No me Olvidé de Vos

Cartas entre personas que todavía creen en las cartas.

Mes: octubre 2015

Guillermo & Valeria

“Si la noche se mordiera a sí misma, al menos el veneno calmaría este insomnio” dice una de mis canciones favoritas.

Es muy goma mandar esto, pero estoy medio jugado. Me gustaste mucho. Creo que la pasamos bien y poco tuvo que ver con la cantidad de alcohol, la situación de desenfreno que siempre brinda el sexo casual y la posibilidad de hacer cualquiera porque, total, podíamos no vernos nunca más la cara.

El caso es que son las 3.17 am y extraño a ‘Malena Rosebar’. No te conozco, voy a tratar de no explicarme ni atajarme en cada línea, pero tengo ganas de estar con vos. O con la idea que me hice de vos. No sé, ¿querés que salgamos algún día de estos?

A tu favor, ya me viste desnudo y borracho, que es mi peor yo. Espero no haberte recordado nada que hayas estado estos dos días intentando mandar al fondo del fondo de tu cerebro.

Qué mensaje largo, qué gede, dirás. Y pido perdón por eso. Pero no tenía tu mail y sí mucho que contarte.

En fin, sigo no durmiendo.

Beso, MR.

(Si querés, también, decime tu apellido.)


Guillermo, me mata decirte esto pero Male te dio mi número y MENOS MAL porque llegaba a recibir lo que le escribiste y el novio la decapita. Le mandé una captura de pantalla y le parecés muy dulce pero para ella terminó todo esa noche. El detalle del novio lo había omitido, ¿no? Siempre hace lo mismo.

Me llamo Valeria Rosen, estaba en Rosebar “esa” noche pero creo que no te vi en ningún momento, no te recuerdo. Si querés agregame a Facebook que me gustaría decirte algo sobre la canción y por WhatsApp es una paja escribir largo.

P.D. Cualquiera extraña a las 3 AM


Guille, gracias por agregarme! Tu mensaje de madrugada me resultó una sorpresa así que me gustaría explicarte algunas cosas sobre nosotras, para que tengas la información completa (la que no te dieron) y no desperdicies un extrañar en lo que no lo vale.

Malena, yo y otras cuatro chicas formamos un grupo como si fuera una hermandad, una sororidad. En la noche nos conocen como “las vampiros”, nos movemos siempre juntas y tenemos un lema principal que nos rige: la que se enamora, pierde. Hicimos un pacto de amistad de sangre tácito, sostenemos nuestros principios entre todas y cuidamos con mucho recelo nuestra unión.

Las seis tenemos vidas bastante parecidas: nacimos en familias acomodadas, accedimos a la mejor educación tanto nacional como internacional y eso nos abrió las puertas a trabajos que nos permiten mantener nuestros propios departamentos, manejar nuestras camionetas, vestir la mejor ropa y pagar nuestros viajes por el mundo. Nuestro próximo destino es Ibiza, el mes que viene. Luisana conoce a los dueños de Pacha y nos invitan siempre, cada vez que vamos en un descontrol. Lo tomamos como un entretenimiento para pasar el rato mientras organizamos Egipto, que es el destino del año. Todos los años tenemos un destino principal y algunas semanitas de fiesta en la playa, si nos coinciden los tiempos. Y Bariloche en el invierno, cuatro días por lo menos hay que ir. En Grisu ya tenemos una mesa con nuestros nombres.

Somos minas que vamos por todo, nos podés encontrar el jueves a la madrugada agitando Rosebar y el viernes dando una presentación en inglés para accionistas intencionales. Funcionamos como un equipo. Pero tenemos una diferencia enorme que nos hace ruido y yo prefiero omitir en virtud de nuestra dinámica: el amor.

Todas tienen novios pero viven como si fueran solteras, a mí eso no me va. Yo me mantengo así porque hoy en día me sería imposible conservar una pareja estando rodeada de tantos estímulos, y no quiero caer en la que caen ellas. Se burlan del romance, del compromiso. Sus relaciones son pantallas, las engañan y ellas son conscientes de eso pero, a su vez, se cansan de engañar. Tienen una situación sentimental para los papeles y otra para manejarse en la vida.

Te voy a ser sincera: a Male no le pasé tu mensaje. Le dije que me habías hablado y casi no se acordaba de vos, le llegaba a decir que le escribiste una frase de una canción y se hubiera reído a carcajadas, lo hubiera compartido en el grupo y hubieras entrado directamente a: “las nenas de mamá”, una lista de flacos que se emocionaron rápido con nosotras, de los que nos burlamos a diario. En el podio está Juan Cruz, que le puso a Mica un pasacalle después de un garche.

No te digo que esa lista me llene de orgullo, pero me divierte. No sé por qué te quise cuidar a vos de eso, quizás ya no me cause tanta gracia, o quizás seas vos.

No tiene sentido que me sincere así con un extraño pero si lo estoy haciendo debe ser porque lo necesito y no tengo con quién hablarlo. Les llego a decir que estoy flaquendo sobre nuestro lema y sería un problema de estado. Temblarían las bases de nuestra amistad. Pasa que me aburrió este modo de proceder, yo sí quiero enamorarme.

Perdoname por vomitarte mi verdad.

¿Canción nocturna de verano, no? ¿Te gusta León Rogani? ¿Cómo lo conocés?

“Saludando con el cuerpo a un verano sin mí”, mi favorita del caso.


Hola Valeria.

Bastante boludas parecen, con el permiso que supongo me concediste al contármelo.

Incluso vos, que a primera vista sos distinta y sabés decantar lo que es diversión pasajera de lo que de verdad te forma como persona, te atraviesa. No te cabe nada pero hacés todo, raro.

Gracias por sincerarte tanto, con lo de tu amiga y con todo lo demás.

