No me Olvidé de Vos

Cartas entre personas que todavía creen en las cartas.

Mes: septiembre 2015

Tati & Mariano

(Pau, hacé que llegue a Mariano y no lo leas, porfa).

Espero que esto llegue a tiempo porque si no va a parecer cualquiera. Ahora en un ratito, creo que 40 minutos o algo así, suena el timbre. Te quería decir si querés que nos encontremos en el patio, en la puerta de al lado de la oficina de Leticia, que tengo algo para darte y me da vergüenza en frente de todos. No es nada wachi, pero por lo que venimos hablando por chat ayer y anteayer pensé que capaz te iba a gustar.

Ya sé que soy re tímida y acá casi ni te hablo y apenas llego te escribo, pero después tus amigos me cargan y las chicas me preguntan y no quiero contar.

Bueno, contestame o si no te espero ahí directo. Haceme una seña, algo.

pd: te queda lindo el corte de pelo, no sé qué decís que no.

Besos 🙂

Tati.


 

Tati, te escribo al mail porque me diste el paquetito y saliste corriendo. Me encantó el señalador! Me dijiste que dibujabas pero no pensé que así, es genial. Ya se lo puse al libro y fue un gol. Muchas gracias. Gracias también por el piropo (?) sigue sin gustarme y todavía no le encontré la vuelta al peine, pero por lo menos logré domar el remolino. Si algo aprendí de todo esto es que nunca hay que ir a una peluquería de barrio atendida por una Gladys, a menos que quieras quedar como un Ricky Maravilla.

Hay algo en vos que es un imán, una timidez pasivo agresiva que te mantiene ahí, al filo, parpadeando. Es muy loco que en el cole no puedas cruzarme la mirada y después estemos noches enteras hablando de nuestras pelis de bajo presupuesto favoritas. Sos un enigma durante el día y mi chat preferido de la noche, una esquizofrenia linda que me cierra por todos lados.

Me gusta conocerte, te siento madura, concreta, no sos como las otras pibas. Me la sube mil poder escribirte como yo realmente escribo, los pibes me joden con que soy demasiado formal porque no comparto fotos de conchas y no me caben los iconos para reemplazar palabras ni las abreviaturas villa. Usamos las comas, mala nuestra.

Creo que deberías darle ese privilegio (el de conocerte) a todos los que te rodean porque una mina como vos le mejora la vida a cualquiera, sin olvidarte de mí que soy el Maestro Splinter de la idea. Posta, abrite. Sé que nuestro grado es un puterío, pero un puterío de buena gente. En el peor de los casos van a terminar todos enamorados de vos. Todavía estoy evaluando si esta idea me conviene.

Pienso en el señalador y sonrío.

Esperá, antes que me olvide: hoy cuando llegué te vi hablando con Bianca, la rubia de segundo. ¿La conocés? Me encanta pero me pongo medio pelotudo cuando la tengo cerca, me vendría bien tenerte en mi equipo para sacarle información. Siempre la viene a buscar un pibe en moto, ¿es el novio? No me quiero tirar de cabeza y dármela contra el fondo.

Mariano.


 

Listo, olvidate, te empiezo a decir Ricky a partir de ayer. A la mierda con la madurez, RICKY.

Ya sé que ni te hablo en clase pero te juro que no sé por qué siento que no tengo qué decirte. Bah, hoy tenías un rayón de tinta en la cara y te intenté hacer señas pero no me viste y frené porque me sentía medio tarada. Igual es lindo lo que tenemos, el consultorio sentimental virtual en el que nos permitimos decirnos todo y no sentir que somos unos giles.

Cuando termines el libro, acordate de que me lo canté pri, Y cuando mires 22 Jump Street, avisame. Quiero saber si pensás lo mismo que yo, pero no te voy a decir lo que pienso para no sesgarte. BUENO, QUÉ ME HAGO LA LÍDER DE OPINIÓN, ¿NO?

Bianca es copada, me pidió si la ayudaba con unas boludeces de laboratorio porque sabe que me gusta y me va bien. Parece buena, tampoco la conozco tanto. Ni idea del pibe, sé que existe un ‘Santiago’ porque muchas veces que hablamos le llegó un mensajito de ese tal. Pero mucho más no sé. Aparte de linda, ¿tiene algo más? No lo pregunto como diciendo que no, pero capaz te pasa que es linda y más grande y pensás que es suficiente para lo que fuera. Y no creo.

No, pará, ya que te gusta la esquizofrenia, este mail es un ataque de. Si te interesa Bianca, yo me abro. No quiero que seamos amigos, a mí me gustás. Y sé que soy una estúpida que ni mirarte puede. Pero me gustás. A mis amigos no les hago regalos pensados ni les cuento todo lo que me pasa ni saben lo de mi hermano. Me molesta que no hayas entendido que me gustás. Sé que no lo entendiste, porque sos buen pibe y si no no me habrías dicho lo de Bianca. Pensé que había sido muy clara con eso. Te dije que te quiero más veces que a mi gato en el último mes. Hablamos mucho más que vos con tus amigos y yo con los míos. Es obvio que me gustás.

