Bryson & Amalia

Hola, ¿cómo estás? Mil años que no hablamos, como dos, enteros. Me acuerdo del día que nos vimos por última vez como si fuera un penal bien pateado (que no alcanzó para clasificar). El aeropuerto era un caos, como yo y como tu pelo, te habías puesto el vestido negro que me hacía todo más difícil y llorabas como si yo me estuviera yendo a vivir a Canadá. Siempre lloraste lo correcto, supongo que la procesión y el desconsuelo te iban por dentro.

Canadá es un gran lugar para vivir, los 24 meses (sí, ahora cuento en meses, entendí que lo que hace la diferencia vale la pena calcularlo así. Y ahora también entiendo por qué te gustaba tanto contar nuestros meses de novios) estuvieron bien, qué se yo, tengo momentos. Vivo en una casa enorme que da al río, hay días que me quiero ahogar y hay días que juego al jockey, en invierno se congela y es como una gran pista de patinaje, increíble.

El laburo cumplió con todo lo prometido y más, ya me ascendieron y con lo que gano puedo ahorrar bocha, hasta me di el lujo de regalarme un auto para mi último cumpleaños. Es blanco, “el color que no es color que elijen los que no saben lo que quieren”, solías decirle… ¿te acordás? Y que tu vestido de novia iba a ser borgoña.

Ahora estoy supervisando la programación de unas páginas de cosméticos, a las modelos nórdicas les falta tanta cumbia y bondiolitas en la Costanera que te asusta. Mi jefe me prometió que quizás en un año me de una semana libre y pueda viajar para allá.

Me da mucha bronca admitir que nunca hubiera funcionado lo nuestro a distancia, tenías razón. Trabajo casi todos los días y los horarios fijos no existen. Eso está bueno porque me mantiene entretenido, pero veo una tira de asado o un partido de fútbol y me pongo loco. Mi atención me reclama que me ocupe hasta de mí mismo, no hubiera habido lugar para toda una vos. Aprendí que llorar es reiniciar.

No te mando una solicitud de amistad por Facebook porque estoy cumpliendo con esto de “no jugar arquería con nuestros sentimientos”, sé que verte y leerte en lo cotidiano sería peor, por eso tampoco te escribí en todo este tiempo. Pero, no sé, quiero saber cómo estás. ¿Seguís cocinando tan rico? ¿Hiciste el curso de tarot? ¿Seguís tan fanática de todo, como siempre? ¿Estás saliendo con alguien?

Tengo un perro también, se llama Don Argentino, pero le digo Tino. Ahora que es otoño me viene bien para los pies cuando duermo.

Ojalá puedas responderme pronto, besos.

Bryson (ahora me llamo así porque “Benicio” les era difícil de pronunciar y odiaba que dijeran cualquier cosa).


 

Tu carta llegó un 3 de julio en horario de oficina y yo necesité dejar pasar dos semanas, que fuera domingo y que bajara el sol para responderte. Me tomé los tiempos que se tomaban las cartas por correo postal en algún momento, harán 10 o 15 años. Leo y releo lo que escribiste y me sorprende con qué redondez supiste pintarte de cuerpo entero. Se te ven todos los orgullos, la soledad, las inseguridades. No sé qué me habilita a mí a tildarte de solo e inseguro cuando, con tu partida, les conocí a esas dos cada rinconcito. Pero te siento así. Te leo y releo y te siento así.

Me alegra saber que en el trabajo te va tan bien que hasta pudiste comprarte un auto color quinceañera un poco excedida de peso que vive en Florida. Ahora blanco es ese color. Pequeño, casi ínfimo indicio de que las cosas cambiaron. Ya casi no cocino, por ejemplo. Pelar y rallar y hervir para uno es aburridísimo. Sigo siendo una entusiasta de cosas, pero lamentablemente la mayoría no combinan con mi sueldo, cosa que según leo allá en el norte no -te- pasa. Pero, no voy a mentir, me compro más de lo que mi superyo y la tarjeta de crédito quisieran admitir.

No puedo creer que tenés un perro. ¡Con lo que te insistí! Siento que debería, no sé, hacerme las tetas o empezar a correr como tanto me rompiste las bolas para que hiciera. Igual, me pone contenta. Me siento parte de esa decisión, un poco porque me lo estás contando sabiendo que, y un poco porque te quemé el bocho con que.

Estoy saliendo con alguien, sí. Creo que estoy bien y me gusta, pero necesité dejar pasar dos semanas, que fuera domingo y que bajara el sol para responderte. Quizá a estos dos términos les falte un conector, pero me siento rara y no lo encuentro ahora.

No nos busquemos por Facebook. Es una pavada que puede disparar para cualquier lado.

Ojalá puedas tener más de una semana de vacaciones, como el humano con tiempos y cansancios que sos. Como todos, bah.

Besos,

Amalia (sencillo, por suerte, permanece).

PS: Tu carta me hizo reiniciar.


 

“Estoy saliendo con alguien, sí. Creo que estoy bien y me gusta.”

