Bruno & Ornella

Primooo la sigo por acá. Bueno primero resulta que me dijo que no podía hablar porque estaba trabajando, es obvio que se quería hacer el interesante. Entonces le escribo y me tira que lo deje tranquilo que después me llamaba y yo no quería quilombos o sea solo pretendía hablar un rato. Le escribo a la hora y no me responde. ¿Ah, sí? Lo volví a llamar pero ya no me atendió. Se cae de maduro que está haciendo todo esto porque me quiere tener ahí, sé que en fondo le encanta.

A la noche me mandó este mensaje:
“Ornella no quiero saber nada con vos ya te lo dije mil veces”
pero yo lo interpreto como que está dilatando lo nuestro porque tiene miedo de entrar en una relación. Tipo se separó hace tres meses y yo puse primera, hasta ahora me tiene en el freezer pero ya lo voy a calentar jajajajaj!

Es como vos Bruni que me aconsejaste que afloje porque no me quiere. Pero yo sé que me quisiste decir que le dé para adelante porque tengo esperanzas y yo sí lo quiero.

A todo esto mi novio no sabe nada, son una estratega. En cuanto Ezequiel se digne a decir que sí me separo del otro. Ya ni me calienta ni nada pero viste que no puedo estar sola.

Ahora le voy a mandar un mensajito de texto de buenas noches porque hace un rato me bloqueó de todos lados, jajajaja. Me está buscando y me va a encontrar! Ya no sabe cómo más llamarme la atención.
Ni les cuento nada a mis amigas porque me dicen que estoy perdiendo el tiempo pero es pura envidia.
Yo no estoy loca, le clavó un like a la foto del barco que subí hace un mes, algo tiene que significar.

*****

Orne, PERO CLARO que se está haciendo el difícil. ¿A qué tipo no le gusta que le estén encima? Yo leí mal la situación, tenés razón, la posta es hacerte presente por todos lados para que no tenga a dónde ir.

De tu novio no te preocupes, yo me encargo, tengo buena onda con él, nos entendemos. Es más, creo que hoy hacemos alguna con todos los de fútbol, así que te libero para que vayas a la casa de este Ezequiel y, atendeme una cosita: te pegás al timbre hasta que el tipo se dé cuenta de que te ama, eh, no te bajes antes, no te rindas.

Para mí él está esperando algo así, un gesto grandilocuente, la gilada de llamada y mensajito es de equipo chico. Hay que poner el cuerpo. Así que subile un pasacalles o andá a su oficina con el almuerzo casero o metete en el auto y llevalo de paseo a donde quieran. Va a flashear, de una.

Dejámelo a tu novio a mí hoy y hacé la tuya tranca.

Acordate: el que abandona no tiene premio.

*****

Primooo, ¿de verdad creés eso? Porque mis amigas me dicen que es una locura, que lo deje tranquilo. Estoy que no sé para dónde correr porque Ezequiel ME ENCANTA pero hablo con uno y me dice una cosa, hablo con otro y me dice otra. Y yo soy como muy influenciable, o sea me dejo llevar por lo que escucho porque todas las ideas me parecen correctas y termino con un enjambre cerebral.

Me consta que soy pesada, sé que tengo ese mambo y termino hinchando las bolas olímpicamente. Pero no lo puedo controlar. Adentro de mi cabeza, diez minutos sin una respuesta son una eternidad. No necesito que el otro me responda, me dijeron mil veces: “terminás hablando sola” jajajaja! Es medio triste, lo sé. Te juro que a veces hago esfuerzos pero no puedo dejar de necesitar mucho.

Al final anoche no fui a la casa porque cayó Lauri tipo intervención (yo ya estaba cambiada para salir). Pero lo llamé cinco veces, no me atendió. También duele el rechazo. Me subo al tren de los persistentes, pero a dónde estoy yendo.

Mi noviazgo se cae a pedazos. A veces siento que esto de Ezequiel es una excusa para salir de ahí. Agarrarme de cualquier cosa para flotar. Me encantaría tener otra personalidad, mucho más fuerte, segura, confiada. Admiro a las pibas que van para adelante con todo, que parece que nada las detiene. Que se caen y se levantan intactas, que no necesitan validación constante. Me siento una esponja de baño llena de moho que cualquiera puede apretar.

Y bueno, es la que me tocó.

Hoy voy a ir a buscar a Ezequiel a la salida del trabajo. Después te cuento.

*****

Orne, linda, tranquila. No sé ni lo que digo yo, escuchá a las chicas que deben saben mucho más. Te conocen bocha y te tiene más cerca, más en todos los días que yo.

No pires por un pibe que no te da cabida. No vale el desgaste mental. Sos linda y sos copada, no te desperdicies en un boludo. En ningún boludo. Si no buscás el amor, buscá el respeto. Sin respeto nunca.

Perdoná la ciclotimia es que cada mail me hace reconsiderar.

*****

Boludo, me bajo creo. Ya fue lo de tu amiga tetona. Mi prima está re mal, posta enloqueció, ya no me da para disuadirla y me mata la culpa de que vos hagas cualquiera y yo sea cómplice. No quiero que me entregues a tu amiga por esto, no vale la pena que está sintiendo Ornella. Y quedé en el medio como un forro porque vos no tenés huevos para dejarla. Ella también está en otra, eh. Sé y sabe que te quiere pero está en otra. Flasheando con un pibe que nada de cabida. Es un desastre, creo que tu frialdad la desconfiguró. Como que metiste un cubito de hielo en el hardware de un robot y ahora no sabe qué hacer o para dónde ir. Y ella siempre fue muy dulce y atenta y ahora la veo perdidísima, a este otro pibe le esta hiriviendo el conejo. Yo la alenté a que lo hiciera y ahora me siento una mierda.
Eso que dijiste de la camaradería entre machos es una boludez. Y vos y yo somos dos boludos.

Me abro. Si querés terminar la relación, hacelo sin estrategia, sin vueltas, sin mí. No quiero estar con tu amiga. No quiero ser una mierda.

Bruno

*****

Primor, amigo, casi hermano. A vos no te tengo que perdonar ninguna ciclotimia, ¿no conociste la mía? Me levanto en A, me duermo en Z y durante el día voy pasando por todas las letras. Es increíble mi capacidad de enroscarme. Cero control de la ansiedad. Cero.

A Ezequiel lo fui a buscar al trabajo y me trató super mal, me hizo sentir una basura, una loca de mierda. Me fui llorando y lo eliminé de todos lados. Pensé que había onda, o por lo menos un potencial, me confundí, mala mía. No pienso volver a escribirle.

Cuando llegué al departamento, vino el que ahora es ex pero hasta ayer era mi novio. Me dijo que no quería seguir. Aproveché las lágrimas que venía acumulando y largué todo para afuera. Fue como si hubiera vomitado dolor, así de liberador. Lloré por todo lo que me está aplastando. Hoy me desperté mucho más liviana. A él tampoco pienso volver a escribirle.

Te quiero agradecer por ser tan bueno conmigo y estar en/para todas mis locuras. Te quiero, Bruno.

Ya voy a estar bien. Lo sé porque me lo prometí.

Te adoro!

*****

De nada loca, para eso estamos.
LOCA CARIÑOSAMENTE.

¿Tenés alguna amiga para presentarme?
Acá a lo lejos, un boludo en sequía absoluta.

Beso,
Bruno

*****

Primoroso, colgué unos días en responderte, perdón. Cuando salgas de trabajar venite para el departamento que las pibas me cayeron de sorpresa por mi cumple con litros de alcohol, comida, una torta y bardo. Cenamos y nos vamos de joda.
Vino Nati 😉 😉 😉 😉 😉 😉

Te amo!

Pureza & Bianca

Hola!
Si te llega este mensaje es porque sos especial para mí pero, más importante aun, para el mundo. Ya sos parte de todo esto, de esta infinidad de universos al que nombramos en singular, sos un enorme granito de arena. Vamos a juntarnos el jueves a ver salir el Sol, cantar, recordarnos que nos necesitamos pero que, en primer lugar y siempre, nos amamos.

El Sol es nuestro amigo, incluso cuando juega a las escondidas. Haremos un poco de yoga, de meditación y bailaremos, bailaremos, bailaremos!

Podés “invitar” a quien quieras. El aire es de todos y es más puro desde el mirador. Yo soy uno con el Sol que sale, vos sos uno conmigo, somos uno todos cuando nos abrazamos bajo ese naranja incipiente.

Me encantaría sentirte cerca para recordar que todo momento de nuestra existencia es especial. Te espero en el mirador de la 13 y San José cuando en tu ventana se empiece a dibujar un pentagrama blanco. Traé lo que quieras para compartir con nosotros, que somos una extensión de tu alma; y haremos lo mismo.

Ojalá me des la mano y te escuche inhalar paz.

Te pertenezco,
Pureza Vital.

*****

eu Jessamyn no sé si estoy metida por error en una lista intergaláctica o si le mandás estos correos a todos tus contactos, pero SACAME YA de este bodrio con olor a gente que se la da de superior porque se me tildan las neuronas.

qué onda? desde cuándo te drogás con estas sustancias místicas? tan linda que eras, toda rubia materialista, discriminadora de elite, nenadepapeadora compulsiva. qué roñoso te puso a ver las estrellas? ese sí que la debe tener larga.

leo la firma y se me ríen los pelos del orto. ya no te llamás Jessamyn Lissette? en qué clase de ritual de poca monta te convertiste en una marca de agua? con el bardo que hicieron tus viejos para que escriban ese nombre pretenciosamente pedorro en tu partida de nacimiento, qué despropósito.

me acuerdo de vos como esas pesadillas que se te quedan grabadas en la retina y nunca más podés volver a sacar los pies afuera de la cama. tres años de jardín de infantes, siete de escuela primera, cinco de secundaria. toda una infancia y adolescencia atormentada por esos grititos insoportables de nena caprichosa que tenías a mano cada vez que algo no salía como querías. vi tu conversión de pibita histérica a pendeja de mierda y fue patética.

en quinto se te rayó el celular, te pusiste a llorar y hasta tuvo que venir la directora a calmarte, de qué pentagrama blanco me estás hablando? te estás dando con cocaína?

eras una forra, Pureza. no hablo en presente porque (GRACIAS AL SOL) hace cinco años que no te veo. pero eras de lo peor. te burlabas de los becados, de los piojosos, de los negros. le hacías la vida imposible a Daniel porque no podía correr por la panza y hasta le refregabas en la cara que vos sí tenés madre. nunca volví a escuchar comentarios tan crueles como los tuyos.

andabas cartoneando atención por los pasillos; si no tenías el último modelo de zapatillas, la mejor mochila o la calculadora más científica, te agarraba un berrinche que mamita querida. no ibas a gimnasia si llovía para que no se infle el pelo planchado. eso sos vos. eso.

sacame de este spam falopa.

*****

compañera interplanetaria, hola! Qué lindo es saber de vos después de tanto tiempo. No sé exacto decir cuánto yo porque las horas son culturales, y esa cultura que creó las horas ya no me interpela.

Bianqui, te mandé una carta que le mandé a seis personitas más. Quiero compartir ese momento tan enérgico y energético con ustedes, quiero mostrarles que el odio que alguna vez pudimos llegar a sentir, con la salida del Sol se evapora e incluso se hace perfume. Respirar es necesario pero también es íntimo, es un momento que se comparte, posta que ahí en el mirador te das cuenta de que el mundo es inmenso, y qué suerte tuvimos de cruzarnos, y que quiero tenerte en mi vida, que no es mía, que es tuya, que te la regalo y te la envuelvo en papel con olor a la mañana en el campo.

No te pido que dejes de trabajar, ni de comer carne ni de tomar alcohol; sólo te pido que vengas a ver qué te pasa. Por más “falopa” o mística de cuarta que te parezca. No es la primera vez que recibo mails así, tan agresivos, trato de que impermeabilizar mi alma ante estas cosas. A veces es difìcil. Esas veces pienso en la que fui, con ese otro nombre, con esa individualidad que por suerte perdí en el camino.