¿Sabías y te hiciste el boludo porque no te pasa o te lo estás desayunando?

Es importante para mí que me digas al verdad, para ver si estoy flasheando cualquiera hace rato o si no supiste como/pudiste con la situación y me dijiste esto.

No te preocupes, si te gusta Bianca me abro y voy a preferir no hablar más. Por lo menos por un tiempito.
Pero va a estar todo bien eventualmente. Espero. Va a ser difícil y te voy a extrañar durante varios insomnios.

En fin, hasta acá llegué yo, creo que si sigo escribiendo me voy a humillar (más).

Suerte con eso, Ricky.


 

Hace unos meses diste una lección de física que fue perfecta, perfecta. Respondiste a todas las preguntas con información que ni en el manual estaba, no sé de dónde la sacaste. Todavía me acuerdo de tu cara cuando la profesora te puso un 8. Se te llenaron de ira los ojos, la piel te empezó a brillar, el pelo se te movía lento, y no sé de qué parte del cuerpo sacaste una voz grave y con las palabras más exactas le reclamaste que no era justo, que merecías más, que habías hecho todo impecable. Todos nos quedamos en silencio porque ni siquiera sabíamos que tenías voz, creo que yo no sabía ni que existías, y eso que te conozco desde que tenemos 7 años. O eso dicen las fotos.

La cosa es que me quedé girando en tu imagen y cuando terminó la hora te pedí el teléfono para que “algún día me expliques física”. Jamás hablamos de física. Tengo un 9 en física. Solo quería conocer a la Tati que conocía hace años.

Claro que entendí que te gusto. Te pusiste una alarma a las 3 de la mañana para llamarme cada uno de los 7 días que tomé el antibiótico cuando tuve faringitis. Hay que ser un boludo para no darse cuenta.

Calculo que ayer a la noche me mandaste el mail y esperabas una respuesta rápida porque además me avisaste por WA del envío y te clavé la doble azul, perdón, pero tendrías que haberte visto esta mañana en el colegio. Estabas llena de ira, viva. Fue muy gracioso cuando te pedí el compás y me lo revoleaste. O sea, casi me sacás un ojo, eso no fue gracioso, pero estabas activa, con energía, me odiabas, te movías. Tenías el mismo brillo que el día de esa lección, hablabas, te hacías ver. Estabas presente.

Bianca y Santiago son novios, él es mi amigo, lo conozco del barrio.

De todas maneras Tati, lo que tenemos está buenísimo, me parece innecesario arruinar una linda amistad con todas las mierdas que trae el amor y las relaciones. Posta, ¿para qué?

No te olvides que la esquizofrenia es una enfermedad mental.

¿Querés venir a ver una peli el viernes a la noche? En casa tenemos un quincho enorme en el fondo y mis papás ni joden, además mamá va estar contenta de verte, le hablo bastante de vos. Spoiler: te voy a llenar de besos. No, no estoy hablando de la película.


 

Perdoname por tardar en contestar. No quiero. Perdoname también por no querer. Esa noche te odié mucho y te lloré mucho. Tenés mecanismos difíciles y yo soy muy sensible. Tampoco termino de entender si te gusto o no, si te hacés el canchero o sos simpático. Es todo raro ahora, y no me le animo. Hubiese preferido que fueras al grano. Ahora ya sos otro chico, como si hubiese pasado algo que rompiera. Bah, pasó, pero nada.

Te lloré mucho y dije varios “a partir de ahora” que pretendo cumplir. Quiero cambiar, que el resto vea que existo, como vos decís, sin que haga falta llenarme de bronca y de ganas de cagar a tiros a todos.

Estuve un montón de tiempo gustando de vos, y cuando te lo dije, me dejaste toda la noche pensando que no era recíproco.

Toda la noche procesando un dolor y una bronca que ahora pasó y dejó muchas ventanas que quiero investigar, y vos no estás en ninguna. Acá había escrito una metáfora de fuerzas y tensiones y la borré porque pensé que no la ibas a entender, después me acordé de que te va bien en fq y ahora me da paja volver a escribirla. Aunque ya escribí todo eso que podría haber sido lo otro.

Perdoname por gustar de vos aún sin entenderte del todo, también.

Estamos desfasados. Igual te quiero. No más que a mi gato, pero te quiero.

Ya sé que la esquizofrenia es una enfermedad. Yo voy a atacar todo el resto y ver si algo cambia y nos volvemos a encontrar. Si querés, claro. Capaz que ni nos interesamos porque vos para mí no sos igual y yo, si me sale, no voy a serlo tampoco.

