerza de voluntad o capacidad de separar las cosas no son misterios mágicos, cualquiera les gana la batalla si realmente quiere mejorar. No todos pueden lo mismo pero tampoco hay que acomodarse en el asiento de las especulaciones, siempre podés más de lo que creés.

Pero bueno, seamos amigos de grupo. Estuve meses acomodándome a Emma para que aparezca un Andrés y me impidas tener una relación cercana. Perfecto. Quizás realmente sea lo mejor y yo haya perdido mucha perspectiva de tanto tratar que nuestra separación no me destruya.

Que seas muy feliz. Y casi que lo digo en serio.

 

Este intercambio se imprimió y se cosió a varios otros que podés encontrar en nuestro primer libro.  Conseguilo hasta el 6 de junio acá.

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