¿Por qué escribiste esa oración en negrita y usando mayúsculas? O capaz que yo la leí así, no sé. Igualmente yo también estoy saliendo con alguien, una francesa de nombre difícil que vivió en Alemania y ahora labura en la misma planta que yo. No sé, estamos hace algunos meses pero, qué se yo, no sé.

Es fría, es distante, la corro en calzones y no se engancha. Nunca se ríe, es como si durmiera sola conmigo en mi cama. Es tan distinta a vos que me hizo entender mucho sobre vos. Y descubrí cosas que nunca me explicaste o hiciste ver, te responsabilizo. Yo no sabía que las minas se depilaban (sí que lo sabía, pero supongo que naturalicé tu piel lampiña como normalidad). Tampoco sabía que las uñas no les crecen prolijas y de colores, que no huelen tan rico si no se lo proponen y que el pelo no se les acomoda solo en la cabeza. No sabía que elegir ropa que les quedara bien podía no ser una opción, que los detalles podían no importarles, que generar interés sobre mi bienestar pudiera no ser prioritario. No sabía que se me podía no parar, no sabía que podía no tener ganas de decir te quiero.

No sé, ella no toma mate, no se pone mis remeras, no se ríe con mis imitaciones de Al Pacino, no me hace dibujos en la panza con fibrones, no canta, no se pone en pedo con vino de damajuana, no tiene frío todo el tiempo. Ella es correcta, es rígida, camina derecha, tiene principios sólidos. Jamás se le quebró la voz hablando de un libro. Ella no se te parece en nada. Te extraño siempre y a veces más que cuando la abrazo pensando en vos.

El resto lo leí: lamento que ya no cocines, que te hayas sentido sola e insegura es un tiro en la cien, tus tetas son perfectas, sos la decisión del perro, si en algún momento tenés un mambo económico me avisas y te mando lo que necesites.

La corto porque ya es tarde. Voy a almorzar algo que recién es el mediodía. Igual ya es tarde.

Lo tuve en un borrador por días y estaba desesperado, perdón, tenía que.


 

Yo ya sé que en nuestra relación me la pasé diciendo que qué puta esa y qué buscona la otra, pero estoy probando esto nuevo de no tirarles mierda a otras minas. Me encanta que te hayas dado cuenta de todo lo que hacía para cuidar cómo me mirabas, porque adoraba cómo me mirabas, pero no puedo evitar la molestia de que la dejes a la alemana así de mal parada. Nadie te obliga a estar con nadie, lamentablemente. Todo sería más fácil, habría un culpable. O no un culpable, un responsable. Otro, no vos. Otro.

Decile que te gusta abrazar y bañarte de a dos. Pedile perdón por tus ronquidos. Hacele chistes sobre tu desastre y su impecabilidad. Querela. Querela mucho. La alemana va a flojar. El amor es ese tipo de tobogán, el de muchos bucles.

No me mandes plata, sería raro. Tampoco estoy viviendo debajo de un puente, igual.

Besos. Varios.

(Es francesa, lo sé. Lo mismo da.)


 

Lo de que “nadie te obliga a estar con nadie” es discutible, el contexto me llevó a. Amo leerte redactar inconcluso. Lo del cuidar la forma en la que te miraba fue un dardo que dio en el blanco y en mis grises.

Lo de la plata te lo dije porque soy un copado, NADA tuvo que ver con que empiezo a querer que me necesites. Empiezo a querer que me necesites. Me falta tu necesitarme. Me falta todo, va.

Mirá, voy a viajar para allá. Quizás debería haber iniciado estas líneas con esa frase. Logré que me liberaran un par de días de vacaciones de las que me deben (logré: mentí, manipulé y un familiar grave de salud. Lágrimas siempre ayudan. Igual esas eran ciertas). En 10 días me tomo un vuelo con escalas, voy a estar 5 allá.

Quiero verte.

No sé cuánto tiempo libre tenga porque mi mamá pretende organizar un City Tour por las casas de todos mis familiares, quiero ver a mis amigos, comer asado, jugar un fútbol. Pero una noche es tuya. Si querés, una noche es tuya. Vamos a cenar, no tiene que ser toda la noche, tengo algunas fotos que les saqué a cosas que pensé que podrían gustarte (254). Nunca tuve la intención de que las vieras, las inspiraste, digamos, son mías. Pero te las puedo compartir.
Si querés, apenas llego me pongo en contacto con vos y arrreglamos.

Si no querés, cómo no te voy a entender.

Cuando vuelva voy a lamentar no haberte visto, si es que vuelvo.

A ver, volver voy a volver porque Tino, pero todo acá está cada vez más difícil y temo que el argentinazo termine de liquidar mis días nórdicos.

Lamento irrumpir en tu vida sin previo aviso después de dos años, pero te recuerdo que lo mismo hiciste conmigo hace varios un 7 de diciembre, cuando con un vestidito de flores y oliendo riquísimo le preguntaste a este extraño para dónde quedaba el Café Tortoni, mientras espera el colectivo.

 

(La continuación.)

Este intercambio se imprimió y se cosió a varios otros que podés encontrar en nuestro primer libro.  Conseguilo hasta el 6 de junio acá.