Ahora, lo que no entiendo es: ¿por qué, si no estás a gusto con esos ‘estímulos’ y quisieras eventualmente formar pareja, seguís en esa?

Las imagino bastante pendejas, escandalosas, borrachas, gritonas y ya me agoto mentalmente. Pero, sin toda esta información, se ve que somos varios los pelotudos que caemos. Malena pintaba una piba que te deja hablando boludeces en la cama -comprobado- y al mismo tiempo podés llevarle a mamá y papá. Una gema. Pero bueno, viví 28 años sin ella, no creo que sea el punto de inflexión de nada.

Había escuchado hablar de ustedes, alguna, no sé quién, quizás hasta Malena o vos, se cogió a un amigo mío. Salta le decimos, y lo echó muy temprano porque iban a ‘hacer el hidrolaqueado del piso’. Esa excusa dio. Un sábado a las 8 de la mañana.

No conozco Bariloche, mucho menos Ibiza. Brasil para mí es una calle en Constitución. Viajo mucho a Chile por trabajo y un par de veces a México por un proyecto que ya terminó. Soy de Córdoba y me gusta mucho volver siempre que tengo unos días; y entre eso y los viajes de laburo, irme más lejos es una idea postergada. Antes por (in)solvencia económica, hoy un poco más por cosas irresueltas puertas adentro.

A León lo escuché por primera vez en Rosario, tocó con Los Commoners, dos pibitos que me encantan de allá, y flashié sarpado. Como punto de apoyo de todo lo goma que fui en el mensaje a tu amiga, diré que cantautor con guitarra es mi género favorito. Desde esa noche, evento que toca evento que voy.

¿Cuántos años tenés/tienen?

Si querés, algún día tomamos un café. Esto no es una invitación a tomar un café como si vos fueras una chica y yo un chico y no nos conociéramos y a ver qué onda. Es sólo un café. Entre una chica y un chico que no se conocen. No sé qué onda.

Gracias por no mostrar mi mensaje. Habría desbloqueado un nuevo nivel de sentirse un pelotudo.


Creer que te concedí el permiso a tratarnos de boludas me parece absurdo. No me obligues a pensar que sincerarse es exponerse a que te insulten o desacrediten, ya tengo a cinco amigas jugando en esa categoría. Me enoja tu comentario pero voy a omitirlo porque asumo que parte de un impulso de tu patriarcado más genético que electivo, del pobre Adán al que le sacaron una costilla y después lo usaron para coger.

¿Por qué sigo en esa? Los cambios no se dan de la noche a la mañana. Empiezo a entender que necesito algo más, otra cosa, que todo estuvo bien pero ya no me conforma, no me alimenta, no me hace feliz. Es claro que lo que me divierte dejó de ser la vida que venía manteniendo, pero del otro lado tengo a un grupo de amigas a las cuales amo y no quiero perder. Son mi mundo, mi sostén; nunca podrían ver con gracia que me aparte y no quiero decepcionarlas. En todos mis mejores recuerdos están ellas. Su discurso ya no me representa y su accionar me parece cuestionable, pero el amor que siento me hace pensarlas como hermanas.

Quizás algún día separe la crema de la espuma y pueda hacer funcionar tanto una pareja como mi amistad con ellas, pero me voy a dar tiempo. Romper la relación con un grupo de pertenencia que dejó de apegarse a tus mismos valores es el peor exilio.

Sí, “hacer el hidrolaqueado del piso” es una excusa recurrente. Yo no estuve en Salta, en la provincia tampoco. Nunca los dejamos quedarse a dormir. El mejor pretexto lo puso una vez Luisana: “tengo que llevar al caniche al oculista.” Un domingo, a las 7 AM.

Me intriga saber más de tu trabajo y de tus cosas irresueltas puertas adentro. Soy muy curiosa. Además me lo debés, me hundí en sinceridad con vos por segunda vez con estas líneas. Sigo sin saber por qué te cuento todo esto, pero tampoco me estoy frenando.

Tengo 29 años, tenemos entre 28 y 32.

No, no quiero ir a tomar un café, me parece una propuesta insulsa y aburrida. Pero bueno, yo te parezco una boluda. El viernes que viene toca León, no recuerdo en dónde, pero a la noche, tipo diez. Me tendría que fijar en el evento. ¿Vamos? Bah, calculo que vos vas a ir o por lo menos lo tenías pensado. ¿Me puedo sumar? Me encanta su música, me lo recomendó hace un tiempo mi primo que tocó con su banda en una misma fecha que él, y nunca lo vi en vivo.

Si me decís que no voy a terminar en la fiesta electrónica que organizó un amigo en su quinta. Digo, por si andabas con ganas de salvarme.


Sí, toca en Vuela el Pez.

Sí, los cambios se dan exactamente así, de un día para el otro. Todo se da de un día para el otro, es parte de un engranaje mezcla de dado mezcla de cultura que llamamos ‘tiempo’ y relativizamos cuando conviene. Hoy no (me) conviene.

Si tus amigas no son lo boludas que dije, sabrán entender que creciste y te interesan otras cosas que emborracharte, viajar y romper corazones sin ningún tipo de atadura emocional. No por eso, si bien entiendo que implica una distancia sustancial, van a dejar de quererte ni ser tus amigas. Ningún vínculo sano se sostiene sólo con tener el mismo estilo de vida.

Si no, insisto, bastante boludas.

También es raro que sean todas exactamente iguales, como salidas de una fábrica. Siempre en los grupos hay territorio en común, pero cada quien es cada cual. Bah, qué se yo, capaz es entre pibes.

Hasta si tuviera turno en el proctólogo te diría que me acompañaras con tal de zafarte de la fiesta electrónica.

Nos vemos el viernes.

PS: Sí, sincerarse es eso, exponerse. Hay que bancar lo que haya que bancar y admitir algunas otras cosas, también. Pero esto lo hablamos cuando te abra la puerta a mis irresueltos.