Yo te voy a estar esperando para fundirme en un abrazo con vos, la Tierra, el cielo, el tiempo, el olor a que ahí estamos.

Te quiero, no te olvides de que sos parte esencial de un mundo que se empecina en perder la esencia.

Pureza 🙂

*****

o sea, te entiendo. bah, entiendo esta actitud reaccionaria que te deposita en el camino del boludeo espiritual. eras tan vos que necesitaste empezar a ser otra persona para alivianar la carga de tanto pasado amargo.

te acordás cuando me agarraste en el baño del colegio contra una pared y me amenazaste con cagarme a trompadas si no dejaba de salir con Fausto? yo tengo el recuerdo intacto. estabas sacada y las imbéciles de tus amigas arengaban el espectáculo patético en el que me obligabas a participar. diez amonestaciones me pusieron por tu culpa.

ojalá que en las horas culturales de tu reloj místico en tu muñeca de vainilla también haya tiempo para una reflexión menos hipócrita. es fácil esconderse en artilugios astrales, ahora un: “perdoname por ser tan mala persona” es divino, aunque esté más cerca de lo terrenal.

yo no tuve suerte de cruzarte. tuve suerte de egresar en tiempo y forma para no verte la cara más que lo justo y necesario.

sos falsa, Jessamyn Lissette. sos de mentira. ni tu nuevo nombre te pertenece.

y yo seré una resentida, pero por lo menos no trato de evangelizar excompañeras con este discurso de señalador de revista de spa. no necesito ir a ningún mirador porque respiro y no huele a mierda, porque no fui sembrando maldad a medida que avancé.

te vi hacer llorar a gente que se quedaba afuera del colegio por no poder pagar la matrícula. te vi burlarte de los discapacitados que fuimos a visitar en uno de los viajes catequísticos. te vi romperle ropa nueva a los que tenían algo que vos no.

te olvidaste. yo no.

las personas no cambian, solo esconden la mugre debajo de una personalidad menos miserable.

dejá de esconderte en esta paz de cotillón y demostrá lo que realmente sos. dale, salí a la luz. toda esta introspección te queda demasiado grande.

por fin puedo decirte todo lo que tengo atragantado hace tantos años. no sabés lo lindo que se siente.

*****

Las personas sí cambian. Si no cambiás es que no aprendiste nada.

Todos tenemos remedio. Yo lo encontré en el abrazo de las mañanas, en una guitarra, en la respiración a conciencia y entre muchos, entre todos los que quieran ser parte de este gran momento que es el presente.
Todos tenemos remedio, pero si hablás con tanta saña no lo vas a poder ver.
De todas formas, te seguiré esperando.

Viene Fausto, por si te interesa más que mi reloj cultural en mi muñeca de vainilla o eso que dijiste.

Si te herí pido disculpas, si me heriste me olvidé. Hoy sólo quiero decirte, Bianqui: respirá.
Me voy a yoga en la Plaza Cívica, y hoy, mañana y siempre voy a estar para recibirte con la mano extendida.

Pureza 🙂

*****

dale, re voy a respirar con vos. si ves que no llego, respirá. por las dudas.

sos parte de un pasado que no me interesa reiniciar. si cambiaste, te felicito, allá vos y tu conciencia. ojalá que nunca se te pinche el globo aerostático de boludez en el que vivís porque, mamita, lo que te va a doler la caída a la realidad.

te dejo que me voy a un asado. no comer carne no te mejora como persona, eh. solo no estás comiendo carne. guarda con la anemia que con cuatro semillitas y un yuyo no cubrís ni la mitad de lo que necesitás.

de ahora en más sos spam. siempre lo fuiste, solo que ahora apreté el botón que te junta con todo lo no deseado.

suerte, “Pureza”.

buenas respiraciones para vos. ja.

*****

Ojalá mañana pasees sentada en el manubrio de la bici del chico que te gusta, o esa sensación en cualquier otra cosa. Te deseo todo lo bueno.

Pureza 🙂

Tiago & Uma

Te vi bailando el 15 de enero a la tarde en la playa de Santa Teresita, a la altura de la calle 34. Vestías pollera blanca, malla y el pelo suelto. Me había ido a pasar el fin de semana con mis viejos a la costa y me llamó la atención el sonido que provenía de una banda de percusión, cuando me acerqué, ahí estabas, moviéndote al ritmo de la música y riendo con tus amigas.
Quedé tildado en tu imagen y mientras manejaba mi vuelta al asfalto recrudecido, me arrepentí de no haberme acercado a decirte que sos una de las mujeres más hermosas que vi en mi vida.

Pero como no todo está perdido en la era de la globalización, inicié una campaña para encontrarte. Mi primera movida estratégica fue buscar el nombre que se leía en la bandera que alzaba el del bombo, queriendo que formaras parte de La Fulanita Ritmo y Sustancia. No lo hacés, conclusión obvia: los viste arengar y en vez de quedarte parada con los brazos cruzados (como quien escribe) aceptaste el juego que proponían.

Entré todos los días durante un mes y medio a esa página con la esperanza de que subieran una foto de ese día a esa hora y así poder localizarte. Mi suerte fue ambigua, la imagen finalmente apareció, no así la etiqueta. Recorté tu mini pedacito de cara que sobresalía en el fondo y me zambullí en el buscador de imágenes por si las coincidencias andaban con ganas de trabajar. No lo hicieron, sin resultados, como metáfora de mis proyectos (casi) en general.

Otros quince días se sucedieron hasta que una pista cayó del cielo: Irina meneaba sus caderas a tu lado y una etiqueta me direccionaba hacia su perfil. Le pregunté si te conocía y me dijo que eras la prima de una amiga y que solo sabía tu nombre: Uma. Ningún otro dato. No quise insistir para no levantar sospechas infundadas.

Me estoy extendiendo así que voy al hueso: escribí tu nombre en el buscador de Facebook y entré a todos los perfiles que existen. Me tomó una cantidad de horas que no vale la pena mencionar, pero lo conseguí. Acá estas.

Hola, Uma. Sos una de las mujeres más hermosas que vi en mi vida.

Ojalá peque de romántico y no de psicópata. Bah, es lo mismo.

Por lo poco público que se puede ver, tenés 25 años y sos de Lomas de Zamora. Yo soy un Tiago de 40 que vive en Lanús. Estamos cerca. Ahora mucho más. Que mi edad no te espante, dejémosle ese menester al hecho de que me estoy divorciando y mi vieja me obligó a veranear con ellos para hacerme sentir mejor, es decir, taponarme de comida casera. Soy historiador, tuve que borrar y reescribir varias palabras para dar este look joven y fresco que pretendo conseguir sin ningún tipo de éxito.

Me despido como un ganador porque te encontré y te encontré.
Besos,

T.

*****

Tiago, junto con esta carta dejo tu primer mensaje, nuestro primer intercambio, ya hace tanta vida, porque estuve releyendo en las últimas semanas todo lo que nos escribimos y cada palabra fue como una trampa para osos para humanos. Para mí. Y caí en todas y ahora duele.

¿Qué nos pasó, Tiago? Estábamos tan enamorados. Vos me querías con locura. Tenías una forma de quererme que me hacía sentir la mina más perfecta de la Tierra. Y ahora te alejás y decís que no querés lastimarme pero es exactamente lo que estás haciendo. Con tu distancia, con tus respuestas escapistas.

Yo dejé todo por vos. No sé si te acordás de que estudiaba psicopedagogía y cuando me dijiste que nos mudáramos juntos por allá, solté todos mis cabos y me fui sin pensar a qué debían atarse en realidad.

Años al lado tuyo estuve. Me quedé como acompañante de tu papá cuando estaba internado porque vos no lo soportabas. Le puse la sonda en el pene cuando se le salió porque me preocupaba que perdiera fuerza o monitoreo y nadie venía a ayudarme del hospital. Me avergüenza y no quería, pero en ese momento sentí que lo tenía que hacer. Las viví todas por y para vos. Y ahora me decís que lo que te pasaba no te pasa más.

¿Por qué? ¿Porque no puedo tener hijos? ¿Porque ya no soy la pendeja atrevida a la que le escribiste esa vez? ¿Porque no te gusto? ¿Hay otra mujer como la hubo hace 18 años cuando te conocí?

Necesito saber por qué pensás que ya no podemos funcionar. Necesito saber qué pensás de mí. Yo te amo tanto, Tiago.

*****

Pensé que en 2035 ya nadie escribía cartas, fue una sorpresa encontrar la tuya sobre la mesa recién cuando llegué. Me tomo el trabajo de redactar a mano una respuesta a pesar de que ya es de madrugada. Los desafíos siempre me tuvieron de esclavo; así como el whisky, las obsesiones y las mujeres con el pelo suelto. Cuando despiertes y leas, sabé que el escrito no es para vos, va dirigido a la Uma de 25 años que conocí una tarde de verano:

¿Qué te pasó? ¿Por qué desapareciste? ¿En qué llanto se te lavó la sonrisa? ¿En qué enojo perdiste la esperanza? ¿En qué crisis se te perdió la alegría?
Eras tan mágica, mi amor. Brillabas con una intensidad única y atrapante, irradiabas felicidad, caminabas dejando una estela de dulzura. Tu ritmo, tu música interna, tu fuego… todo parece estar guardado adentro de un baúl forrado de espinas.

De a poco te convertiste en una persona posesiva, agresiva, vengativa. Solo recibo reproches y reclamos, ya no hay besos apasionados, ya no hay caricias trasnochadas. El amor con el que me tratabas se pudrió y de tu boca solo se disparan cuchillos.
Te llena de ira no haberte desarrollado profesionalmente, te angustia no poder ser madre, te incomoda vivir en carne propia la conversión de curvas perfectas a rollos de piel y grasa. Y me culpás a mí por todo lo que hiciste o dejaste pasar, soy el gancho carnicero en donde colgás tus inseguridades. Se vuelve insufrible tratarte estando tan vulnerable.

¿A dónde está la princesa que me miraba con admiración? ¿A dónde fue la perla más linda que se alegraba cada vez que me veía entrar por la puerta? ¿En qué estación se bajó por error nuestra pasión?

Ya no quiero seguir esperando que algo de lo que fuiste se materialice en una realidad teñida de resentimiento; en un presente en el que, si escuchás una banda tocar, te quedás sentada y te enoja si salgo a bailar.

*****

Crecemos y cambiamos, eso no quiere decir que vayamos a (o tengamos que) desenamorarnos.

Me voy a vivir unos días a lo de Mariana. Es más que nada para dejarte pensar.
Podés escribirme a donde siempre, no hace falta que juguemos al encanto de la carta a mano si nos vamos a decir cosas tan tristes.

Acordate cada vez que puedas de lo mucho que te amo.

Uma,
la de siempre en lo que importa.

*****

Te vi, Uma. Pasé con el auto por la puerta de la confitería Perla Negra, salías apurada vistiendo pollera blanca, camisa amarilla y el pelo suelto. Tengo tu imagen grabada en la retina. Volví a mi casa como si hubiera sufrido un golpe fuerte en la cabeza.

Pasé por encima con total impunidad los diez años de separación, inicié sesión en RadarMe e hice un rastreo de las coordenadas de las calles en ese día a esa hora. En la lista de transeúntes aparecía tu ficha pero no tenía otra información que tu nombre y tu edad, siempre Uma, ahora 53. Entonces maximé la ficha y el nombre de la confitería en Drinkers y la aplicación me informó que solés ir una vez por mes entre las 17 y las 20 hs., generalmente sola, y en el podio de tus pedidos está el café doble con crema. Como no contaba con un día especifico, descargué tu única foto pública de Balloon y se la dejé al mozo junto a esta carta manuscrita que tiene mi tarjeta personal para que puedas responderme.

Solo quiero decirte que sos una de las mujeres más hermosas que vi en mi vida.