Quiero dejar de no poder hacer cosas. No sé si sabés lo que fue para mí darte el señalador en persona, o averiguar sobre esas pelis del under de ny que ves, ni la cantidad de planes que cancelé para quedarme hablando con vos. Es cosa mía y te cagás de risa, ya sé, pero a mí todo me cuesta el doble. Pensé que lo habías notado.

Perdoname, no quiero ir el viernes a tu casa. Estuve muy mal y pensé un montón y quedó todo raro. Y no me le animo.

Sé que no te debo ningunas disculpas, pero igual.


 

¿No terminás de entender si me gustás o no? ¿Me estás cargando, Tati? Posta, ¿ME ESTÁS CARGANDO? No lo puedo creer, ahora al que le brilla la piel es a mí. Decime que esto es una provocación para hacerme saltar, decime que te estás vengando por la mala noche que te hice pasar. Yo no te voy a revolear un compás.

Pensé que te iba ayudar, mi idea JAMÁS fue lastimarte. Hice una jugada y metí un gol en contra, soy un pelotudo, qué querés que te diga. No, sí, sé qué querés que te diga. Quizás debería haber empezado por ahí:

Sos la piba más hermosa que conocí. Se me hace un nudo en el estómago cada vez que sonreís con vergüenza, un nudo lindo, un nudo que me encanta. Cada vez que hablamos soy feliz, con vos soy feliz y me doy cuenta. Le hablé a mi mamá de vos en varias oportunidades, le hice un par de preguntas sobre cosas que me dijiste para impresionarte. Creo que estoy enamorado. Me consta, pero utilizo el “creo” para no asustarte. No leas la frase anterior. Una vez me quedé hasta más tarde para espiarte mientras hacías la clase de gimnasia porque la noche anterior no habíamos hablando y te extrañaba.

Si todo te cuesta el doble, vas a necesitar dos fuerzas, y qué mejor que la tuya y la mía. Tomá la mía, es tuya, enseñame a entenderte.

No es justo que me mandes al muere por una cagada, dame otra oportunidad, decime que vas a venir el viernes. Fueron meses de todo genial contra una noche de mierda; física, química y matemáticamente me lo merezco. Si querés no nos damos besos, pero vení, hablemos, ya compré los pochoclos (y una camisa, y el perfume de hombre que me dijiste que te gusta, y el libro para regalártelo). No leas lo que está entre paréntesis.


 

¿CÓMO ME VAS A ESPIAR EN GIMNASIA? TERMINO TODA CHIVADA, MARIANO.

Espiame cuando meriendo que es mi mejor momento del día.

Voy.

Por las dudas: los pochoclos salados, el libro con dedicatoria, remera en vez de camisa y siempre, siempre, besos sí.

Jimeno & Sabrina

“Jimeno de las Rosas presenta su nuevo libro de poemas titulado ‘Olvido recrudecido por tu ausencia ausente’, una pieza literaria destacable en donde, con la suavidad y dulzura lingüística que lo caracterizan, despliega la magia que las palabras de amor pueden conseguir cuando se conjugan en sus manos bendecidas por el don de conocer cada fibra de la sensibilidad.”

Jimeno de las Rosas. Te llamás Gonzalo, Jimeno. Y vivís en Once.

Cada fibra de mi sensibilidad vibra de la repulsión que me genera la sola idea de leer tus poemas de amor, tus prosas, tus canciones. Te inventaste un pseudónimo berreta y con tu apenas secundario completo te creés el Dios de las letras, estás refritando las mismas cuatro ideas pedorras que ya se les ocurrieron a miles de personas antes que a vos. Que hayas conseguido editorial es una patada al hígado, es demasiado injusto.

“Siento sensaciones,
Siento sentimientos,
Siento,
Te siento.
¿Vamos a tomar el té, siento?”

Sos José María Listorti leyendo sus poemas de amor, vomito.

Hipócrita. Después de 4 años de relación me dejaste por medio de 3 líneas de oración en las que ni siquiera te dignaste a poner las tildes, para enterarme luego de que me engañaste con cuanta hippie se te cruzó en esas lecturas de cuarta que hacías.

Esperaste una semana después de la muerte de mi abuela para dejarme, gracias por no dejarme en pleno funeral, es muy claro que tenés el don de conocer cada fibra de la sensibilidad.

Publicaste un estado en tu página de Facebook que solo dice “Sos mi alma, sos mi arma” y tiene ocho mil Me Gusta, cuánta necesitada de afecto está dispuesta a comprar la mediocridad que un patético que se baña una vez cada dos semanas tiene para ofrecerle. Incluyéndome.

Te llenas la boca hablando de amor pero en tu vida cotidiana sos un déspota, un piojo resucitado, un albañil de la mentira que la juega de humilde pero sueña con tener plata y que las pibitas se te tiren encima.

Gonzalo, quiero mi plata. Quiero los $5000 pesos que te presté. Los quiero YA.