(Esta última oración es una perlita que te regalo para ‘Las nenas de mamá’.)


Todavía no puedo creer el haberme mandado sola a Vuela el Pez, no sé cómo pero de alguna manera logré encerrar a todos mis prejuicios en un sótano con el candado más fuerte, el de animarme.

Que hayamos tenido tanta buena onda de entrada es algo que sigo sin comprender, como si nos conociéramos de toda la vida, no existió ni un mínimo de incomodidad. Gracias por no decir nada sobre lo demasiado vestida “de fiesta” que estaba, no pensé que las plataformas fucsias iban a estar tan fuera de territorio.

Tampoco puedo creer que hayamos visto un recital con esa magia, las incontables cervezas posteriores, el otro bar, las más cervezas, los besos en el medio de la calle, la eterna búsqueda de mi camioneta; todo para terminar amaneciendo con un abrigo hecho de tus brazos que no me soltaron en toda la madrugada.

Menos que menos puedo creer que no usé la excusa de mis clases de arquería para echarte, o el desayuno con mi abuela, o el seminario intensivo de tap.

Ahora son las ocho de la noche de un sábado en el que te acabás de ir y, contra todos mis pronósticos, voy a decir lo más increíble de todo: avisame cuando llegues.


No entiendo cómo puede ser que me gustes tanto.
(Llegué, nena de mamá.)

 

Este intercambio se imprimió y se cosió a varios otros que podés encontrar en nuestro primer libro.  Conseguilo hasta el 6 de junio acá.

Iván & Caterina

Cate,

Necesito explicarte mi situación para que entiendas por qué desde que me salió la beca y me vine para acá estoy tan distante con vos, por qué no te respondo los mensajes, por qué no volví a pasar las fiestas en Argentina, por qué siempre estoy “tan ocupado”.

Tu mamá y mi papá se casaron cuando yo tenía 5 años y vos apenas cumplías los 3. A partir de ese momento empezamos a formar una familia. Tu mamá se comportó como lo hubiera hecho la mía, la que dio su vida para que yo pueda nacer (me gusta pensarlo así) y por eso dejé de llamarla por su nombre apenas empecé el colegio. Y vos llamás “papá” al mío a pesar de que tenés vivo al tuyo, porque así lo sentís.

Somos como hermanos, somos hermanos, nos llamamos así, nos criamos juntos, hasta nos parecemos físicamente. Pasamos todas las tardes de nuestra infancia jugando debajo del árbol del patio, sufría cada vez que te ibas a la casa de tu papá los fines de semana que le tocaba tenerte.

Sé que estuvieron ahorrando para que viajes a Colombia pero por favor: no vengas. No quiero que vengas. Lo que voy a decir me parte al medio pero más me destruye enterarme de que pensás que ya no te quiero o que me olvidé de nuestra relación. Pasa que estoy enamorado de vos, Caterina.

Ya sé que esto está muy mal, estoy tratando de hacer todo lo posible. Dame un poco de tiempo. La psicóloga me dice que no estoy enfermo pero lo que siento me hace pensar que sí. Necesito más tiempo, tengo que romperme la cabeza y el corazón para volver a verte como mi hermana.

Me di cuenta de lo que me pasaba hace mucho tiempo, la beca fue una excusa para salir de la casa. A mis 22 años estoy teniendo una oportunidad enorme en otro país pero eso es secundario, lo principal es que ya no te tengo lo suficientemente cerca como para seguir alimentando este sentimiento que me avergüenza.

Ir juntos al mismo secundario fue una tortura, quise cagar a trompadas a cada uno de los pelotudos que te rompieron el corazón, verte a diario se me estaba haciendo imposible. Me inventé estrategias para poder sobrellevarlo pero no funcionaban, me excede, la situación me excede. No sé cómo pedirte disculpas.

Estoy haciendo todo lo que tengo a mi alcance, y si esto no funciona me voy del continente, pero por favor no vengas. Espero poder resolverlo pronto, encontrar a alguien, casarme y formar una familia. Espero que vos hagas lo mismo. Espero salir de esta pesadilla.

Por favor no le digas nada a mamá y papá, por favor, te lo suplico. No me podrían perdonar nunca.

Soy un idiota, me odio. Te juro que me odio cada uno de mis días. Y después veo tus fotos por Facebook y pienso en lo feliz que te haría de estar conmigo.

Estoy yendo a terapia dos veces por semana e intentando sociabilizar todo lo que puedo para conocer a alguien, supongo que acá me voy a quedar a vivir así que ya empecé a buscar oportunidades para cuando se me termine la beca.

Perdoname por todo.

Iván.


 

Me duele leerte tan dolido. Me duele muchísimo más leerte alejándote. No voy a mentir, no voy a hacerme la estúpida como si fueras cualquier otro pibe porque sos mi hermano: creo que en algún punto lo sabía. Cuando corté con Juancho te quedaste todo el fin de semana pegado a mí. No me dejaste llorar ni leer mensajes ni ver fotos suyas. Me abrazaste como queriendo extirpar la tristeza de mi pecho y que por ósmosis pasara al tuyo.

Creo que te confunde que nos queramos tanto y tan sanamente. Creo que, como no somos hermanos de sangre (por más de que eso para mí no percude la etiqueta), mental y sentimentalmente te das permisos de mirarme distinto. Yo te amo, Ivo, pero no así. No te imagino como otra cosa que el mejor hermano mayor que me pudo haber tocado. Mi faro.

Sé que no lo escribiste para tantear ni muchísimo menos, no voy a rebajar tu valentía de contármelo a eso, pero tengo que ser todo lo clara que pueda: entre nosotros no puede ni va a pasar nada. Yo te amo. Mucho. Todos los días agradezco a quién sabe qué porque nuestros viejos se hayan cruzado. Me resulta raro, dado mi historial, que esto no me haya pasado a mí. Por cómo me tratás y cómo sos conmigo, me debería haber pasado a mí.