Cruzarte me desestabilizó todos los sistemas, sentí lo mismo que aquel día que el calendario marcaba enero de 2017 y no este triste mayo de 2045.
Me comporté como un idiota, te vi partir y me quedé en silencio con la convicción de estar haciendo lo correcto cuando en realidad comenzaba a hundirme en una zanja de soledad. Me tomó varios años admitir que los problemas tenían mi firma y sello pero se los adjudicaba a los demás. Si me odiaste, al final de cuentas no importa, yo me odié más.

¿Cómo estás?

Pienso en vos a diario, nuestra historia se detuvo en un instante y es lo único que puedo traer al presente: la música de tu sonrisa. La selección que hace la memoria a la hora de recordar siempre te deja con el corazón más roto, no hay escapatoria.

La línea de partida me quedó atrás en las 68 velitas que cuento, la de llegada está presente cada vez que me despierto y en la letra temblorosa que estás leyendo. Dicen que al final de camino hay una luz, ojalá sea la tuya. Quiero volver a verte, Uma.

*****

Tiago, aquí estoy.

No sabés la cantidad de silencios que te lloré. Ahora te leo y siento tu calor, ese mismo del que hablás, muy cerca, casi arrebatándome el aire.

No fue justa tu desaparición. Tu forma de lidiar con el dolor fue egoísta. Actualicé mi casilla de FindU a diario. Más que a diario. Cada veinte minutos. Te seguí desde Live Street View todos los viernes y sábados. Cuando no te veía volver, comenzaban los ataques de pánico.

Nunca me importó que nada te notificara mi seguimiento. Es más, lo deseaba. Anhelaba que escucharas un timbre y que en la proyección apareciera mi nombre, que te causara algo, intriga, congoja, algo. No sucedió. Tuve que convivir con (más bien que sobrevivir a) la idea de que ya no me querías.

Soy una mujer hermosa, sí. Estuve trabajando en ese aprendizaje estos últimos años. Soy buena, inteligente, divertida. Las personas disfrutan de mi compañía y puedo adaptarme a distintos grupos. Y en eso estoy.

Ya no quiero la monogamia, Tiago. Es un padecer tras otro, es difícil, es imposible de abarcar en tanto expectativas y muy decepcionante en cuanto a esa articulación entre paso del tiempo y sentimientos que llamamos realidad. Ahora quiero toda la libertad que se pueda conquistar. Toda la que en un momento relegué para hacerte feliz. No me arrepiento, me llenó de alegría ser tu mujer durante esos años. Pero ahora quiero ser mi mujer. Quiero entregarme por el tiempo que duren los encuentros y volver a pertenecerme. Quiero que la realidad me sea liviana, fresca.

Serás siempre mi gran amor, el hombre de mi vida. Quiero volver a verte también, pero el tiempo te ha dado la razón: cambié. Seguro vos también.

Feliz cumpleaños, unas semanas atrasado.
¿Querés que nos conozcamos?

*****

La Fulanita Ritmo y Sustancia sigue vigente, ¿podés creer? Por alguna razón me hice fanático de sus melodías después de nuestra separación. El viernes a las nueve de la noche tocan gratis en El Planetario, espero encontrarte ahí, bailando entre la multitud. No me va a ser difícil dar con vos, no te olvides de que tengo experiencia.

No estoy en edad para ponerle condiciones al amor pero respeto todas las tuyas. Me fascina que te hayas enamorado de vos, solo tenías que mirarte al espejo para vivir en carne propia lo que podés generarle a otra persona sin ninguna dificultad.

Tacharé los días en un almanaque como un preso (del amor.)

Besos por doquier.

T.

P.D: quiero conocerte todavía más que la primera vez.

Valentín & Pamela

-Valentín: Pame
-Valentín: Estás?

-Pamela: qué pasa Valentín

-Valentín: Ya sé que me pediste un tiempo y esto es violarlo, pero no puedo no hablar con vos por semanas, es insólito, no entiendo qué mierda es un tiempo.

-Pamela: un tiempo es cuando me dejás pensar tranquila en qué es lo que quiero para mi vida y vos te concentrás en solucionar todos los problemas que tenés.

-Valentín: Pero yo puedo intentar solucionar mis problemas con vos al lado. De hecho, es la única forma en la que puedo. Desde que no nos vemos estoy en piloto automático en el laburo y no paro de mandarme mocos. No sé, o no puedo, pensar en otra cosa que no sea que quiero estar con vos, POR LO MENOS HABLAR CON VOS.

-Pamela: ahora la que carga con la responsabilidad de la lejanía soy yo, ¿no? ¿Es mi culpa todo esto? Mirá, anoche tuve una fiesta y la pasé increíble, es sábado a la mañana, no quiero que me arruines ni el recuerdo de anoche ni el fin de semana que recién arranca.

-Valentín: No te estoy echando la culpa de esto, y entiendo que quizá tenemos métodos distintos para lidiar con la distancia, pero todo lo que hacés; mejor dicho lo que no hacés, me hace sentir mal. No quiero arruinarte el fin de semana. No quiero arruinarte nada. Sólo extraño que me quieras.

-Pamela: siempre hacés lo mismo. Esta vez me cansé, de verdad. Este juego de hacerte el pobrecito que tantas veces me hizo caer, ahora me repugna. No me agarrás de nuevo, por fin abrí los ojos. Un año entero me costó, pero lo hice. Si no me dejás respirar en paz, te voy a bloquear.

-Valentín: Y entonces para qué me pedís un tiempo, pelotuda? Por qué no te la bancás y me cortás y me decís todo esto en la cara, eh? No podés? Un año entero yendo y viniendo con tus bajones, tus noches de llorar sin razón, tus irte a las 4 de la mañana. Y vos sos la que te cansaste? Imaginate lo mucho que me gustás que quiero estar con vos a pesar de todo eso. Por eso te busco, por eso te “invado”; porque si no me querés más necesito saberlo.
-Valentín: Además es una ventana de chat, no me trepé por tu balcón, no hace falta que te pongas toda restrictiva.

-Pamela: hasta ayer estaba dispuesta a darte una segunda oportunidad, bah, una tercera, cuarta o quinta. Y estuve a punto de escribirte a la tardecita pero pensé en que mejor no, que era preferible esperar unas horas, que convenía dejar pasar el fin de semana. Mi instinto fue tan preciso que hoy me siento orgullosa de no mandarme de nuevo. Anoche en la fiesta me enteré de lo que hiciste con Sabrina, y no me vas a poder decir que estoy fabulando, que me mintieron, que nos quieren hacer daño: ME LO CONTÓ ELLA MISMA. Ya me cagaste tantas veces que ni me duele, pero son los cuernos que rebalsaron el vaso. Hasta acá llegué, Valentín. Suerte en tu vida.

-Pamela Laborda te ha bloqueado. Ya no puedes enviar mensajes a este usuario.-

-Valentín: Pame, si es necesario yo te voy a escribir por todos lados. Por cielo y tierra. Las paredes cerca de tu casa también las voy a escribir. Quiero, no, necesito que sepas cuánto te amo, la falta que me hacés. No voy a tropezar con piedras del pasado. Lo de Sabrina es verdad, pero no sé cómo te lo contó ella. La zorra me estuvo mandando mensajes y fotos por casi un mes. Sabés cómo soy, hay cosas que me

-Pamela: cortala, no me importa cómo sos, ni lo que hacés, ni NADA. Dejame tranquila. Estaba tan caliente con vos y con tanta ira acumulada que me agarré a Jorgito de sistemas. De hecho lo tengo durmiendo ahora en la cama. No te puedo atender, me entenderás. Andá a llorar a la iglesia, mi vida.

-Valentín: Ya no me querés ni un poco? Vos te acordás de cómo gritabas cuando te cogía? Te acordás de las veces que me pediste que te fuera a buscar a tu casa porque no querías estar sola? Te acordás? Ya no me querés vos?

-Pamela: si te querés coger a medio mundo, ¿por qué no te cogés a medio mundo? Digo, para qué vas a tener una relación si tenés ganas de chuparle la concha a todo Palermo y alrededores. No entiendo, es como si quisieras arrastrarme en tu camino de mierda a mí, como si estuviera atada al guardabarro de tus decisiones y me pasearas por donde querés.

-Valentín: Vos elegiste todo esto, pendeja. Yo nunca te forcé a nada. No me hagas responsable a mí por no terminar de definir si querés estar sola o no, si sos independiente o no, si sabés nadar o no. Por más de que tengas las tetitas firmes estás grande. Vos viniste a mí, eh. Yo estaba tranquilo laburando en un stand de mierda para una empresa que me paga con su vuelto y te acercaste vos solita. Por qué carajo me enamoraste si de repente ahora querés hacer la tuya? Sos muy mala persona flaca.

-Pamela: es una lástima que el día esté tan lindo y vos seas tan pelotudo. Miralo al forro, hablando de amor, haciéndose el enamorado.
-Pamela: y te aclaro que yo sé exactamente lo que quiero. Quiero un hombre que me cuide, que me respete, que me haga sentir única. Que yo no necesite hacer terapia o bajar de peso para sentirme maravillosa. Al lado tuyo solo tengo inseguridad y restos de la energía que te queda después de gastarla con otras.

-Valentín: “un tiempo es cuando me dejás pensar tranquila en qué es lo que quiero para mi vida y vos te concentrás en solucionar todos los problemas que tenés.” Ves que sos una pelotuda? Sabés lo que querés o no? Por qué no te animás a responder si ya no me amás? Cómo les gusta ahora boquear, sentirse “empoderadas”. Qué palabra de mierda. A vos no te queda ese papel, Pame. Vos estás mucho más allá de toda esta gilada de moda. Sos una piba inteligente, que no te la hagan caber con palabras grandes pero ideas chicas.
-Valentín: Ojalá seas muy feliz, te lo deseo de corazón. Al hombre que buscás no creo que le gustes con esas piernas maceta que tenés, pero suerte en la búsqueda. Y cuando quieras volver, ya sabés mi número y dónde vivo.
-Valentín: Y lo mismo yo de vos.

-Pamela: hace un mes hubiera creído que tenés razón, que no soy así, que hacerme valer me queda grande. Hoy, mi estimado Valentín, te leo las manipulaciones antes de que termines de redactarlas y no compro el pescado podrido que tratás de venderme como “personalidad”.
-Pamela: Acabo de descubrir que soy inmune a tu discurso. Que ya no te leo como a un Dios sino como a una vieja loca que grita cuando nadie la escucha. Me fagocitaste la identidad y la voy a recuperar, volarán cabezas; pero que retomo mi vida, de eso no tengo dudas.
-Pamela: qué hermoso cuando a medida que leés te vas convenciendo de lo que se dice, pero el discurso lo escribiste vos y no otra persona.

-Valentín: Y no, qué vas a saber vos de lo que escribe otra persona si no agarrás un libro desde tercer grado.
-Valentín: Retomá tu vida tranquila. Necesitaste toda una hora y mil líneas escritas a mí, el que supuestamente te hizo tanto mal, para sentirte valiosa. Ojo que todo lo rota que estás no es mío flaca eh, no, vos venías chota de antes, tanto llanto no sé si será de tu papito o de algún boludo que no te quiso tanto como yo. Tené eso presente siempre. Que nadie te va a querer tanto como yo. Que sos la mujer de mi vida y estás eligiendo cerrar esa puerta. Todo el derecho tenés eh, pero no vuelvas. Ni se te ocurra llamarme borracha, es más, borrá mi número por favor, olvidate de mi timbre. Ya no quiero que quieras volver. Ahora el que se da cuenta de que no da dos mangos por el otro soy yo. No valés el sacrificio, Pamela. Estás demasiado trastornada y hacerse cargo AY QUÉ PAJA POR DIOS.
-Valentín: Te quise mucho, tanto. Todo te quise. Ahora se va a ir esfumando y ese amor no vuelve más. No lo vas a encontrar ni en mí ni en nadie. Aprendé a aguantar el llanto sola. O es que las mujeres sólo pueden llorar en silencio si no tienen un teléfono cerca?

-Pamela: yo te amé, Valentín. Te amé como a nadie. Pero mis piernas de maceta ahora me hacen correr en otra dirección, una lástima para este amor sincero entre un infiel y una piba sin coraje.