Me respondés solo un poema de lo que te generó mi mail (como solías hacer) y te meto el palo santo en “la estrella en la que perdí mi deseo”, como le decís en tu poema “Acabemos con esto” al orto. Patético.


Sabrina, mi linda Sabrina, van aquí unos versos

para calmar tu ansias o revolver tus sesos.

No me sigas en facebook,
si no te gustan mis estados.
Al diablo tienes tatuado,
en el alma o en los dedos.
Pues tipeas con odio, con ira.
Juira.

Sé que te gusta cómo escribo,
se te nota por dentro y por fuera,
que en paz descanse tu abuela,
de su guiso no me olvido.

Tu plata la podés buscar el El Ateneo,
estaré firmando libros el próximo jueves.
Espero que no termines metida en un saqueo,
y sólo un libro te lleves.

Además, y con esto termino,
tu carta tiene “fibra de la sensibildad” dos veces en su haber.
Yo no habré terminado el secundario,
no tendré un título nobiliario,
me habré acostado con hippies
y pintado graffitis
pero sé quién pretendo ser.

Vos, en cambio, tomás un poco de cada persona.
Y tratás de que te quede.
Perdón por la crudeza, su alteza,
pero qué mal huelen,
qué feo aroma
todas las partes podridas
de esos pedacitos de identidad
que nos son suyos y no se acomodan
aunque los pasee con soltura
por toda esta linda ciudad.

“Fibra de sensibilidad” se lo leí a tu hermana
hace una o dos semanas
qué casual el patrón, demasiado sospechoso.
Además de sus remeras
ahora le robás las postas.
Pero, Sabrina, ¡sos una bosta!

Sé quien pretendo ser.
Y eso ya es mucho decir,
para quien escribe un poco,
pero más para quien vaya a recibir.


Ah no. Sos un pelotudo.

Por supuesto que el jueves voy a ir al Ateneo y mejor que tengas todos y cada uno de los billetes que me debés porque te armo el escándalo de tu vida. No me importa quedar escrachada, me vuelvo con mi plata. Es un hecho.

Cielo de mi alma, soneto de mi amor, pajarito de mi flor, te dejo unos versos que salen de mi interior:

Mi alma cobarde se sonroja,
por haber amado hasta el cansancio,
a un hombre de aliento rancio,
que tiene la pija floja.

Terrible forro me presentó el destino,
que con una guitarra y un vino,
se apoderó de mi ingenuidad,
dándole fin a mi soledad.

Y ya no siento ninguna duda,
de que fui una terrible boluda,
por prestarle plata a un ser errante,
a un hippie sucio muerto de hambre.

Jimeno de las Rosas,
¡qué nombre tan exultante!
y al igual que en tus prosas,
sos un pelotudo importante.

Pensar que soy la misma zonza,
que cientos de noches te besó
y ahora te digo, querido Gonza,
andate a la re puta que te parió.


No culpes al destino
por lo que vos solita elegiste.
Si en mi boca moriste
más veces que el mismo vino.

Tengo tu plata, sí.
Cada uno de los cinco mil.
Pero no es eso lo que vos querés
y para mí, Sabrina, todo terminó en abril.

Te creés superior
por una o dos puteadas
Pero si te hace sentir mejor,
está bien, está bien,
yo me río a carcajadas.

Aunque en esto sí concuerdo
y tus versos a formularlo ayudan
vi tus fotos por Palermo
y es cierto, sos terrible boluda.

Te espero el jueves, entonces,
y verás cómo se regalan,
cómo se sonrojan
decenas de las chicas más bonitas
con este galán,
hippie errante y pija floja.

 

Este intercambio se imprimió y se cosió a varios otros que podés encontrar en nuestro primer libro.  Conseguilo hasta el 6 de junio acá.

Marto & Lucas

Marto, hola. No sé cuándo vas a leer esto porque según me dijiste hasta el 11 no estás en ningún lado que tenga computadoras. Murió el abuelo. Estaba muy enfermo y en el último tiempo, como te había contado, empeoró bastante. Mamá y el tío se fueron para Bragado, ella está muy mal, como apagada. No habla, pasa mucho tiempo en el cuarto y sin hambre. No quisieron velarlo y yo al entierro no fui. Juan cruz está yendo desde Entre Ríos pero tampoco llega. Me dio cosa dejarlo a papá sólo con Rochi que está muy triste y por supuesto que no la dejaron ir ni al hospital ni al cementerio ni nada; así que me quedé acá con ellos.

Cuando puedas por favor llamá, cagate en la diferencia horaria y en la desconexión total que estas intentando redondear. Por lo menos para esto, a mamá le va a hacer bien escucharte y saber de vos. Me dijo que no te contara pero ya lo veníamos hablando y sabías que estaba pidiendo pista, me pareció una boludez ocultártelo.

Y de paso quiero saber cómo estás y qué onda Bangladesh. Me parece muy raro escribir eso, tuve que googlear para ver si era efectivamente así, Bangladesh.