No voy a ir si no querés. No voy a hablarte si te hace mal, no quiero hacer nada que te haga mal pero, si te soy sincera, escribo esto y pienso que quizás puede llegar a alimentar lo que te pasa aún más. Te juro que no es por creérmela. No sé cómo manejarme. Tampoco siento que sea justo que yo tenga que quedarme sin hermano. Sé que soy una mierda por pensarlo y decírtelo, porque sos vos el que está pasando por todo este mambo, pero no quiero.

No quiero no tenerte.


 

Caterina, no me podés decir que creés que en algún punto lo sabías. ¿Qué tengo que pensar, que me provocabas a propósito? ¿Que disfrutabas de que gustara de vos? Te llevaste el colchón y dormimos juntos en la que era mi habitación el último mes que estuve en Argentina. ¿Qué querés que piense? ¿Que lo de que me ibas a extrañar era una excusa? ¿Que querías calentarme?

No, Caterina. No lo sabías, no tenías ni idea. No estabas al tanto, esto te sorprende. No me hagas repasar cada una de tus acciones buscando alevosía. No me hagas pensar que lo sabías y te cagaste en eso porque sos tan egoísta que usabas mi contención más allá de lo que a mí me pasaba, o peor, que disfrutabas de saberme enamorado. No lo sabías.

No estoy confundido, no me subo a un desarraigo por una confusión, no me subestimes. Tengo claro lo que me pasa y trato de manejarlo lo mejor que puedo.

Tampoco te debería haber pasado a vos, me pasó a mí y ya. No te añadas responsabilidades, no te necesito culposa, te quiero entera y entendiendo los límites de lo que te corresponde.

Me vas a tener, eventualmente. Esto también pasará, como dice cualquiera que se quiere montar a una frase tan obvia como cierta.

Pero no, no me podés decir que en algún punto lo sabías.


 

No sé si lo sabía. No sé si sabía que tanto, por lo menos. Te sentí de a ratos demasiado cerca. Quizás no es que lo sabía pero tampoco me es una sorpresa. No te quiero subestimar, intento que los dos tengamos la cabeza lo más clara posible. Vos no me trates de calienta-pijas tampoco, me conocés mejor que eso como para saber que no lo fui con nadie que no me gustara. Y vos no me gustás. Vos SOS MI HERMANO.

No me trates mal para imponer distancia. No merezco ser conejillo de indias de tus mecanismos de defensa inmaduros.

Si querés, este es el último mail que nos mandamos hasta que los dos volvamos a tener la mente masomenos ordenada. Pero no me trates mal, yo te fui sincera, te soy. Te digo que te amo pero no así. Que sos y quiero que sigas siendo mi hermano.

Si querés, este es el último mail que nos mandamos hasta que volvamos a tener la mente masomenos ordenada. Si no, si pensás que podés -que podemos- empiezo a mirar pasajes para fin de mes.

Quiero hacer las cosas lo mejor que pueda para que vos no sufras y yo no te pierda.

No nos olvidemos.


 

Cate, hola. Así como lamenté lo que me pasaba con vos, lamento estar respondiendo ocho meses después. Necesitaba tiempo. No sé si tendrás la mente más ordenada pero yo estoy volviendo a ver con claridad. Te escribo y se me hace un nudo en el estómago y en la garganta, pero no ese nudo repleto de angustia que supe tener y me anulaba, uno más tolerable, como un reflejo de lo que pasó. Como ver una cicatriz que ya no duele pero va a estar ahí para siempre y que eventualmente voy a naturalizar como mía al punto de olvidarme de que existe.

Espero que estés muy bien. Sé todo sobre tu actualidad porque mamá me cuenta cada detalle de tu vida y hace poco volví a escucharla con atención. Te felicito por la banda, siempre cantaste mejor que cualquiera. Me alegra lo de la perrita, lo de la facu y lo de Franco.

Que no le hayas dicho a nadie habla de lo que sos como persona, no sé cómo agradecerte, habrá sido difícil hacerte la que no pasaba nada, la que estaba todo bien. Debe haber habido mucho simulacro, por mi parte era terrible y ya no sabía cómo más pilotear la situación, no quiero ni pensar en lo que habrás vivido vos allá. Pero bueno, pudimos, muchas gracias.

No sé si te dijo mamá pero en un mes viajo, paso fin de año con ustedes y calculo que andaré unos días por Mar del Plata antes de volver. Voy con María, la vas a amar, es lo más del mundo. Navidad la paso con la familia de ella, acá.

Si te parece, creo que ya es momento de que reconstruyamos el vínculo, de a poco, con paciencia, midiendo cada avance y sin forzar el querer volver a donde estábamos.

Es imposible que un “perdoname” no suene a justificativo barato con el que trato de lavar mis culpas, pero perdoname. Fue todo muy difícil.


 

Ivo, ya está, fue. Algo se rompió. Te quiero, pero me descuidaste mucho con tu silencio.

Me alegra infinitamente saber que estás bien y de novio. Por lo que escuché, es una buena chica y se quieren bocha.
Me alegra leerte mejor, de verdad me alegra.

Prefiero patear vernos para más adelante. Va a estar todo bien pero sigo dolida. Como craquelada por dentro. Además, creo que sería bueno encontrarnos sin tanto barullo familiar y de fiestas.

Fin de año lo paso en el Uritorco con Franco, lo resolvimos la semana pasada.

Para futuros obstáculos, cuidate sin soltarme tan bruscamente la mano. Por favor.

Te amo, igual. Eso no va a cambiar nunca.

Felices fiestas.

Cate.


 

Bueno, mejor.

Felices fiestas.

Ivo.