-Valentín: Perdón por lo de las piernas. No son gordas. Me hiciste calentar y me fui de boca. Vos también. No nos digamos estas cosas.

-Pamela: si no te hago calentar yo, te hace calentar otra, la cosa es que siempre terminás agrediéndome o con tu pija en una boca.
-Pamela: se está despertando Jorgito y te voy a bloquear de todos lados. Ya podés anunciar en las fiestas que estás soltero, capaz que tu prima se prende de nuevo. ¿Algo más para despedirte? ¿Que tengo espalda de toro? ¿Que mi olor a chivo te saca las ganas de abrazarme?

-Valentín: Cuidate el culo, Pamelinda. Que hay mucho forro dando vueltas por la calle. Que seas muy pero muy pero la más inmensamente de todas la más infinitamente feliz. De corazón. Hasta acá tu tiempo. Besos flaquita.

-Valentín Espeche te ha bloqueado-

-Pamela: amiga, ¿estás por ahí? Acabo de cortar definitivamente con Valentín, ¿puedo ir a tu casa? O venite que estoy sola.

-Lara: Eyyy qué pasó? Tan temprano cortaron? Qué raro un sábado a la mañana boluda. Obvio, venite, acabo de poner el agua.

-Pamela: dale, ahi voy amiga.

-Lara: Me está llamando Valentín. No atiendo, no?

-Pamela: no, porfa. Ya salgo.

-Lara: Esperá Pame, te voy a buscar un toque con la moto. No vengas sola. Me llama sin parar este pibe, no sé qué pasó pero no salgas te aviso para que bajes.

-Pamela: ok, dale. Me quedo con el celu al lado, vení rápidooo 🙁

-Lara: Saliendo. Armate un bolsito.

-Pamela: en eso estoy!

*****

– Rocío: qué onda essssooo! Cómo vaaaa? es sábadoooo, nos vemos Valennnn? 😉 😉 😉

-Valentín: qué haceeeeees ro!? De una, pero estoy para algo tranqui, hay un restorán por Palermo con las luces bajas, pedimos un vino, estás para esa?

– Rocío: ajajajajajajajajajajajaja! Ay miralo al seriooooooo ajajajajaja! dale sí de una, me escribís a la nochecita y arreglamos? ahora entro a spinning a fortalecer la colita 😉 jajajaja!

-Valentín: Mirá que sos wacha eh. Dale, te llamo a la noche. Tengo que pasar un minuto a buscar algo antes, por eso quizá me demore un cachito. Pero termino y te llamo linda.

– Rocío: te espero linnnnnndddoooooo besososs muchos y en múltiples zonas jajajajajaajaja

Clemente & Lautaro

Gracias, campeón. Pasa que en el laburo si me ven con el celu se ponen la gorra y en la compu solo puedo ver el puto mail de la empresa y alguna que otra página pedorra.

El sábado en el asado me sentí como el orto, se me notaba pero te juro que no sé qué más hacer porque estoy en una complicada y escuchar al chino y sus diez polvos me hizo mierda.

Con Cele no estamos cogiendo. Te lo cuento pero por favor no abras la boca, que no se te escape porque me da vergüenza y vos sos mucho más mi amigo que todo el resto. Ponele que pasa una vez por mes, con toda la furia. Algunas veces fueron hasta dos meses sin tocarnos un pelo. Yo estoy desesperado y ella no quiere. Y en este caso, si insistís es peor. Me dice que el sexo no le importa, que podría tener una relación sin coger, que es algo secundario. ME ESTOY VOLVIENDO LOCO.

No es que quiera basar el noviazgo en un cálculo de garches, pero tampoco creo que sea algo para el descarte.
Soñé que me cogía a todas mis compañeras de acá, me mato a pajas, empecé el gimnasio, me conozco las páginas porno de memoria. Estoy dándome con la homeopatía que encuentro para sacarme las ganas de coger. Spoiler: no funciona.

Es una piba tan buena que no quiero tirar a la mierda los últimos cinco años, en todo lo demás vamos genial, pero ahí es cuando los goles son en contra.
Al principio no era así, hubo un momento en el que se le murieron las ganas y no pude hacer nada. Hasta le pregunté si era por mí que ya no la calentaba, pero me dice que no se siente sexual en general. Ni conmigo ni con nadie. No sé.
Pensé en cagarla pero no creo que sea una solución a largo plazo.

Encima el chino contando que acabó tanto que se le secó la pija y a lo último ya no tenía leche, qué hijo de puta. Ni el auto le envidié tanto como esa anécdota.

Me siento en el mar haciendo señas para que alguien me saque.

Clemente.

*****

Querido, qué mala mano te tocó.

No sé bien qué decirte porque nunca estuve en una así y hace rato que no tengo pareja estable. Lo que rescato en muy (MUY) modesta medida es que la mina no hizo del tema un tabú. Digo, puede hablarlo y decirte que no tiene ganas. Estoy a favor de que no coja de favor. Eso sería peor. Onda me saco el tema de encima. Si no es así, si la molestia no se volvió un trámite con el que cumplen sólo por el cagazo a abandonar, no todo está perdido.

¿Vos sólo le consultaste qué onda o le expresaste genuina necesidad? Digo, ¿sabe que te está haciendo falta?

Si no pasó nada concreto en el medio que la secara es muy difícil que de repente la falta de ganas sea constante. Capaz te estás recortando mal y te quedó la pija rara a la vista. O estás juntando olor por el verano. ¿Te lavás bien vos?

¿Por qué no proponés para el próximo finde largo una escapada? No sé por qué hay una certeza/presión que indica que de viaje se coge.

No sé negro, vos la querés a la mina. El amor es más fuerte y todo eso, qué sé yo.

Al chino no le hagas caso. Ni Papá Noel que vive de chimenea en chinenea tiene que esquivar tanto humo como nosotros cuando habla el chino.

Llamame a la noche si estás bajoneado.
Laucha.

*****

Recontra sabe que me está haciendo falta coger más seguido, se lo dije de todas las maneras que existen, desde explicándole lo que siento hasta gritándole como un orangután con la pija parada. Y estoy SEGURO de que lo que la motiva a coger las pocas veces que tiene ganas es el miedo a que la deje, es como pagar el precio de una relación en polvos mensuales. No le sirve a nadie.

Además boludo, y esto es lo más increíble, tengo tanta energía (leche) acumulada que en el gimnasio me estoy matando, no sabés el lomazo que estoy pegando. Las minas me miran como loco, o sea estoy a punto caramelo. Y todo para mandarme mano en soledad mirando a Candy Perley petear a un negro.

Ya no da para más. Te juro que me despierto y no tengo ganas de nada. Le voy a decir que así no puedo seguir. Soy un forro pero tampoco me quiero amargar la vida por esto. No da lo mismo tener o no tener sexo. Y si no te encontrás ahí, es una cagada. Ninguna relación tiene chances de vivir.

No le quiero preguntar nada más, si hay algo que le pasa y no me lo cuenta, es un mambo de ella. Dejé de cargar mochilas que no son mías en el colegio primario.

Me ofrecí a acompañarla a una ginecóloga, le dije de hacer un trío (capaz es lesbiana, no sé), me empecé a cuidar para que me vea más lindo… nada quiere, nada le gusta, nada la despierta. Y bueno, ella se lo pierde.

Esta noche le encuentro un cierre a esto, ¿consejos?

*****

Clemen, te pido perdón por todo esto que te voy a decir. Posta se me cae la cara de vergüenza y además ya sé que no voy a lograr nada.

Soy gay. Estoy hasta la médula con vos hace como tres años. El primero me lo pasé jugándola de brother para acercarme. Mejor dicho para acercarte, yo ya estaba ahí pegado aun cuando pensaba que mejor irse, que al pedo, que incluso estaba mal. El segundo me hice el macho latino y salí con veintipucho minas. No me cogí a ninguna. A cinco les terminé contando de vos. Con dos se me cayó una lágrima. Este año tiré la toalla y creía que me había autoconvencido de que teníamos una amistad y no debía hacer nada para cagarla, que todo sería para peor; pero ahora me contás esto y yo me muero de ganas de decirte que Celeste se curta, que no te merece, y no para hacerte puto. Sé que eso no va a pasar, ya ni me importa. Es que no soporto que estés al lado de alguien que no quiere coger con vos, muchísimo menos de alguien que no te hace feliz.

Te vas a querer matar cuando leas todo esto, perdoname. Lo último que busco es que prefieras distancia, pero ya no aguanto boludo. No puedo leerte como amigo hablar de tu cuerpo y de tus ganas de coger si doy cualquier cosa por dormir con vos.

Espero que esto no nos arruine porque, sea de la forma que sea, te quiero en mi equipo. Pero intentá por un minuto entender la hernia emocional que se me hizo en este tiempo.

Te quiero, negro. Perdoname.

*****

Perdoname vos por estos 7 días sin respuesta, me dejaste helado, no me la vi venir. No sabía qué decirte, ahora tampoco pero no quiero que pienses que prefiero distanciarme. Me pone triste tomar conciencia de que te hice todo eso sin querer o darme cuenta.

A mí me gustan las mujeres, solo las mujeres. Me encantaría sentirme atraído por vos pero jamás te vi de esa manera y es improbable que cambie. Imposible. Lo quiero dejar en claro para que no tengas una esperanza ciega en relación a mí.

Ya no te voy a contar de mis problemas con Cele, o por lo menos no por un tiempo. Hablé con ella y me prometió que iba a cambiar por lo que seguimos juntos, no trato de refregártelo por la cara, me parece importante que sepas que el noviazgo todavía es un hecho. La felicidad es relativa y está repleta de condiciones.

Me siento caminando en una cuerda floja, cada palabra que escribo la pienso mil veces porque no quiero ofenderte.

¿Por qué no me lo dijiste antes? Supongo que se necesita mucho valor para hacer esto pero, Lautaro, nos conocemos desde que tenemos diez años. Podríamos haberlo solucionado sin que tengas que atravesar un infierno.

Lo estuve pensando y no me da miedo lo que me confesaste, hasta podríamos dormir juntos y sé que no me voy a calentar y que vos no me vas a forzar a hacer algo que no quiera. Pero tengo pánico de hacerte llorar.

¿Por qué no te venís esta noche a cenar a casa? Hablemos de esto. Te voy a ayudar en todo lo que necesites, vas a tener la vida más linda del mundo, te lo juro por todo lo que te quiero.

No te voy a dar lo que esperás pero vas a recibir de mí otras cosas mejores. Y no tengo nada que perdonarte, amigo. Sos lo más.

*****

Ya sé, ya sé todo eso. Te juro que no era para ver qué onda el mail. No sé, exploté. Perdón.

Me saqué un pasaje para pasar las fiestas en Chile con mi hermana, me voy el domingo. No es escapismo, es para enfriar un poco todo y restaurar la cabeza post desastre natural. Extraño a mis sobrinos, pero sobre todo quiero cambiar de aire un par de días.

Te prometo que a la vuelta nos juntamos.
Me alegra que hayan decidido laburar la relación. Celeste es medio mandona pero es buenísima mina. Y vos te volvés imprescindible apenas cruzás la puerta de cualquiera.
Te quiero mucho loco, en serio.

Te escribo cuando vuelva.

Beso grande y feliz año.
Laucha-

*****

Ya tengo en la heladera un jugo de arándanos para tu vuelta.
Dicen que en Chile todo lo que es electrónica está re barato, tenelo en cuenta para Papá Noel 😉 jejejeje!

Vamos a remar en el pantano como hicimos con todo, siempre.
Un abrazo a tu hermana y a tus sobrinos, sacate fotos.

Te quiero mucho, amigo. Feliz año.

Alex & Luciana

¿Cortaste? Es una pregunta que debía insinuarse como 15 líneas más adelante, pero ya sabés que soy ansioso y, te voy a confesar esto, vi que borraste las últimas fotos con tu novio (no porque te stalkee sino porque entré a escribirte para tu cumpleaños y vi que ya no estaban); y bueno hice las cuentas para que los resultados dieran a mi favor.