Llamá, vieja, reportate, que se te extraña mucho acá y estamos todos para atrás.

Abrazo,

Lucas.


 

Luqui, es 20 y recién hoy pude acceder a una computadora para enterarme de todo esto. Es imposible que pueda llamar, estoy muy limitada a nivel comunicación y no creo que el panorama mejore en breve. Por favor hacele saber a todos que estoy muy bien y que los extraño mucho. Todo está resultando tal como lo había planeado, estoy viviendo una experiencia tan diferente como increíble. Me enamoré perdidamente de esta cultura, estoy echando raíces, me encontré conmigo misma como nunca.

Respecto del abuelo, era hora. Me alegra mucho. Y más me alegra no estar en Argentina en este momento así evito fumarme la hipocresía familiar en torno a la muerte de una persona despreciable. El abuelo fue un hijo de puta toda su vida que, inexplicablemente, se convirtió en el “emblema familiar” apenas se empezó a cagar encima. Vivió 60 años al lado de una mujer (el sol maravilloso que era nuestra abuela) a la que se cansó de ejercerle un maltrato psicológico tan corrosivo que la dejó en un psiquiátrico con ataques de pánico y alucinaciones los meses anteriores a su muerte. Y ni hablar que, cada tanto, la fajaba. Se cansó de reducirla al rol de empleada doméstica tanto privada como públicamente.

El abuelo, defensor a ultranza de los militares, estafó a todos y cada uno de los socios que tuvo; se patinó toda la guita que heredó en negocios turbios y la ruleta, jamás estuvo para ninguno de sus hijos cuando se lo necesitó y no fue al bautismo de ninguno de sus nietos porque se rehusaba a entrar a una iglesia (a pesar de que la abuela se lo pedía llorando). Jamás lo vi de buen humor.

De Rochi lo entiendo porque es chica y no vivió ni la mitad de todo lo que nosotros sí, pero del resto no. Lo hubieran abandonado en el hospital y que se haga cargo el Estado. O Susana, la panadera de la esquina, su amante durante 40 años. Y de vos menos, sabiendo que no te quiso prestar plata para comprar el auto porque fuiste a la facultad en vez de meterte en la Marina y que se refiere a tu novia como “la negrita” porque es chaqueña.

Sacate un pasaje a cualquier lado y tomate el palo, Lu. No te quedes haciendo Patria en una familia enferma.

Abrazo!


 

Cuando te ponés en existencialista me rompe mucho las pelotas. Era un hijo de puta pero yo te hablé de mamá y de estar para ella. Entiendo y me encanta que seas feliz viajando por el mundo, conociéndolo y conociéndote, pero te cuento la vieja la está pasando como el orto y sólo se te ocurre hacerme un inventario de todas las cagadas que se mandó su papá.

Ya sabemos todo eso. Tratá de contextualizarte y comprender que acaba de perder a su papá, por más mierda que fuera, es su papá. Ninguno va a repetir sus errores ni recordarlo con una sonrisa, pero es el momento de estar y de, en la medida que puedas, hacerte presente y darle amor. Nosotros tenemos a nuestro viejo que se porta mil puntos. Ella no tiene ninguna de las dos cosas de esa oración ya, entendelo mart.

Ahora está un poco mejor, volvió al laburo y creo que eso la tiene más distraída. Sigue casi sin comer. Supongo que será cuestión de tiempo hasta que se estabilice. Rochi no para de preguntar si lo puede ir a ver al abuelo. La casa está medio caótica pero, bueno, cuándo no.

Disfrutá y recorré. Llenate de energía. Por favor, en cuanto puedas llamá. Yo paso tus novedades, igual.

Te quiero, mugre.


 

Es muy difícil contextualizarte y comprender a una persona que sufre cuando considerás que la causa que le genera el malestar está equivocada. Ella debería agradecer que se sacó semejante peso de encima, se encargó de hacerle la vida imposible desde el día que nació. Igualmente la entiendo, te entiendo, me entiendo, entiendo todo. Pero.

Te hice caso y la llamé, no sé si te dijo pero recalculé mi viaje y en un mes vuelvo. Voy a estar unos días allá y después salgo para Puerto Rico. Me gustaría llevarla a ella aunque sea un tiempo corto, quizás si ponemos un poco de plata entre los dos llegamos a cubrir su pasaje, lo hablamos a mi vuelta.

Te quiero, zoquete.

Facundo & Paz

Hola Paz! No, no nos conocemos, y no me consta que vayas a recibir esto porque seguramente te llegue a la carpeta “Otros”, ojalá la revises.

Facebook me suele sugerir que te agregue como amiga y siempre me llamaste la atención porque (oiga, no le voy a mentir) estás buenísima. Pero rulos colorados y pecas aparte, cuando entré a tu perfil para agrandar tu avatar me di cuenta de algo más interesante que la forma en la tus ojos se achinan por el sol: tenemos dos amigos en común. Oh, qué novedad Facundo, cuéntale más. Digo, lo interesante es que tenemos dos amigos en común que no se conocen entre sí. Digo, quiero decir, soy amigo de Tomás Rinaldi y de Priscila Andrade, y vos también. Pero Tomás y Priscila no se conocen.