Martina & Amparo

No tengo idea si chequeás esta casilla, pero dadas nuestras conocidas diferencias es el medio que supuse más civilizado como para hablarlas. Siento que tengo que pedirte perdón por no querer tener hijos, haber estudiado ciencias sociales y elegir salir los viernes a la noche. Está mal sentir eso, papá. Me inculcaste una suerte de culpa por no querer ser como vos, como ustedes.

Hasta los 18 fui presa del mandato familiar. Mis amigos eran los que me hacía en el templo, mis libros hablaban todos de nuestra historia y esposa y madre era lo que tenía que ser. A los 20 me apuraron, me dijeron que ya debía ir encontrado marido y que por qué no probaba con Ezequiel, el hijo de Sandra y Norberto, que también estaba solo. Porque no es suficiente que sea soltero para que quiera casarme con él, papá. ¿Alguna vez te preguntaste qué tipo de hombres me gustan? ¿Si altos, fornidos, ambiciosos, sencillos, laburantes, viajeros, sanos o despreocupados?

No quiero tener hijos porque no quiero traer hijos a este mundo de mierda. Nos levantamos a la mañana y afanaron a la vuelta, mataron a 30 cuadras, violaron en zona sur, estafaron en ese barrio, bombardearon otro país y la mitad del mundo está en guerra, una guerra que vos justificás. No es porque no quiera ser madre, sí quiero. Pero entiendo que el mundo es una bosta. Pero son cosas que vos nunca me preguntaste. Supusiste que me estanqué en una etapa de adolescencia que eventualmente se volvió crónica y entonces todo lo digo y hago para contradecirlos. No es así, papá. Dame algo de crédito. Soy una mujer pensante, estudié mucho y trabajo mucho para saber de lo que hablo y fundamentar lo que pienso.

Tu ortodoxia, la ortodoxia en general pero la tuya en particular, atenta contra cualquier forma de sabiduría. Porque sos un genio de todo lo que ya pasó, pero el estar vivo es estar en movimiento, y uno no puede sino moverse hacia el futuro. Yo respeto tus costumbres, sólo pido lo mismo de vos, que respetes mi mirar para adelante. Nunca te desacredité, sólo expuse por qué no pensaba lo mismo. Sólo contrargumenté. Vos, en cambio, terminaste cada discusión con “Dejala, no entiende nada, piensa que tiene una respuesta para todo y no entiende nada”.

Sos un genio, pero hay mucho más por saber que lo que nos trajo hasta acá. Queda mucho por recorrer y a vos no te importa. Es como si viviéramos en siglos distintos y vos pensaras que yo deliro.

No sabés lo que duele, pa, sentir que no me aceptás porque no quiero comer otro tipo de carne o dejar de laburar y parir 5 pibes al hilo. ¿Leíste alguna vez el libro que publiqué?

Me gustan los tipos flacos, altos, sencillos. Que disfruten más la playa que la ciudad y, lógico, el calor que el frío. Que admiren cómo pienso y me enseñen cosas todo el tiempo. Me gustan los pares, y los que saben querer sin mucha repregunta.

Espero no te enoje esto, pero como me viene resultando imposible sentarme a hablar con vos sin discutir y sé que la vieja está muy angustiada, este es mi intento.

Te quiero,

Martina.


 

Hola Martina, mi nombre es Amparo y tengo 30 años. No, no soy tu papá, pero algo en común ya tengo con él incluso sin conocerlo: una pasión por El Eternauta.

Enviaste el mail a la casilla “eleternauta@…”; asumo que omitiste alguna letra, algún número, algún punto o algún guión; porque tamaño pedido de entidad finalmente terminó en mis manos y no en las correctas. Y como las casualidades no existen, me voy a tomar todas las atribuciones a las que el desconocerte me invita para darte mi opinión respecto de lo que leí. No te olvides que en tu vida soy una extraña y uno nunca debe enojarse con las opiniones de los que no son cercanos, a lo sumo se descartan junto con los consejos de los no-amigos y los horóscopos semanales de las revistas.

No deberías ser tan dura con tu papá. Sí, por supuesto que él no debería ser tan duro con vos, leí perfectamente lo que explicaste. Tenés una capacidad descriptiva y un manejo del lenguaje tan acertados que no dejan lugar a dudas de que tu libro debe tener una redacción impecable. La raíz de tu talento debe haberse gestado en una educación escolar de privilegio que tus padres habrán elegido a conciencia y fomentado a diario para que eventualmente accedas a una universidad, calculo, quiero creer. Te felicito por haber publicado un libro. Felicito a tus padres por darte una educación. Me felicito a mí por intentar hacerte ver que, incluso en lo que podría resultar obvio, uno jamás debería dar por sentado cada detalle de lo recibió: no todos los niños tienen acceso a una escolaridad. O padres que se preocupen por incentivarla.

También te felicito por haber estudiado ciencias sociales y por trabajar. Y cómo no felicitarte por encontrar una voz propia en una cadena de producción femenina, por tener principios claros y una ruta de vida inquebrantable. Pero no deja de llamarme la atención que describas a la figura masculina más importante de tu vida como una suerte de MacGyver de los argumentos ortodoxos cuando, en definitiva, tenés un pensamiento crítico propio y encausaste tus decisiones según tu voluntad.

Sí, ya sé, ¿y la palmadita en la espalda de mi papá diciendo que apoya todo lo que soy o hago? ¿Y el reconocimiento que merezco? ¿Y la contención emocional que me falta?

Los padres no son seres perfectos. Lo que escribo es una obviedad absoluta que mantiene la pileta climatizada con agua calentita durante todo el invierno de más de un psicólogo. A los hijos nos toca poner 100 gramos más de comprensión en cada aspecto, con la esperanza de que algún día nuestros hijos repitan el mecanismo y no sean tan duros con los errores que vayamos a cometer. Nadie va a querer ser un mal padre, a veces uno cree que da lo mejor y está siendo irrespetuoso o egoísta.