 

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Mariana & el cagón

56 Comentarios

  1. relaut

    Rompí en llanto.
    Gracias

  2. Micaela

    Me quede con las ganas del reencuentro.

  3. Dario

    Demando, Exijo e Imploro la continuación!

  4. Extrañamente también lloré. Y reí. Pero lloré mucho. Me identifiqué con esos amores imperfectos que tienen cosas que los hacen hermosos. Gracias chicas por tan lindo momento.

  5. Olivia

    Amé, simplemente.

  6. Flor

    Si esta historia no sigue me muero. Espero que exageración sirva. <3

  7. Flor

    exageración es exagerar.

  8. El amor es ese tipo de tobogán, el de muchos bucles…
    Que continue por favor!!!!!!
    ♡♡♡♡♡♡♡

  9. Romi

    Leo y releo, y es esa historia de amor que aunque no siempre termine bien, siempre te saca una sonrisa. Necesitaba leer algo así. Gracias <3

  10. ¡Yo también lloré! Necesito que esto no termine así por favor.
    Soy seguidora, amo este blog.
    Besos!

  11. Ailu

    Lloro.
    Imploró continuación.

  12. Naranja

    Ésto es tan precioso que me hizo mierda.
    Quiero seguir leyendo.

  13. Manu

    Wow!
    Maravilloso, realista, sublime, te rri ble. Como todos, me los comí en un ratito.
    Qué linda forma de escribir 🙂
    Sigan alimentandonos!

  14. Luli

    Sublime. Aplausos mil. Me quedé con ganas de más y debe ser la razón por la que me gustó tanto tanto.

  15. elgaby82

    Es terribleeee… banco al flaco…. Gracias!!!! las felicito sigan así la imaginación no tiene techo recomiendo la pagina amigos

  16. María Eugenia

    Sé que de esto hace ya mucho pero por favor….que no termine así. Que Bryson tenga la respuesta que esperaba. Que nosotros (yo) tengamos el reencuentro que ellos se merecen.

  17. sol

    La vuelvo a leer,favorita!

  18. Necesito que sigan con la historia, es una necesidad!!

  19. sol

    No puedo dejar de volver cada tanto y llorar igual, distinto, pero llorar igual .
    Es espectacular. Gracias!

  20. Meli

    Necesito que siga! Me encanta lo que escriben

  21. MartinS

    Quererse con alguien es una experiencia que realmente educa en de “las personas hacen lo que pueden” y si le sumamos la distancia bueno ni hablar. Cuando salió este hit yo no las seguía. Que suerte que re visitaron su viejo repertorio es realmente un hitazo (Novemver Rain dijeron a mi me sono a La hija del fletero). El martes aunque no viaje en 55 leo el final.

  22. Vir

    Encontré de casualidad hoy este blog. Empecé leyendo 2016, pero eran todos tan lindos que decidí arrancar desde el comienzo del mismo. ¡No esperaba llorar así! Gracias, gracias, gracias por hacernos volar con la imaginación a esos amores tan imperfectos como reales, esos que podemos encontrar a la vuelta de la esquina o ver reflejado en un amigo. Sigan escribiendo, sigan enamorando, sigan transportándonos a este mundo mágico del amor. Y más una vez, gracias por llevarnos con ustedes!!!
    Vir.

    PD: Espero que haya continuación de este texto, que nos regalen ese reencuentro que se merecen los protagonistas (aunque leyendo los comentarios, creo que existe más adelante).
    PD2: Por supuesto ya agregué el blog a favoritos.

  23. Pedazo de sequel hook clavaron. No puede (NO PUEDE) terminar ahí.
    Felicitaciones, che. A ambas.

  24. Juliette

    Hermosa, perfecta, increíble! Tan real que abruma, emociona y sacude. La amé, la versión más verídica del amor 😍❤️

  25. Andrea

    Por qué estoy llorando sentada en el colectivo?
    Por suerte tengo unas enormes gafas de sol.

  26. Florencia

    Que suerte que lei todos los comentarios… y me entere que continuaron las cartas. Estaba desesperada 🙂

  27. Valentina.

    ¿A qué te referís con ‘que no huelen tan rico si no se lo proponen’? Digo, ¿cómo sería proponerse oler rico? Además de bañarte o ponerte perfume.
    Lloré mucho con esta historia, fan de este blog.

  28. Maryjose

    Tan yo, tan él.
    No sé como sentirme al respecto.
    Empecé con risotadas y después rompí en lágrimas. Quiero ver que nos depara el destino como personajes no directos. Me encantan chicas.
    ¡Deseo más!

  29. Limon

    Bueno “di vuelta” el blog como si fuera un jueguito de family game y me siento orgulloso porque no tuve que soplarlo para que ande.
    El primer texto, mi “final boss” y ahora prueba superada y a empezar para adelante.
    Un adelante que les queda a ustedes como a un año y cuatro meses mas allá de hoy 4-8-2015-.
    No les voy a spoilear el futuro, aguanten y sigan escribiendo.
    Las bancomil

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