Re impersonal escribirte en facebook. Fue una pose de desinterés que me salió tan mal que acá estoy escribiendo esto.

Hola, Luciana. ¿Cortaste? ¿Cómo estás? ¿Querés contarme en vivo?

*****

¿PERDÓN? ¿Y ESTA BUITREADA DE DÓNDE SALIÓ? Jajajajaja! Casi me hago encima cuando leí tu mensaje. Alex, Alex, ¿qué voy a hacer con vos? Sos el granadero de mi situación sentimental en Facebook.

Cómo estoy y mi soltería a estrenar van por el mismo carril: todo es un desastre. Mi ex novio me está haciendo la vida muy difícil. Ya de por sí separarse es complicado, imaginate si además del otro lado del ring tenés a alguien con todos los patos mentales desordenados.

Lo conocí a los 14 y ahora que nos separamos después de diez años de relación puedo decir con tristeza que jamás lo terminé de conocer. Parece una locura pero en realidad la única es la de él.
Al principio era todo llanto e intentos para reconquistarme. Cuando se dio cuenta de que era definitivo, empezaron las agresiones. Y ahora oscila entre mails tratándome de puta de mierda y mensajes de texto con párrafos de canciones románticas. Depende de cómo se despierte.

Ya no sé más qué hacer porque si no le contesto se vuelve loco y empieza la catarata de insultos, pero si le respondo después dice que yo lo busco y no lo dejo seguir adelante. Hipócrita.

Te explico todo esto porque tengo una noticia terrible: siempre me gustaste. Desde que te conocí en mi primera clase de boxeo y te tomó DOS PALABRAS invitarme a salir, me pareciste de lo más divino. El profesor me cagó a pedos mil veces por reírme de tus chistes y sin embargo no podía parar. Pero bueno, ahora tengo la cabeza en cualquier lado menos el romántico.

Busque para coger en otro lado, Sr. Musculosas Fluorescentes. El gimnasio está lleno de solas, se distinguen con facilidad porque van a “entrenar” con corpiño con aro. Me lo enseñó un ex compañero de boxeo.

Besos,
Lucianita.

*****

Ah no lo puedo creer. Cortaste. Después de quinientos años, si no me fallan las cuentas, estamos los dos solos y nos gustamos. ¿De verdad no vas a salir conmigo?

Yo no te voy a putear y al toque cantarte luismi, no va a pasar nada que vos no quieras. Ah re, lo usaba como el culo el tipo jajajaj

Mirá Luciana, fuera de todo chiste, creo que lo que está haciendo tu novio es de un nivel de manipulación preocupante. Te va a tener eternamente si te come así la cabeza y vos no podés cortar en seco. No digo que sea fácil, supongo que no lo es y yo ni siquiera estuve de novio más de un año, pero sí ES INJUSTO PARA LOS QUE ESTAMOS EN FILA HACE UN MONTÓN, VIEJO.

No, posta, no te dejes chupar a ese agujero negro medio esquizo que te propone. Te va a joder la jeta y no te lo merecés.

Quedémonos a tomar un licuado después de la clase el jueves. UN licuado en el bar del gimnasio no me podés rechazar, es la salida más chota del mundo. Ni es salir.

Te invito a esta salida de mierda <3

*****

Sos tan lo más, Alex. Qué pibe enorme. Muchas gracias, no me voy a cansar de repetirlo. Debo sonar como una cincuentona necesitada agradeciendo un garche, pero para mí fue mucho más que eso. La tarde me devolvió la sonrisa y la noche la vida. Me había olvidado de lo que se siente que te cojan con ganas, que se tomen el trabajo y el tiempo de estimularte cada rincón de la piel, que se ocupen de que acabes y que acabes bien. Muy bien. Es hermoso. Vos sos hermoso.

Esta mañana llegué al Banco con una sonrisa extra grande y mis compañeros me volvieron loca a preguntas. Se mataban por saber qué había pasado, me hice la interesante pero por dentro me moría por contarles que había recuperado la identidad que se me lavó después de la separación. “Qué noche debés haber tenido, mamita.” me dijo Elena. “Solo tomé unos licuados” repetí entre risas hasta el cansancio.

Ahora volví a la realidad y todo es un desastre, mi ex me mandó cuatro mails: en uno me acusa de haberlo engañado con su mejor amigo (¿?), en otro me cita una frase romántica de una canción que me gusta, en el tercero me pregunta si tengo su gorra roja y en el último solo escribió la palabra PUTA separada por un espacio en veinte líneas. Pero todo lo que viví en la madrugada fue como un sueño que me hizo olvidar de la mierda en la que me hundo a diario, sos un ilusionista, fuiste vacaciones de mí. Esta doncella está sonrojada y feliz.

El lunes no voy a ir al gimnasio porque arranca septiembre y me anoté para una capacitación que me va a ocupar casi toda la semana, no quiero pagar el mes si ya sé que no voy a poder ir. Así que desconozco cuándo te volveré a cruzar pero sabé que me regalaste una velada hermosa. Quizás en un par de meses podamos repetir, quién te dice.

Te mando un beso enorme y mucha suerte en tu vida!

*****

No. No seas hermosa si vas a desaparecer.

Tan linda sos. Tan linda.

Divido en dos:
1) Tu ex. Lu, ¿querés decirle que estás conmigo y que ya no te joda? No es sólo una expresión de deseo. Quizás es menos triste para vos que se la agarre con tu chico. Que me corra a mí. Que me quiera cagar la vida a mí. Cuando diga y donde diga, me la banco. O no. No le digas eso. No le digas nada y cortá todo tipo de comunicación. Bloquealo. Bloquealo de todos lados. Caete del mapa. Sé libre. Sé feliz. Me siento una tarjeta navideña pero no puede ser que el tipo te siga deshaciendo. Te tuvo y te perdió, ni quiero pensar lo que se debe sentir eso, pero nadie que quiere bien lastima a propósito. Bueno, no sé, no quiero hablar de más. Lo único que te pido es que no te encuentres. O vamos juntos. Prometeme eso por favor.

2) Tu actual (?). Sabés dónde vivo. Yo no sé dónde vivís, si no ahora estaría abajo con un kilo de helado en vez de en el sillón escribiendo este mensaje que te pide a gritos. Te espero el viernes a las 9, 9:30. Cocino yo. Vos traete a vos.
(No para cocinarte).

Si no podés, decime antes. Si no querés, me voy a pasar la madrugada escuchando Dónde están los ladrones en loop, que para mí es un disco infernal porque mi hermana lo ponía al palo cuando vivíamos en lo de mis viejos. Es mi disparador tipo La naranja mecánica. No sé de lo que soy capaz si escucho Octavo día.
Te aviso para que quieras.

Dale, no sabés cómo me quedan las camisas.

Pista: chicas.

(No olvidar confirmar promesa de punto 1. Cuidate por favor, y avisame si querés que esté en el momento que sea).

Besos, lindísima.

*****

Ya lo bloqueé de todos lados y ahora soy una montaña de angustia, está sufriendo por mi culpa y me desgarra. Es eso, siento culpa por hacerlo infeliz con mi decisión. Todos me dicen que tengo que priorizar mi felicidad pero soy de carne y hueso, no puedo seguir adelante sabiendo que le detuve el tiempo cuando lo dejé de querer. Son muchos años, es lógico que reaccione de manera confusa y agresiva. No somos más que monstruos descuidando la fragilidad de lo demás, esta ruptura nos convirtió en eso.

No me voy a encontrar, te lo prometo. Es una historia cerrada con puntos, ahora tiene que cicatrizar. Pero está cerrada.

Sos divino pero no tengo la cabeza o el corazón con espacio disponible como para seguir sumándoles información. Ahora no puedo y probablemente me arrepienta, la ecuación completa es absurda pero es la única que me sale. Quiero tomarme el tiempo para reencontrarme con la inocencia que perdí, y después potenciar la de los demás.

No me quiero sentir mal por vos también. Sos fuerte y esto te va a pegar menos que mis manitos chiquitas en las clases de boxeo. Prometeme que vas a estar bien.

Besos, lindísimo.
Lucianita.

*****

Es viernes y son las nueve y media. ¿Ya cenaste? Resulta que llorar mirando una pared no es tan divertido como creía. Tengo un vino. En el kiosco, pero lo puedo ir a comprar. Perdón, me puse de novia a los catorce, no sé cómo se hacen estas cosas.

¿Me invitás a tu casa de nuevo?

*****

Ahora entiendo por qué mis amigas se quejaban tanto, me doy la bienvenida en el mundo del “visto”. Uf, cruel.

Besos para vos, Alex.
Que andes bien.

Noelia & Jazmín

Ver mi nombre entre tus mails va a ser como un unicornio viajando en colectivo. Dos años sin tener contacto son mucho tiempo pero 730 días en una vida representan solo una pequeña parte del todo.

The Chainsmokers tienen en su haber “Closer” que es una canción que me vuela la peluca y cuenta sobre una pareja que se reencuentra después de cuatro años. Hay una oración en el estribillo que dice: “Bite that tattoo on your shoulder” y el tatuaje, los algoritmos aleatorios mentales y la melancolía me dejan directamente en tu estación.

Siempre me pregunté qué suerte había corrido el tatuaje que nos hicimos cuando creíamos que éramos para siempre. ¿Te lo tapaste? ¿Te lo sacaste?
Quizás estas preguntas estén totalmente demás, pero qué sé yo, se me cruzan por el pensamiento. Stalkearte es imposible porque todo es tan privado que da miedo, o peor, intriga.

Para ser justa con la causa, te cuento que mi grulla de origami sigue intacta pero con la tinta un poco gastada, quizás como yo. La cara interna del brazo se hace más blandita al tiempo que el dibujo se establece para quedarse. No sé, me gusta el diseño, me gusta lo que representa. Mis amigas me pidieron que me lo cubra pero yo no siento la necesidad de hacerlo. Hasta le pregunté a la psicóloga si esto representaba un duelo flojo de papeles, pero me explicó que el tatuaje no suma ni resta a la hora de superar, que conservarlo es más inofensivo que preocupante.

Hasta hace poco estuve saliendo como una chica que insistía con que me lo saque, y un poco bajo presión le pedí un turno a la tatuadora. Para cuando llegó el día y la hora, la relación se había disuelto, no así la tinta. Me terminé haciendo un caracol estilo acuarela en el pie, un hermosor.

Bueno, nada, eso, todo, mucho, qué sé yo.
Te mando un beso grande.
Jaz.


Hola. Me obligaste a coquetear con un paro cardíaco. Qué loco leer tu nombre completo. Tu nombre que tiene muchas letras y siempre que quería mandar un mensaje a otra persona me aparecías como posible destinataria así que tuve que reemplazarlo por iniciales que dicen casi nada.

Pasó mucho tiempo, y yo no puedo ponernos como una rayita perpendicular a una línea cronológica de tu vida o la mía. Es mucho tiempo y punto. Mi tatuaje sigue como la última vez que lo viste porque le retoqué las líneas. Todo el resto quizá no. Estuve saliendo con un pibe y a continuación una intención de descomprimir lo recién escrito: (!), y bien. Terminamos, por más desamorado que suene, porque vivíamos lejos del otro y siempre nos daba flaca movilizarnos; y el tiempo juntos no terminaba de compensar. Las historias de relleno no son épicas pero sí necesarias para sobrevivir. Así que más les vale la cuota de simpatía. Después algunas chicas con las que lo en común era tan forzado que a las dos preguntas se desmoronaba.

Conquisté la difícil tarea de extrañarte sólo cuando algo me hace acordar a vos.

Ahora estoy sola y muy bien. Me levanto temprano, ordeno, hago yoga con unos tutoriales de una australiana que está muy linda, leo, vengo bien en el laburo. Toda esa pantalla de felicidad que muestran las publicidades cuando usás equis marca de toallita. Nos queda pendiente la batalla de comentarles a los publicistas que una no tiene particulares ganas de saltar, empezar comedia musical o hacer las compras del semestre cuando está indispuesta.