Quizás tu papá simplemente quiere darte lo mejor, y para él “lo mejor” es eso que le enseñaron. Quizás deberías comprender que él no tuvo las posibilidades que vos sí en cuanto a formarte fuera de la normativa de la tradición familiar o religiosa, y que hay cosas simplemente no puede ver como correctas, porque están arraigadas a su sangre. Quizás quiere que tengas hijos porque él fue tan profundamente feliz el día que vos naciste que no quiere que te pierdas esa experiencia. Quizás quiere que te cases con alguien cercano porque llevar una vida adelante sin una pareja puede tornarse complejo y triste en ciertas ocasiones, siempre es mejor la felicidad compartida. Yo tengo una nena de 2 años, Celina. Mi marido viaja por trabajo y paso mucho tiempo sola, es el marido que elegí, pero eso no hace más simple su ausencia.

Que te quieran resolver la vida es un atentado contra tu felicidad, pero te están dejando elegir tu propia realidad, tampoco no te olvides de eso. Sí, los palos en el camino son factibles, pero podés y vas a poder con ellos, encontraste una fuerza que te impulsa a seguir adelante y eso es lo que nunca tenés que perder.

Mi abuelo se cansó de fajar a mi papá, lo agarraba con el cinturón cada vez que se portaba mal. Mi papá jamás me puso una mano encima, pero no le sale darme abrazos, nunca lo hace. No me pega, pero tampoco me abraza. Con esto quiero decir: en los buenos casos, los malos hábitos heredados los van curtiendo las próximas generaciones, y toma mucho tiempo romper costumbres arraigadas. Todos somos pruebas piloto de un árbol genealógico que va tomando nuevas formas según lo que aportemos para mejorarle el destino. Nadie nace sabiendo ser padre. Lo mejor que podemos hacer es tomar lo que recibimos y hacerlo más fácil para los que vienen.

Releé tu mail. Estoy segura de que tiene el mismo tono con el que habla tu papá, la misma firmeza, la misma impronta. Sos hija de él, no te olvides de dónde venís, lo conforme y feliz que estás hoy en día con tu realidad se cocinó cuando eras chica y tenías dos padres que te daban lo que ellos entendían que era lo mejor. Ahora es cuando tenés que poner tus 100 gramos más de comprensión y dejar de esperar que tu papá no sea tu papá.

Lamento sonar demasiado dura o crítica, intento abrirte los ojos. Quiero dejarte una última reflexión personal:

Mi mamá es una madre sobreprotectora. Siempre me molestó, repudié hasta el cansancio su comportamiento, es el día de hoy que convivo y tenemos batallas campales por su intromisión en mi vida. Pero un día comprendí algo, me cayó una ficha importante, vi eso que no había podido ver: mi mamá es una mujer divorciada que perdió a su papá cuando era chica y a su mamá en su adultez. Mi mamá, hoy en día, es huérfana. Mi mamá, hoy en día, solo me tiene a mí.

Todo tiene una explicación, un justificativo, una razón de ser que completa el sentido.

A veces realmente están haciendo todo lo que pueden.

Ojalá esto haya servido para algo y sea lo que necesites,

Amparo.


 

Amparo, se me olvidó un guión bajo y qué bueno es que lo hayas notado, porque la falta de respuesta en estos días me estaba anudando el pecho.

Al principio leí tu mail con algo de desgano y bronca, bronca que viró porque primero me molestó que me enfrentaras con la otra cara de ser familia, de ser hija o, en tu planteo, ser padre. Después me dio bronca no ser una de tus “nenas”, y ya hacia el final, me di bronca yo.

Me propuse, a ver qué te parece, invitar a mi papá a un café, nosotros dos solos en un contexto neutral, sin mi mamá desesperada porque nos vayamos a las manos teóricas.

Pero antes quiero ¿practicar? con vos. Por supuesto, no nos conocemos, podés desestimar esta respuesta y nadie se va a ofender.

Entiendo tus líneas y explicaciones, creo que son cosas que uno sabe pero concibe como garantías, como dado. También, y me tomo este atrevimiento, quiero decirte que es muy difícil -por lo menos para mí- valorar con tanta precisión, tan “a fondo”, todo lo que exponés. Digo, esta es mi realidad, siempre lo fue, yo agradezco que se me haya dado la posibilidad de estudiar y prepararme y demás, pero no creo que eso justifique detratos por no elegir ser la nena de papá, la que le diera mil nietos y se casara con un médico, un abogado, un dueño de.

A ver, mi papá no se castiga porque salí así, de alguna forma me castiga a mí. No es que vive el calvario de no saber qué hizo mal, él atribuye mi fracaso íntegro, así es como toma mi vida, a mí. A que me descarrilé, a que quiero separarme, a que Dios perdona pero no olvida. No olvida.

A veces, y me desgarra decir esto, quiero verlo sufrir. Hacerle sentir que se equivocó, que con su crianza no hizo más que abrirme paso a la dirección exactamente opuesta. Y después la veo a mi mamá, sometida a una idea estructurada que nunca fue lo suficientemente valiente como para preguntarse si de verdad la llenaba, la hacía feliz, y sí, Amparo, sí quiero ir en la otra dirección.

Mi papá no es mal tipo, de eso estoy segura. Y lo amo, de eso también. Pero no nos crió como pudo, sin nacer sabiendo, haciendo lo posible por. Nos crió desplegando una sola alfombra. Angosta. Un camino único, unívoco hacia la religión. Y quien pisara por fuera, viviría en pecado, no sería digno de llevar nuestro apellido.

Duele no sentirse parte. No sabés cuánto. Cada cena en su casa es la soledad más absurda la que siento.

Quiero que nos aceptemos y nos aprendamos a querer a pesar de que yo haya elegido pisar el pasto descalza y probar qué se siente en vez de caminar sin sentir.

Amparo, tus hijas tienen mucha suerte de tenerte.