A Tomás lo conocí jugando al fútbol, cuando se arma partido siempre completa el equipo, es el primo de un amigo. Creo que lo abracé alguna vez por unos goles y no mucho más que eso.

A Priscila la conozco porque sus padres son muy amigos de los míos, de chicos jugábamos juntos en las reuniones, pero cuando crecimos dejamos de acompañarlos, por ende dejamos de vernos. Creo que está viviendo en Mar del Plata, o algo así le escuché decir a mi mamá.

¿Vos cómo los conocés? (oiga, sí, me importa. No voy a dar el destino por sentado).

No te mando una solicitud de amistad porque no quiero que te enamores de mí por mi físico perfecto o por mis fotos surfeando, primero conocé mi interior. Ojalá te gusten los gorditos medio gomas.

Otro “ojalá” sería que tomes todo esto con humor, y si tenés novio o novia o amante, que se queden tranquilos porque además de gordito y goma, soy pelado y monotributista.

Te quiero AH CUALQUIERA.

(Oiga, espero que es esté riendo).


 

Con el “Te quiero AH CUALQUIERA” me reí acá, en la vida real, y por eso decidí que merecías una respuesta. A mi perra se le achinan los ojos con el sol y cuando la miro me enamoro entonces trato de copiarle cositas. Esa es (sólo) una.

A Tomás lo conozco porque su colegio y el mío se fueron al mismo hotel en Bariloche y en esa época flashéabamos amistad con cualquiera y nos hacíamos amigos en fb al toque. Pero no tengo UNA línea de intercambio en el historial con él. Me fijé, por las dudas. Con Pri todo lo contrario, tengo más teclas reventadas en su ventanita que en la de cualquier otro chat. Es mi a-quien-acudir. Es muy amiga de mi hermana y hace uno o dos años muy amiga mía también. Adoro lo que hace, pinta que te deja la mandíbula en el segundo subsuelo penduleando.

No tengo rulos, son más bien ondas. Pecas tengo al pormayor. Ahora se acerca el verano y temo parecer una frutilla en mal estado.

Nunca me gustó nadie de físico perfecto, para mí es un pendiente como viejo o profesor o casadMENTIRA.

Me pareció gracioso tu mensaje pero, oiga, por las dudas, de la espontaneidad se desconfía.

No tengo novio pero Facundo se llama mi ex.

Oh, qué novedad Paz, cuéntale más.


 

Lamento haber llamado “rulos” a tus ondas, sé lo importante que es para las mujeres definir con exactitud la forma y color del pelo, y lo sé porque yo solía ser una AH CUALQUIERA. (¿Ya lo agoté?)

Oiga, ¿tiene una perra? Qué maravilla. Usted, la perra puede que también, pero usted por sobre todo.

No tengo UNA línea de intercambio en el historial con vos. Me fijé, por las dudas. Todo indica que no soy tu ex novio, aunque compartamos el nombre y la obviedad de gustar de las más lindas. Es muy molesto que en tus primeras líneas ya hayas mencionado a tu ex, MUY. Pero no porque sea una señal de que no superaste el pasado, eso lo resuelve el mismo tiempo, sino porque ahora solo puedo pensar en que hay que ser un pelotudo para dejarte ir. ¿Ves? Me indigné. Es muy difícil calmarse cuando hay pecas involucradas.

Bueno, para hacerla corta NO ESTOY HABLANDO DE MI MIEMBRO (vos omitís este humor barato y yo omito que tenés pendiente a un viejo) te quiero contar algo:

Esta noche voy a estar con mi banda en CM (El Canal de la Música) a las 23 hs. Vamos a tocar 2 temas acústicos y nos harán alguna entrevista corta. Sí, tengo una banda. Canto, para ser exactos. “Penas a la Intemperie” se llama. Tranquila, puedo ser mucho más melancólico que esto.

Me gustaría que me conozcas así, haciendo lo que más me gusta: rellenar churros. Nunca soy tan yo como cuando canto.

No me respondas, solo miralo.

Miralo.

Miralo ahora.

¿Ya me viste?

¿Ya terminó?

¿Y ahora?

¿Ya está?

 

Bueno, ahora que ya me conocés por completo:

Paz, ¿querés ir a tomar una cerveza conmigo?


 

Manejás masomenos 5 chistes por línea, no puedo estar más lejos de conocerte por completo.

Además me trataste de usted. Es medio de pijamuerta eso.

Y analizaste, en base a UNA PUTA MENCIÓN, todo lo que me pasa con mi ex novio.

Hablaste de tu pito, además.

Todas esas cosas mal hiciste.

 

Si, quiero, vamos.