Respecto de tu tatuaje, hacé lo que vos quieras. Digo, vamos, es un puto tatuaje. Fuimos más que eso. Podés tapártelo y no es que me voy a esfumar de la faz de la Tierra.

Hacé lo que vos quieras, no lo que piensen tus amigas que es mejor o lo que una pareja lea como algo inconcluso.

Pasaron dos años desde la conclusión. Y es un puto tatuaje.


No te voy a mentir, saber que tu tatuaje sigue en pie me dibujó una sonrisa en la cara. La grullas se emparejan de por vida, nosotras no volamos con la misma suerte.

Me encanta leerte y sobre todo que estés concretando mi imposible: estar sola y bien. Me cuesta horrores. No es que no pueda, pero parece que necesitara tener siempre una conversación reciente con alguien para poder estar en “calma”. La chica que sea, no importa la procedencia, no importa el vínculo, ni siquiera importa el no haberla conocido en persona. Todo es tan volátil como intrascendente y necesario.

Me pongo a ver una serie y a los cinco minutos agarro el celular y le escribo a alguien, lo mismo si leo un libro. Si cocino, tengo que subir una foto. Comparto en el grupo de amigas cada noticia que tengo, escribo en Twitter sobre cada paso que doy. Es como si no pudiera estar concentrada haciendo algo en soledad. Hay una angustia que me invade en el silencio y rápidamente tengo que taparla con una distracción. Me doy cuenta del conflicto pero todavía no pude solucionarlo. Dicen que darse cuenta es el primer paso.

Yo no era así y esta nueva yo me queda incómoda. Colgué la facultad y en el trabajo me tienen en la mira. Estuve viviendo con mis viejos después de la separación y subalquilé el departamento unos meses, pero ya volví. Será cuestión de encontrar el camino de vuelta pero en general.

El tatuaje se va a quedar en mi brazo izquierdo, estimo que de por vida.

No tengo más para decir o preguntar, aunque me gustaría leerte un poquito más antes de no hablar por dos años y que una inquietud propia nos encuentre menos lejos que la indiferencia pero más lejos que un abrazo.


“Todo está vivo a pesar del dolor, si seguís tatuada” no dice eso la canción pero qué puede hacer uno sino reversionar a la medida de sus problemas.

Está bien que nos escribamos sin tener lo que decirnos en tanto eso que nos digamos aunque no tengamos qué decirnos sea lindo. Y lo es. Es lindo leerte, Jaz. Pero quiero ser clara con vos: te quiero mucho, fuiste un gran amor, voy a estar siempre que me necesites, puedo ser tu contacto de emergencia con el consorcio, en el gimnasio, en el trabajo, en un papelito en la billetera; pero no tengo ganas de estar en una relación hoy. Ni con vos, que sos vos, ni con nadie.

Es difícil decir eso sin que suene a rechazo. No lo tomes así. Tampoco sé si me lo estabas insinuando. Dos años de la línea suspendida y de repente volvemos a marcar. A apretar botoncitos que estaban como trabados, juntando polvo. Quizá haya interferencia y, bueno, iremos desenredando el cable, o quedará acá, no sé.

Sos lo más. Sos LA piba. Pero estoy bien así.

Si no era por esto que me escribiste, si era por algo que no era esto, decime y te doy una mano. Contá conmigo.

Beso.


Me puse, bah, me hiciste pensar. Porque no siento una pulsión interna que me pida a gritos volver a tu abrazo, pero escribirte me fue inevitable.

Le di vueltas a la ruta de mis palabras y de cómo me sentí desde que me respondiste por primera vez, hace seis días. Hay una única conclusión: estoy más tranquila.

Creo que necesitaba saber que no te habías olvidado de mí. A veces pienso que ni te debés acordar de lo que fuimos. No me preguntes por qué, no es racional, se mezcla mi inseguridad con el paso del tiempo y la cabeza me tira error.
Por eso que me digas que todavía sigue en tu piel nuestra marca de tinta me trajo mucha alegría.

No te asustes, somos pasado y de eso no me olvido yo. Pero me calma saber que sigo ahí, no en lo literal, no en lo cotidiano, en lo que fuiste, en lo que construye lo que sos. Mis huellas no son tan livianas como para que cualquier mar se las lleve.

Todo esto es medio pavo y me da mucha vergüenza pero no me arrepiento. Es como aire, energía, un trampolín.

Espero que tengas una vida tan linda como vos.
Te quiero mucho.
Beso enorme.


Hermosa palabra trampolín.
Quizá porque rima con tu nombre. No el de las siglas, el que sí dice y un montón.

Te quiero también.
Beso.

Nahuel & Javier

Sí, ni me digas, yo cabeceé todo el día, ya estoy para jubilarme. Nos patinamos la juventud antes de ser jóvenes.

Escuchame vieji, hablando de eso, te voy a decir algo medio gorra pero que me viene dando vueltas hace 3 o 4 juntadas. Estás chupando fiero. Digo, todos tomamos un par de copas y de tanto en cuando dos pares, vos siempre te bajás la botella. Estás panzón. Vos, boludo, que venís con photoshop de nacimiento.
No sé si preocuparme, ¿me tengo que preocupar?

Cuando te pregunto por tu laburo contestás algo vago, cuando hablamos de qué pasó con la vecina la puteás. Estás como agresivo, estás ruidoso. ¿Te pasa algo javi?

Este mail es muy marica pero en algún momento quería preguntártelo. En el casamiento de Leo rompiste una copa, pateaste la silla y te fuiste. Ni sé si te diste cuenta de que la silla le pegó a Clari. Cuando te fuimos a buscar vimos tu auto arrancar a toda velocidad.
Es un descuido enorme que manejes así loco, es más que eso pero no me quiero pasar de vigilante.

Buen, cuando quieras nos juntamos a tomar una birra tranquilos.

Sigo con los planos que no termino más.


Tranca que no pasa naraju le estoy dando al vino pero porque estoy como perdido y eso me hace sentir bien pero no es que tenga un problema o vos querias decir eso
en la ferretería no hay nada de laburo y me la paso caminado por las paredes y encima la forra conchuda de mi ex no para de pedirme plata y mi vieja esta cada vez peor no se son cosas es un mal momento en general pero no hay nada de que preocuparse amigazo vos como estas


Wacho, atendeme, ¿no querés venir al estudio a laburar unos meses? Acá hay pila de cosas para hacer y posta es un ambiente re distendido, por más búsqueda de agencia negrera que suene.

Por lo de la guita ya te dije que te asesoraras con gringo que es abogado y contador. No le desmerezcas tanto infierno laboral. Y por lo de tu vieja, no sé, yo cuando quieras te acompaño a verla, ¿te reconoce? ¿tus hermanos mueven un dedo o estás con esto solari? Ojo que tanto peso te puede dejar sin espalda literal y metafórica.

¿Extrañás a Paola? ¿Es eso? A veces, definir qué es lo que nos tiene perdidos es imposible porque, lógico, si no nos encontraríamos. Pero bueno, no sé, quiero que cuentes conmigo loco. Estoy acá, usame. Eeeepa.

Tenés que controlar la violencia con la que te venís manejando, si no vas a terminar en alguna que te termine de ahogar.

Capaz podés usar el hecho de que ella haya re-hecho su vida como turbina para no dejar la tuya en este metro cuadrado de caca. Pensalo. Es cuestión de escuchar el clic adentro. No el crack, el clic. Aclaración importante.

Dale que me muero de ganas de tenerte de che pibe. Venite mañana.


bueno cuantas preguntas me vas a hacer te las gastastes todas esto un interrogatorio no me rompas las pelotas qye carajo te importa metete en tu visda pelotudo superado quien sos sos un forro un preso del sistema te crees mejor que yo pero chupame la pija infeliz tu vida me da lastima
estarn todos encima mio se pusieron de acuerdo yo no tengo ningún probliema si estan preocupados estan den la cara te hacen un llamadito para lavar culpas y depsues se van a dormir a lar mentira que son sus vidas de pelotudos meduiocres

yo se quien soy y los problemas que tengo y no me meto en la vida de nadie no me cro mejor que nadie soy el mismo de siempre ami mis problemas son mios y me hago cargo y no jo do a nadie ustedes no me dejan de romper las pelotss todos los dias que ganas de cagarlos a trompadas par ubicarlos rapido
y vos sos el más f

orro de todos porque vos de verdad te crees mejor persona cornudo anda a decirle che pibe a la trola de tu hija que me megustea las fotos se ve que esta queriendo que ,me la culee no se

alguna pregunta más los pelos del orto me afeito y los consejos amoroso s berretas de perder y encontrar me los paso poru el quinto forro del culo leete a vos mimos nada de lo que decir stiene sentido mezclas palabras ahora sos poeta lo que me tiene perdido te lo defino con esta

pelotudo anda a donar $5 a un horfanato que comen cucarachas asi te sentris mejor tambien


Vos no sos un caso de caridad, imbécil. Sos un hermano.

Pero andate a la concha de tu madre y ni se te ocurra aparecer ni en mi bandeja de entrada ni en mi casa ni en mi laburo. Hundite solo.

Sabés que un par me dijeron que eras caso perdido desde el principio. Demo me dijo “una mañana te vas a despertar con un mensaje de la ex mujer contándote que se la puso con el auto”. Y quizá sea así. Porque no sólo te descuidás a vos, te cagás en todo lo que te rodea. Te volviste intratable, todos vivimos pendientes de que no te salte la térmica. Seguís tomando pala después de que hace años que salimos todos de esa.

Las estafas cotidianas y las pendejas de una noche no son más que curitas sin adhesivo. Pisás los 40. Estás lleno de amigos, sos pintón. Tenés techo propio e ingreso fijo. Todo lo desaprovechás y lo hacés mierda. Sos el peor buen tipo de la historia.

Ni se te ocurra pedirme ayuda, ¿me oís? No aparezcas. Hundite solo. Morite solo.

Y decile a tu mujer que si te pegás un palo en la calle, a mí no me llame.

Si rema uno nada más nos quedamos en el lugar. Yo no me quedo en el lugar ni remo de a uno, mucho menos por vos, mucho menos a las puteadas.


Muy buenos días, Nahuel.
Mi nombre es Rosario y soy la Coordinadora del Centro de Rehabilitación La Luz del Camino en donde se encuentra Javier Villalba. Tengo entendido que él es o supo ser tu amigo, el contacto me lo facilitó su ex esposa.

Me consta que estás al tanto de su internación por lo que quiero contarte que su tratamiento está casi concluido y el sábado 6 le haremos una pequeña “fiesta” de despedida. Será una reunión sencilla con comidas y gaseosas en donde sus compañeros y orientadores leerán cartas, habrá testimonios, cantaremos canciones; todo en tono festivo y alentador para que su reinserción comience llena de esperanza.

Sería muy importante que pudieras asistir. Lamentablemente no estoy teniendo suerte con este pedido, me contacté con familiares y amigos y las negativas se están acumulando en mi casilla, por lo que te pido que antes de sumarte a las bajas, lo reconsideres. Va a ser muy importante para él saber que su vida no está perdida, tener nuevas oportunidades con los mismos afectos es lo que nos repara por dentro. Nadie merece una condena eterna por un mal momento, el amor es lo que salva. La contención emocional es una red que impide las recaídas.

Esperamos contar con tu presencia, en el flyer que adjunto está toda la información y un mapa de cómo llegar.
Por favor, confirmame. Transformar el daño en aprendizaje es lo que nos dota de humanidad, y siempre es un buen momento para hacerlo.

Muchas gracias.
Rosario.


OUT OF THE OFFICE

Respuesta automática: estaré fuera de la oficina entre el 1 y el 15 de noviembre.

Por urgencias, escribir a Diego@estudiohuno.com


Rosario, recién leo tu mail, estaba de viaje. ¿Podrías decirme dónde está Javier o cómo puedo comunicarme?
Los mails a su casilla vieja me vuelven rebotados.

Me gustaría verlo.
Saludos,
Nahuel-


Nahuel,
Javier sufría de encefalopatía hepática a causa de sus adicciones y dos días después de su alta tuvo una falla decisiva en su sistema nervioso.
Lo lamentamos mucho.
Rosario.