Y yo también, Así haya sido sólo por esta ranura ínfima de ventana, me gustó que te asomaras.

Besos, espero saber de vos. Pero si no, desde ya muchísimas gracias por tomarte el tiempo de ponerme frente al espejo.


 

Martina, tengo una sola hija, Celina, de 2 años. Podría haber omitido este detalle pero en el inicio de tu respuesta mencionás que te hubiera gustado ser una de “mis nenas”, quizás tu inconsciente te está llevando a incluirte en mi escena familiar. De cualquier manera, bienvenida seas en mi vida. No serás mi hija pero ya te tomé cariño como si te quisiera ahuyentar las pesadillas a la noche.

Lamento que pienses que tu papá se maneja con alevosía y premeditación para desacreditar tus decisiones con el único propósito de castigarte. Lamento que hayas tenido que oponerte categóricamente a la estructura con la que quisieron tatuarte la mente para poder encontrar una personalidad. Lamento que tu camino tenga un viento en contra tan indomable. Lamento que tu mamá se vea “ensanguchada” por esta situación. Lamento que no te sientas parte. Lamento que quieras hacerlo sufrir. NADA JUSTIFICA UN DESTRATO. Solo quise que también pongas en la balanza tus suertes, que nos las omitas, que no las ignores.

Me parece una gran idea lo del café, siempre que entiendas que va a ser el primero. Uno de diez. Uno entre veinte. Uno en mil. Por todo lo que expusiste y por todo lo que entiendo, vas a estar toda tu vida pretendiendo y esperando que tu papá te acepte. Quizás veas un dejo de sensibilidad eventualmente, pero el abrazo comprensivo va a ser una búsqueda que puede arrojar nulos resultados. No entres en el terreno en el que está jugando él y jamás pierdas ese fuego interno que cocina la entidad de lo que sos.

Ninguno está de acuerdo con lo que el otro piensa, ahí ya tienen algo en común. Le estás dando batalla como una igual, construiste una carta de principios y los estás defendiendo con uñas y dientes. Como hace él. No como tu mamá, como él. Uno va al norte y el otro para el sur, pero con la misma impronta. Fijate a quién elegiste parecerte.

Contame cómo fue ese café cuando se concrete, acá estoy para lo que necesites. Ojalá algún día podamos conocernos, que es la frase que uno dice cuando no quiere perder contacto con la otra persona, más allá de que el encuentro nunca se materialice.

Te mando un abrazo enorme y te deseo mucha suerte.

Ah! Me olvidaba: sí, el mundo es una mierda. Nos levantamos a la mañana y afanaron a la vuelta, mataron a 30 cuadras, violaron en zona sur, estafaron en ese barrio, bombardearon otro país y la mitad del mundo está en guerra. Pero está repleto de personas dispuestas a dar sin esperar nada a cambio y el corazón lleno de amor. No te pierdas la oportunidad de cuidar y proteger a lo que más vas a amar en tu vida.


 

Lo invité. Me dijo que sabía dónde debíamos ir. Pensé que iba a llevarme al lugar de café de grano verde que a los dos nos gusta.

Me citó en un templo, Amparo. Un templo.

Invitó a un rabino que hizo cuentas en base a mi nombre y mi fecha de nacimiento para el calendario hebreo, que dijo que estaba a tiempo de encaminarme.

Un templo. Un rabino. Tiempos y presiones.

Le di un abrazo a mi papá y me fui llorando.

Hasta ayer estuve llorando.

Hoy…hoy busco pasajes por Despegar.

Muchos besos para vos, Amparo. Sos la mejor persona que (no) conozco. Si te parece, algún día antes de que defina mi partida, nos juntamos. Si no, te deseo que cada día estés más feliz que el día anterior cuando más feliz estabas.

Tu postiza, Martina.


 

Ojalá que mi hija forme una personalidad tan entera y determinada como la de su hermana postiza. Voy a inculcarle ideas patriarcales a ver si me funciona tan bien como a tu papá (chiste de dudoso gusto, vale la aclaración y el halago.)

Acá estoy Martina, contá conmigo con tranquilidad, yo no sé ni lo que es el calendario hebreo. Concretemos un vernos en breve.

Besos, cuidate mucho y sé.

El pelado & Gaby

Pelaaa Cómo va eso pelado de mi alma? Jaja Ah re cualquiera que te escriba pero ya fue.

Nada como que te quería decir algo pero capaz es cualquiera y igual ya fue lo voy a decir porque ya fue: que Buenos besos dabas pelado jajajajajajajajajaja!

Nah, pero posta, o sea no flashees que quiero volver a verte porque ya fue salimos un tiempo y no tenemos un pito que ver, agua y aceite KE jajaja. Pero boludo, me acuerdo de tus besos mal, re zarpados eran. Aparte tenías eso de los besos a la madrugada, que capaz me despertaba y boludo estabas dándome besitos re ternura en la espalda y me moría. O sea eso pelado no lo pierdas nunca porque es lo mejor que tenés.

Ahora igual volví con el drogadicto de mi ex jajaja no bueno pero posta cambió se puso las pilas y lo estoy ayudando. Como que estoy re bien, pero cada tanto pienso este hijo de puta que Buenos besos daba!

Como que al amor de mi vida le voy a decir que había un pelado que besaba zarpado (?) Jajajajaja cualquiera.


 

Que haceeeés ga!? Que lindo saber de vos! Aunque sea que hayas vuelto con el gil de tu ex. Vos estás para más, negra. No te quedes con ese vago porque te va a hundir.

Yo todo bien, casado. Sí, cualquiera hice, me casé. Igual andamos bien, qué sé yo, ella quería y a mí me da lo mismo, la prisión domiciliaria ya la tenemos desde el 2012 jajaja

Buenos besos nos dábamos eh, la verdad. Vos siempre me agarrabas de la espalda y me apretabas contra vos y bueno, yo soy un un pobre tipo que qué va a hacer? Resistirse? Andaaá, eso es para los drogones sin ganas como tu novio.