 

Claro que hago todo mal, pensé que eso se entendía con lo de gordito, goma, pelado y monotributista.

Gracias por pedirle a Priscila que me pase tu número, recién te hablé por WhatsApp para arreglar por nuestra cerveza pendiente, matrimonio, hijos y demás menesteres.

Si te llegó, ya podemos cambiar de medio de comunicación. Si no, prendo fuego la empresa, algo.

Te quiero AH CUALQUIERA.

Bah, vamos viendo.

 

Este intercambio se imprimió y se cosió a varios otros que podés encontrar en nuestro primer libro.  Conseguilo hasta el 6 de junio acá.

Maxi & Romi

Finalmente tengo un minuto de paz y me siento a escribirte. Estuve tratando de hacer que el mundo entendiera cuando, iluso yo, en realidad en este primer episodio sólo preciso que me escuchen. Que me entiendan (o no) viene después.

Decirte ‘Gracias’ sabe a poco y queda chico. Como un gajo de mandarina que quedó relegado y después de un tiempo alguien decide comerlo o un jean dos talles menor. Eso, un ‘gracias’ solo incomoda. Tiro esos ejemplos y me dan ganas de decir “qué de puto, ¿no?” y reírme. Y ahora puedo.

A mi familia no le cayó del todo bien. Mi mamá me preguntó “si es definitivo”, como si hubiera planteado que me quiero cambiar de laburo o ir a vivir al exterior. Mi papá me dijo que se lo veía venir, pero para mí es mentira. Realmente me cuidé mucho de que nunca se notara en casa. Mis hermanas, la mejor. Cata ya sabía igual.

Por un lado me saqué un re peso de encima y por el otro estoy muy cansado, me molesta tener que dar explicaciones cuando en realidad es algo que me pasa y ya, que no tiene un por qué concreto. Yo no le ando preguntando a la gente por qué le gusta el sexo opuesto, pero no porque lo tome como normal, porque realmente no me importa. Como no me importa cuando a una mina le gusta otra. No me importa de verdad que se gusten dos minas, entiendo que hay algo que trasciende.

Tampoco quiero pecar de progre y masallaísta, me costó un huevo saberme y sentirme gay. Y Lucas tampoco ayudó mucho. Me hizo conocerme, pero me soltó la mano muy rápido. Yo seguía verde.

En fin, toda esa historia la escuchaste varias veces, no te escribo para repetirla. Te escribo para agradecerte por molestarme tanto. Por empujarme para sentirme a gusto conmigo y esperar lo mismo o más del resto, porque convencerme de que menos no merezco.

Hoy me imaginé muriendo sin haberle contado a nadie que soy gay y fue horrible. Horrible.

Así que, con todas las potencias y formas de exponenciarlo que un humano pueda proponer: gracias.

Maxi.


 

Maxi, sos el hermano menor que la vida no me dio pero que adopté una mañana fría en un aula de la Facultad de Filosofía y Letras. Te siento así, te veo así, te quiero cuidar así, te voy a empujar así. Conozco de memoria este proceso porque yo también lo viví, solo que usando un vestido y con padres menos comprensivos.

Decirte ‘ESTOY ORGULLOSA DE VOS’ sabe a poco y queda chico, parafraseando tu discurso. Pero es tan profundo el sentimiento de felicidad que me genera que hayas asumido (por fin) tu homosexualidad, que incluso las lágrimas no alcanzan para ejemplificar cómo late mi corazón de alegría por vos. Vanina está igual que yo, te quiere conocer, queremos que vengas a casa, queremos que sientas que acá hay un lugar en el mundo para que seas plenamente vos. Te queremos, mucho.

Me gustaría decirte algunas cosas ahora que diste tu primer gran paso. La hermana no sanguínea que soy quiere verte pleno y la experiencia (nobleza obliga) hay que transmitirla.

Va a ser realmente difícil que te entiendan. Solo vos sabés cómo lo que sentís y lo que pensás se conjuga adentro de tu cabeza para darle forma a tus intenciones, solo vos sos espectador de cómo se ilumina cada célula de tu cuerpo cuando un hombre te da un beso. El resto puede a lo sumo sentir empatía, en los mejores casos, y (formalidades aparte) no romperte las pelotas.

No pretendas que te entiendan, no lo van a poder hacer, no viven siendo vos en tu vida. Pretendé que te respeten. Eso. Pretendé que te respeten. Y que “entienda” el que pueda.

No tenés que dar ninguna explicación. Grabalo en tu mente, Maxi. No tenés nada que explicar, no le debés nada a nadie. Vos viví, con libertad, con orgullo. Abrazá a tu chico por la calle, dale besos, viví tus relaciones con la misma plenitud como si lo hicieras con una mujer. Y si te preguntan, a lo sumo dirás: “estoy saliendo con Mauricio” o “estoy de novio con Fernando”. Nada más. No te sientas en la obligación de tener que explicar el por qué de la dirección masculina de tu orientación sexual, que no te tiente hacer chistes sobre eso o justificar lo que sucede. Después del silencio incómodo que tu respuesta va a generar, vuelve todo a la normalidad rápidamente. O no, pero eso no es tu problema, es el del otro.