Tomás & Felicitas

¿Por qué llorabas? Tenías los ojos a punto de estallar, ¿qué pasó? ¿Ese gerente bola de fraile te dijo algo feo? Mirá que voy le pido el libro de quejas, eh.

Felicitas Din Alvarado, gracias por tener cuenta en Facebook, fue fácil encontrarte. Recordé tu nombre de la identificación que te cuelga del cuello, un GENIO el que inventó ese sistema.

Así como dice mi nombre, soy Tomás, más conocido como el que hoy te dio la tarjeta de crédito vencida. (¿Se dice “vencida”? ¿”Expirada”? Bueno, eso.) Decí que tenía efectivo, si no me moría de la vergüenza. Ni me di cuenta porque no me llegó el nuevo plástico pero ya lo reclamé, que no cunda el pánico. También me recordarás como el que compra todo de a dos. Dos leches, dos paquetes de azúcar, dos dentífricos. Tengo ese trauma, no me juzgues. Es como si necesitara llevar la pareja. Una lástima estar soltero.

Esperá, por qué creo que te vas a acordar de mí. Quién soy. Calmate, flaco. Estrella de los supermercados, líder de la góndola.

Volviendo al tema, hoy conocí a una cajera triste y sigo sin saber qué le pasaba. Será de chusma, será de metido, pero… ¿por qué llorabas?


Hola Tomás. Es un poco raro esto. Gracias por preocuparte. Lloraba, lloro, por un problema personal que nada tiene que ver con el trabajo pero que me es inevitable separar. Estoy 9 horas en el supermercado. No aguanto 9 horas sin llorar, qué querés que te diga. Pero bueno, es un momento de extrema susceptibilidad que no voy a hablar ni con vos ni por chat. También esto pasará, como dicen mil discursos, parafrasea el anillo de un muerto y se titula un libro de industria nacional.

Sé quién sos. No sólo tenías la tarjeta vencida sino que te acepte un billete de 100 al que le faltaba una punta y me cagaron a pedos y me los van a descontar.
No te los estoy mangueando, sólo te lo cuento para que tengas cuidado. Igual, nada, todos andamos cagándole la vida a alguien sin querer y sin saberlo.

Esto me da un poco de vergüenza así que te agradecería que en tus próximas compras tomes otra caja como rumbo.

Gracias, otra vez, por inquietarte.

Saludos,
Felicitas.


Sí, cualquiera. Te mandé el mensaje y me arrepentí, o tuve una sensación en la panza parecida a cuando te mandás una cagada. A ver, de verdad me importa tu tristeza, pero mirá si le vas a andar ventilando a un extraño tu vida personal.

Te juro que no traté de ser chusma. Te vi linda y triste y te hablé como si tuviéramos la complicidad de dos mejores amigos. Esta idea adentro de mi cabeza era un éxito, eh. Gol de chilena, ovación de pie, mirá qué ingenioso el pibe. En mi mente, vos me respondías que te había encantado mi remera de dinosaurios, se formaba un arcoíris, pasaba Messi y me chocaba los cinco.

No sé cómo acercarme a las mujeres. No te habías dado cuenta, igual. Tampoco me creas un pajero. Bueno, ese es un poco el problema, tengo miedo de pasar por acosador serial e intento vender una imagen de fresco y relajado que no funciona. Escribir estas cosas también es una estrategia de levante, la victimización podría funcionar, el famoso chamuyo: “no sé chamuyar” que conquistó a alguien por última vez en 1991.

Me enrede en mi propia telaraña de sinceridad pero porque me importa que se vea mi buena intención. Odio que las mujeres lloren. Debe ser porque me crié entre cuatro y cada vez que alguna estaba triste, hacía una mueca o algún chiste para que sonrían. Soy medio payaso. Bah, soy payaso, de hecho ahora estoy en una mini gira por Bahía Blanca con mi espectáculo de títeres, voy por las escuelas con Sacapuntas y Reglamina. Todo esto es para explicarte que cuando vuelva a Caballito (en una semana) te llevo los $100 que te debo.

Una vez me dijeron: “esto también pasará”, respondí: “¡¿y cómo hago para no chocar el mientras tanto?!” y todos rieron de mi elocuencia pero ninguno supo qué responderme.

Feli, te juro que yo pasé por todo tipo de dolores, tuve tristezas que todavía ni se inventaron, me han hecho cada daño que existe y siempre salí rengueando pero entero y con más ganas que antes. Las tormentas tienen eso del viento, que limpia y trae un aire nuevo.

Reglamina te diría que no sonrías para abajo porque nos obligás a hacer la vertical, y Sacapuntas intentaría hacer una vertical sin ningún tipo de éxito. Son medio revoltosos, viste.

Te dije “Feli” porque estoy acostumbrado a llamar a los chicos por la versión cortita de su nombre. Bueno sí, y soy confianzudo.

Ya te debo haber agotado.

Besos.


Tomás, no pases a devolverme los 100 pesos. Yo sé que esto para vos debe ser súper difícil y quizás si hubiera sido otra chica la destinataria de tu preocupación, hoy ella y vos estarían contando una historia de lo más insólita y romántica. Pero no conmigo. Conmigo no hay Disney posible hoy. Ni siquiera un Italpark oxidado o un cartel de ‘en construcción’.

Entiendo y puedo ver la pureza de tu timidez porque yo también la vivo. Todo lo que tenemos debajo de la piel es de cristal y se hace mierda con increíble facilidad. Andamos cuidadosos, tratando de no cortarnos por dentro. Nos miramos por la calle y nos quedamos pensando en si miramos de más o de menos, si fuimos invasivos o, por el contrario, demostramos un desinterés casi hiriente. Llevamos la interacción al mínimo porque nos sentimos contagiosos o, peor, intrascendentes. Llegamos a destino y repasamos lo que veníamos pensando. Todo un circuito de castigo y soledad más evidente que los hongos del pan lactal.

Vos sos bueno, Tomás. Siempre saludás y me hacés algún chistecito para que los pocos segundos que demoro en calcular tu descuento no sean tensos.

No te metas en esta, te lo digo desde este cariño de base que percibo. Estoy jodidísima y vos no podés ni deberías ser un héroe. Pero si no me vas a salvar, vos o quien se acerque, tampoco me sirve.
Busco lo que nadie tendría que ser para otro jamás: un bastón, un salvavidas, un refugio.
No me preguntes de qué. Si supiera no estaría intercambiando líneas con un desconocido. Borges era ciego y decía que veía en un tono de amarillo. Más raro es sentir en negro, digo yo.

Te devuelvo la buena intención, es realmente hermosa, no la merezco.

Felicitas.


Me quedé mirando la pantalla como media hora sin saber qué responderte. Necesitás un salvavidas, te lo ofrezco, decidís que no te va a sacar a flote y me lo devolvés sin usarlo. Es raro pero no ilógico, quizás pensás que el salvavidas debería tener otro color, el bastón otra forma, el refugio otro techo.

Mirá, te voy a compartir algo personal. Cuando tenía ocho años, encontré a mi mamá acostada en la cama con varios frascos de pastillas vacíos al lado. Como no se levantaba, la fui a despertar y no reaccionaba. Después me explicaron que se había ido a dormir al cielo porque necesitaba descansar, que me estaba cuidando desde allá arriba, etc. En ese momento entendí lo que pude y el resto lo saqué con la edad y por contexto. Por favor, no me leas con lástima. Tampoco me pienses como alguien castigado por la vida, el sufrimiento estuvo ahí pero no podría decir que mi infancia fue una etapa infeliz. Al contrario. El error más grande a la hora de interpretar es tomar la parte por el todo, teñir con la misma sensación momentos que te tocan de distinta manera.

Trato de hacer que mi vida valga la pena y por eso me puse en función de la alegría, el teatro fue y es mi mejor terapia. Me encanta hacer reír, sobre todo a los chicos que son de lo más exagerados.

Te ofrezco mi oído y además te debo $100 por lo que me gustaría invitarte a tomar un submarino. Sé que te puedo ayudar. Lo sé. No porque sea un héroe, porque soy un ser humano al que le importa traer de vuelta a las sonrisas que se lavaron de tanto llanto. Tampoco soy un caso atípico, estamos rodeados de gente que cree que nadie le da una mano y en realidad no se deja ayudar.

Este es mi último intento.
Si no, buscaré otra caja para no incomodarte.
Te mando un beso.


Lamento mucho lo de tu mamá. Más lamento que la encontraras vos. Hay choques que dejan destrucción total y no hay “ahorrá y comprate uno nuevo” para el alma. Si me lo contaste queriendo preguntarme si intenté suicidarme: no. Las marcas en las muñecas que siempre tratás de dejar de mirar son de hace como 10 años. Ahora soy otra, tengo 32, vivo esquivando enfáticamente el éxito y la realización personal como cajera de supermercado.

No me quiero matar. A veces me quiero morir.

No tengo ganas de ir a tomar un submarino pero por alguna razón hablar con vos no me deja peor. Quizá sea que la tragedia hermana o que pensé que no quedaban posibilidades de sonreír y me olvidé de que al fondo del tarro había un payaso.

Si me siento incómoda, ¿me puedo levantar e irme? A veces tengo ganas espontáneas de llorar y contenerlas es pedirle a mi garganta una elongación que no tiene.
Si te sentís incómodo, por favor levantate y andate.

No quiero contagiar. De a ratos soy así de arrogante y creo que mi tristeza es como un agujero negro que succiona todo lo que se acerca. Si sentís un tironcito, por favor levantate y andate.

El jueves después de las 5 que termina mi turno podés pasar por el supermercado y vamos. Vení sabiendo a dónde. Ignorá los imperativos. Todo es más un favor que una orden.

Esto es muy difícil. Como conversar.


Encontré este mensaje mudando los datos del teléfono.

Te escribo para pedirte perdón por esa salida. Estaba realmente nerviosa y se me descontroló todo. Tarde pero tarde, quizás. A “seguro” no me le atrevo todavía.

Y también para que sepas que sigo viva y estoy mejor, y que me gustaría invitarte a tomar un submarino para hacer todo al revés de esa otra oportunidad.

Pasa el tiempo, gira el mundo, todo eso. Quizás ya estás casado. Si es así, disculpame. Lo dejamos acá. Pero quería contarte que en terapia hablo de vos muy seguido y que no estoy mudando los datos de ningún teléfono. Nadie revisa los mensajes cuando hace eso.

Quiero verte porque sé que puedo hacer las cosas bien. O no un desastre.

Perdoname por los errores con los que no tenías nada que ver pero yo les puse tu etiqueta y fueron a tu mochila, nomás.

Quiero que me conozcas. Yo me estuve explorando y no sé si llego a parque de diversiones pero debo tener al menos dos hamacas.
Te invito a la de acá al lado.

Si no querés, todo bien. Pero mirá que las mejores historias partieron de segundas oportunidades y tengo varias de estas píldoras de información incomprobable para contarte.

Te dejo mi celular. Aunque no lo creas, es la primera vez que digo eso. Estoy diciendo mucho (quizás de más) porque me levanté del diván envalentonada y no quiero que se me vuele.
1157820014

Felicitas.


Me causó gracia lo de: “si estás casado…” ¿Tengo cara de ser alguien que se case? Bah, una vez con una ex hicimos una “ceremonia” de compromiso en el Machu Pichu. A los tres meses me dejó por su profesora de tela. Si yo te digo que las viví todas, apretá el pomo.

Pasaron (solo) tres meses, no cambió mucho mi vida pero me alegra que la tuya sí.

Mirá, el domingo tipo cinco de la tarde voy a hacer una función de títeres en la plaza que está a la vuelta del supermercado. Venite y después submarineamos. Me vendría bien un adulto en el público. Te tengo que advertir que las mujeres se me tiran encima después del show, todas quieren que les haga perros salchicha y calesitas con globos. Como un rockstar, pero nada que ver.

Te espero, Feli. Te espero mucho.

Besos.