Tengo un pibe también, Gastón. Yo le digo Gastonto y no sabés como se pone, sacó de mí lo cabrón.

Chee gaby veámonos vieji, vamos a tomar una birra!

Te pido que salgas con el pecho tapado porque no voy a poder no rendirme ante cualquier escote, eh!!


 

Jajajajajajajaja el pelado casado y padre me muero jajajajajaja que genio ni me la vi venir. Pensé que ibas a terminar en el bolsón muerto de una sobredosis de porro y mugre jajaja te quiero! Eras lo más con los pibes, debés ser un padraso. Mandale un beso a Gastón, no le digas Gastonto que el pendejo debe ser mucho más inteligente que vos, sucio.

Che igual para posta mi ex que ahora es novio se puso las pilas, ya no me faja, ya le dije que si me pone una mano encima lo denuncio y está rescatado, posta que sí ya no la flasheo como antes y él tampoco. Me enseñaste a valorarme AH LISTO QUE ROMÁNTICA no pero posta pelado me hiciste muy bien, además de tus besos que me hacían venirme en seco jajajajajajaj cualquiera.

Terminé el secundario y fui abandera, cómo la ves?

Te quiero pelado, sí, ahora estoy trabajando en un local de la calle Avellaneda 12 horas por día y estoy en otra pero cuando tenga un franco copado te aviso y nos tomamos una birra

Che no hables así del matrimonio que yo me quiero casar y tener pibitos, a uno le voy a poner pelado pero tipo en el DNI jajajaajajajajaja flasheaba cualquiera


 

Negra, si te pone una mano encima lo mato. Voy y lo mato. Por mi pibe lo juro, eh. Por San Lorenzo y por Gastón que ese hijo de puta las paga si te deja aunque sea un raspón.

Te felicito por el diploma, con esas tetas tenías que aprobar sí o sí negra.

Veámonos, no te ortives, paso yo por ahí y charlamos un ratito, metidos en el probador jejeje

No, dale, hacete un rato para el tocayo de tu futuro hijo, que no es poco!

Vos también vas a ser una madrasa, los padres del colegio van a delirar fuerte en los actos del 24 de mayo, la puta madreee!


 

Aaaaaaaaiiiiiiiiiii pelado no me cuides que el borracho de mi viejo nunca me cuidó y no sé qué hacer con eso jajajajajajajajajaja! Pará un poco con mis tetas pelado infame jajajaja cualquiera flasheaba palabras importantes ahora.

El local se llama Banana Chic está en Avellaneda 2886. Estoy todos los días todo el día pasate menos el domingo que descansamos como dios KEEEEEE

Te espero sucio de mi corazón, sos lindo pelado la puta que te parió.


 

Escuchame ga, sobre lo que me dijiste el miércoles en el local, todo bien, pero yo no estoy para una vida paralela. Ya sé que igual no flasheaste eso pero te vi como colgada y la verdad es que yo tengo a la flaca y al pibe, y tengo una casa y no voy a forrear tanto. Yo estaba para un fierro tramposo nomás, pensé que vos también por eso me habías escrito.

Yo no puedo negra, estoy casado, no te voy a llamar ni te voy a pasar a buscar. No te voy a cambiar la vida. No te voy a salvar de vos. Sí te recomiendo que te separes cuanto antes de ese infeliz que tenés al lado. Mudate, negra, vos valés una bocha, no podés seguir cavando el pozo en el que se acomodó tu novio porque no vas a salir más, me entendés?

Sos buena madera, no te desperdicies en una realidad de mierda que podés moldear.

Cogés bárbaro y sos buena mina. No sobra eso. Cuidate, en serio.

Beos enorme negrita linda.


 

CUAAAAAALLLLLLQUUUUUIIIIEEERRRRAAA pelado. Flasheaste conmigo. Vida paralela, pelado pata sucia no sé con qué te estás dando pero aflojá porque te está haciendo ver estrellitas de colores en cualquier lado. Porque te dije que eras un tipazo? Porque te dije miles de cosas lindas sobre vos? Pelado te quiero bocha pero ni quiero estar con vos, aflojá, quién te pensás que soy. Flasheaste cualquiera, SEGUNDA DE NADIE MI AMORRRR jajajaja!

Nah, olvidate, te escribí porque me acordé de vos y tus besos y después te pusiste a hablar de mis tetas y te seguí el juego, che pará no quiero mala onda entre nosotros, viste que no tenemos un pito que ver, te lo dije al principio no nos entendemos.

No voy a separarme del drogón, jajajaja! Estoy bien, te dije que ya no se droga y no me faja, qué más querés. A mí no me vengas a dar consejos de relación, fierro tramposo. Me entendés? Ubicate.

Ya se que cojo bárbaro, no viste las tetas que tengo?

Che bueno esperá posta que esté todo bien, sin fierro ni mierda, dale no te pongas en pelotudo. Te quiero pela de mi alma, nos estamos hablandooooo


 

ahhh bueno parece que soy un pelotudo bárbaro. Me mambié porque me dijiste que conmigo estabas mejor que con nadie y que seguro era buen padre y todo eso. Pero vos siempre abrís la boca de más y siempre me gustó jeje

Va a andar todo bien wacha. No quiero manejarte la vida sentimental, sólo te veo estancada con un gil que te arrastra a su gilada. Yo estuve ahí, en cualquiera, también, y ahora estoy bocha mejor negra, te juro.

No sé si no tenemos nada que ver, pero está bien que (te) lo digas.

Cuidate.

Te quiero yo también, beso.

 

Este intercambio se imprimió y se cosió a varios otros que podés encontrar en nuestro primer libro.  Conseguilo hasta el 6 de junio acá.

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