Considerá a Lucas como un facilitador de situaciones y no mucho más que eso. Gracias a él pudiste reconocer que había mucho más detrás de algunos besos con pibes estando borracho en un boliche, había sentimientos reales. En tu vida vas a tener muchos Lucas, y en algunas historias te vas a encontrar a vos mismo siendo un Lucas.

Mi querido, no va a ser un camino fácil. Te van a mirar mal, van a hacer comentarios homofóbicos, van a hablar de vos a tus espaldas, algunos no lo van a respetar y van a abrirse de tu vida, vas a escuchar todo tipo de argumentos irrisorios. NUNCA dejes de ser quien sos.

Y ahora te voy a pedir algo. Algo que me propuse a mí misma alguna vez y que espero que cumplas a rajatabla, para siempre: nunca trates públicamente a una pareja como tu amigo. Nunca. Así sea un garche pasajero, presentalo por su nombre, nunca digas “mi amigo”.

Nunca vendas barato lo que sos, Maxi. Prometémelo.

Te amo todo lo que te amo,

Romi.


 

Sí, ya sé, prometo, igual son todas cosas que supongo iré aprendiendo con el tiempo. En principio tengo que acostumbrarme a que la gente ya lo sabe, y cambiar mi actitud y todo eso. Es doble laburo ocultar y desocultar, es deshacerse, desarmarse de alguna forma. Pero bueno, a largo plazo es quererse y además para algo blanquié. Para ser todo lo yo que cualquier ‘yo’ puede tolerar.

Se lo conté a los pibes también, y la verdad que casi todos se lo tomaron bien. Alan (el que volvió de afuera hace poco que tuvo el problema de la visa) se quedó bastante helado. Si te tengo que decir la verdad, yo creo que él también es gay y ahora siente, contrario a la satisfacción del camino allanado que uno de primera podría suponer, una doble presión. Yo voy a ver, según cómo se dé todo en los próximos días o semanas, si hablo con él. Su familia es un bardo en este momento, tienen quilombos de deudas y los viejos se están peleando bastante. Quiero ayudar pero él no cuenta mucho, lo sabemos por los viejos de Charly todo.

Siento el pecho descomprimido, te juro.

Duermo mejor, me despierto mejor.

Miro varones por la calle sin vergüenza de que me devuelvan la mirada.

Hay algo que estaba atado con alambre y ahora se articula perfecto adentro mío.

Bah, no “algo”, todo prácticamente.

También unas ganas de coger en mi casa, en mi cama que no te puedo explicar.

Mandale un beso enorme a Vanina y la semana que viene me doy una vuelta por ahí. Decile que si se copa cocinando, genial. Vos vendiste mucho sus pastas y yo soy un comensal de primera.

Nada, Romi, creo que te lo dije ya pero cruzarme con vos me cambió la vida varias veces y todas para bien, todos volantazos en el sentido correcto.

Gracias por quererme bien y hacer de más, siempre.

Nos vemos la que viene. Ahora sigo con los libros que la semana que viene rindo Trinchero.

Por cierto, ¿pensás retomar algún día o la plenitud y Puan son incompatibles?


 

Cada palabra tuya es un golpe de ánimo que impacta directamente en mi alegría. Soy tan feliz por vos como vos lo sos por vos, así, todo tan trabalenguas como nosotros.

Mi consejo respecto de Alan es que no interfieras. Nadie está obligado a dar testimonio sobre su sexualidad, cada uno tiene sus tiempos y respetarlos es el primer escalón de la compresión. A veces uno “presiona” al otro creyendo que hace un bien y sin embargo genera el efecto contrario, logrando que su ser querido se encierre más en lo que le pasa. No es fácil para nadie pero algunos realmente lo viven como un calvario interno en el que se acomodan por el pánico que les genera la idea de ser sinceros, y no pueden ver que están postergando lo que son para mantener un concepto vacío de lo que deberían. Que vos hayas roto el closet a palazos es el mejor ejemplo/ayuda que podrías darle.

Vanina me conquistó por el estómago, por las mariposas, y encima cocina riquísimo, sí. Te esperamos, por favor vení, te esperamos.

Lo de la facu te lo respondo en persona así te quedás con la intriga y tengo una excusa más para tenerte en mi casa, más allá de nuestras ganas y las pastas.

Espero tu visita tanto como lo mucho que me hiciste feliz. Ahora, mi corazón, andá a vivir.

 

Este intercambio se imprimió y se cosió a varios otros que podés encontrar en nuestro primer libro.  Conseguilo hasta el 6 de junio acá.

Creado con WordPress & Tema de Anders Norén