Esteban & Julia

Esteban, disculpame la irrupción. Busqué tu mail en el sitio de la firma porque no logro dar con vos por teléfono y necesito hablarte. Sé que las cosas se enfriaron y también que nunca tuvimos esa conexión que creo que los dos alguna vez conocimos, así no fuera entre nosotros. Por eso te alejaste y no te lo reprocho, fue sano, fue una buena decisión. Vos sos padre, yo soy madre. Supongo que Claudia nos presentó para que pasarámos el rato no solos. Las personas en pareja tienen una idea fija y es que los solos somos infelices. Yo lo pensaba antes de enviudar.

Estuvo bien lo que fue y está bien así.

Todo este preludio es para decirte que no te escribo para buscarte, para volver a vernos. Pero tengo que decirte lo siguiente: tengo un atraso, Esteban. No, ni siquiera. Estoy embarazada. No sé cómo pasó. Yo ya tengo 43, mi hijo mayor acaba de empezar el cbc, estoy muy angustiada con la situación.

Mi cabeza piensa más rápido de lo que puedo tipear. La idea de un aborto me hace doler la panza. Cuando falleció Juan Cruz supe que ya no iba a formar otra familia porque una parte de mí se había ido con él. Lo perdí muy joven, tuve que juntar mis pedacitos y hacerlos encajar en donde no iban para seguir adelante. Y ahora me veo en esta situación con vos, que sos un buen tipo pero a la vez un completo extraño. Y un encuentro para matar la soledad me dejó, nos dejó acá parados. Nunca nos quisimos volver a ver porque contra todo pronóstico, estamos bien solos; entonces te lo tengo que contar por mail.

Por favor, comunicate conmigo.
Realmente no sé qué hacer ni cómo seguir.

Julia.


Hola, Julia. Cambié mi número de teléfono, de todos modos conservemos este medio para comunicarnos.
La noticia me cae como un balde de agua helada. Un test de embarazo positivo es mucha información autocontenida. ¿Estás segura de que ese hijo es mío? No pretendo sonar hiriente, una mujer sin pareja estable tiene absoluta libertad para tener la cantidad de relaciones sexuales que desee, con quien desee, cuando desee. Por eso, porque respeto el libre albedrío, hago hincapié sobre el punto.

Supongamos que sí, que estás gestando un individuo con mis genes.

Seré completamente sincero: tener un hijo ahora está fuera de mis planes. Si el vientre fuera mío, ya lo hubiera abortado. Te invito a reconsiderar la opción, quizás el dolor de panza te lo genera el mismo embarazo. No tenemos la vida de dos adolescentes que un verano en la playa cometieron una negligencia, somos dos adultos y debemos actuar como tales. Los errores se enmiendan con decisiones firmes, no fáciles, firmes. Incluso entra en juego tu edad, estás poniendo en riesgo tu vida. No le encuentro ningún sentido lógico a continuar con esto.
Lo que tenés que hacer es eso, abortarlo. Conozco una clínica privada de excelencia en donde realizan el procedimiento de forma confidencial y estoy dispuesto a hacerme cargo de los gastos. Antes del fin de semana podrías sacarte el problema de encima. O de adentro.

Si la opción más coherente no termina de convencerte, te aclaro que no me voy a hacer cargo de la criatura. Vas a tener que presentar una acción legal y voy a hacer todo lo que tenga a mi alcance para dilatar el proceso hasta que te resulte tan frustrante que prefieras que crezca sin padre.

Acabo de volver a convivir con mi ex mujer, estamos plenos y felices. Ella me preguntó si durante nuestra separación había conocido a alguna mujer y se lo negué, cree que me mantuve sin tener relaciones en ese periodo. Me creyó. Todo volvió a la normalidad. Estoy con mi familia, como corresponde. No voy a manchar mi apellido por un polvo sin forro, ni se lo voy a regalar a nadie.

En cuanto me des el OK te mando los datos de la clínica.
Saludos,
Esteban.


Disculpá la demora, tuve que volver a mí para sentarme a responder.
Justamente, Esteban, somos dos adultos con conciencia de responsabilidad. Pero lo que más me llama la atención es que, teniendo hijos, pienses en esto y decidas negarle la paternidad a un chico. Digo: leer, digerir, cuestionar, y definir que preferís que un niño recorra todos sus logros, frustraciones, angustias y cambios sin un papá.

Dejá, Esteban. Ya pasaron meses. Supongo que tuviste miedo de que estuviera armando alguna estrategia para llevarte del cuello a Tribunales. No tengo ningún mapa y no sé por dónde conviene ir. No hay ninguna cruz roja encima de tu cara ni pretendo exprimir tu caja de seguridad hasta que sean bolitas magnéticas que pueda pegar en la heladera.
Y si lo tengo, si lo leo, no estás. Ni al derecho ni al revés ni en ningún extremo.

Es tuyo, no estuve con nadie más. Puedo pedirte una prueba de paternidad y resolver todo con un hisopo.

Voy a tener a este hijo y ni se te ocurra querer saber de él en algún momento. Entre sus hermanos y yo haremos todo para que sepa que familia es la que te quiere y te cuida, no solamente la que comparte tu sangre.
Voy a darle todo mi amor, no te creas.

Tomo este desafío como una forma de aprender a valorar las sorpresas, como una manera de que el miedo a lo inesperado no me haga olvidar quién soy, qué soy, de dónde vengo. Soy una buena persona, mujer y madre. Estoy orgullosa de poder con todo lo que puedo y de aceptar que con todo no se puede. La vida no te pone en frente nada con lo que no puedas lidiar.

Además, te soy honesta, toda tu clausura emocional me repugna. Mejor quedátela.

El día de mañana te vas a encontrar pensando en que hay alguien en el mundo que existe por vos, que está creciendo sin vos y te vas a preguntar si te necesita. Peor, te vas a dar cuenta de que vos lo necesitás. Lo vas a querer tener en brazos y va a ser tarde. Enseñarle a sumar y va a ser tarde. Comprarle un par de zapatillas de hace cinco talles.

Dejá, Esteban. No hablemos más.
Tengo un varón del que ocuparme.

Va a ser muy feliz sin vos, no te creas.


Hola, Julia. Mi nombre es Fermín Rodríguez y tengo 30 años. No me conocés, no te conozco. Llego a vos gracias a una intermediaria. No tengo mucho más que tu mail y un: “escribile a ella”.

Mi papá, Esteban Rodríguez, murió el sábado de un cáncer de pulmón que lo tuvo agonizando durante varios meses. El viernes a la noche, en terapia intensiva y con lo que le quedaba de aire, pudo decir: “hace 14 años tuve un hijo, hablá con Claudia.” Esas fueron sus últimas palabras.

Claudia no quiso darme información pero me aclaró que ella no tenía nada que ver y que vos eras su amiga, que tenía que hablar con vos.

Estos juegos de misterio no me gustan así que te pido por favor que si hay algo que yo deba saber, me lo digas. Estoy caminando por las paredes, por favor escribime en cuanto veas este correo. Es urgente. No entiendo nada, la confusión le gana a la tristeza, y mirá que ando juntando pedazos de mí por la casa.

Fermín.


Justo esta mañana, antes de leer tu mail, me subí al subte en Angel Gallardo y detrás mío subió un chico de, dijo, 15 años. Pedía para comer mientras contaba que la mamá se había muerto hace algunos años, que lo había maltratado y le robaba lo que él conseguía para comprar droga; y el papá los había abandonado hace más. “Cuiden mucho a sus hijos” decía mientras pelaba una banana que alguien que estaba sentado le convidó.

Me dejó tan tarada la situación que me pasé de Malabia e hice todo hasta el final del recorrido.

Fermín, soy la mamá de tu hermano Santiago. Tiene 14 años, los dientes chuecos, todas las remeras de Messi que se venden en el mercado y los cuidados para conmigo y sus hermanos más lindos que puedas imaginar.

Tu papá y yo salimos hace muchos años. Sucedió Santiago, en ese momento en su mínima expresión, y justo tus papás volvieron entonces él decidió priorizar ese proyecto.

Sufrí mucho al criar a Santi sola. Pero los chicos me hicieron el trabajo tanto más fácil que la angustia se erosionó sin que me diera cuenta. Curioso, quizá no tan, como la propiedad emergente ‘familia’ puede sacar a flote lo que sea.

Claudia me contó que tu papá murió y todavía no pude decírselo a Santiago. Él sabe la historia, al menos las partes importantes y menos complicadas de asimilar. Pero no sé cómo decirle que ya no va a poder conocer a su papá.

De más chico me preguntaba si le gustaba jugar al fútbol, si era de Boca y de qué trabajaba. Para ese entonces tu padre ya era un hombre más bien grande, con lo cual me pareció insensato volver a intentar una conexión. Supuse que no iba a querer saber nada, como no quiso saber nada hace 14 años.

Pero tu papá y el papá de Santi son, en desempeño, personas distintas. Incluso el hombre con el que salí hace 14 años y el papá de Santi lo son. Es sano saber separar.

Mi hijo sabe que existen Lucas y vos. Pero tengo entendido que Lucas vive afuera, ¿no?
En fin. Si querés, podemos concretar un encuentro. Yo creo que a mi Santi lo haría sentir muy querido. Eso es algo importantísimo para mí.

Si no querés o es mucho para vos, te voy a comprender. Lo que no quiero es que te acerques y después te esfumes. Estamos todos grandes como para tirar un fósforo sobre ese charco de nafta casi seca. Sufrir dos veces, no.

Mañana a la tarde, Sancho juega al fútbol en frente del Club Ciudad. Termina a las 7. Si querés, nos vemos ahí o nos encontramos nosotros un ratito antes para tomar un café.

Lamento mucho lo de tu padre. Sé que a pesar de haber visto solamente su gran espalda todo este tiempo, era un buen hombre.

Julia.


Julia, estoy intentando asimilar la información y mi cabeza es una licuadora. Esta mañana tuve terapia y la sesión terminó durando dos horas y media. No lo puedo creer, no lo puedo entender. Me siento parte de una mentira, de una puesta en escena, de una farsa. Mi viejo se la pasó dándome consejos de padre (mi Selena nació hace dos meses) y resulta que tuvo un pibe del que nunca se hizo cargo. Tengo tanto odio y preguntas que voy a explotar. ¿Por qué nunca nos dijo nada? Estoy en una pesadilla y no me puedo despertar.

Lamento lo que tuviste que atravesar pero me genera rechazo que hables de nosotros como si nos conocieras. Lucas vive en España y yo no puedo dejar de pensar en cada día de mi vida como si buscara pistas que no vi, señales evidentes que pasé por alto, indicios obvios que mi ingenuidad descartó por no querer creer.

No me cierra, nada me cierra. No entiendo. No sé qué sé, qué me ocultaron, todo me ocultaron.

Pienso en mi mamá, en cómo lloró frente al cajón, en cómo va a reaccionar cuando se entere de esto.

Quiero volver el tiempo atrás y obligarlo a que dé la cara. Lo odio por su cobardía. Lo extraño cada noche. Es mi papá.

Me siento parado en una avenida, lo que me pasa por al lado va muy rápido y no sé para dónde correr porque todo me puede chocar.

Sí, lo quiero conocer. Primero te quiero conocer a vos, después a él. Necesito respuestas.

Te encuentro en el café que está al lado del Club Ciudad a las seis.

Decime cómo sos. Perdoname si me estoy yendo de la línea. Tengo el cerebro en pausa.


Esto es difícil para los dos, Fermín. No me atrevería a hablar de más sobre ustedes. Sé lo de Lucas porque la segunda vez que nos vimos tu papá y yo, él venía de celebrar que le habían dado la visa a su hijo mayor.

Nos encontramos, si te parece, a las 5. Llevo una camisa floreada y la cabeza llena de rulos.

Te espero poco preparada, supongo que estaremos en igualdad de condiciones en ese sentido.

Julia.


Julia,
Llevo una camisa a cuadros y los mismos dientes chuecos que debe tener tu hijo.
A las 5, entonces.

Camino por las paredes de la ansiedad, o también conocido como Fermín.