Marto, hola. No sé cuándo vas a leer esto porque según me dijiste hasta el 11 no estás en ningún lado que tenga computadoras. Murió el abuelo. Estaba muy enfermo y en el último tiempo, como te había contado, empeoró bastante. Mamá y el tío se fueron para Bragado, ella está muy mal, como apagada. No habla, pasa mucho tiempo en el cuarto y sin hambre. No quisieron velarlo y yo al entierro no fui. Juan cruz está yendo desde Entre Ríos pero tampoco llega. Me dio cosa dejarlo a papá sólo con Rochi que está muy triste y por supuesto que no la dejaron ir ni al hospital ni al cementerio ni nada; así que me quedé acá con ellos.

Cuando puedas por favor llamá, cagate en la diferencia horaria y en la desconexión total que estas intentando redondear. Por lo menos para esto, a mamá le va a hacer bien escucharte y saber de vos. Me dijo que no te contara pero ya lo veníamos hablando y sabías que estaba pidiendo pista, me pareció una boludez ocultártelo.

Y de paso quiero saber cómo estás y qué onda Bangladesh. Me parece muy raro escribir eso, tuve que googlear para ver si era efectivamente así, Bangladesh.

Llamá, vieja, reportate, que se te extraña mucho acá y estamos todos para atrás.

Abrazo,

Lucas.


 

Luqui, es 20 y recién hoy pude acceder a una computadora para enterarme de todo esto. Es imposible que pueda llamar, estoy muy limitada a nivel comunicación y no creo que el panorama mejore en breve. Por favor hacele saber a todos que estoy muy bien y que los extraño mucho. Todo está resultando tal como lo había planeado, estoy viviendo una experiencia tan diferente como increíble. Me enamoré perdidamente de esta cultura, estoy echando raíces, me encontré conmigo misma como nunca.

Respecto del abuelo, era hora. Me alegra mucho. Y más me alegra no estar en Argentina en este momento así evito fumarme la hipocresía familiar en torno a la muerte de una persona despreciable. El abuelo fue un hijo de puta toda su vida que, inexplicablemente, se convirtió en el “emblema familiar” apenas se empezó a cagar encima. Vivió 60 años al lado de una mujer (el sol maravilloso que era nuestra abuela) a la que se cansó de ejercerle un maltrato psicológico tan corrosivo que la dejó en un psiquiátrico con ataques de pánico y alucinaciones los meses anteriores a su muerte. Y ni hablar que, cada tanto, la fajaba. Se cansó de reducirla al rol de empleada doméstica tanto privada como públicamente.

El abuelo, defensor a ultranza de los militares, estafó a todos y cada uno de los socios que tuvo; se patinó toda la guita que heredó en negocios turbios y la ruleta, jamás estuvo para ninguno de sus hijos cuando se lo necesitó y no fue al bautismo de ninguno de sus nietos porque se rehusaba a entrar a una iglesia (a pesar de que la abuela se lo pedía llorando). Jamás lo vi de buen humor.

De Rochi lo entiendo porque es chica y no vivió ni la mitad de todo lo que nosotros sí, pero del resto no. Lo hubieran abandonado en el hospital y que se haga cargo el Estado. O Susana, la panadera de la esquina, su amante durante 40 años. Y de vos menos, sabiendo que no te quiso prestar plata para comprar el auto porque fuiste a la facultad en vez de meterte en la Marina y que se refiere a tu novia como “la negrita” porque es chaqueña.

Sacate un pasaje a cualquier lado y tomate el palo, Lu. No te quedes haciendo Patria en una familia enferma.

Abrazo!


 

Cuando te ponés en existencialista me rompe mucho las pelotas. Era un hijo de puta pero yo te hablé de mamá y de estar para ella. Entiendo y me encanta que seas feliz viajando por el mundo, conociéndolo y conociéndote, pero te cuento la vieja la está pasando como el orto y sólo se te ocurre hacerme un inventario de todas las cagadas que se mandó su papá.

Ya sabemos todo eso. Tratá de contextualizarte y comprender que acaba de perder a su papá, por más mierda que fuera, es su papá. Ninguno va a repetir sus errores ni recordarlo con una sonrisa, pero es el momento de estar y de, en la medida que puedas, hacerte presente y darle amor. Nosotros tenemos a nuestro viejo que se porta mil puntos. Ella no tiene ninguna de las dos cosas de esa oración ya, entendelo mart.

Ahora está un poco mejor, volvió al laburo y creo que eso la tiene más distraída. Sigue casi sin comer. Supongo que será cuestión de tiempo hasta que se estabilice. Rochi no para de preguntar si lo puede ir a ver al abuelo. La casa está medio caótica pero, bueno, cuándo no.

Disfrutá y recorré. Llenate de energía. Por favor, en cuanto puedas llamá. Yo paso tus novedades, igual.

Te quiero, mugre.


 

Es muy difícil contextualizarte y comprender a una persona que sufre cuando considerás que la causa que le genera el malestar está equivocada. Ella debería agradecer que se sacó semejante peso de encima, se encargó de hacerle la vida imposible desde el día que nació. Igualmente la entiendo, te entiendo, me entiendo, entiendo todo. Pero.

Te hice caso y la llamé, no sé si te dijo pero recalculé mi viaje y en un mes vuelvo. Voy a estar unos días allá y después salgo para Puerto Rico. Me gustaría llevarla a ella aunque sea un tiempo corto, quizás si ponemos un poco de plata entre los dos llegamos a cubrir su pasaje, lo hablamos a mi vuelta.

Te quiero, zoquete.